[404] Véase más arriba, p. 161, nota 395.

[405] I Cor., XII entero.

[406] Las congregaciones pietistas de América, que son, en el protestantismo, el equivalente á los conventos católicos, recuerdan tambien por muchos rasgos las iglesias primitivas. Véase L. Bridel, Récits américains (Lausanne, 1861.)

[407] Prov., III, 27 y sig.; X, 2; XI, 4; XXII, 9; XXVIII, 27; Eccli., III, 23 y sig.; VII, 36; XII, 1 y sig.; XVIII, 14; XX, 13 y sig.; XXXI, 11; Tobías, II, 15, 22; IV, 11; XII, 9; XIV, 11; Daniel, IV, 24; Talm. de Jerus., Peah, 15 b.

[408] Mat., VI, 2; Mischna, Schekalim, V, 6; Talm. de Jerus., Demai, fol. 23 b.

[409] Act., X, 2, 4, 31.

[410] Salmo CXXXIII.

[411] Act., II, 44-47; IV, 32-35.

[412] Ibid., II, 41.

[413] Véase, más arriba, p. 148, 158-159.

[414] Act., VI, 5; XI, 20.

[415] Act., IV, 6. Véase Vida de Jesús, p. 364 y sig.

[416] Act., IV, 1-31; V, 17-41.

[417] Véase Vida de Jesús, p. 137.

[418] Act., V, 41.

[419] Ibid., IV, 5-6; V, 17; Comp. Jac., II, 6.

[420] Γένος ἀρχιερατικόν, en las Actas, l. c.; ἀρχιερεῖς, en Josefo, Ant., XX, VIII, 8.

[421] Act., XV, 5; XXI, 20.

[422] Añadamos que la antipatía de Jesús y de los fariseos parece haber sido exagerada por los evangelistas sinópticos, tal vez á causa de los acontecimientos que causaron la huida de los cristianos al otro lado del Jordan. No puede negarse que Jacobo, hermano del Señor, no fuera casi un fariseo.

[423] Act., V, 34 y sig. Véase Vida de Jesús, p. 220-221.

[424] Act., VI, 8-VII, 59.

[425] Probablemente los descendientes de los judíos que habian sido llevados á Roma como esclavos, y fueron libertados más tarde. Philon, Leg. ad Caium, § 23; Tácito. Ann., II, 85.

[426] Véase Vida de Jesús, pág. 354, 396, 424.

[427] Mat., XV, 2 y sig.; Marc., VII, 3; Gal. I, 14.

[428] Compárese Gal., III, 19; Hebr., II, 2; Jos., Ant., XV, V, 3. Se figuraban que Dios mismo no se habia manifestado en las teofanías de la antigua ley, pero que habia colocado en su lugar una especie de intermediario el maleak Jehovah. Véase en los diccionarios hebreos la voz מלאך.

[429] Deuter., XVII, 7.

[430] Act., VII, 59; XXII, 20; XXVI, 10.

[431] Juan, XVIII, 31.

[432] Jos., Ant., XVIII, IV, 2.

[433] Jos., Ant., XV, XI, 4; XVIII, IV, 2. Comp. XX, I, 1, 2.

[434] Todo el proceso de Jesús lo demuestra. Compárese Act., XXIV, 27; XXV, 9.

[435] Suetonio, Caius, 16; Dion Casio, LIX, 8, 12; Jos., Ant., XVIII, V, 3; VI, 10; II Cor., XI, 32.

[436] Ventidius Cumanus experimentó aventuras semejantes. Es verdad que Josefo exagera las desgracias de cuantos fueron adversarios de su nacion.

[437] Madden, History of Jewish Coinage, pág. 134 y sig.

[438] Jos., Ant., XVIII, IV, 3.

[439] Ibid., XVIII, V, 3.

[440] Act., VIII, 2. Las palabras ἀνὴρ εὐλαβὴς designan un prosélito, no un judío puro. Cf. Act., II, 5.

[441] Act., VIII, 1 y sig.; XI, 19. Act., XXVI, 10, hace creer que hubo otras muertes además de la de Estéban. Pero no es necesario abusar de las palabras en las redacciones de un estilo tan variado. Comp. Act., IX, 1-2 á XXII, 5 y XXVI, 12.

[442] Compárese Act., I, 4; VIII, 1, 14; Gal., I, 17 y sig.

