[143] Publicado por el Sr. Paz y Melia en el tomo II de las Sales Españolas (pp. 35-69).

[144] Libro primero de los cien tratados. Recopilado por Melchior de Sancta Cruz de Dueñas. De notables sentencias, assi morales como naturales, y singulares avisos para todos estados. En tercetos castellanos.—Libro segundo de los cien tratados, etc. Ambas partes, impresas en Toledo, por Diego de Ayala, 1576, son de gran rareza.

[145] Opúsculo gótico, sin lugar ni año, dedicado al Duque de Calabria. Salvá, que poseía un ejemplar, le supone impreso en Valencia, hacia 1535. Los que Sanz y Santa Cruz llaman tercetos y mejor se dirían ternarios para distinguirlos de los tercetos endecasílabos, están dispuestos en esta forma, bastante frecuente en nuestra poesía gnómica:

No hallo mejor alquimia,
Más segura ni probada
Que la lengua refrenada.

[146] Floresta Española de apotegmas y sentencias, sabia y graciosamente dichas, de algunos españoles; colegidas por Melchior de Santa Cruz de Dueñas, vecino de la ciudad de Toledo. Dirigido al Excelentisimo Sr. D. Juan de Austria. Impreso con licencia de la C. R. M. en Toledo en Casa de Francisco de Guzmán,1574. 8.º—272 pp.

El catálogo más copioso de ediciones de la Floresta, que es el formado por Schneider, registra las siguientes: Salamanca, 1576; Valencia, 1580, Salamanca, 1592; Toledo, 1596; Bruselas, 1596; y 1598; Lyón, 1600 (en castellano y francés); Valencia, 1603; Toledo, 1605; Bruselas, 1605; Barcelona, 1606; una de 1617, sin lugar de impresión; Bruselas, 1614 (bilingüe); Cuenca, 1617; Huesca, 1618; Barcelona, 1621; Bruselas, 1629; Zaragoza, 1646; Bruselas, 1655.

Con ser tantas las ediciones antiguas de la Floresta, rara vez se encuentran, sobre todo íntegras y en buen estado. Suplen su falta las tres de Madrid, 1730, 1771 y 1790, copiadas, al parecer, de la de Huesca, 1618, cuyos preliminares conservan. El editor Francisco Asensio añadió las partes segunda y tercera, y prometió una cuarta: todo con el título general de Floresta Española y hermoso ramillete de agudezas, motes, sentencias y graciosos dichos de la discreción cortesana.

La traducción francesa de Pissevin apareció en Lyón, 1600, y fué reimpresa varias veces en Bruselas con el texto castellano: La Floresta spagnola, ou le plaisant bocage, contenant plusieurs comptes, gosseries, brocards, cassades et graves sentences de personnes de tous estats. (Bruxelles, Rutger Velpius et Hubert Anthoine, 1614.)

En una vasta colección alemana de apotegmas y dichos faceciosos, publicada en Tübingen, en 1630, tomada casi toda de fuentes italianas y españolas, entre ellas la Silva de Julián de Medrano, está incorporada la mayor parte de la Floresta. Vid. Adam Schneider Spaniens Anteil an der deutschen litteratur (1898), pp. 133-139.

[147] Parece que en estas palabras se declara Melchor de Santa Cruz natural de Toledo, aunque en la portada de sus libros no se llama más que vecino, y Nicolás Antonio le da por patria la villa de Dueñas. De todos modos, si no era toledano de nacimiento, lo fué por adopción, que es una segunda naturaleza.

[148] Nada puede decirse á ciencia cierta sobre esta fantástica ley tan traída y llevada por nuestros antiguos escritores. Acaso nació de una errada interpretación de esta cláusula de San Fernando en el Fuero General de Toledo: «Todos sus juicios dellos sean juzgados segun el Fuero-Juzgo ante diez de sus mejores e mas nobles, e mas sabios dellos que sean siempre con el alcalde de la cibdad; e que a todos anteanden en testimonianzas en todo su regno». (Et ut precedant omnes in testimoniis in universo regno illius, dice el original latino). Claro es que en este singularísimo privilegio concedido á los toledanos no se trata de disputas sobre vocablos, sino de testimonios jurídicos; pero lo uno pudo conducir á la invención de lo otro. Esta idea se me ocurrió leyendo el eruditísimo Informe de la imperial ciudad de Toledo sobre pesos y medidas (1758), redactado, como es notorio, por el P. Andrés Marcos Burriel. Vid. pág. 298.

[149] En su novela El desdichado por la honra (tomo VIII de la edición de Sancha, p. 93).

[150] No es verosímil, ni aun creíble, que el autor de esta Crónica sea el mismo D. Francesillo, «criado privado, bienquisto y predicador del emperador Carlos V». Pero fuese quien quiera el que tomó su nombre, aprovechando quizá sus apodos, comparaciones y extravagantes ocurrencias, era sin duda persona de agudo ingenio y muy conocedor de los hombres, aunque no todas las alusiones sean claras para nosotros por la distancia. Merecía un comentario histórico y una edición algo más esmerada que la que logró en el tomo de Curiosidades Bibliográficas de la colección Rivadeneyra. Véase, entretanto, la memoria de Fernando Wolf, tan interesante como todas las suyas: Ueber den Hofnarren Kaiser Carl's V, genannt El Conde don Frances de Zuñiga und seine Chronik (1850 en los Sitzungsberichte der philos. histor. Classe der kaiserl. Akademie der Wissenschaften).

[151] Cf. mi Tratado de los romances viejos, tomo II, pág. 151 y ss.

[152] Vid. en el mismo Tratado, II, 165-166.

