[326] C. I. L., II, n. 1.049 y 1.050: inscripciones dedicadas por el municipium Muniguense (Castillo de la Mulva), una á Vespasiano censori y otra á su hijo Tito censori, porque en el año 75 concedieron á España el derecho latino. A este mismo hecho se refiere otra inscripción del referido municipio, en que se menciona un promotori sui juris, es decir, del derecho latino.—C. I. L., II, n. 1.610, lápida de Igabrum, municipium Flavium (Cabra): inscripción del año 75, dedicada á Apolo por los municipes Igabrenses beneficio imp(eratori) Caesaris Aug(usti) Vespasiani c(ivitatem) R(omanam) c(onsecuti) cum suis.—Ibid., 1.631.—Wilmans, n. 2.686, se mencionan dos sujetos c(ivitatem) R(omanam) per honorem consecuti beneficio... Cf. asimismo la inscr. n. 1.635, también del año 75, del municipio Cisimbrium (despoblado de Zambra).—C. I. L., II, n. 1.945, Iluro (Alora), á Domiciano (p. chr. 84-95) [b(eneficio)] e(jus) c(ivitatem) r(omanam) per h(onorem) II vir(atus) consecuti.—C. I. L., II, n. 2.096: Municipes municipii beneficio imp. Caesaris Aug. Vespasiani, civitatem Romanam consecuti cum uxore et liberis per honorem II viratus. Véase también la inscripción de Astigi en el C. I. L., II, n. 1.478.

Hirschfeld, Gött. gel. Ans. de 1870, p. 1.093-1.094, relaciona ingeniosamente con la concesión del derecho latino por Vespasiano, la siguiente inscripción de Obulco (Porcuna), C. I. L., II, n. 2.126.—Wilmans, n. 2.313.

C. Cornelius, C. f., C. n., Gal(eria), Caeso, aed(ilis), flamen, II virmunicipi Pontifici(ensium), C. Cornelius Caeso f(ilius), sacerdos Geni municipi, Scrofam cum porcis triginta impensa ipsorum d(ecreto) d(ecurionum) Pontif(iciensum).—Siendo la scrofa cum porcis triginta símbolo de la confederación latina, «tenemos aquí una alusión directa al jus Latii otorgado por Vespasiano. Esta dedicación fué hecha verosímilmente poco después de aquella concesión por los sacerdotes del municipio, en virtud de acuerdo del Consejo municipal, como recuerdo de gratitud por tal beneficio.»

[327] Savigny: Ueber das jus italicum, en la Zeitschrift für geschichtliche Rechtswissenschaft, V, p. 242 á 267 et XI, p. 2 á 19.—Zumpt, Comment. epigr., 1, p. 482-491.—Révillout, Le jus italicum, en la Nouvelle Revue historique de Droit français et étranger, t. 1, p. 341 y sigs.—Baudouin, Étude sur le jus italicum en la Nouvelle Revue historique de Droit français et étranger de 1881, p. 145 et sigs., p. 592 y sigs., y 1882, p. 684.—Naudet, De l'état des personnes et des peuples sous les Empereurs romains, en el Journal des Savants de 1877, p. 290 et 337.—Heisterbergk, Name und Begriff des jus italicum, Tubingen, 1885.

Entre las varias hipótesis imaginadas para explicar el origen y carácter del derecho itálico, es, en nuestro sentir, la más plausible, y en este concepto la adoptamos, bien que no resuelva todas las dificultades, la de Heisterbergk.

Que la concesión del derecho itálico implicaba también, á lo menos en cierta medida, la aplicación del derecho romano á las cosas y personas de las ciudades que obtenían aquel privilegio, lo indica acertadamente como verosímil Cucq en su crítica de la obra de Heisterbergk inserta en la Revue critique d'histoire et de littérature de 1885, vol. II, n. 45, p. 341-344, esp. p. 343-344.

[328] Plinio, n. h. 3, 7, 18 y 117, da á conocer el número de ciudades españolas de cada una de las categorías que acabamos de enumerar, existentes en las tres provincias de la división augustea. Vid. Marquardt, I, páginas 255-257.

[329] Sobre la organización de estos centros de población, véase el trabajo de Mommsen, Die römischen Lagerstädte en el vol. VII del Hermes, p. 299-326, y los estudios especiales de Wilmans, Le camp et la ville de Lambesse, traducido al francés por Thédenat, París, 1883, y Goos, Die römische Lagerstadt Apulum in Dacien, Schässburg, 1878.

