[927]

Aguijón, que aguija y pincha; escalera que hace subir al amante hasta su amada, escalando dificultades; abejón, que zumba y da vueltas en torno de ella, zuñiéndole en los oidos la pretensión y que te da el soplo de lo que pasa; losa ó trampa que la coge; traylla que la lleva amarrada; trechón, que sabe de trechas ó tretas para engañar. Barahona, p. 618: Busque de nuevo otra trecha | por donde se gane el juego. S. Badaj., 1. p. 250: Al ajedrez, trechas falsas. L. Rueda, Registr., 2: Queríamos de tí que nos enseñases algunas trechas sotiles de las que tú sabes (para robar). Rregistro, por donde todo ha de pasar; glosa, que todo lo comenta.

[928]

Derecho, ley y tratado de leyes. Coyta non ay ley, «necessitas caret lege», que la necesidad tiene cara de hereje. Ay por ha tiene con y allí, ha -|- y.

[929]

De la mala consseja, del rapapolvo ó suave amonestación que le di (c. 920).

[930]

Alahé, ¡á la fe!, aseverando por su fe y palabra. Quij., 2, 17: A la fe, señor, a lo que Dios me da á entender... L. Rued., Camil.: Nó, á la hé, porque no lo he de costumbre. Vieja en necesidad corre que vuela, sirviendo á otros, y así vos os aprovecháis de mí, por no tener otra vieja como yo. Mano..., corta, por cortada. Corr., 476: Muchos besan manos, que querrian ver en boca de alanos. Id.: Muchos besan manos, que querrian ver cortadas ó quemadas.

[931]

Creo que hay errata en el texto e lo que dixe apodo. Si no fuera errata, habría que interpretarlo: nunca os suceda y lo apruebo y lo aprecio. Pero esto es harto frío y soso. Apodo es calificativo, comparación, calificación que de una cosa se atribuye á otra, como retraer y así aquí alude al anterior refrán de la copla 930 y equivale á retraer, refrán, dicho. Apodo es posverbal de apodar, de adputare, atribuir, y así valió estimar, luego calificar, comparando. Herr., Agr., 2, 34: Un balaj que le apodaban en una ciudad. Baena, p. 111: El tu menasar apodo | á grant loco sin abrigo. Acev., Nativ., 1: Aludiendo á esto el Esposo dice apodando la cintura de la Esposa. Traer á rodo, rodando, en abundancia y como al retortero, zarandeando a su gusto, que es lo que aquí significa, del rodar. Valderr., Ej., 2, 8, dom. 4 cuar: Cosas de regalo y deleite, que aun apenas se hallaron en la ciudad, tan de sobra y á rodo. Aunque con mis dichos la madre encerró la dueña, todo lo arreglaré yo.

[932]

Gran sentencia pedagógica: llamad y estimad á uno como gran cosa: es el mejor camino para alentarle á que las haga; llamadle y tenedle por asno, y asno será. «Cuando todos te dijeren que eres asno, rebuzna y ponte rabo.» (Corr., 372). Buen amor quiere la alcahueta que la llamen, como honradas se llamaban sus amparadas en el siglo XVI.

[933]

Es salida humorística y desenfadada del Arcipreste, pues iría contra lo bien asentado por él mismo; parécese á la que tuvo en la Introducción, cuando dijo que hasta los seguidores del loco amor sacarían provecho de su libro. Así añade e por desir raçón, esto es, porque realmente el libro trata del Buen Amor, que es el de Dios. Toda saçón, palabras agradables (c. 949). La guardé, la miré bien, le tuve consideración á la vieja, y, así como antes pagué lo mal que la traté, ahora me galardonó mis buenas palabras.

[934]

Para deshacer las hablillas, que por causa suya corrían contra el enamorado, una vez reconciliada con él por sus buenos modos, hizo la pícara vieja como San Francisco para que le tuviesen por loco, que fué ponerse en medio de la plaza á amasar el barro con los pies: así esta endina de vieja salióse por ahí en pelota y con todas las beldades que Dios le dió al aire, para que la tuviesen por loca y que, como de loca, no diesen crédito á lo que de los enamorados había echado en la plaza.

