Tal eres como el lobo: rretraes lo que fazes,
Estrañas á los otros el lodo en que tú yazes;
Eres mal enemigo á todos quantos plazes:
Hablas con maestrya, porque a muchos enlaçes.
Á obras de piadat tu nunca paras mientes:
Nin visitas los presos nin quieres ver dolientes;
Synon reçios é sanos, mançebos é valyentes;
Ssy loçanas encuentras, fáblasles entre dientes.
Rezas muy bien las oras con garçones golfines,
Cum his qui oderunt pacem, fasta qu' el salterio afines.
Diçes: Ecce quam bonum, con sonajas é baçines;
In noctibus extollite, después vas á matynes.
Do tu amiga mora comienças á levantar:
Domine labia mea, en alta boz á cantar,
Primo dierum omnium, los estrumentes tocar,
Nostras preces ut audiat, é fázesla despertar.
Desque sientes á ella, tu coraçón espaçias:
Con matina cantate en las friuras laçias
Laudes aurora lucis, dasle muy grandes gracias.
Con Miserere mei mucho te le engraçias.
En saliendo el sol, comienças luego prima:
Deus in nomine tuo, ruegas á tu xaquima
Que la lieve por agua é que dé á todo çima:
Va en achaque de agua á verte la mala quima.
E sy es tal que non usa andar por las callejas,
Que la lyeve á las uertas por las rosas bermejas.
Ssy cree la bavieca tus dichos é conssejas,
Quod Eva tristis, trae de quicumque vult, redruejas.
Sy es dueña tu amiga, que desto non se conpone,
Tu cántic' á ella cata manera que la trastorne:
Os, lingua, mens la envade, seso con ardor pospone:
Va la dueña á terçia, caridat a longe pone.
Tú vas luego á la iglesia por le dezir tu raçón,
Mas que por oyr la missa nin ganar de Dios perdón:
Quieres misa de novios syn gloria é syn son,
Coxqueas á la ofrenda, byen trotas al comendón.
Acabada la missa, rezas tanbyen la sesta,
Ca la vieja te tiene á tu amiga presta;
Comienças: In verbum tuum, é dyzes tú á ésta:
Factus sum sicut uter, por la grand misa de fiesta.
Dizes: Quomodo dilexi vuestra fabla, varona;
Suscipe me secundum, que para la mi corona,
Lucerna pedibus meis es la vuestra persona.
Ella te diz' ¡Quam dulcia!, que rrecudas á la nona.
Vas a rezar la nona con la duena loçana:
Mirabilia comienças; dizes de aquesta plana:
Gressus meos dirige; responde doña fulana:
Iustus es, Domine; tañe á nona la canpana.
Nunca vy sancristán qu' á vísperas mejor tanga:
Todos los instrumentos toca con chica manga;
La que viene á tus vísperas, por byen que se arremanga,
Con virgam virtutis tuæ fazes que ay remanga.
Sede a destris meis, dizes á la que viene;
Cantas: Laetatus sum, sy ay se detiene;
Illuc enim ascenderunt, á qualquier qu' ally s' atiene:
La fiesta de seys capas, contigo la Pascua tiene.
Nunca vy cura de almas, que tan byen diga conpletas:
Vengan fermosas ó feas, quier blancas, quier prietas,
Dígante: Converte nos: de grado abres las puertas;
Después: Custodi nos, te rruegan las encubiertas.
Ffasta el quod parasti non las quieres dexar;
Ante façien omnium sabeslas alexar;
Ado gloria plebis tuae fazeslas abaxar;
Salve, regina, dizes, sy de ti s' an de quexar.
Con la açidya traes estos males atantos,
Muchos otros pecados, antojos é espantos:
Nunca te pagas de omes castos, diños é santos.
Á los tuyos das obras de males é quebrantos:
El ome por tus obras es mintroso é perjuro,
Por conplyr tu deseo fázeslo herege duro;
Más cree tus lysonjas el neçio hadeduro,
Que non la fe de Díos: ¡vete, yo te conjuro!
Non te quiero, Amor, nin al sospiro, tu fijo,
Fázesme andar de balde é díjome, dijo, dijo;
Tanto más me aquexas quanto yo más aguijo,
Non val' tu vanagloria un vil grano de mijo.