[153] «Los años passados salieron una suerte de salteadores, que con habito reformado despojavan toda quanta gente podian aver a las manos, en esta forma: que haziendo cuenta con la bolsa, tassadamente, les quitavan la mitad de la moneda, y los enviaban sin otro daño alguno. Aconteció en aquellos dias passar de camino un pobre labrador, y como no llevase mas de quinze reales, que eran expensas de su viaje: hecha la cuenta, cabían a siete y medio, no hallava a la sazon trueque de un real; y el buen labrador (que diera aquella cantidad, y otra de mas momento, por verse fuera de sus manos) rogavales encarecidamente tomassen ocho reales, porque él se contentava con siete. De ninguna manera (respondieron ellos), con lo que es nuestro nos haga Dios merced... Beatos llaman a estos salteadores por el trage y modo de robar. El nombre de Cabrilla tomáronle de la mesma sierra donde se recogian».

(Fiel desengaño contra la ociosidad y los juegos... Por el licenciado Francisco de Luque Faxardo, clérigo de Sevilla y beneficiado de Pilas. Año 1603. Madrid, en casa de Miguel Serrano de Vargas.)

[154] Apothegmas del excelentesimo Philosopho y Orador Plutarcho Cheroneo Maestro del Emperador Trajano: q son los dichos notables, biuos, y breues de los Emperadores, Reyes, Capitanes, Oradores, Legisladores, y Varones Illustres: assi Griegos, como Romanos, Persas, y Lacedemonios: traduzidos de lēgua Griega en Castellana; dirigidos a la S. C. C. M. por Diego Gracian, secretario del muy Illustre y Reverendissimo Señor don Francisco de Mendoça Obispo de Çamora.

Colofón: «Fue impressa la presente obra en la insigne universidad de Alcalá de Henares en Casa de Miguel de Eguia. Acabose a treinta de Junio de Mil y Quinientos y Treinta y tres Años». 4.º gót.

Reimpreso en los Morales de Plutarco traduzidos de lengua Griega en Castellana por el mismo Diego Gracián (Alcalá de Henares, por Juan de Brocar, 1548, folios II á XLIII).

[155] El autor ó más bien recopilador de este librejo, en que alternan las anécdotas y las sentencias, es el mismo que tradujo la novela sentimental de Peregrino y Ginebra. Hay, por lo menos, tres ediciones góticas de las Vidas de los filósofos (Sevilla, 1520; Toledo, 1527; Sevilla, 1541). Parece un extracto de la compilación mucho más vasta de Gualtero Burley Liber de vita et moribus philosophorum poetarumque veterum, traducida al castellano y tan leida en el siglo XV con el título de La vida y las costumbres de los viejos filósofos («Crónica de las fazañas de los filósofos» la llamó Amador de los Ríos). Hermann Knust publicó juntos el texto latino y la traducción castellana en el tomo CLXXVII de la Bibliotek des litterarischen vereins de Stuttgart (Tübingen, 1886).

[156] El traductor primitivo fue Thamara. No he visto la primera edición, de Sevilla, 1548; pero en la de Zaragoza, 1552, por Esteban de Nájera, se copian la aprobación de los Inquisidores, dada en el castillo de Triana «a 18 dias del mes de enero de 1548», y un Proemio y carta nuncupatoria, firmada por «el bachiller Francisco Thamara, catedrático de Cádiz, intérprete y copilador desta obra».

En un mismo año, 1549, aparecen en Amberes dos distintas ediciones de este libro de Erasmo en castellano. La que lleva el título de Apothegmas que son dichos graciosos y notables de muchos reyes y principes illustres, y de algunos philosophos insignes y memorables y de otros varones antiguos que bien hablaron para nuestra doctrina y exemplo; agora nuevamente traduzidos y recopilados en nuestra lengua castellana (Envers, por Martin Nucio), reproduce el texto de Thamara y su Carta nuncupatoria. La otra, cuya portada dice: Libro de vidas, y dichos graciosos, agudos y sentenciosos, de muchos notables varones Griegos y Romanos, ansí reyes y capitanes como philosophos, y oradores antiguos: en los quales se contienen graues sentencias e auisos no menos provechosos que deleytables... (Anvers, Juan Steelsio, 1549), parece nueva traducción, ó por lo menos refundición de la anterior, hecha por Juan Jarava, que añadió al fin la Tabla de Cebes.

[157] Libro de los dichos y hechos del Rey don alonso: aora nueuamente traduzido. 1527.

Al reverso de la portada principia una Epístola del bachiller Juan de Molina, «sobre el presente tratado, que de latin en lengua Española ha mudado».

Colofón: «Fue impreso en Valēcia. En casa de Juan Joffre ipressor. A XXI de Mayo de nuestra reparacion. M.D.XXVII». 4.º gót.

Hay reimpresiones de Burgos, por Juan de Junta, 1530; Zaragoza, 1552, y alguna más.

[158] Abundan las ediciones de este curioso libro: la elzeviriana de 1646 lleva el título de Speculum boni principis. Fue traducido repetidas veces al catalán y al castellano, una de ellas por el jurisconsulto Fortún García de Ercilla, padre del poeta de la Araucana. Sobre el Panormita (célebre con infame celebridad por su Hermaphroditus), véase especialmente Ramorino, Contributi alla storia biografica e critica di A. Beccadelli (Palermo, 1883).

[159] Puede verse también en la colección general de sus obras (Basilea, 1571), en que hay muchas que el historiador de Alfonso V debe tener presentes.

[160] Hazañas valerosas y dichos discretos de D. Pedro Manrique de Lara, primer Duque de Nájera, Conde de Treviño, Señor de las villas y tierras de Amusco, Navarrete, Redecilla, San Pedro de Yanguas, Ocon, Villa de la Sierra, Senebrilla y Cabreros. (Impreso conforme á una copia de la colección Salazar en el tomo VI, pp. 121-146 del Memorial Histórico Español que publica la Real Academia de la Historia, Madrid, 1853). Salazar, que ya transcribió alguna parte de las noticias de este cuaderno en las Pruebas de su Historia Genealógica de la Casa de Lara, había encontrado el original en el archivo de los Condes de Frigiliana.