[935]

Dicen ya todos, al ver que la vieja está loca: ¡Desventurado sea el que creyó á esta loca las cosas que publicó del amorío de la dueña con ese fulano! Tal mal seso, tal interpretación mala que publicó la vieja loca. Así que todos se arrepintieron de haberle dado crédito. Tal fué la maña de la vieja para dar çima al asunto y desdecirse y deshacer lo hecho (c. 931). Rrepeso, rrepiso, arrepentido úsase todavía en Cuenca. Alex., 190: Fuera, si non por poco, duramente repiso. Cid, 3568: De lo que avien fecho mucho repisos son. Beso, la buena saçón que le dijo el tratarla bien, y acaso la besó y todo, de modo que esta vez quedó fallido el común decir de: «Quien nísperos come y bebe cerveza y espárragos chupa y besa á vieja, ni come ni bebe ni chupa ni besa.»

[936]

Amatar, acabar, quitar. Rama, aquí por ser madre y amparadora de ram-eras.

[938]

Nadie se guarda dellas, impersonal como no se cuenta otra cosa. Véanse c. 699 y 700.

[939]

Tovo en lo que puso, estuvo firme y cumplió lo que propuso hacer, que por eso la llama leal. Tener en, mantenerse en firme: ¡Ten ahí! Poner, proponer. Quij., 2, 55: El hombre pone y Dios dispone. Toda menga, cualquiera ó mengo, de donde meng-ano. «Dice Menga y todos della.» Corr., 287: Todos hablan de todos, y no por cierto para bien. A quequier', á cuanto me pudiera suceder. También se decía quiquier' de las personas, del qui, que tanto se usó por quien. Berc., S.D., 731: Quiquiera que lo diga, ó mugier ó varon. Id., S.M., 467: Porque quiquier que sea, es muy grant pecado. Id., S. Or., 31: Demandolis qui eran. Id., 104: Non fallaré en el mundo sennora nin madrina, | por qui yo esto cobre nin tarde nin ayna. Todos saben el quis vel qui, y, por consiguiente, el origen de este qui. Pella, pelota, burujo.

[940]

Habla la vieja. Buhon-ería, de buhon-a, las cosas que vendía y el oficio. Padan, padecer, de padir, de pati. Berc., Duelo, 73: Ai Fiio querido sennor de los sennores! | Io ando dolorida, tu pades los dolores. Gradan, andar, de grado, paso. Berc., Sac., 222: Los que fuera estaban, fueron dentro gradados. Los cuervos sólo andan por donde hay carroñas, como lo son ya casi los viejos ó costal de huesos, que los llaman. Do, donde. Quiere decir la vieja que ahora, que ya no guardan tanto á la dueña y menos se resguardan de ella á causa de su oficio de buhona, les hará pagar lo que dijeron del enamorado: que ésta es la buena ocasión, cuando no hay viejas madres que estén encima de las dueñas, pues en no habiendo tales testigos (do viejos non lydian) no se dicen por el pueblo las hablillas, ó, lo que es lo mismo, no andan los cuervos á cebarse en los chismes de las viejas.

[941]

Si le dió este ó el otro filtro, no lo sé; el caso es que la movió á quererme. Enfychisó, física y moralmente enhechizar, dar hechizos, de factitiu(m). R. Caro, Dias gen., p. 161: Canidia, deja ya de enhechizarme. Atincar, goma de un árbol indiano, que en las boticas llamaban borrax e impropiamente algunos chrysocola. Sirve para soldar el oro. Lag., Diosc., 2, 73; Eguilaz, p. 307. Figueroa en su Plaza universal (disc. 12) pone Tincar entre las sales y materias primas del arte alquimista. Raynela ¿será alguna raíz ó la raineria, raineria euganea, agua sulfurosa que brota en la costa del Arqua en las colinas euganeas, provincia de Padua, y de gran reputación? No se me alcanza más, así como ni de Mohalinar, sino que en arábigo jullanar «es flos mali punicae» (Freytag), y de él pudiera haberse derivado con el mu-, prefijo conocido. Adamar, infinitivo sustantivado, de adamar, cortejar galanes y damas, de donde se dijo, y es aquí filtro amoroso.

[942]

Tocon, lo que queda a la raíz del tronco, cuando cortan el pie del árbol. Corr., 99: El perro viejo no ladra en vano. Fabla, refrán. Quiere decir que no habló la vieja a la dueña como á tocón, como á sorda y boba, sino que logró de ella se aficionase de su enamorado. Qué le pasó á éste con ella, no lo dice; pero lo del ryncón y el no decir más deja entender que esta vez logró bien sus pretensiones. El Arcipreste se calla, no entrando en las escenas vergonzosas que se siguen en el rincón y no son para las tablas, tras los buenos y bienlogrados oficios de la tercerona.