[443] Act., IX, 26-30 prueba que, en el pensamiento del autor, las expresiones de VIII, 1 no tienen un sentido tan absoluto como podria creerse.

[444] Lo que sucedió á los esenios.

[445] Lo que sucedió á los franciscanos.

[446] I Tes., II, 14.

[447] Act., VIII, 3; IX, 13, 14, 21, 26; XXII, 4, 19; XXVI, 9 y sig.; Gal., I, 13, 23; I Cor., XV, 9; Fil., III, 6; I Tim., I, 13.

[448] Gal., I, 14; Act., XXVI, 5; Fil., III, 5.

[449] Act., IX, 13, 21, 26.

[450] Act., VIII, 1, 4; XI, 19.

[451] Act., VIII, 5 y sig. Que no era el apóstol resulta de los pasajes Act., VIII, 1, 5, 12, 14, 40; XXI, 8 comparados entre ellos. Es verdad que el versículo Act., XXI, 9 comparado con lo que dicen Papias (en Eusebio, H. E., III, 39), Polícrates (ibid., V, 24), Clemente de Alejandría (Strom., III, 6) hacen identificar al apóstol Felipe de que hablan estos tres escritores eclesiásticos, con el Felipe que desempeña un papel importante en las Actas, pero es más natural admitir que el versículo en cuestion contiene un error y ha sido interpolado que contradecir la tradicion de las iglesias de Asia y aun de Hierápolis, donde se retiró Felipe. Los datos particulares que posee el autor del cuarto Evangelio (escrito, segun parece, en el Asia menor) acerca del apóstol Felipe se encuentran así explicados.

[452] Véase Vida de Jesús, c. XIV. La tendencia especial del autor de las Actas tambien se encuentra aquí. Véase Introd., p. XX, XXXVIII y, más abajo, p. 191, 228.

[453] Act., VIII, 5-40.

[454] Jos., Ant., XVIII, IV, 1, 2.

[455] Hoy dia Jit sobre el camino de Nablus á Jaffa, á una hora y media de Nablus y de Sebastia. Véase Robinson, Biblical researches, II, p. 308, nota; III, 134 (segunda ed.) y su mapa.

[456] Las noticias que relativas á este personaje nos dan los escritores Cristianos, son tan fabulosas, que naturalmente se han suscitado dudas sobre la realidad de su existencia; dudas tanto más de tener en cuenta, cuanto que en la literatura pseudo-clementina, Simon el Mágico, es con frecuencia un sinónimo de San Pablo. Nosotros no podemos admitir, sin embargo, que la leyenda de Simon se apoye bajo esta única base. ¿Cómo es posible que el autor de las Actas, tan favorable á San Pablo, hubiese aceptado un dato cuyo sentido hostil no podia ocultársele? La continuacion cronológica de la escuela Simoniana, los escritos que de ella nos quedan, los caractéres precisos de topografía y cronología que nos da San Justino, compatriota de nuestro taumaturgo, no se explican, por lo demás, ni aun en la hipótesis de que la persona de Simon fuera imaginaria. (Véase sobre todo Justino, Apol. II, 15, y Dial. cum. Tryph., 120.)

[457] Act., VIII, 5 y sig.

[458] Ibid., VIII, 9 y sig.

[459] Justino, Apol. I, 26, 56.

[460] Homil. pseudo-clem., XVII, 15, 17; Quadratus, en Eusebio, H. E., IV, 3.

[461] Act., VIII, 25.

[462] Ibid., VIII, 26-40.

[463] I Macab., X, 86, 89; XI, 60 y sig. Jos., Ant., XIII, XIII, 3; XV, VII, 3; XVIII, XI, 5; B. J., I, IV, 2.

[464] Robinson, Bibl. researches, II, p. 41 y 514-515 (2.ª ed.)

[465] Talm. de Bab., Erubin, 53 b y 54 a; Sota 46 b.

[466] Isaías, LIII, 7.

[467] Hoy Merawi, cerca de Gebel-Barkal (Lepsius, Denkmæler, I, pl. 1 y 2 bis.) Estrabon, XVII, I, 54.

[468] Estrabon, XVII, I, 54; Plinio, VI, XXXV, 8; Dion Casio, LIV, 5; Eusebio, H. E., II, 1.

[469] Los descendientes de estos judíos existen todavía bajo el nombre de Falasyán. Los misioneros que les convirtieron vinieron de Egipto. La version de la Biblia ha sido hecha sobre la version griega. Los Falasyán no son israelitas de sangre.