[330] C. I. L., II, n. 2.423: inscripción de Braga en que se mencionan los Cives Romani qui negotiantur Bracarae Augustae. Cf. César, De bell. civ. 2, 19, n. 2.416, 2.426, 3.418, 4.215 y 4.223. De los Conventus Civium Romanorum tratan en particular Mommsen, Die römischen Lagerstädte, P. 319-321, y la notable monografía de Ch. Morel, Mémoire sur les associations de citoyens romains et sur les curatores C. R. conventus Helvetici, en las Mémoires et documents publiés par la Societé d'histoire de la Suisse romande, t. XXXIV, p. 181-226.

[331] Wilmans, Die römische Bergwerksordnung von Vipasca, p. 2.—Cf. Mommsen en la Ephem. epigr., III, p. 187-188.

[332] Mommsen en el Hermes, XVI, p. 474-476. La concesión de la civitas, atributo exclusivo del pueblo romano en los primeros tiempos, la hicieron ya desde el siglo VI los fundadores de colonias y á contar desde el VII en gran escala los Emperadores. Ejemplo de ello nos ofrece la inscripción de Ammaia (Aramenha), C. I. L., II, n. 159.—Wilmans, n. 2.684; P. Cornelio, Quirina, Macro, viritim a Divo Claudio civitati donato, quaestori, II vir(o)...

Tratan de este particular Mommsen, Römisches Staatsrecht, II, y Bruns, Die sieben Zeugen des römischen Rechts en las Commentationes in honorem Th. Mommseni, p. 505-506, el último de los cuales cita los principales pasajes referentes á este género de concesiones.

Recuerdan la concesión de Caracalla, Ulpiano, 17: De statu hominum, I, 5: In orbe Romano qui sunt, ex constitutione imperatoris Antonini cives Romani effecti sunt; y San Agustín, De civitate Dei, V, 17: Humanissime factum est, ut omnes ad Romanum imperium pertinentes societatem acciperent civitatis et Romani cives essent.—Cf. Justiniano. Novela 78, c, 5.

[333] Mommsen (Ephem. epigr. III, p. 233) deduce del hecho de pertenecer á la tribu Quirina, Málaga, Salpensa é Iluro, de quien consta con certeza que recibieron de Vespasiano el derecho latino, así como todos los municipios Flavios y otros muchos en toda España, que Vespasianum Hispanis jus Latii eo modo dedisse, ut quicumque secundum id per honorem ad civitatem romanam pervenirent, tribui Quirinae adscriberentur. Quam ob rem ubicumque ea tribus invenitur, inde de conditione oppidi recte conjectura capi potest.

Observa luego, que esto mismo parece haber regido en las colonias y municipios Flavios de que se tiene noticia en las demás provincias, é infiere de aquí (p. 234) ser probable que en ellas, como en España, cuantos adquirían como privilegio personal la ciudadanía romana fueran adscritos á la tribu Quirina, y, por tanto, que esta disposición debió emanar del mismo Vespasiano ó de sus hijos.

Sobre la distribución del territorio del Imperio en tribus, véase á Detlefsen, Imperium Romanum tributim descriptum, Hannover, 1863, y W. Kubitschek, De Romanarum tribuum origine ac propagatione Viena, 1882.

[334] Mommsen, Römisches Staatsrecht, II, Leipzig, 1875, p. 105-122. Marquardt, op. y ed. cit., p. 517-567. Kretschmar, Ueber das Beamtenthum der röm. Kaiserzeit, Giessen, 1879, p. 7-21. Marx, Essai sur les pouvoirs du gouverneur de province sous la Republique romaine et jusqu'à Dioclétien; París, 1880.—Mispoulet, op. y vol. cit., p. 87-99, y las obras de Person, Arnold, Madwig y Karlowa citadas en el § anterior, que tratan en conjunto de la creación de las provincias y de las atribuciones de los gobernadores.

[335] La competencia de los gobernadores de provincia en materia de manumisiones, la acreditan los pasajes de Suetonio Galba, c, 9, y Plutarco Galba, 5, acerca de la sesión del convento jurídico de Cartagena, que presidía Galba, como gobernador de la Tarraconense, al recibir la noticia de su proclamación al Imperio. Este punto lo trata muy de propósito Huschke, Zur Lex Aelia Sentia und der römischen Provinzialjurisdiction en la Zeitschrift für Rechtsgeschichte, vol. VIII, (1869), p. 310-313.

[336] Liv. XXXIII, 43, 2, 4, 5 (a. 559-595)... quoniam in Hispania tantum glisceret bellum, ut jam consularis et duce et exercitu opus esset, placere consules Hispaniam citeriorem Italiamque provincias aut comparare inter se aut sortiri... Cato Hispaniam... P. Manlius (praetor, Cf. 42, 7) in Hispaniam citeriorem adjutor consuli datus.