[943]

Ffallyr, morir, faltar, de fallere, como del mismo verbo salió fallecer.

[944]

Correas, 40: Al manjar, vita, dulcedo; y al pagar, sollozos y duelos. Es epifonema del enamorado, pero dejando traslucir la moraleja que el Arcipreste pretende con el recuerdo del escotar, del tener que morir y lastar en el otro mundo el buen manjar que gozó en el rincón el clérigo. ¡Que cosa tan buena el hurtar, si fuese por los cintos el colgar!

[945]

Salido el verano, cuando brota la primavera o primer verano y el campo (c. 996). Bernardo Gordonio, Pronosticas, Toledo, 1513, pt. 2, 1: «El tiempo del verano segun el entendimiento de los astrologos comienza desde el comienzo de aries e dura hasta la fin de gemini. E contine tres sinos e tres meses: asi como es aries e taurus é geminis. É comienza cerca el medio de Marzo é dura cerca el medio de Junio. É según los dichos de los menges todo este tiempo es verano, en el cual los arboles comienzan á echar afuera é á florecer é la tierra a germinar». De mano, de buenas á primeras, sin dejarme hablar antes á mí, tomado del juego salir de mano, jugar el primero. Es de los Refranes glosados: Que menos daña en casa el criado malo, cuando está enfermo, que cuando sano. Parece, pues, que la vieja, viéndole en la cama dijo: ¡Ay tarambana y pillastrón de clérigo!, para lo que haces por ahí de sano, mejor te estás en la cama enfermo. En la intención del Arcipreste hasta las viejas podridas se escandalizan de la rota vida de los clérigos. Pero esta mala pieza, que hasta á tales brujas pareció mala de veras, sigue en sus trece y, en vez de avergonzarse, comienza á hablarle de nuevas locuras y amoríos (en seso vano).

[946]

Oyéndole tales verduras y hazañerías, que sin duda se vanagloriaba de conquistas sin fin, díjole ella: ¡Infeliz, cuitao! ¡No tanto baladronear! ¡No será tanto! Más es el ruido que las nueces. Y el otro: ¡El diablo a predicador! ¡Mire con qué me sale la devotica esta, espuerta de huesos! ¡Pasada ya como una uva de los amoríos de toda su vida, habla ahora mal de las heces y se me viene a predicar desengaños y mejor vida! ¡Sangrienta pincelada del Arcipreste contra los clérigos, que hasta las viejas pochas y gastadas se escandalizan y les aconsejan lo que ellos debieran aconsejar, practicándolo, a todos! El refrán Más es el ruido..., en Correas, 447, el cual añade: cagajones descabeces, despreciando y abatiendo las altanerías y pretensiones del otro. «Menos vale a veces el vino que las heces; mas de continuo más vale el vino.» Correas, p. 460.

[947]

De todas estas pesadumbres que le acaecieron y de los denuestos que le endilgó la vieja, hizo cantares cazurros, que no están en los códices y no sé si los incluiría en su libro el Arcipreste, como parece. Coxixo, inquietudes y molestias menudas, pero que desazonan mucho. L. Fern., 88: Qu' estos males y enconijos | son cojijos, | que nos traen modorrados. A. Alvarez: Silva S. Andr., 5 c. § 1: No dejaron á vida ponzoña ni cojijo de pescado, que no le maten. Lixo, suciedad viscosa, horrura, León, Casada, 9: Y todas ellas son un melindre y un lijo y un asco. Rrixo, rió, de risit, pretérito irregular.

[948]

Consentid tal bobería entre cosas juiciosas. Morría, de mor(i)ría.

[949]

Gran saçon, largamente, mucho tiempo. Libr. engannos, p. 29 (ed. Bonilla): É duró esto gran sason. Pero acaso aquí por cosas agradables, sazonadas, como en la copla 933. ¿Habla de las serranillas siguientes ó de los cantares caçurros de cuanto mal me dixo (c. 947), y que no los puso ó se perdieron? Realmente, el presente capítulo, con la nueva vieja, apenas está decentado en el texto, y yo creo se perdieron los cantarres cazurros que promete.