[161] No conozco la fecha de la primera edición, pero algunas de las posteriores conservan la aprobación de Gil González Dávila de febrero de 1627. Fue reimpresa en Sevilla, 1639; Madrid, 1663, y otras varias veces, siempre con mal papel y tipos, exceptuando la elegante edición elzeviriana de Bruselas, por Francisco Foppens, 1666. Muchas de las anécdotas que recopila son pueriles y prueban en su autor poca sindéresis.

Los Dichos y Hechos de Felipe III están en las Memorias para la historia de aquel monarca, que recopiló D. Juan Yáñez (Madrid, 1723), copiados de un manuscrito original que tenía todas las licencias para estamparse en 1628.

[162] Notó bien este carácter aforístico de El Licenciado Vidriera el Sr. D. Francisco A. de Icaza en su elegante estudio sobre las Novelas Ejemplares de Cervantes (Madrid, 1901, pág, 151).

[163] Las Seyscientas Apotegmas de Iuan Rufo. Y otras obras en verso Dirigidas al Principe nuestro Señor. Con Privilegio. En Toledo por Pedro Rodriguez, impressor del Rey nuestro Señor. 1596.

8.º 9 hs. prls. y 270 folios, de los cuales 195 corresponden á los Apotegmas.

[164] Alude, con discreta malicia, que no debió de sentar bien á los de la casa de Osuna, á aquel sabido cantarcillo:

Decit, buen conde de Ureña,
¿Don Alonso dónde queda?

[165] La frase profesor de energía que Sthendhal inventó (según creo) para aplicársela á Napoleón, y se ha repetido tanto después, recuerda bastante ésta de catedrático de valentía que Juan Rufo dijo del Cid.

[166] Alude al Dr. Juan de Salinas, festivo poeta sevillano, cuyas Obras han sido publicadas por la Sociedad de Bibliófilos Andaluces.

[167] Rufo debía de ser un jugador empedernido, y á esto aluden muchos pasajes de sus Apotegmas.

[168] ¿Sería Felipe de Liaño, cuya especialidad eran los retratos pequeños, especialmente de mujeres?

[169] Este apotegma tiene poco mérito, pero no he querido dejar de citarle, porque acaso nos pone en camino de interpretar uno de los más oscuros pasajes del Quijote: el relativo á Tirante el Blanco. Si suponemos que hay errata donde dice industria, y leemos ignorancia, como en el texto de Juan Rufo, queda claro el sentido. Sin duda Rufo y Cervantes usaron una misma frase hecha, y no es creíble que el segundo la alterase con menoscabo de la claridad.

[170] Esta fácil y pronta respuesta se atribuye en Cataluña al Rector de Vallfogona, y dicen que ella bastó para que le reconociese Lope de Vega. El festivo poeta tortosino había nacido en 1582, é hizo un solo viaje á Madrid, en 1623. Los Apotegmas estaban impresos desde 1596, y no contienen más que dichos originales de Juan Rufo.

[171] Las quinientas apotegmas de D. Luis Rufo, hijo de D. Juan Rufo, jurado de Córdoba, dirigidas al Principe Nuestro Señor (Siglo XVII). Ahora por primera vez publicadas. Madrid, imprenta de Fuentenebro, 1882, 12.º.

[172] Algunos de estos Cuentos, cuyo borrador se conserva en la Biblioteca Nacional, fueron publicados por D. Juan Eugenio Hartzenbusch, como apéndice á la primera edición de sus propios Cuentos y fábulas (Madrid, 1861), y casi todos lo han sido por D. Antonio Paz y Melia (Sales del ingenio español, 2.ª serie, 1902, pp. 91-211).

[173] La Silva Curiosa de Iulian de Medrano, cavallero navarro: en que se tratan diversas cosas sotilissimas, y curiosas, mui conuenientes para Damas y Cavalleros, en toda conuersation virtuosa y honesta. Dirigida a la muy Alta y Serenissima Reyna de Nauarra su sennora. Va dividida esta Silva en siete libros diuersos, el sujetto de los quales veeras en la tabla siguiente. En Paris, Impresso en Casa de Nicolas Chezneav en la calle de Santiago, a la insignia de Chesne verd. M.D.LXXXIII. Con Privilegio del Rei. 8.º.

[174] Vid. La Caza, Estudios bibliográficos, por D. Francisco de Uhagón y D. Enrique de Leguina (Madrid, 1888), pág. 39.

[175] Cuentos 3.º, 5.º, 8.º, 9.º y 11.º de Juan Aragonés; cuentos 24, 25, 26, 29, 30, 32, 33, 34, 39, 40, 42, 44, 46, 48, 49, 50, 51, 52, 54, 62, 63, 67, 68, 72 de la 2.ª parte del Sobremesa; 31, 34, 39, 42, 47, 50, 52, 54, 60, 63, 67, 72, 73, 76 de la 1.ª (ed. Rivadeneyra). Cf. pp. 144-166 de la Silva en la reimpresión de Sbarbi. Como se ve, Medrano no se tomó siquiera el trabajo de cambiar el orden de los cuentos, aunque puso los de la 1.ª parte después de los de la 2.ª Además, en la pág. 91 trae el cuento 53 de la 2.ª parte («si los rocines mueren de amores,—¡triste de mí! ¿qué harán los hombres?»); pero debe de estar tomado de otra parte, porque en Timoneda es más breve y no dice que el caso sucediese en Tudela.

[176] P. 168 de la reproducción de Sbarbi.

[177] La Silva Curiosa de Ivlian de Medrano, Cavallero Navarro: en que se tratan diversas cosas sotilissimas y curiosas, muy conuenientes para Damas y Caualleros en toda conuersacion virtuosa y honesta. Corregida en esta nueua edicion, y reduzida a mejor lectura por Cesar Ovdin. Vendese en Paris, en casa de Marc Orry, en la calle de Santiago, a la insignia del Lion Rampant. M.DCVIII.

8.º 8 hs. prles. y 328 pp. La novela de El Curioso Impertinente empieza en la página 274.