[470] Juan, XII, 20; Act., X, 2.

[471] Véase Deuter., XXIII, 1. Es verdad que εὐνοῦχος puede tomarse como calificativo designando un ayuda de cámara ó funcionario de la corte oriental; pero δυνάστης basta á dar esta idea; εὐνοῦχος debe ser tomado aquí en sentido propio.

[472] Act., VIII, 26, 29.

[473] Deducir de ahí que toda esta historia ha sido inventada por el autor de las Actas nos parece temerario. El autor de las Actas insiste sobre los hechos que apoyan sus teorías; pero no creemos introduzca en sus reseñas hechos puramente simbólicos ó imaginarios á su placer. Véase la Introd., p. XXXVI-XXXVII.

[474] Para el estado análogo de los primeros Mormones, véase Jules Remy, Voyage au pays des Mormons (París, 1860), I, p. 195 y sig.

[475] Act., VIII, 39-40. Comp. Luc., IV, 14.

[476] Act., IX, 32, 38.

[477] Ibid., VIII, 40; XI, 11.

[478] Act., XXI, 8.

[479] Jos., B. J., III, IX, 1.

[480] Act., XXIII, 33 y sig.; XXV, 1, 5; Tácito, Hist., II, 79.

[481] Jos., B. J., III, IX, 1.

[482] Jos., Ant., XX, VIII, 7; B. J., II, XIII, 5,—XIV, 5; XVIII, 1.

[483] Talm. de Jerusalem, Sota, 21, b.

[484] Jos., Ant., XIX, VII, 3-4; VIII, 2.

[485] Act., XI, 19.

[486] Ibid., IX, 2, 10, 19.

[487] Esta fecha resulta de la comparacion de los capítulos IX, XI, XII de las Actas con Gal., I, 18; II, 1, y del sincronismo que presenta el capítulo XII de las Actas con la historia profana, sincronismo que fija al año 44 la fecha de los hechos explicados en este capítulo.

[488] Act., IX, 11; XXI, 39; XXII, 3.

[489] En la epístola á Filemon, escrita hácia el año 61, él se califica de anciano (v. 9). En Act., VII, 57 es calificado de jóven por un hecho relativo al año 37, poco más ó menos.

[490] De la misma manera que los Jesús se hacian llamar Jason; los José, Hegesipo; los Eliacim, Alcimo, etc. San Gerónimo (De viris ill., 5) supone que Pablo tomó su nombre del procónsul Sergio Paulo (Act., XIII, 9). Semejante version no parece admisible. Si las Actas no dan á Saulo el nombre de Pablo hasta que entra en relaciones con este personaje, será tal vez porque la supuesta conversion de Sergio fué el primer acto notable de Pablo como apóstol de los gentiles.

[491] Act., XIII, 9 y siguientes; la atribucion de todas las epístolas; II Petri, III, 15.

[492] Las calumnias ebionitas no deben tomarse en serio (Epifanio, Adv. hær., hær. XXX, 16 y 25).

[493] San Gerónimo, loc. cit. Inadmisible como la presenta San Gerónimo, esta tradicion parece no obstante tener algun fundamento.

[494] Rom., XI, 1; Fil., III, 5.

[495] Act., XXII, 28.

[496] Act., XXIII, 6.

[497] Fil., III, 5; Act., XXVI, 5.

[498] Act., VI, 9; Philon, Leg. ad Caium, § 36.

[499] Estrabon, XIV, X, 13.

[500] Ibid., XIV, X, 14-15; Philostrato, Vida de Apolonio, I, 7.

[501] Jos., Ant., último párrafo. Cf. Vida de Jesús, p. 33-34.

[502] Philostrato, loc. cit.

[503] Act., XXVII, 22 y sig.; XXI, 37.

[504] Gal., VI, 11; Rom., XVI, 22.

[505] II Cor., XI, 6.

[506] Act., XXI, 40. He explicado antes el sentido de la palabra ἑβραιστί. Hist. des lang. sémit., II, I, 5; III, I, 2.

[507] Act., XXVI, 14.

[508] I Cor., XV, 33. Cf. Meinecke, Menandri fragm., p. 75.

[509] Tit., I, 12; Act., XVII, 28. La autenticidad de la carta á Tito es muy dudosa. En cuanto al discurso relativo al capítulo XVII de las Actas, es obra más bien del autor de las Actas que de San Pablo.