Non as miedo nin verguença de rey nin de reyna,
Múdaste do te pagas cada día ayna,
Huésped eres á muchos, non duras so cortina:
Como el fuego te andas de veçina en veçina.
Con tus muchas promesas á munchos envelyñas,
En cabo son muy pocos á quien bien adelyñas,
Non te menguan lysonjas más que fojas en vyñas,
Más traes neçios locos que hay pyñones en piñas.
Fazes como golhin en tu falsa manera:
Atalayas de lueñe é caças la primera,
A la que matar quieres, ssácasla de carrera,
De logar encobyerto sacas çelada afuera.
Tyene ome su fija de coraçón amada,
Loçana é bien fermosa, de muchos deseada;
Con vyçyos es criada, ençerrada é guardada;
Do cuyda tener algo en ella, non tyene nada.
Cuydan la cassar bien, como las otras gentes,
Porque se onrren della su padre é sus parientes:
Como mula camuçia agusa rrostro é dientes,
Remeçe la cabeça, á diablos tiene mientes.
Tú le rruys á la oreja é dasla mal conssejo,
Que faga tu mandato é sigua tu trebejo:
Los cabellos en trença, el peynde é el espejo;
¡Tal amigo non ay nin es della parejo!
El coraçón le tornas de mill guisas á la ora:
Ssy oy cassar la quieren, cras d' otro s' enamora;
A las vezes en saya, otras en alcandora,
Remírase la loca do tu locura mora.
El que más á ty cree, anda más por mal cabo:
Á ellos é á ellas, á todos das mal cabo,
De pecado dañoso, de ál non te alabo,
Tristeza é flaqueza, ál de ty non recabo.
Das muerte perdurable á las almas que fieres,
Das muchos enemigos al cuerpo que rrequieres,
Fazes perder la fama al que más amor dieres,
A Dios pierde é al mundo, Amor, el que más quieres.
Destrues las personas, los averes astragas,
Almas, cuerpos é algos como uerco las tragas,
De todos tus vassallos fazes neçios faldragas,
Prometes grandes cosas; poco é tarde pagas.
Eres muy grand gigante al tienpo del mandar,
Eres enano chico, quando lo as de dar:
Luego de grado mandas; bien te sabes mudar:
Tarde das é amidos; byen quieres demandar.
De la loçana fazes muy nesçia é muy boba,
Fazes con tu grand fuego, como faze la loba,
Al más astroso lobo, al enatío ajoba;
Aquel da de la mano é de aquel s' encoba.
Asi muchas fermosas contigo se enartan,
Con quien se les antoja, con aquel se apartan.
Quier feo, quier enatío; aguisado non catan:
Quanto más á ty creen, tanto peor baratan.
Fazes por muger fea perder ome apuesto,
Piérdese por vil ome dueña de grand rrepuesto.
Plázete con qualquier, do el ojo as puesto:
Byen te puedo dezir antojo por denuesto.
Manera as de diablo: á doquier que tu mores,
Fazes tenblar los omes, demudar las colores,
Perder seso é fabla, sentyr muchos dolores:
Trayes los omes çiegos, que oyen tus loores.
Al bretador semejas, quando tañe su brete:
Canta con dulçe engaño; al ave pone abeyte,
Fasta que l' echa el laço, quando'l pie dentro mete;
Assegurando matas: ¡quítate de mí, vete!
Contesçe cada día á tus amigos contigo,
Como contesçió al topo, que quiso ser amigo
De la rrana pyntada, que lo levó consygo:
Entiende byen mi fabla é porqué te la digo.
Tenía el mur topo cueva en la rribera;
Creçió tanto el rrío, que maravilla era,
Çercól' toda su cueva, que non salya fuera;
Vyno á él baylando la rrana cantadera.
"Señor enamorado", dixo al mur la rana,
"Quiero ser tu amiga, tu muger é tu çercana,
"Yo te sacaré en salvo agora por la mañana,
"Ponert' hé en el otero, casa para ti sana.
"Yo sé nadar muy bien, ya lo ves por el ojo:
"Ata tu pie al mío, sube en mi ynojo:
"Sacarte hé en salvo, non te faré enojo,
"Ponert' hé en el otero ó en aquel rrastrojo."
Byen cantava la rrana con fermosa rraçón;
Mas ál tenia en pienso en su mal coraçón.
Creóselo el topo: en uno atado son,
Atan los pies en uno; las voluntades non.