Algunas cosas más que la novela agregó César Oudin al texto primitivo de la Silva. En la página 271 de su edición pone esta advertencia: «Estos dos epitafios siguientes fueron añadidos á esta segunda impresion por Cesar Oudin, el qual los cobró de dos caballeros tedescos sus discípulos. El uno es del Emperador Carlos V, y es hecho en latin; el otro es de la Verdad, escrito en Español, el qual es tambien traducido en frances por el dicho Cesar».

El Sr. D. José María Sbarbi ha reimpreso esta edición (suprimiendo la novela de Cervantes) en el tomo X y último de su Refranero General Español (Madrid, imp. de A. Gómez Fuentenebro, 1778).

[178] Carta publicada en «El Correo de Madrid,» injuriosa á la buena memoria de Miguel de Cervantes. Reimprimese con notas apologéticas. En Madrid, por D. Antonio de Sancha. Año de M.DCCLXXXVIII.

[179] Ambrosio de Salazar et l'étude de l'espagnol en France sous Louis XIII, por A. Morel-Fatio, París, 1901.

[180] Las Clavellinas de Recreacion... Les Oeuillets de Recreation. Où sont contenüees, sentences, advis, exemples, et Histoires tres agreables pour toutes sortes de personnes desireuses de lire choses curieuses, és deux langues Françoise et Espagnole. Dedié à Monsieur M. Gobelin, sieur de la Marche, Conseiller du Roy, et Controlleur general de ses finances en la generalité de Rouen. Por Ambrosio de Salazar. A Rouen, chez Adrian Morront, tenant sa boutique l' Estre nostre Dame. 1622. Avec Privilege du Roy. 8.º 6 hs. prles., 366 pp. y una hoja sin foliar.

Las Clavellinas de Recreacion... Por Ambrosio de Salazar... A Brvsselles, chez Iean Pepermans Libraire juré, et imprimeur de la Ville, demeurant derire (sic) icelle Ville a la Bible d'Or. 1625. Avec Grace et Privilege. 8.º.

[181] El autor mismo confiesa sin rebozo su falta de originalidad: «Amigo lector, quando leyeres este librillo, ó parte dél, no digas mal de las historias, porque no soy yo el Auctor; solo he servido de intérprete en ellas: de manera que el mal que dijeres no me morderá...».

[182] Espexo General de la Gramatica en Dialogos, para saber la natural y perfecta pronunciacion de la lengua Castellana. Seruira tambien de Vocabulario para aprenderla con mas facilidad, con algunas Historias graciosas y sentencias muy de notar. Todo repartido por los siete dias de la semana, donde en la séptima son contenidas las phrasis de la dicha lengua hasta agora no vistas. Dirigido á la Sacra y Real Magestad del Christianissimo Rey de Francia y de Nauarra. Por Ambrosio de Salazar... A Rouen, chez Adrien Morront, dans l'Estre nostre Dame, pres les Changes. 1614. 8.º.

En la obra de Gallardo (m. 3773 á 3775) se describen otras tres ediciones, todas de Ruán (1615, 1622, 1627).

[183] Pág. 73.

[184] Libro de flores diversas y curiosas en tres Tratados... Dirigido al prudentissimo y generoso Señor de Hauquincourt: Mayordomo Mayor de la Christianissima Reyna de Francia. Por A. de Salazar, Secretario, interprete de su Magestad, en la lengua Española, cerca de su Real persona. En Paris. Se venden en casa de David Gil, delante el Cavallo de bronze y sobre el puente nuevo. 1619.

[185] Secretos de la Gramatica Española, con vn Tratado de algunos Quentos honestos y graciosos. Obra tanto para el estudio como para echar de si todo enojo y pesadumbre... 1632. Sin lugar de impresión, probablemente París.

[186] Thesoro de diversa licion, obra digna de ser vista, por su gran curiosidad; En el qual ay XXII Historias muy verdaderas, y otras cosas tocantes a la salud del Cuerpo humano, como se vera en la tabla siguiente. Con una forma de Gramatica muy prouechosa para los curiosos. A Paris, chez Louys Bovllanger, rüe Sainct Iacques, á l'Image S. Louys. 1636.

8.º 6 hs. prls. sin foliar, 270 pp. y 4 folios de tabla.

[187] Del can, y del cavallo, y de sus calidades: dos animales, de gran instincto y sentido, fidelissimos amigos de los hombres. Por el Protonotario Luys Perez, Clerigo, vezino de Portillo. En Valladolid, impresso por Adrian Ghemart. 1568.

De este raro y curioso libro hizo una elegante reproducción en Sevilla (1888) D. José María de Hoyos, tirando sólo cincuenta ejemplares.

Vid. p. 34, «De un Can que en Palencia uvo de estraño y marauilloso instincto, y cosa jamas oyda: de que al presente ay sin numero los testigos».

[188] Véanse las advertencias preliminares que he puesto á esta comedia en el tomo XI de la edición académica de Lope de Vega.

[189] Como la versión de Ambrosio de Salazar no ha sido citada (que yo recuerde) en los que han escrito sobre leyendas de partos monstruosos (asunto de una reciente monografía del profesor danés Nyrop), y el Thesoro es bastante raro, me parece oportuno transcribirla.