La siguiente inscripción recuerda el nombramiento de un cuestor de la España citerior, hecho por el Senado.

C. I. L., I, n. 598.—Wilmans, n. 1.105 (Roma): Cn. Calpurnios cn. f. Piso quaestor pro pr(aetore), s(enatu) c(onsulto) provinciam Citeriorem obtinuit.

[337] Livio, 43, 2. Hispaniae deinde utriusque legati aliquot populorum in senatum introducti—cum et alia indigna quererentur, manifestum autem esset pecunias captas, L. Canuleio praetori, qui Hispaniam sortitus erat, negotium datum est, ut in singulos, a quibus Hispani pecunias repeterent, quinos reciperatores ex ordine senatorio daret patronosque quos vellent sumendi potestatem faceret.

Comentando los capítulos 8 y 9 del S.C. de Thisbaeis, (Ephem. epigr., I, 297) y recordando los hechos referidos por Livio, 43, 2, observa Mommsen: rerum autem Romanorum studiosi ita confirmatum habebunt, quod dudum nosse poterant, sed nihilominus multa ignorabant, licuine unicuique sive civi sive peregrino magistratum propter id, quod in magistratu commississet, in jus vocare ut alio judicio privato, ita furti quoque et injuriarum.

[338] C. I. L., II, n. 3.271 y 4.614.

[339] III, 4, 20.

[340] Inscripciones de legados jurídicos: C. I. L., II, n. 4.113.—Cf. Wilmans, n. 662, a; C. I. L., II, n. 3.738.—Wilmans, n. 1.048; C. I. L., II, n. 2.634; Wilmans, n. 1.185, etc.

[341] De los legati juridici españoles tratan principalmente: Zumpt, Studia Romana, p. 146-149; Mommsen, C. I. L., V, p. 785, y Ephem. epigr. IV, p. 125 y especialmente p. 224-225, y Schurz, De mutationibus in imperio romano ordinando ab imperatore Hadriano factis, Bonn, 1883, p. 67-68. Mommsen, Op. cit., p. 224-225, al comentar una inscripción de Kasaba (quizá la antigua Hierocesarea), en que se menciona á un δικαιοδότης Σπανίας διοικήσεως Ταῤῥακωνησίας, juzga idéntico este título á los de legatus citerioris Hispaniae, legatus juridicus y juridicus de la misma provincia, que ofrecen otras inscripciones.

[342] Notitia dignitatum... in partibus Occidentis, ed. Seeck, XXI, 6-15 (p. 167-168): Sub dispositione viri spectabilis vicarii Hispaniaram; Consulares: Baeticae, Lusitaniae, Gallaeciae. Praesides: Tarraconiensis, Carthaginiensis, Tingitaniae, Insularum Balearum. Cf. I, 64-67 (p. 105).

Al personal subalterno, del Vicario de las Españas hace referencia el siguiente texto de la misma Notitia dignitatum..., ed. Seeck, XXI, 16-26 (p. 168): Officium autem habet idem vir spectabilis vicarius (Hispaniarum) hoc modo: Principem de scola agentum in rebus ex ducenariis; cornicularium; numerarios duos; commentariensem, ab actis, cura epistolarum; adjutorem; subadjuvas; exceptores; singulares et reliquum officium.

De algunos de estos funcionarios subalternos de los primeros siglos del Imperio, dan noticia las inscripciones:

C. I. L., II, 4.166, Tarragona: inscripción sepulcral puesta á un c(orniculario) i(mmuni) leg(ati) Aug(usti) pr(ovinciae) H(ispaniae) c(iterioris).—C. I. L., II, 4.089, Tarragona: inscripción del tiempo de Adriano, puesta por Atimetus lib(ertus), ark(arius) p(rovinciae) H(ispaniae) c(iterioris).—C. I. L., II, n. 485, etc.

[343] Hübner, C. I. L., II, en la Introducción á las inscripciones de Tarragona.—Boissier, La religion romaine d'Auguste aux Antonins, París, 1876, p. 167-177.—Marquardt, De provinciarum Romanarum Conciliis et Sacerdotibus en la Eph. epigr., I, p. 200-214 (sobre los Concilios españoles en particular, p. 200-202), y en su Römische Staatsverwaltung, I.—Fustel de Coulanges, Histoire des institutions politiques de l'ancienne France, I, 2.ª ed., París, 1877, p. 114-132.—Madwig, II, p. 130-134.—Mispoulet, II, p. 99-103.—V, Duruy, Les anciennes Assemblées provinciales au siècle d'Auguste en los Comptes-rendus des Séances de l'Académie des sciences morales et politiques de 1881, p. 238-249.—Pallu de Lessert, Les Assemblées provinciales de l'Afrique romaine, París, 1884, especialmente p. 1-43. La Academia de Ciencias Morales y Políticas de París ha premiado recientemente una Memoria, aun no publicada, de M. Paul Guiraud sobre las Asambleas provinciales en el Imperio romano: Revue Historique de 1886, vol. II, p. 467.