[950]

Mas de pan de trigo, es el buscar pan de tras-trigo, ó pan de cosa que sea más allá que trigo: gollerías imposibles.

[951]

San Meder, S. (E)mete(rio), que se celebra el 8 de Marzo, junto con San Celedonio. Loçoya, puerto (pasada), valle, río, monte y pueblo cerca del Paular, del lado de la sierra del Guadarrama que mira a Madrid, hacia levante. Prender, tomar, prehender(e). Defender librar.

[952]

Rebata, como rebato, posverbales de rebatar, acometimiento repentino, rebatado, cogiendo ó arrebatando de sobresalto. Cid, 468: Los que la tienen (la puerta), quando vieron la rebata. El nombre de Chata es proprísimo para una aldeanota zafia y hombruna: es figura de una reciura artística, como la piedra berroqueña de aquella serranía. La tal hembra debía de ser harto conocida en la comarca, cuando ella da su apodo y él dice que dió de manos a boca con la vaqueriza, que cobraba los derechos del puerto o portazgo.

[953]

Portadgo, lo que se pagaba por pasar los puertos ó pasar por un paraje. Priado, presto. Canc. s. xv, 20: Sy quiero correr priado | de llegar antes de Pedro. J. Enc. 122: Muy priado os volvereis. Trillan rastrojo, sacar de donde no hay, apurarlo todo, despojarle y pelarle enteramente. Trillan en impersonal.

[954]

Como era estrecho, causal, porque Zabalet., H. N. Señ.: Continuaba su jornada cansandole mucho cuanto veia, como no veia ocasion de hurtar. J. Pin., Agr., 30, 5: Las letras son del alfabeto griego, como la Sibila hablaba en lengua griega. Corr., 98: El perro en el barbecho ladra sin provecho (Porque no hay que guardar.) Corr., 390 y Entrem. refr.: Perro de barbecho, ladra sin provecho. Quiere decir el Arcipreste á la Chata que en balde ladra como perro en barbecho, pues no trae consigo cosa que darle (véase copl. 962).

[955]

Corr., 339: Quien pregunta, no yerra, si la pregunta no es necia. Fabla, refrán, dicho.

[956]

A quien dan, no escoge, dícese igualmente. Quequiera, lo que quiera, cualquier cosa.

[957]

Quando beve ssu madexa, cuando hila, porque en saliva la estopa. Cuando las viejas velan en los hilanderos, contándose consejas, como suelen en la provincia de Segovia. Habla el Arcipreste: hay que ceder cuando más no se puede. El refrán lo traen Correas, p. 345 y Blasco de Garay, omitiendo el amidos á su pesar, Mandele, le prometí, prancha, ó plancha ó lámina, adorno; acaso las patenas que usaban las aldeanas de Castilla colgadas del cuello. Broncha, broche para el vestido. Las cosas de metal, por lo relucientes, encandilan y beben el seso a estas serranas: Cartuj., Triunf., 4, 1: Era muy rica la su vestidura, | según requería su pontifical, | la broncha tenía de claro cristal, | de perlas sembrada por la bordadura. Gr. Conq. Ultr. Traía cada uno una broncha de oro en los pechos con piedras preciosas.

[958]

Las cuestas son los montes, que en tal sentido se dice cuesta por toda Castilla, Quij., 1, 29: En la gran cuesta Zulema. Las coplas que siguen, deyuso, debajo.

[959]

Estas serranillas se parecen, como nota Puymaigre, a las pastourelles de los trouvères franceses:

«En une vallée

Près de mon sentier

Pastore ai trouvée

Qui fet a proisier...»