Non guardando la rana la postura que puso,
Dió salto en el agua, somióse façia yuso,
El topo quanto podía tirava façia suso:
Qual de yuso, qual de suso andavan á mal uso.
Andava un milano volando desfanbrido,
Buscando qué comiese; esta pelea vydo:
Abatióse por ellos, silvó en apellydo,
Al topo é á la rrana levólos a su nido.
Comiólos á entramos, no l' tiraron la fanbre.
Asi faze á los locos tu falsa vedeganbre:
Quantos trayes atados con el tu mal estanbre,
Todos por ti peresçen en tu mala enxanbre.
Los neçios é las neçias, que una vez enlaças,
En tal guisa los travas con tus fuertes mordaças,
Que non han de Dios miedo nin de sus amenaças;
El diablo se los lyeva presos en sus tenaças.
Al uno é al otro eres destruydor,
Tanbyén al engañado, como al engañador;
Com' el topo é la rrana peresçen ó peor;
Eres mal enemigo: fázeste amador.
Toda maldad del mundo é toda pestilençia
Sobre la falsa lengua mintrosa aparesçençia:
Dezir palabras dulçes, que trayen abenençia,
E fazer malas obras e tener malquerençia.
Del bien que ome dize, sy á sabyendas mengua,
Es el coraçón falso é mintrosa la lengua;
¡Confonda Dios al cuerpo, do tal coraçón fuelga!
¡Lengua tan enconada Dios del mundo la tuelga!
Non es para buen ome el creer de lygero:
Todo lo que le dizen péselo bien primero;
Non conviene al bueno que sea lisongero;
En el bien dezir sea firme é verdadero.
So la piel del oveja trayes dientes de lobo,
Al que una vez travas, liévastelo en robo,
Matas al que más quieres, del bien eres encobo,
Pones en flacas cuestas gran peso é gran ajobo,
Plázeme byen, te digo, que algo non te devo:
Eres de cada día logrero de rrenuevo,
Tomas la grand vallena con el tu poco çevo;
Mucho más te diría, salvo que non m' atrevo.
Porque de muchas dueñas malquerido sería,
E mucho garçón loco de mí porfaçaría,
Por tanto non te digo el diezmo que podría:
Pues cállate é callemos, Amor, ¡vete tu vya!
El Amor con mesura dióme rrespuesta luego:
"Arçipreste, sañudo non seas, yo te rruego,
Non digas mal d' amor en verdat nin en juego,
Ca á vezes poca agua faze baxar grand fuego.
Por poco maldezir se pierde grand amor,
De pequeña pelea nasçe un grand rrencor,
Por mala dicha pierde vassallo su señor;
La buena fabla sienpre faz' de bueno mejor.
Escucha la mesura, pues dexiste baldón,
Amenaçar non deve quien quier aver perdón,
Do byen eres oydo escucha la razón:
Ssy mis castigos fazes, non te dirá muger non.
Ssi tú fasta agora cosa non rrecabdeste
De dueñas é de otras, que dizes que ameste,
Tórnate á tu culpa, pues por ti lo erreste,
Porque á mí non veniste nin viste nin proveste.
Quesyste ser maestro ante que discípulo ser,
E non sabes mi manera syn la de mí aprender;
Oy' é leye mis castigos, é sabrás byen fazer:
Recabdarás la dueña, sabrás otras traer.
Para todas mugeres tu amor non conviene:
Non quieras amar duenas, que á ty non avyene;
Es un amor baldío, de grand locura viene,
Syenpre será mesquino quien amor vano tyene.
Sy leyeres Ovydio, el que fué mi criado,
En él fallarás fablas, que l' ove yo mostrado,
Muchas buenas maneras para enamorado:
Pánfilo é Nasón de mí fué demostrado.
Sy quisyeres amar dueñas ó otra qualquier muger,
Muchas cosas avrás antes á deprender,
Para que te ella quiera en amor acoger:
Sabe primeramente la muger escoger.
Cata muger donosa é fermosa é loçana,
Que non sea muy luenga, otrosí nin enana;
Sy podieres, non quieras amar muger villana,
Ca de amor non sabe é es como bausana.
Busca muger de talla, de cabeça pequeña,
Cabellos amariellos, non sean de alheña,
Las çejas apartadas, luengas, altas en peña,
Ancheta de caderas: esta es talla de dueña.
