NOTAS:
[7] Coloque el lector en este espacio el nombre del pueblo de la Montaña que más adecuado al asunto le parezca, pues yo no me atrevo á hacerlo por mi propia cuenta, conociendo, como conozco la susceptibilidad aprensiva de más de un fidalgo paisano mío.—(N. de la ed. de 1871).
[8] Pronúncielo el lector como está escrito, que así hacía don Robustiano.
[9] La costumbre de cantar de esa manera es aún bastante frecuente en la Montaña; pero más que á los novios en sus bodas suele dedicarse el obsequio á los hijos del pueblo cuando, tras de muchos años de ausencia, vuelven ricos á él, y al Santo patrono, cuando le llevan en procesión. Los dos versos que ponemos en boca del segundo coro, son los que se cantan siempre en tales casos, como estribillo, con la alteración conveniente en el primero, según el Santo de la localidad y objeto del festejo.—(N. de la ed. de 1871).