[344] Que el flaminado provincial no era perpetuo, lo prueban, entre otras inscripciones, la del C. I. L., II, n. 2.221.—Wilmans, n. 2.317, de Córdoba, que recuerda los honores decretados á cierto flamen divor(um) Au(gustorum) provinc(iae) Baeticae... consummato honore flamoni... consensu Concilii Universae prov(inciae) Baet(icae), Cf. n. 2.344 y 3.711.

[345] Hübner, C. I. L., II, p. 541, col. 2, ha demostrado, combinando los datos que ofrecen los monumentos epigráficos, que la elección debía recaer en individuos que hubieren desempeñado ya en su patria todas las magistraturas municipales, ó que perteneciesen al orden ecuestre: Itaque qui flamonium petebant, aut ordine equestri, aut honoribus municipalibus sibi commendabant.

[346] Marquardt, I, p. 510 y 258-260.

[347] Las fuentes principales para el conocimiento del régimen municipal romano, además de las noticias diseminadas en los escritores, así jurídicos como no jurídicos, y en los cuerpos legales, son los fragmentos de leyes municipales que nos han conservado los monumentos epigráficos, y en general las inscripciones latinas encontradas en las varias regiones que formaron parte del orbe romano, y cuyos datos confirman y completan el de aquéllas.

Las leyes municipales á que hacemos referencia son la Lex Julia municipalis del año 45 antes de J. C., llamada vulgarmente por el lugar donde se encontró Tabula Heracleensis, de la cual conocemos treinta capítulos, unos relativos á la policía de la ciudad de Roma, otros á la organización municipal de Italia (Bruns, Fontes, p, 95-103); la Lex Rubria de Gallia Cisalpina de los años 706 á 711 de Roma relativa á la jurisdicción de los magistrados municipales, y de la cual sólo se conocían cinco capítulos, dos de ellos incompletos (Bruns, p, 91-95) hasta el año 1880, en que se hallaron otros dos. Pero las más importantes de todas son los fragmentos de la ley colonial de Osuna y los de las leyes de Salpensa y Málaga.

Roth, De re municipali Romanorum, Munich, 1802.—Kuhn, Die städtische und bürgerliche Verfassung des römischen Reiches bis auf die Zeiten Justinians, vol. I, Leipzig, 1864.—Houdoy, De la condition et de l'administration des villes chez les Romains, París, 1876,—Morel, en su Memoria Genève et la colonie de Vienne sous les Romains inserta en el vol. XX de las Mémoires et Documents publiés par la Societé d'histoire et d'archéologie de Genève, Ginebra, 1879, p. 1-97.—Ohnesseit, De jure municipali Romanorum quod primi imperii saeculi obtin., Berlín, 1881.—Marquardt, Römische Staatsverwaltung, 1, 2.ª ed., p. 132-315.—Mispoulet, Les Institutions politiques des Romains, II, p. 112-150.—Karlowa, Römische Rechtsgeschichte, I, p. 582-616 y 894-903.—Deben consultarse también especialmente los comentarios á la ley colonial de Osuna y á las municipales de Salpensa y de Málaga, citados en la p. 130, y singularmente el trabajo magistral de Mommsen sobre estas últimas leyes.

La Academia de inscripciones y bellas letras de París ha premiado recientemente una Memoria de Arturo Loth sobre el régimen municipal romano en los tres primeros siglos del Imperio, que no ha visto aún la luz pública.

[348] Lex Col. Genet. Jul., c. 103 y 126.—Lex Malacit., c. 52. C. I. L., II, 2.044 (Antequera) dedicación á un sujeto cuyo nombre no se conserva por los Cives et incola(e) ob divisionem frum(enti), n, 3.419 (Cartagena) Coloni et incol(ae).—C. I. L., II, 3.423,—Wilmans, 1.301 (Cartagena): L. Aemilius, M. f., M. n., Quir(ina), Rectus, domo Roma, qui et Carthaginiensis et Sicellitan(us) et Assotan(us) et Lacedaemon(ius) et Argivus et Bastetanus scrib(a) quaestorius, scrib(a) aedilicius, civis adlectus, ob honorem aedilitatis hoc opus testamento suo fieri iussit.—C. I. L., II, n. 4.514 (Barcelona).—Wilmans, p. 309: Inscripción del Centurión L. Cecilio Optato, Missus honesta missione ab imp(eratore) M. Aur. Antonino et Aur. Vero Aug. atlectus a Barc(inonensibus) inter immunes, Cf., C. I. L., II, n. 229.—Wilmans, p. 2.309.