Ojos grandes, someros, pyntados, reluçientes,
E de luengas pestañas byen claras é reyentes,
Las orejas pequeñas, delgadas; paral' mientes
Sy há el cuello alto: atal quieren las gentes.
La naryz afylada, los dientes menudillos,
Eguales é bien blancos, un poco apretadillos,
Las ensías bermejas, los dientes agudillos,
Los labros de su boca bermejos, angostillos.
Su boquilla pequeña asy de buena guisa,
La su faz sea blanca, syn pelos, clara é lysa;
Puna de aver muger, que la veas syn camisa,
Que la talla del cuerpo te dirá esto á guisa.
Á la muger qu'enbiares, de ti sea parienta,
Que bien leal te sea, non sea su servienta,
Non lo sepa la dueña, porque la otra non mienta,
Non puede ser quien malcasa que non se arrepienta.
Puña en quanto puedas que la tu mensajera
Sea bienrrazonada, sotil é costumera:
Sepa mentir fermoso é siga la carrera,
Ca más fierbe la olla con la su cobertera.
Si parienta non tienes atal, toma d' unas viejas,
Que andan las iglesias é saben las callejas:
Grandes cuentas al cuello, saben muchas consejas,
Con lágrimas de Moysén escantan las orejas.
Son muy grandes maestras aquestas paviotas,
Andan por todo el mundo, por plaças é por cotas,
Á Dios alçan las cuentas, querellando sus coytas:
¡Ay! ¡quánto mal que saben estas viejas arlotas!
Toma de unas viejas, que se fasen erveras,
Andan de casa en casa é llámanse parteras;
Con polvos é afeytes é con alcoholeras,
Echan la moça en ojo é çiegan bien de veras.
É busca mesajera de unas negras pegatas,
Que usan muncho los frayres, las monjas é beatas:
Son mucho andariegas é meresçen las çapatas:
Estas trotaconventos fasen muchas baratas.
Do están estas mujeres muncho se van alegrar:
Pocas mugeres pueden dellas se despagar.
Porque á ty non mienta sábelas falagar,
Ca tal escanto usan, que saben bien çegar.
D' aquestas viejas todas ésta es la mejor;
Rruegal' que te non mienta, muéstrale buen amor:
Que muncha mala bestia vende buen corredor
É muncha mala rropa cubre buen cobertor.
Si dexier' que la dueña non tiene mienbros grandes
Nin los braços delgados, tú luego le demandes
Sy há los pechos chycos. Si dise sí, demandes
Contra la fegura toda, porque más çierto andes.
Si dis' que los sobacos tiene un poco mojados
É que há chycas piernas é luengos los costados,
Ancheta de caderas, pies chicos, socavados,
Tal muger non la fallan en todos los mercados.
En la cama muy loca, en la casa muy cuerda:
Non olvides tal dueña, mas della te acuerda:
Esto que te castigo con Ovidio concuerda;
É para aquesta cata la fyna avancuerda.
Tres cosas non te oso agora descobryr:
Son tachas encobiertas de mucho maldesir;
Pocas son las mugeres, que dellas pueden salyr:
Sy las dexiese yo, començaríen á rreyr.
Guárte byen que non sea bellosa nin barbuda;
¡Atal media pecada el huerco la saguda!
Sy há la mano chyca, delgada, bos aguda,
Atal muger, si puedes, de buen seso la muda.
En fin de las rrasones fasle una pregunta:
Si es muger alegre, de amor se rrepunta;
Si a sueras frías, ssy demanda quanto barrunta,
Al ome si dise sí: atal muger te ayunta.
Atal es de servir, atal es de amar:
Es muy más plasentera que otras en doñear;
Si tal saber podieres é la quesieres cobrar,
Fas mucho por servirla en desir é obrar.
De tus joyas fermosas cadaque dar podieres;
Quando dar non quesieres ó quando non tovieres,
Promete é manda muncho, mager non gelo dieres:
Luego será afusiada, fará lo que quesieres.
Syrvela, non te enojes, syrviendo el amor creçe;
El serviçio en el bueno nunca muere nin peresçe;
Sy se tarda, non se pierde, el amor nunca fallese:
Que sienpre el grand trabajo todas las cosas vençe.
Gradésçegelo mucho lo que por ti feziere,
Pongelo en mayor preçio de quanto ello valyere,
Non le seas rrefertero en lo que te pediere,
Nin le seas porfioso contra lo que te dixiere.