Pág. 213, Historia y cuento donoso sucedido en Barcelona:

«En la ciudad de Barcelona ay cierto linaje de personas que se llaman los Porceils, que quiere dezir en la lengua castellana lechones, que tomaron el apellido y sobrenombre destos animales gruñidores por cierto caso que sucedio á dos casados en la dicha ciudad. Y el caso fue que cierta Señora de mediano estado, se avia persuadido una cosa harto fuera de razon, y es, que le avian dado á entender que la muger que paria mas que un hijo de una vez era señal de adultera, y que avia tenido ilicito ayuntamiento con mas de un varon; y viendose preñada y con muy grande barriga, temió de parir mas que un hijo, porque no la tuviessen por lo que ella indiscretamente avia pensado. Al fin llegado el parto de esta Señora, sucedio que pario nuebe hijos varones, pues no ay cosa impossible á la voluntad de Dios. Visto por la parida cosa tan estraña determinó persuadir á la partera que dissimulasse y no dixesse que avia parido mas que un solo hijo, pensando hazer perecer á los demas. Con esta mala voluntad, llamó á una criada y mandole que tomasse aquellos ocho niños y los lleuase al campo fuera de la Ciudad y los enterrasse assí vivos. La criada los puso en una espuerta, y se yva con grande atrevimiento á cumplir el mandado de su ama, y Dios fue servido que encontró en el camino con su amo, y aviendole preguntado dónde yva y qué llevaba en aquella espuerta, la criada respondió en su lengua Catalana diziendo: «Senior porté uns porcells», de do tomaron el apellido y sobrenombre dels Porcels. El amo desseoso de verlos abatio la espuerta y halló los ocho niños aun bullendo y muy hermosos, aunque pequeñitos y desmedrados; y viendo la traycion y mal dessignio luego sospechó lo que podria ser, y preguntado á la criada si su ama avia parido, respondio que si, dandole larga cuenta de lo que passava, y la causa por que los llevaba á enterrar. Entonces el padre, como hombre discreto, los dio á criar, sin ser sabido de nadie mas que de la criada, á quien mandó y amenazó que no descubriesse lo que avia passado, como de hecho lo cumplió. Al cabo de tres años, el dicho padre en cierto dia mandó aparejar un combite sin que la muger supiesse para quien se preparava. Ya que todo estava á punto, hizo venir los ocho hijos con sus amas, sin otros que para el proposito avia combidado. Sentados á la mesa, declaró el padre la causa del combite, y todo como lo avemos contado, de que no poca afrenta y espanto recibió la muger, aunque todo mezclado con un grandissimo contento, por ver y entender que aquellos eran sus hijos, á quien por su falsa imaginacion á penas fueron nacidos quando los tuvo condenados á muerte. El padre mandó que de ally adelante llamassen á aquellos niños los Porcels, y oy en dia se llaman assí los descendientes dellos, por lo que la criada dixo quando los llevaba á enterrar que llevaba porcells, que quiere dezir lechones».

[190] PP. 195-199, con el título de «Historia verdadera de la cabra y cabrón».

[191] París, Pierre Chevalier, 1607, 8.º, 80 pp. (Núm. 2144 de Salvá).

Brunet cita tres ediciones más:

Rodomontades espagnoles, recueillies de divers auteurs, et notamment du capitaine Bonbardon (por Jac. Gautier). Rouen, Caillové, 1612.

—Id. 1623.

—Id. 1637.

Algunos de estos libelos miso-hispanos tienen grabados en madera, como el titulado Emblemes sur les actions, perfections et moeurs du Segnor espagnol, traduit du castilien (Middelburg, por Simon Molard, 1608. Rouen, 1637). Esta sátira grosera y virulenta está en verso. Vid. Morel-Fatio, Ambrosio de Salazar (pp. 52-57).

[192] Sin lugar, 12.º, 81 pp.

[193] Dice Brantôme en la dedicatoria á la Reina Doña Margarita:

«Je les ay toutes mises en leur langage, sans m'amuser à les traduire, autant par le commandement que m'en fistes, que par ce que vous en parlez et entendez la langue aussi bien que j'ai jamais veu la feue reyne d'Espaigne vostre sœur (Doña Isabel de la Paz): car vostre gentil esprit comprend tout et n'ignore rien, comme despuis peu je l'ai encor mieux cogneu».

Œuvres Complètes de Pierre de Bourdeille, abbè séculier de Brantome... París, 1842. (Edición del Panteón Literario). Tomo II. Las Rodomontades Espaignolles, con el aditamento de los Sermens et Jurons Espaignols, ocupan las 67 pp. primeras de este tomo.

Investigar las fuentes de las Rodomontadas de Brantôme es tarea que atañe á alguno de los doctos hispanistas con que hoy cuenta Francia.

[194] «El primer libro de novelas en España fué el que llaman de Trancoso» (Europa Portuguesa, 2.ª ed., 1680, tom. III, pág. 372).

[195] No dudo que en las provincias de lengua castellana puedan recogerse tantas ó más, pero hasta ahora los portugueses y también los catalanes han mostrado en esto más actividad y diligencia que nosotros. Sólo de Portugal recuerdo las siguientes colecciones, todas importantes:

Contos populares portuguezes, «colligidos por F. A. Coelho» (Lisboa, 1879).

Portuguese Folk-Tales, «collected by Consiglieri Pedroso, and translated from original Ms. by Henriqueta Monteiro, with an introduction by W. R. S. Ralston» (Londres, 1882).

Contos tradicionaes do povo portuguez, «con uma Introducção e Notas comparativas, por Theophilo Braga» (Porto, 1883, 2 tomos).

Contos nacionaes para crianças, por F. A. Coelho (Porto, 1883).

Contos populares do Brazil, «colligidos pelo Dr. Sylvio Romero» (Lisboa, 1885).

Contos populares portuguezes, «recolhidos por Z. Consiglieri Pedroso» (tomo XIV de la Revue Hispanique, 1906).