C. I. L., II, 105.—Wilmans, 2.710, Inscripciones de Pax Julia (Baleizão junto á Beja) puesta por G. Blossius, Saturninus, Galeria, Napolitanus, Afer, Areniensis, incola Balsensis.—C. I. L., II, n. 1.055 (Axati, Lora del Rio): Inscripción conmemorativa de una estatua erigida á L. Lucretio Severo Patriciensi et in municipio Flavio Axatitano ex incolatu decurioni.

[349] Lex Col. Genet. Jul., c. 101, Quicumque comitia magistratibus creandis subrogandis habebit, is ne quem eis comitis pro tribu accipito. Cf. Mommsen, Ephem. epigr., II, p. 125.

[350] Lex Malacit., c. 53, 55, 56-57 y 59. La división en curias parece haber sido más general que la división en tribus, y esta última propia de las colonias, y la primera de los municipios, hasta tanto que confundiéndose la organización de ambas clases de ciudades, vino á prevalecer la división en curias.

[351] Lex Malacit., c. 53, 55, 56, 57 y 59.

[352] Lex Col. Genet. Jul., c. 68.—Lex Malacit., c. 52.—Cf. Mommsen, Stadtrechte, p. 421-427, sobre todo lo concerniente á las elecciones en los comicios municipales.

[353] Lex Malacit., c. 51.

[354] Lex Col. Genet. Jul., c. 68, 101, 132, y Lex Malacit., c. 53-60.

[355] Zumpt, Commentationes epigraphicae, I, p. 170 y sigs.—Marquardt, Staatsverwaltung, I, 2.ª ed., p. 152.

[356] C. I. L., II, n. 1.425.—Bruns, p. 193. En el preámbulo de la Epístola, dirigiéndose el Emperador á los magistrados de Sabora emplea la frase: Salutem dicit IIII viris et decurionibus Saborensium. Al final de la lápida, se hace mérito del hecho de haber sido grabado en bronce este documento á expensas del municipio, y entonces los magistrados municipales no se denominan ya quatuorviros, sino duumviros: II viri C. Cornelius Severus et M. Septimius Severus in acre inciderunt.

[357] Marquardt, I, p. 153, n. 5.

[358] L. 13, § D. De mun. et hon. 50, I.—Sirva de ejemplo la inscripción de Córdoba, C. I. L., II, n. 2.342: L. Valerio Poeno, L. Antistio Rustico, II viri, ad III kalendas Sepemtris, L. Valerius, C. f., Kapito, alvari locum occupavit.

[359] Marquardt, Römische Staatsverwaltung, I, p. 154-157.

Es interesante también para el conocimiento de la jurisdicción de los duumviros el Edicto del legado propretor de la Tarraconense, C. I. L., II, n. 2.959, de que hemos hablado en otro lugar.

Claudius Quartinus II viris Pompel(onensibus) Salutem. Et jus magistratus vestri exsequi adversus contumaces potestis et nihilominus, qui cautionibus accipiendis desunt scient futurum ut non per hoc tuti sunt. Nam et non acceptarum cautionum periculum ad eos respiciet et quidquid praesentes quisque egerint is communis oneris erit. Bene valete. Dat(um) non(is) Octu(bris) Calagor(i) imp(eratore) Caes(aros) Trajano Hadriano Augusti, Sertium co(n)s(uli).

La última cláusula del documento citado en la nota anterior, me parece referirse á la responsabilidad solidaria de cada uno de los duumviros aun por los actos que el otro hubiera ejecutado sin intervención suya.

[360] Ohnesseit. Ueber Ursprung der Aedilität in den italischen Landstädten, en la Zeitschrift der Savigny.—Stiftung für Rechtsgeschichte, vol. IV (1883) Roman. Abth., p. 200-226, trabajo destinado á demostrar el origen latino de la edilidad, y en el cual se comentan especialmente, p. 204-218, los capítulos de la Lex Col. Genet. Jul. relativos á los Ediles.

Es de notar que en Sagunto los Ediles parecen haber ocupado una situación privilegiada, C. I. L., II, n. 3.853.

[361] Los cuestores municipales son raros en las provincias. En España hallamos mención de funcionarios de este género en las leyes Salpensana, c. 21 y 26-27, y Malacitana, c. 54 y 59-60.