Requiere á menudo á la que bien quisieres,
Non ayas della miedo quando tienpo tovyeres,
Vergueña non te enbargue do con ella estodieres,
Peresoso non seas do buena haçina vyeres.
Quando la muger vee al peresoso covardo,
Dise luego entre dientes: "¡Oxte! ¡tomaré mi dardo!"
Con muger non t' enpereçes, non t' enbuelvas en tabardo,
Del vestido más chico sea tu ardit alardo.
Son en la grand peresa miedo é cobardía,
Torpedat é vilesa, ssusiedad é astrosya;
Por pereza perdieron muchos conpaña mía,
Por peresa se pierde muger de grand valya.
Dezir t'hé la ffasaña de los dos peresosos,
Que querían casamiento é andavan acusiossos;
Amos por una dueña estavan codyçyossos,
Eran muy byen apuestos é verás quán fermosos:
El uno era tuerto de su ojo derecho,
Ronco era el otro, coxo é medio contrecho.
E el uno del otro avian grand despecho,
Coydando que tenían su cassamiento fecho.
Respondiolos la dueña qu' ella quería casar
Con el más peresosso, aquel quería tomar;
Esto desíe la dueña queriéndolos abeytar.
Ffabló luego el coxo, cuydóse adelantar.
"Señora", diz' "oydme primero mi razón:
"Yo soy más peresosso que este mi conpanón:
"Por peresa de tender el pié fast' el escalón,
"Cay del escalera, fynqué con esta ligión.
"Otrossy yo passava nadando por un ryo,
"Fasía la syesta grant, mayor ome non vydo;
"Perdíame de sed: tal peresa yo crío,
"Que por no abrir la boca, perdy el fablar mío."
Desque calló el coxo, dixo el tuerto: "Señora,
"Chica es la peresa, que este dixo agora;
"Desirvos hé la mía, non vi tal ningund ora,
"Nin veer tal la puede ome, que en Dios adora.
"Yo era enamorado d' una duena en abryl;
"Estando çerca della, sossegado é omyl,
"Vynome á las narizes desçendimiento vyl:
"Por peresa de linpiarme perdy la duena gentil.
"Mas vos diré, señora: una noche yasía
"En la cama despierto, é muy fuerte llovía;
"Dávame una gotera, del agua que fasía:
"En el mi ojo muy resia á menudo fería.
"Yo ove grand peresa de la cabeça redrar;
"La gotera, que vos digo, con su mucho rezio dar,
"El ojo, de que soy tuerto, óvomelo de quebrar:
"Devedes, por más peresa, dueña, conmigo casar".—
"Non sé", dixo la duena, "destas peresas grandes,
"Quál es la mayor dellas: anbos pares estades:
"Véovos, torpe cojo, de quál pie coxeades;
"Véovos, tuerto susio, que sienpre mal catades.
"Buscad con quien casedes; ca dueña non se paga
"De peresoso torpe nin que vilesa faga."—
Por ende, mi amigo, en tu coraçón non yaga
Nin tacha nin vylesa, de que dueña se despaga.
Ffazle una vegada la verguença perder,
Porque esto faz' muncho, si la quieres aver:
Desque una vez pierde verguença la muger
Más diabluras face de quantas ome quier'.
Talante de mugeres ¿quién lo puede entender,
Sus malas maestrías é su mucho malsaber?
Quando son ençendidas é mal quieren fazer,
Alma é cuerpo é fama, todo lo dexan perder.
Desque pierde verguença el tahur al tablero,
Sy el pellote juega, jugara el braguero;
Desque la cantadera diz' el cantar primero,
Syenpre los pies le bullen é mal para el pandero.
Texedor é cantadera nunca tyenen los pies quedos,
En telar é en dançar syenpre bullen los dedos:
La muger syn verguença, por darle cient Toledos,
Non dexaríe de fer sus antojos asedos.
Non olvides la dueña, dicho te lo e desuso.
Muger, molyno é huerta, syenpre quieren el uso;
Non se pagan de disanto en poridat nin ascuso;
Nunca quieren olvido: trobador lo conpusso.
Esto es cossa çierta: molyno andando gana,
Huerta mijor labrada da la mejor mançana:
Muger mucho seguida, syenpre anda loçana.
Do estas tres guardares, non es tu obra vana.