[196] Ya en el primer tomo de estos Orígenes de la novela (p. XXXVI) hemos hecho mérito de la traducción portuguesa del Barlaam y Josafat, conservada en un códice de Alcobaza, debiendo añadir aquí la noticia de su edición, que entonces no teníamos (Texto critico da lenda dos santos Barlaão e Josafate, por G. de Vasconcellos Abreu, Lisboa, 1898). Hubo también en Alcobaza y otros monasterios libros de ejemplos como el Orto do Sposo, del cisterciense Fr. Hermenegildo Tancos (vid. Orígenes, p. CIV). T. Braga, en su colección ya citada (II, 38-59) reproduce algunos de estos cuentos, entre los cuales sobresalen el ejemplo alegórico de la Redención (n. 132), que parece inspirado por las leyendas del Santo Graal; y los temas históricos de la justicia de Trajano (n. 133), y de Rosimunda y Alboino (n. 149); algunas leyendas religiosas, que tienen sus paradigmas en las cantigas del Rey Sabio, como la del diablo escudero (n. 145) y la del caballero que dió su mujer al diablo (n. 144). Otros pertenecen al fondo común de la novelística, como el de la prueba de los amigos (Disciplina Clericalis, Gesta Romanorum, Conde Lucanor...) y alguno, como el «de la buena andanza de este mundo» (n. 139), subsiste todavía en la tradición popular. El texto de la Edad Media es muy curioso, porque viene á acrecentar el número de leyendas que se desenlazan por medio de convites fatídicos:

Un caballero, arrastrado por la insaciable codicia de la dama á quien servía, mata alevosamente á un mercader y le roba toda su hacienda. Emplazado por una voz sobrenatural para dentro de treinta años si no hace penitencia, edifica en un monte unas casas muy nobles y muy fuertes y busca en aquella soledad el olvido de su crimen. «Y estando él un dia en aquel lugar comiendo con su mujer y con sus hijos y con sus nietos en gran solaz con la buena andanza de este mundo, vino un juglar y el caballero le hizo sentar á comer. Y en tanto que él comia, los sirvientes destemplaron el instrumento del juglar y le untaron las cuerdas con grasa. Y acabado el yantar, tomó el juglar su instrumento para tañerle, y nunca le pudo templar. Y el caballero y los que con él estaban comenzaron á escarnecer del juglar, y lanzáronle fuera de los palacios con vergüenza. Y luego vino un viento grande como de tempestad y derribó las casas y al caballero con todos los que alli estaban. Y fue hecho un grande lago. Y paró mientes el juglar tras de sí, y vió en cima del lago andar nadando unos guantes y un sombrero, que se le quedaron en la casa del caballero, cuando le lanzaron de ella».

Acrecientan el caudal de la primitiva novelística portuguesa las curiosísimas leyendas genealógicas consignadas en el Nobiliario del Infante D. Pedro, sobre el cual nos referimos á lo que largamente queda dicho en el primer tomo.

[197] Contos tradicionaes do povo portuguez, II, 19.

[198] Sobre la fe de Teófilo Braga cito la edición de 1575, que no he visto ni encuentro descrita en ninguna parte. Brunet dio por primera la de 1585 (Lisboa, por Marcos Borges, 1585, dos partes en un volumen en 4.º, la primera de 2 + 50 pp. y la segunda de 2 + 52). Tampoco he visto ésta ni la de Lisboa, 1589 (por Juan Alvares), á la cual se agregó la tercera parte impresa en 1596 por Simón Lopes. Nuestra Biblioteca Nacional sólo posee cinco ediciones, todas del siglo XVII, y al parecer algo expurgadas.

Primeira, segunda e terceira parte dos contos e historias de proveito e exemplo. Dirigidos a Senhora Dona Ioana D'Alburquerque, molher que foy do Viso Rey da India, Ayres de Saldanha. E nesta impressão vão emendados. (Á continuación estos versos):

«Diversas Historias, et contos preciosos,
Que Gonçalo Fernandez Trancoso ajuntou,
De cousas que ouvio, aprendeo, et notou,
Ditos et feytos, prudentes, graciosos:
Os quaes com exemplos bõs et virtuosos,
Ficão en partes muy bem esmaltados:
Prudente Lector, lidos, et notados,
Creo achareis que sam proveitosos.

Anno 1608. Com licença da Sancta Inquisiçam. Em Lisboa. Per Antonio Alvarez.

4.º, 4 hs. prls. y 68 pp. dobles.

Aprobación de Fr. Manuel Coelho (9 de agosto de 1607).—Licencia de la Inquisición.—Escudo del Impresor.—Dedicatoria del mismo Antonio Alvarez á doña Juana de Alburquerque (29 de mayo de 1608).—Soneto de Luis Brochado, en alabanza del libro.

Tiene este volumen tres foliaturas, 52 pp. dobles para la 1.ª parte, 58 para la 2.ª, 68 para la 3.ª Al principio de la segunda hay estos versos:

Se a parte primeira, muy sabio Lector,
Vistes e lestes da obra presente,
Lede a segunda, que muy humilmente,
Aqui vos presenta agora o Auctor:
Pedevos muito, pois sois sabedor
Mostreis, senhor, ser discreto, prudente,
Suprindo o que falta, de ser eloquente,
Com vossa eloquencia, saber e primor.

Procede este raro ejemplar de la biblioteca de D. Pascual de Gayangos.

Primeira, segunda e terceira Parte dos Contos e Historias de Proveito, e exemplo... Anno 1624. Com todas as licenças et approuaçoes necessarias. Em Lisboa. Por Iorge Rodriguez. Taixado em papel em seis vintens.

4.º, 4 hs. prls. y 140 pp. dobles.

Aprobación de Fr. Antonio de Sequeyra (16 de marzo de 1620). De ella se infiere que además de las enmiendas que llevaba la edición anterior, se suprimió un pasaje en la Tercera Parte.—Licencias, Tasa, etc.—Soneto de Luis Brochado.—Tabla.

Procede de la biblioteca de D. Agustín Durán.

Anno 1633. Com todas as licenças e aprouaçoes necessarias. Em Lisboa. Por Iorge Rodriguez. Taixado na mesa do Paço a seis vintens em papel.

Edición idéntica á la anterior.

Anno de 1646... Em Lisboa, por Ant.º Alvares, Impressor del Rey N. S.

8.º, 381 pp. de texto y tres de tabla. Á la vuelta de la portada van las licencias y el soneto de Luis Brochado.

Historias proveitozas. Primeira, segunda e terceira parte. Que contem Contos de proveito et exemplo, para boa educaçam da vida humana. Compostos per Gonzalo Fernandez Trancoso. Leva no fin a Policia e Urbanidade Christian. Em Lisboa, na officina de Domingos Carneiro, 1681.