Pero Puymaigre rebaja harto las serranillas del Arcipreste teniéndolas por parodias bufonescas de las pastourelles. Lo que hay es que aquellos señores de allende escribieron con guantes y para caballeros y damas de castillos feudales, mientras nuestro Arcipreste, poco avenido con idilios, hechizos y églogas fantaseadas, se arrimó más a la naturaleza, sintió ateridas sus manos con los hielos de la sierra, comió el queso y el conejo de soto, dió con serranas chatas y hombrunas á veces, retozonas cual cabras monteses siempre, y no les quiso quitar la chatez, lo cabrío y lo montaraz. Siempre fué más remilgado y de salón el arte francés; más bronco, por más natural, harto más rugiente y pizmiento, más real y menos amanerado, en una palabra, el español. Tienen estas serranillas el candor que les basta, huelen á mejorana, á oregano y tomillo; pero también llevan pinceladas vivas, hasta chirriadoras y como buriladas con punta de acero, que a las pastourelles no les sobran. De donde verdaderamente viene, sin salir de España, la vena de esta lírica villanesca es de Galicia, como se ha visto bien claramente por el Cancionero del Vaticano; de allí corre al Arcipreste, que a nadie imita, pero remansa éste, como los demás raudales poéticos, en inmenso lago; después sigue la corriente hasta el Marqués de Santillana, Bocanegra y Carvajal en el siglo XV, y en el XVI se esplaya en Gil Vicente, Juan del Encina y Lucas Fernández, hasta perderse casi en el teatro del siglo XVII, donde asoma de cuando en cuando en las obras de Lope y Tirso, y en estos nuestros tiempos ha vuelto á flor de tierra con el renacimiento de la poesía gallega en la misma Galicia, donde estaba la fuente. Enrique de Mesa escribe hoy serranillas lindísimas los veranos que pasa en el Guadarrama. Cantíca creo debe pronunciarse, como cantíco y canticar, por ser diminutivo de canta y canto; mientras que cantíga, de canticare ó del plural latino cantica. Baena, p. 225: O luego desata ssu cantica errada. Malangosto, monte de Valdelozoya. A la asomada del rrostro, al asomar yo la carra. Valderr., Teatr., S. Mon., 1: No fueron más que unas asomadas y amagos, que luego se acabaron. J. Pin., Agr., 3, 2: Nos podremos reir con la asomada del manjar, mejor que el cazador Céfalo con los arreboles de la llegada de la mañana. ¡Hadeduro! ó fadeduro, ¡desdichado!, desafortunado (c. 389), de fado duro. Berc., Loor, 46: Assaz fizo ensayos, mas non falsó el muro, | cuydó ser artero, probos por fadeduro. Id., S.D., 480: Asmaron un trabuco las cosas fadeduras. Corr., 75: El alcaravan hadeduro, a todos dar consejo y a si ninguno. O sea el otro: Es como alcaravan sesudo, que para los otros tiene consejo y para sí ninguno (Corr., 129): sesudo irónicamente, y alude a la fábula con que acaba el libro de Calila e Dimna, y que trae Correas al explicar la otra variante: Alcaravan zancudo... (p. 44).

[960]

Sotos alvos, lugar de tierra de Segovia, traspuesta la sierra y al mismo pie de ella. Echar verbos era muy usado entre rústicos. El pecado te barrunta, el diablo te anda venteando para cazarte, que eso vale el pecado (c. 990). Encontrada, como contrée, tierra, territorio, además encontrón. Corvacho, 4. 2: Cometiole en una encontrada.

[961]

Gaha, fem. de gaho ó gafo, leproso, y el que tiene contraídos los nervios, que no puede mover los pies o las manos; en Asturias, falto, que hace daño. Propiamente torcido, corvo, lleno de macas y faltas, y tal aquí. L. Grac., Crit., 1, 8: Las manos tiene gafas, los pies tuertos. Id., 3, 1: Que gafos tiene los dedos aquel que llaman el rey viejo. Id., 2, 9: Las manos, antes grandes ministras y obradoras de grandes cosas, se veían gafas, un gancho en cada dedo. Heda, fea, de foeda(m). Te arremetas, te metas y prosigas con violencia.

[962]

Tuelte, quítate y ábreme paso; de tollir. Trastorna, vuelve. Passada, paso; en G, posada. R. Caro, Mem., 4, 13: Se ahogó en la pasada de un río.

[963]

Cayada ó cayado de pastor. Rodear la honda es voltearla haciendo rueda. Espin., Obreg, 1, 5: Y rodeando la capa al brazo. Abentó el pedrero, echar al viento la honda, que llama pedrero, como cierto cañoncito para tirar piedras. Cacer., ps. 43: Los volaremos, los aventaremos, como cuando el toro coge á uno en los cuernos y lo echa hacia arriba. Co-hondir, co-honder. L. Fern., 226: El te quiera cohonder.

[964]

Hascas, casi, casi, haz caso ó cuenta que, origen de esta voz. Veras juego, verás lo que hago contigo, es frase corriente. Queria, por querria, que trae S.