[362] Lex Salpens., c. 24 y 25.—Lex Col. Genet. Jul., c. 68, 93-96, 103, 127-131, 134.—En las inscripciones hallamos memoria de algunos prefectos municipales. Así la de Astigi, C. I. L., II, n. 1.477: Cn. Manlius... praef(ectus) jure dic(undo); la de Córdoba, n. 2.225, la de Ulia (Montemayor) n. 1.534, dedicada á un praef(ecto) C(aji) Caesaris, praefecto iterum, y la de Carmo (Carmona), n. 5.120, puesta á L. Servilio L. f. Polioni... bis praefecto Caji Caesaris quatuorvirali (potestate...).

[363] Lex Col. Genet. Jul., c. 130.

[364] La inscripción siguiente de Cádiz recuerda el nombramiento de uno de estos prefectos, hecho por la curia conforme á lo preceptuado en la ley Petronia: C. I. L., II, n. 1.731 (Gades); L. Fabius L. f. Gal(eria) Rufinus, duumvir praef(ectus) jur(e) dic(undo) ab decurionibus creatus d. d.

[365] Lex Col. Genet. Jul., c. 66-68.

Hay noticia de algunos de estos funcionarios en los monumentos epigráficos; por ejemplo, en Acinippo, C. I. L., II, n. 1.346, Carmo, n. 5.120, etc.

[366] Lex Col. Genet. Jul., c. 62.

El uso de las insignias peculiares de las diversas magistraturas debía ser muy estimado, si ha de juzgarse por el hecho de otorgarse frecuentemente como si se tratara de una distinción.

[367] Lex Col. Genet. Jul., c. 62.

[368] Lex Col. Genet. Jul. y Lex Malacit.

[369] Acerca de la responsabilidad de los duumviros véanse los diversos capítulos de la Lex Col. Genet. Jul. y de las leyes Salpensena y Malacitana que tratan de la materia.

[370] Lex Col. Genet. Jul., c. 62 y 63 trata de los oficiales subalternos, de los magistrados municipales. Véase especialmente sobre ello á Mommsen, Römisches Staatsrecht, I, 2.ª ed. p. 306-355.

[371] Los dos únicos documentos de este género que han llegado hasta nosotros son el Album Canusinum, (Wilmans, n. 1.830), del año 223, y el Album Ordinis Thamugadensium, del 367, este último publicado y comentado por Mommsen en la Ephem. epigr., III.

En el Album de Thamugade aparecen dos clases de decuriones, unos con voz y voto y otros que carecían de ambos derechos, aunque estaban obligados á las cargas inherentes á esta dignidad; diferencia que hubo de surgir desde que el decurionado tuvo ya carácter hereditario. Los inscritos en la curia por este último concepto, no eran admitidos realmente en ella, sino después de desempeñar ciertas magistraturas ó sacerdocios. A estos decuriones, que podrían llamarse sine suffragio, dice Mommsen (Eph. epigr., III, p. 80), se refiere el texto de Paulo (Dig. 50, 2, 7, 2): is qui non sit decurio, duumviratu vel aliis honoribus fungi non potest.

Las inscripciones recuerdan algunos decuriones adlectos: C. I. L., II, n. 4.227.—Wilmans, n. 2.295, decuriali allecto Italicam; C. I. L., II, n. 4.244, adlecto in ordine Caesaraug(ustano); n. 4.462, adlecto in numerum decurion(um), ab ordine Barcinonensium.

[372] Lex Malacit., c. 61, y Lex Col. Genet. Jul., c. 130 y 131.

[373] De este particular tratan especialmente los c. 130 y 131 de la Lex Col. Jul. Genet.

[374] Ejemplo de esta clase de documentos, de los cuales, según hemos indicado ya, se nos han conservado algunos, es la siguiente inscripción de Pamplona; C. I. L., II, n. 2.960.—Wilmans, n. 2.854: Materno et Bradua cos. (a 185) Kal(endas) Novem(bris), respublica Pompelonensis cum P. Sempronio Taurino Damanitano liberis posterisq(ue) eius hospitium junxit, eumque sibi civem et patronum cooptavit. Egerunt T. Antonius Paternus et L. Caecilius Aestivus.

[375] Recuerdan la concesión de los honores del decurionado varias inscripciones del C. I. L., II.

[376] Lex Col. Genet. Jul., 69, 75, 92, 96-98, 126, y Lex Malacit., 61, 62, 64, 67, 68.

[377] Lex Malacit., c. 68, y Lex Col. Genet. Jul., c. 97. C. I. L., II, n. 1.305.—Wilmans, n. 663. Inscripción de Jerez de la Frontera en honor de L. Fabio Cordo, locus et inscriptio d(ecreto) d(ecurionum) per tabellam data.