8.º, 343 pp.

La última obra que se cita en la portada tiene distinta paginación y frontis, que dice:

Policia e Urbanidade Christiam. Composta pelos PP. do Collegio Monipontano da Companhia de Jesu, e traduzida per Joam da Costa, Lisboa, 1681.

Tanto esta edición, como la anterior, llevan intercalado, entre la portada y el texto de los cuentos, un pequeño Catecismo, que atestigua la gran popularidad del libro de Trancoso, al cual acompañaba (Breve Recopilaçam da Doctrina dos Misterios mais importantes de nossa Sancta Fe, a qual todo o Christão he obrigado saber e crer com Fe explicita, quer dizer conhecimento distincto de cada hum: recopilado pelo P. Antonio Rebello, irmão professo da 3.ª Ordem de Nossa Senhora do Carmo).

Además de estas ediciones existen, por lo menos, las siguientes, enumeradas por Inocencio da Silva, en su Diccionario bibliographico portuguez (III, 155-156; IX, 427).

—Coimbra, por Thomé Carvalho, 1600, 8.º

—Lisboa, por Antonio Craesbeck de Mello, 1671.

—Por Felipe de Sousa Villela, 1710.

Historias proveitosas: Primeira, segunda e terceira parte; que contem contos de proveito e exemplo, para boa educação da vida humana. Leva no fim a Policia e urbanidade christā. Lisboa, na off. de Filippe de Sousa Villela, 1722. 8.º, XVI + 383 pp.

—Por Manuel Fernandes da Costa, 1734, 8.º

En su ya citada obra Contos tradicionaes do povo portuguez (II, pp. 63-128) ha reproducido Teófilo Braga diez y nueve cuentos de la colección de Trancoso, ilustrándolos con curiosas notas y paradigmas. En todos ellos el erudito profesor suprime las moralidades y divagaciones retóricas de Trancoso y abrevia mucho el texto. Tanto de estos cuentos, como de los que omite, pondré el índice por el orden que tienen en las ediciones del siglo XVII, únicas que he podido manejar.

Parte 1.ª

«Conto primeiro. Que diz que todos aquelles que rezão aos Sanctos que roguem por elles, tem necessidade de fazer de sua parte por conformarse com o que querem que os Sanctos lhe alcancem. Tratase hūa Historia de hum Ermitão, et hum Salteador de caminhos» (Está en Braga, n. 151).

Cont. II. «Que as filhas devem tomar o conselho da sua boa may, e fazer seus mandamentos. Trata de hūa que o não fez, e a morte desastrada que ouve» (Braga, n. 152).

Cont. III. «Que as donzellas, obedientes, devotas e virtuosas, que por guardar sua honra se aventurão a perigo da vida, chamando por Deos, elle les acode. Trata de hūa donzella tal que he digno de ser lido» (Braga, n. 153).

Cont. IV. «Que diz que as zombarias são perjudiciaes, e que he bom não usar delles, concluesse autorizado con hum dito grave».

Es meramente un dicho sentencioso de un caballero de la Corte de D. Juan III: «Senhor, não zombo, porque o zombar tem resposta».

Cont. V. «Trata do que aconteceo en hūa barca zombando, e hūa resposta sotil».

Son zumbas y motejos entre un corcobado y un narigudo, que acabaron mal.

Cont. VI. «Que en toda parceria se deve tratar verdade, porque o engano ha se de descobrir, e deixa envergonhado seu mestre. Trata de dous rendeiros».

Historia insulsa que tiende á recomendar la buena fe en los contratos.

Cont. VII. «Que aos Principes convem olhar por seus vassalos, para lhe fazer merce. E os despachadores sempre devem folgar disso, e não impedir o bõ despacho das partes. Trata hum dito gravissimo de hum Rey que Deos tem».

Un Rey justiciero da á un mancebo de Tras os Montes el cargo de contador del almojarifazgo que tenía su padre, y haciéndole alguna observación su veedor de Hacienda sobre la inutilidad del cargo, le replica: «Se nos não havemos mister o contador, o mancebo ha mister o officio».

Cont. VIII. «Que os Prelados socorram com suas esmolas a seus subditos, e os officiaes de sua casa lhe ajudem. Trata de hum Arcebispo e seu veador».

El Arzobispo de Toledo de quien se trata es D. Alonso Carrillo, y el cuento procede de la Floresta Española, como decimos en el texto: «Vos faço saber que estes que me servem ham de ficar em casa, porque eu os ey mister, e estes que me não servem, tambem ficarão, porque elles me ham mister a mi».

Cont. IX. «Que ha hum genero de odios tam endurecido que parece enxerido pello demonio. Trata de dous vezinhos envejosos hum do outro» (Braga, II, 154).

Cont. X. «Que nos mostra como os pobres com pouca cousa se alegram. E he hum dito que disse hum homen pobre a seus filhos» (Braga, II).

Cont. XI. «Do que acontece a quem quebranta os mandamentos de seu pay, e o proveyto que vem de dar esmolla, e o dano que socede aos ingratos. Trata de hum velho e seu filho» (Braga, II, 157, con el título de O segredo revelado).

Cont. XII. «Que offerecendosemos gostos ou perda, o sentimento ou nojo seja conforme a causa, concluindo con elle. Trata hum dito de hum Rey que mandou quebrar hūa baixella».

Cont. XIII. «Que os que buscam a Deos sempre o achão. Trata de hum hermitan, e hum pobre lavrador que quis antes un real bem ganhado que cento mal ganhados» (Braga, n. 156).

Cont. XIV. «Que todo tabellião e pessoa que da sua fe em juizo, deve attentar bem como a da. Trata hūa experiencia que fez hum senhor para hum officio de Tabellião» (Braga, n. 158).