[966]

Garnacha, vestidura talar con mangas y una vuelta que desde los hombros cae a las espaldas, Figuer., Plaz., 54: Una garnacha de oidor, una ropa de levantar. Aquí responde al çorron de coneja de la copla 957, y es vestido, de modo que sería algún como justillo ó abrigo de pieles de conejo. Repítese en Apolonio, 349, hablando de una niña: Dieronle muchos mantos, mucha pena vera é grisa, | mucha buena garnacha, mucha buena camisa. Sánchez interpreta en ambos pasajes «collar ó adorno del cuello», no sé por que razón. Cort. Jerez, 1268: Manton e garnacha e saya e calças de varon... garnacha escotada con penna dos sueldos de pepiones, e syn penna un sueldo de pepiones... pellote o garnacha con mangas con penna. Doy mas, yo te doy más que tú me diste: picarescamente y sonriendo. Escarcha, pero el texto dice escacha, y no quiero dejar de advertirlo.

[967]

Yantar, comer, y sustantivo masculino y femenino. Cid 285: Grand iantar le fazen al buen Campeador. Quij., 1, 2: Si quería comer alguna cosa. Cualquiera yantaría yo.

[968]

Con enhoto, con la seguridad propia de estar bajo techado y al abrigo de la venta. Posverbal de enhotarse confiarse, entregarse con confianza, é intransitivo. Autos s. XVI, 1, 399: Porque te sea escarmiento | y en tu locura no enhotes. También se dijo ahotar, y uno y otro vienen de hoto, confianza, seguridad: En hoto del conde, no mates al hombre. De fautu(m), favere, favorecer, mejor que de fultu(m), fulcire, apoyar. Enhoto úsase en Córdoba por encariñamiento, que es casi lo que aquí vale. El niño tiene enhoto con la teta. Y enhotarse, por estar ciego de cariño, encelicarse. Hogaças, panes grandes, y se usa en todas partes.

[969]

Quartero en S, por el quartillo de G, de donde cuarter-ón y cuarter-ola ó bota de un cuarto de cabida que son de 120 á 128 litros en Málaga. Asadero, acaso dicho del queso muy curado y ahumado al fuego, que llame a la colambre de á tres leguas. Quesadas y quesadillas se decían unos pasteles de carne ó dulce, ó simplemente de queso, como las quesadillas que se hacían en cierta época del año. Lo contrario del asadero es el queso frescal. Montiño, Coc.: Quesadillas de mazapan: Tomaras media libra de queso asadero ó de queso frescal, que sea mantecoso; májalo muy bien; revuélvelo con el mazapan. En Aragón, quesada, es pasta de requesón batido y mezclado con huevos, azúcar y zumo de limón, cocido todo en el horno á fuego lento, y esto creo que significa en el texto. La lucha bien se comprende lo que es, y el decirlo antes que él la serrana, es una pincelada que nos acaba de poner a la arriscada moza de cuerpo entero.

[970]

Desaterecerse, dejar de estar aterido de frío. Aterecer, en J. Pin., Agr., 8, 26: En quitandome de sobre la lumbre, me aterecio. De este entenderle se dijeron entendedor y entendedora los amantes, que, á la verdad, antes suelen entenderse por los ojos que por declaraciones más ó menos ñoñas.

[971]

Lyévate, levántate, del levar, conservado en náutica y en Germanía por irse, de levar(e), de donde levantar. Quij., 2, 29: Santiguarnos y levar ferro. Desbuelvete, desenvuélvete, ahórrate, descúbrete, desnúdate. Diál. monter., 15: Si el perro fuese tal como digo... le podría mandar y desvolverá mucha tierra. Hato, entre pastores y serranos, por ropa. Trag. Policiana, 21: Que es mejor hato el gabán, que aquellos pellejos de gato. S. Badaj., 1, 241: Otro hato has de vestir. Hice buen barato ó negocio, trato provechoso. Es posverbal de baratar, como barata. Hacer barato, es dar a poco precio; pero aquí es, como en todo trato, dar y tomar, trato barato. Entrem. s. XVII. p. 53: ¿Quién me lo compra? Curiosos galanes y damas, que hago barato. Fons., Vid., Cr., 1, 3, 11. Vendiendo sus mercadurías poco á poco, cuando la feria se acaba, hace barato.