[378] Lex Malacit., Lex Salpensana y Lex Col. Genet. Jul.

[379] Sobre la empeñada polémica acerca del carácter de los tribuni militum a populo, mencionados en el c. 103 de la Lex Col. Genet. Jul., véase el excelente resumen de Cagnat, De provincialibus et municipalibus militiis in imperio romano, París, 1880, p. 41-78. Recientemente ha venido á confirmar la opinión concerniente á la difusión de las milicias municipales y á la índole municipal del cargo de los tribuni militum a populo una inscripción de Camugas (inmediaciones de Cherchell en Argelia), puesta á un trib(uno) ab ordine lecto pagi salutaris Silonensis, publicada en el Bulletin critique d'histoire et de littérature de 1887, p. 318.

[380] El trabajo más importante acerca de los Seviros Augustales es el de Schmidt De Seviris Augustalibus, Halle, 1878, donde se encontrarán mencionadas las obras anteriores de Egger, Zumpt y Henzen sobre el particular.—Véase también á Marquardt, I, p. 197-208.

[381] Schmidt, p. 49. El nombre de Augustales se encuentra en Tucci, Urgavo y en casi todas las ciudades de la Lusitania.—Los de Seviri y Augustales en Itálica, C. I. L., II, n. 1.108 y 1.109; en Astigi (Ecija), n. 1.479 y 1.630, y en Vivatia (Baeza), n. 3.335 y 3.336.—Los de Seviri Augustales perpetui en Suel, n. 1.944; Anticaria (Antequera), n. 2.022 y 2.026; Osqua, n. 2.031, y Dertosa, n. 4.061.—Finalmente, Seviri y Augustales en Tarraco, n. 4.293, y Barcino, n. 4.541.

[382] C. I. L., II, n. 1.944.—Wilmans, n. 2.325, inscripción de Suel (Fuengirola)... L. Junius Puteolanus sexvir Augustalis in municipio Suelitano d(ecreto) d(ecurionum) primus et perpetuus omnibus honoribus quos libertini gerere potuerunt honoratus...

[383] C. I. L., II, n. 2.100 Ossgi., cerca de Mengibar: ob honorem VI vir(atus) ex d(ecreto) ordinis soluta pecunia, etc.

[384] Concesiones de honores edilicios á los Seviros se mencionan, por ejemplo, en las inscripciones de Tortosa. C. I. L., II, n. 4.061 y 4.062.—Wilmans, n. 2.306 y 2.307.

[385] Epístola de Vespasiano del año 78 p. Chr... Vectigalia quae ab divo Aug(usto) accepisse dicitis, custodio; si qua nova adicere voltis, de his proconsuli adire debebitis. Ego enim nullo respondente constituere nil possum.

[386] Entre la multitud de inscripciones relativas á fundaciones y liberalidades en pro de los municipios, son de notar las del C. I. L., II, n. 53, 1.685, 1.956, 3.270, 3.361, 4.467 y 4.514.

[387] C. I. L., II, n. 2.892.—Wilmans, n. 2.485; inscripción de Tritium Magallum (Tricio). D. M. L. Memmio Probo, Cluniensi, Grammatico latino, cui Resp(ublica) Tritiensium an(nos) haben(te) XXV salar(ium) constituit. C. I. L., II, n. 2.348: Inscripción encontrada cerca de la antigua Mellaria (Fuente Ovejuna); P. Frontinus Sciscola, Medicus C(olonorum) C(oloniae) P(atriciae).

[388] Lex Malacit., c. 63-64, y Lex Col. Genet. Jul., 69, 80, 96.

[389] C. I. L., II., n. 1.256, 3.417, etc.

[390] Además de los trabajos de Henzen y Zumpt, citados por Marquardt, I, p. 162, han escrito recientemente sobre esta institución Alibrandi: «Ad legem unicam codicis.» De solutionibus et liberationibus debitorum civitati, (lib. XI, tít. XXXIX) en los Studi e Documenti di storia e diritto, V (1884), p. 181-196; Mommsen en la Ephemeris epigraphica, vol. V, y Lecrivain, Remarques sur les formules de Curator et du Defensor civitatis dans Cassiodore, en los Mélanges d'archéologie et d'histoire de la Escuela francesa de Roma, IV (1884), p. 133-138, y Du mode de nonimation des curatores reipublicae en la misma Revista, p. 357-377.

En los monumentos epigráficos españoles se mencionan algunos Curatores civitatum. Sirvan de ejemplo las inscripciones de Itálica, C. I. L., II, p. 1.115 y 1.116; la de Sevilla, n. 1.180, y la de Tarragona, n. 4.112.