Cont. XV. «Que os pobres não desesperem nas demandas que lhe armão tyrannos. Trata de dous irmãos que competiam em demanda hum com outro, e outras pessoas» (Braga, 159).

Cont. XVI. «Que as molheres honradas e virtuosas devem ser calladas. Trata de hūa que fallou sem tempo e da reposta que lhe derão.

Anécdota insignificante, fundado en el dicho de una mujer de Llerena.

Cont. XVII. «Como castiga Deos accusadores, e liura os innocentes. Trata de hum Comendador que foy com falsidade accusado diante del Rey» (Braga, n. 160, con el título de Don Simão).

Cont. XVIII. «De quam bom he tomar conselho com sabedores e usar delle. Trata de hum mancebo que tomou tres conselhos, e o sucesso» (Braga, n. 161).

Cont. XIX. «Que he hūa carta do Autor a hūa senhora, com que acaba a primeira parte destas historias e contos de proveito e exemplo. E logo começa segunda, em que estão muitas historias notaveis, graciosas, e de muito gosto, como se vera nella».

Parte 2.ª.

Cont. I. «Que trata quanto val a boa sogra, e como por industria de hūa sogra esteve a nora bem casada com o filho que a aborrecia» (Braga, n. 162).

Cont. II. «Que diz que honrar os Sanctos e suas Reliquias, e fazerlhe grandes festas he muito bem, e Deos e os Sanctos o pagão. Trata de hum filho de hum mercador, que con ajuda de Deos e dos Sanctos veo a ser Rey de Inglaterra».

Cont. III. «Que diz nos conformemos com a vontade do Senhor. Trata de hum Medico que dizia: Tudo o que Deos fez he por melhor» (Braga, n. 163).

Cont. IV. «Que diz que ninguem arme laço que não caya nelle. Trata de hum que armou hūa trampa para tomar a outro, e cahio elle mesmo nella».

Cont. V. «Que diz que a boa mulher he joya que não tem preço, e he mellior para o homen que toda a fazenda e saber do mundo como se prova claro ser assi no discorso do conto».

Es un largo ejemplo moral.

Cont. VI. «Que nāo confie ninguem em si que sera bom, porque ja o tem promettido: mas andemos sobre aviso fugindo das tentações. Trata hum dito de hum arraez muito confiado».

Cont. VII. «Que nāo desesperemos nos trabalhos, e confiemos em Deos que nos proverá, como fez a huma Rainha virtuosa con duas irmãas que o nāo erão, do que se trata no conto seguinte» (Braga, n. 164).

Cont. VIII. «Que o poderoso nāo seja tyranno, porque querendo tudo, nāo alcança o honesto e perde o que tem. Como se ve em hūa sentença sotil em caso semelhante» (Braga, n. 165).

Cont. IX. «Que diz que conformes com a vontade de Deos nosso Senhor lhe demos louvores e graças por tudo o que faz. Trata de hum dito do Marquez de Pliego, em tempo del Rey Don Fernando Quinto de Castella».

Terceira parte.

Cont. I. «Que todos sejamos sojeitos a razam, e por alteza de estado nāo ensoberbeçamos, nem por baixeza desesperamos. Trata de hū Principe, que por soberbo hum seu vassallo pos as mãos nelle, e o sucesso do caso he notavel» (Braga, n. 166).

Cont. II. «Que quem faz algum bem a outro, nāo lho deve lançar em rosto, e que sempre se deve agradecer a quem nos da materia de bem obrar».

Trátase de una carestía de Córdoba. Este cuento, ó más bien dicho sentencioso y grave contra los que echan en cara los beneficios recibidos, parece de origen castellano.

Cont. III. «Que diz quanto val o juizo de hum homen sabio, e como por hum Rey tomar con elle, o tirou de huma duvida en que estava com hum seu barbeiro» (Braga, n. 168).

El Rey invita á su barbero á que le pida cualquier merced, prometiendo concedérsela. El barbero le pide la mano de la princesa su hija. Sorprendido el rey de tal petición, consulta con un sabio, el cual le aconseja que mande abrir la tierra en el sitio donde había estado el barbero, porque sin duda habría puesto los pies sobre un gran tesoro, que le daba humos para aspirar tan alto. El tesoro aparece en efecto, y el rey lo reparte entre el barbero y el letrado que dió tan buen consejo. Ignoro el origen de este absurdo cuento.

Cont. IV. «Trata como dous mancebos se quiseran em estremo grao, e como hum delles por guardar amizade se vio em grandes necessidades, e como foy guardado do outro amigo».

Cont. V. «Que inda que nos vejamos em grandes estados nāo nos ensoberbeçamos, antes tenhamos os olhos onde nacemos para merecer despois a vir a ser grandes senhores, como aconteceo a esta Marqueza de que he o conto seguinte». (Braga, n. 107, con el título de Constancia de Griselia).

Cont. VI. «Em que mostra de quanto preço he a virtude nas molheres, especialmente nas donzelas, e como hūa pobre lavradora por estimar sua honra em muyto, veo a ser grande senhora».

Cont. VII. «Neste conto atraz tratei hūa grandeza de animo que por comprir justiça usou Alexandro de Medices Duque de Florença com hūa pobre Donzela, e porque este he de outra nobreza sua que usou com hūa pobre viuva, a qual he o seguinte» (Braga, n. 169, O achado da bolsa).

Cont. VIII. «Em que se conta que estando hūa Raynha muyto perseguida e sercada em seu Reyno, foy liurada por hum cavaleyro de quem ella era en estremo enemiga, e ao fim veio a casar com elle».

Cont. IX. «Que mostra de quanta perfeição he o amor nos bōs casados, e como hum homen nobre se pos em perigo da morte por conservar a hōra de sua molher, e por a liurar das miserias em que vivia, e como lhe pagou com o mesmo amor».

Cont. X. «Em o qual se trata de hum Portuguez chegar a cidade de Florença, e o que passou com o Duque senhor della, com hūa peça que lhe den a fazer, o qual he exemplo muy importante para officiaes».]