[972]

Serpiente con costillas y groya, que acaso esté por el aragonés roya, tiene todas las trazas de ser algún bicho raro, como los populares dragones, fantaseados sobre las osamentas de los animales antidiluvianos, pterodactilos, megalosaurios, ichtiosaurios, etc., ó algún cocodrilo traído de Egipto, ó serpiente que, como símbolo del demonio vencido, colgaban á modo de ex-voto en catedrales y zaguanes, enhebrándose alguna leyenda popular, como la del viejo Rando ó Raudo, que no se lee bien este nombre en el texto. «Effigies draconis, quae cum vexillis in ecclesiasticis processionibus deferri solent, qua vel diabolus ipse, vel haeresis designatur, de quibus triumphat ecclesia. Diabolus enim, ut ait Augustinus (Hom., 36) in scripturis sanctis leo et draco est, leo propter impetum, draco, propter insidias». (Du Cange, Glosar, ad script. med. et inf. latin.) Véase A. Maury, Essai sur les légendes pieuses du moyen âge p. 147, donde se hallarán muchos casos parecidos. Moya sale en las Cortes de Alcalá de 1348: «En Cuenca e en Huete e en Moya e en sus términos el que oviere quantia de mill maravedis sin las casas de su morada, que mantenga un cavallo.» Es del juzgado de Cañete, provincia de Cuenca. Pero nada he podido averiguar ni me han podido dar luz mis excelentes amigos Bonilla, Rodriguez Marín y Said Armesto, tan eruditos en este linaje de leyendas medioevales.

[973]

Estide en G y estude en S, estuve, del tema estido, estudo. Espender, gastar. Trat. Arj., 4: Ya despues que hubo espendido | bien veinte mil ducados que traía. En La Lozana andaluza, 41: Mi casa y mi hogar cien ducados val. No hallé pozo ni fuente perenne que hinchera mi arrugado bolsillo, de modo que en viéndola tan flaca, dije para mi capote: ¡A casita! Que «Cada uno en su casa es rey».

[974]

Dende á Celest., IV, p. 76: Y murió dende á tres dias.

[975]

Çerca esa rribera, como preposición, Fuero viejo, 1, 2, 4: E este fecho mesmo fué en la sua casa de Villaveja, que es cerca Muñon. Çid., 3316: Miembrat quando lidiamos çerca Valençia la grand. Ribera, llamóse todo río, y todavía en Salamanca la corriente de agua que se suele secar en verano, ó lleva poca agua, como en el texto.

[976]

Ssemejasme sandío, parécesme sandio. J. Enc., 348: ¿Quién será? | Si es de los del otro día. | Uno dellos me semeja. | Dellos es, por vida mia. Sandío, se decía. Cayada ó cayado de pastor. Medir, por darle con ella, tocándole en todo su largo, como al medir, por ejemplo, el paño con la vara: de aquí medirle las espaldas con una vara.

[977]

Escarva... Asi en Correas, p. 134. Fita, fijamente, justo en la oreja, adverbio.

[978]

Cuesta ayuso, cuesta abajo. Exido, las afueras de poblado junto á él, de exire, salir. Góng., Soled., 2. Y cual mancebos tejen anudados | festivos coros en alegre ejido. Tiénese por cigoniño ó cría de cigüeña, mal recibido por aquella madrastra. «Es bien singular—dice Valdecebro (Aves, c. 20)—lo que á este pájaro generoso sucede; y es que paga el diezmo de sus polluelos, arrojándole del nido, como en religioso feudo, al dueño de la torre donde anidan.» Unos creen que arroja al cigoñino en pasando de diez sus crías; otros, en pasando de cinco, y no por no caber ni falta de alimento, «pero es constante y firme que le pagan». A este clérigo le tocó pagar el feudo de la gaha cigüeña; ¡á otros les toca salir apaleados por meterse en nidos ajenos! Los cigoñinos clericales debían de frecuentar aquella sierra y choza.