[391] Sobre el derecho de asociación entre los Romanos en general, pueden consultarse las obras de T. Mommsen, De collegiis et sodaliciis Romanorum, Kiel, 1843; M. Cohn, Zum römischen Vereinsrecht, Berlín, 1873; O. Gierke, Die Staats und Corporationslehre des Alterthums und des Mittelalters und ihre Aufnahme in Deutschland, (vol. III de la obra Das Deutsche Genossenschaftrecht), Berlín, 1881, p. 22-106 y 129-185, especialmente sobre los collegia, p. 77-106. J. N. Madwig, Die Verfassung. und Verwaltung des römischen Staates, vol. II, Leipzig, 1882, p. 134-142.

Sobre los colegios sacerdotales y religiosos en general, el vol. III de la Römische Staatsverwaltung, de J. Marquardt, así como la obra de G. Boissier, La religion romaine d'Auguste aux Antonins, París, 1874, I, p. 277-342.—Sobre los colegios funerarios, el trabajo de J. B. de Rossi, I collegii funeraticii famigliari e privati, en las Commentationes philologae in honorem, Th. Mommseni, Berlín, 1877, p. 705-711.—Acerca de las corporaciones ó asociaciones de artesanos, J. Drioux, Les colleges d'artisans dans l'empire romain, París, 1883, y A. Gaudenzi, Sui collegi degli artigiani in Roma, en el Archivio Giuridico, vol. XXXIII (1883), p. 137.

E. Pérez Pujol, Condición social de las personas á principios del siglo V, en la Revista de España, vol. XCVIII (1884), p. 56-100 y 192-231, trata de la organización corporativa romana así en general, p. 69-100, como con especial relación á España, p. 192-199.

[392] Los principales textos relativos á las corporaciones romanas son las siguientes: Gayo, Dig. 47, 22, fragm. 3: Sodales sunt, qui ejusdem collegii sunt... His autem potestatem facit lex, pactionem, quam velint, sibi ferre, dum ne quid ex publica lege corrumpant. Y el mismo autor en el Digesto 111, 4, 1, dice:... neque collegium... passim omnibus habere conceditur; nam et legibus et senatus consultis et principalibus constitutionibus ea res coërcetur.

Gayo, Dig.. III, 4, 1: Item collegia Romae certa sunt, quorum corpus senatus consultis atque constitutionibus principalibus confirmatum est, veluti pistorum et quorumdam aliorum, et naviculariorum, qui et in provinciis sunt...

Marciano, Dig. 47, 22, fr. 3: Collegia si qua fuerint illicita, mandatis et constitutionibus et senatus consultis dissolvuntur.

Callistrato, Dig. 50, 6, 6, § 12: Quibusdam collegiis vel corporibus, quibus jus cocundi lege permissum est, immunitas tribuitur; scilicet eis collegiis vel corporibus, in quibus artificii sui causa unusquisque adsumitur, ut fabrorum corpus est, et si qua eamdem rationem originis habent, id est idcirco instituta sunt, ut necessariam operam publicis utilitalibus exhiberent. Nec omnibus promiscue, qui adsumpti sunt in his collegiis, immunitas datur, sed artificibus dumtaxat; nec ab omni aetate allegi possunt, ut divo Pio placuit, qui reprobavit prolixae vel imbecillae admodum aetatis homines.

Marciano, Dig. 47, 22, fr. 3: Sed permititur iis (collegiis), cum dissolvuntur, pecunias communes, si quas habent, dividere, pecuniamque inter se partiri.

[393] Gierke, Das deutsche Genossenschaftrecht, III, Berlín, 1881, p. 69-88, y especialmente sobre las Corporaciones, como creación y reflejo del Estado, p. 85-88.

[394] C. I. L., II, n. 1.168, 1.169 y 1.183.—Cf. Wilmans, n. 2.506.

[395] C. I. L., II, n. 1.179.

[396] C. I. L., II, n. 2.211.—Wilmans, n. 2.861.

[397] C. I. L., II, p. 251. Sobre la difusión é influencia de los comerciantes sirios en las antiguas provincias del Imperio romano, puede consultarse el interesante trabajo de Scheffer-Boichorst, Zur Geschichte der Syrer im Abendlande, en los Mittheilungen des Instituts für österreische Geschichtsforschung, VI (1885), p. 521-550.

[398] Ephem. epigr., III, n. 32, p. 44.

[399] C. I. L., II, n. 2.008: inscripción de Nescania (cortijo de Escaña, junto al valle de Abdalajis).