[510] El verso citado de Arato (Phænom., 5) se encuentra efectivamente en Cleantes (Himno á Júpiter, 5.) Los dos lo tomaron sin duda de algun himno religioso anónimo.

[511] Gal., I, 14.

[512] Act., XVII, 22 y sig., teniendo en cuenta la nota 509 de esta página.

[513] Véase Vida de Jesús, pág. 72.

[514] Act., XVIII, 3.

[515] Ibid., XVIII, 3; I Cor., IV, 12; I Tes., II, 9; II Tes., III, 8.

[516] Act., XXIII, 16.

[517] II Cor., VIII, 18, 22; XII, 18.

[518] Rom., XVI, 7, 11, 21. Sobre el sentido de συγγενής en estos pasajes, véase más arriba, p. 148, nota 369.

[519] Véase sobre todo la epístola á Filemon.

[520] Gal., V, 12; Fil., III, 2.

[521] II Cor., X, 10.

[522] Acta Pauli et Theclæ, 3, en Tischendorf, Acta Apost. apocr. (Leipzig 1851), p. 41 y las notas (texto antiguo, aunque no debe ser el original de que habla Tertuliano); el Philopatris, 12 (obra compuesta hácia el año 363); Malala, Chonogr., p. 257, edit. por Bonn; Nicéforo, Hist. eccl., II, 37. Todos estos pasajes, sobre todo el de Philopatris, suponen bastante antigüedad en sus retratos. Esto les da cierta autoridad, á pesar de todo, Malala, Nicéforo y hasta el mismo autor de las Actas de Santa Tecla quieren hacer de Pablo un hombre bello.

[523] I Cor., II, 1 y sig.; II Cor., X, 1-2, 10; XI, 6.

[524] I Cor., II. 3; II Cor., X, 10.

[525] II Cor., XI, 30; XII, 5, 9, 10.

[526] I Cor., II, 3; II Cor., I, 8-9; X, 10; XI, 30; XII, 5, 9-10; Gal., IV, 13-14.

[527] II Cor., XII, 7-10.

[528] I Cor., VII, 7-8 y el contexto.

[529] I Cor., VII, 7-8; IX, 5. Este segundo pasaje está lejos de tener peso. Fil., IV, 3, hace suponer lo contrario. Comp. Clemente de Alejandría, Strom., III, 6, y Eusebio, Hist. eccl., III, 30. Solo el pasaje I Cor., VII 7-8 es el único que tiene aquí peso.

[530] I Cor., VII, 7-9.

[531] Act., XXII, 3; XXVI, 4.

[532] Ibid., XXII, 3. Pablo no habla de este maestro en los pasajes de sus epístolas donde seria natural que le nombrara (Fil., III, 5). No es imposible que el autor de las Actas hubiese puesto á su héroe en relacion con el más célebre doctor de Jerusalem del cual sabia el nombre. Hay absoluta contradiccion entre los principios de Gamaliel (Act., V, 34 y sig.) y la conducta de Pablo antes de su conversion.

[533] Véase la Vida de Jesús, p. 220-221.

[534] Gal., I, 13-14; Act. XXII, 3; XXVI, 5.

[535] II Cor., V, 16, no lo implica en manera alguna. Los pasajes Act., XXII, 3; XXVI, 4 inducen á creer que Pablo se encontró en Jerusalem al mismo tiempo que Jesús. Pero esto no es una razon que pruebe que los dos se vieron.

[536] Act., XXII, 4, 19; XXVI, 10-11.

[537] Ibid., XXVI, 11.

[538] Gran sacerdote de 37 á 42. Jos., Ant., XVIII, V, 3; XIX, VI, 2.

[539] Act., IX, 1-2, 14; XXII, 5; XXVI, 12.

[540] Véase Revue numismatique, nueva série, t. III (1858), p. 296 y sig., 362 y sig., Revue archéol., abril de 1864, p. 284 y sig.

[541] Jos., B. J., II, XX, 2.

[542] II Cor., XI, 32. La série de monedas romanas de Damasco ofrece una interrupcion para los reinados de Calígula y de Claudio. Eckhel, Doctrina num. vet. primera parte, vol. III, p. 330. En la moneda damasquina el tipo de «Aretas filheleno» ibid. parece ser de nuestro Hareth (comunicacion del Sr. Waddington.)