[979]

Arada, tierra labrantía. J. Pin., Agr, 6, 29: Al gañan del arada damos 30 ducados por cada año. Non t'asañes ó enojes del juego que te he hecho, que a las veces (á las vegadas) en el juego se allegan grandes caudales, quiere decir que unas veces se pierde, pero otras en él se gana. En S, ensañar. Alej., 1595: Ferien entre los griegos, facienlos asannar. Comed. Florin., 39: Y si te ensañas, ensáñate tu á solas. Del juego, por el juego. Conquerir, ganar, conquistar. Conde Luc., 9: E será vuestra pro de vos ayudar, para que otro hombre extraño no vos conquiera ni vos destruya. Diner-ada, cantidad grande de dineros.

[980]

Herroso era su esposo, que andaba errado al dejarla por otros, por lo cual bien puede llamar á su huésped Corn-ejo, pues se los va a poner al ausente: todo este tercer verso es de S; en G, dice: «Ca dise la pastrana quien no yerra no emienda», lo cual explica el nombre simbólico de Herroso. Corrienda, como en la copla 252, y como á sabiendas, adverbio. Opusc. liter. s. XIV á XVI, p. 364. El omne quando es muerto poco val su fazienda: | qual fizo, tal habrá, como diz la leyenda. | Mortájanlo priado, sotierranlo corrienda.

[981]

En uno, juntos. Era nona passada, la última hora del día, el atardecer, y no había comido. Jugar al juego por mal del uno es el solasar y luchar, que luego dice, para mal del tercero ausente.

[982]

Almosar, de mueso, bocado, como almorzar, de muerso, de morsu(m).

[983]

Pensó debe tener aquí el valor de dar pienso, de comer, según lo que sigue. Dice, pues, que los dos cenaron. Pan y vino juega, que no camisa nueva, como Pan y vino andan camino, que no mozo ardido ó garrido. (Corr., 382), y como De la panza sale la danza. Escotó ó pagó, luchando, la merienda que le dió. Dalgueva en S, y falta en los otros códices la copla: no entiendo qué sea, ni si hay errata. Sólo hallo el vocablo parecido esgueva, que, además de ser nombre del río conocido en Valladolid, significa en Asturias astilla; esguebar, astillar ó despedazar. Si el texto decía d'esgueba, valdría despezado, desgarrado, como quien dice, esto es, á disgusto.

[984]

Estopa que ardía y no se amataba ni consumía era aquélla.

[985]

Camineros, por donde se puede caminar. Ferreros es Otero de los Herreros, cerca de Segovia. Andit, anduve, del tema andido.

[987]

Gaha dice G, por Gadea, que trae S (véase c. 988)

[988]

A la fuera, como afueras; el adverbio fuera sustantivado. Radío, errado, de errativus. Berc., Mil., 230: El que a mi cantaba la misa cada día | judguestilo por bestia é por cosa radía. En Aragón, radío vale suelto, libre, y radido, miserable, avaro.

[990]

Rrespuso, respondió, de responer. Alex., 44: Respuso el infante. Atrev-uda, atrev-ida. El pecado, que trae S, aquí es el diablo, como dice G, á quien todo pecado se atribuye.

[991]

Pestorejo, el cuello detrás de la oreja, de post. L. Fern., 25: No vos cimbre yo el cayado | por somo del pestorejo. Cuestalada dice S, por la cuesta ayuso de G, costalada, golpe cayendo como un costal. Enpiuelan en G, en S, apiuelan, de apiolar, de pihuela. Argote, Monter., 44. Tras esto cortan el cuero de los pies traseros (al conejo, etc.), desconcertandolos por los coyunturas, para descubrir los nervios para colgarle de ellos y esto se llama apiolar. Empiolar es, en Córdoba, como aquí, amarrar la caza muerta por las patas con ellas mismas, desarticulándolas, y poner pihuela al halcón. (Covarr.). J. Tolosa, Disc., 1, 9: Los halcones, que las arremetidas que dan, cuando estan empiolados, no es tanto por soltarse de las pihuelas. Sy non partes del trebejo, si no te apartas del juego. Sandío y sendío sonaba antes, hoy sándio, como que viene de sendos y del subfijo -ío: propiamente es el simple, de singulus, mediante sendos.

[992]

Gaho, gafo, término injurioso, no menos que invernizo, tomado de lo de aquel tiempo, que está arrugado y frío. ¡Qué mal hice en dejar por ti (dice S, pero contra el verso) á mi marido! El vaqueriso, su marido Herroso. Como se pella, se hace una pella ó pelota, sin necesidad de que llueva ó haga rocío, esto es, como te doblegas como cosa blanda y consientes en lo que quiero.