Virgen, del çielo Reyna,
É del mundo melezina,
Quiérasme oyr muy dina,
Que de tus gozos ayna
Escriva yo prosa dina
Por te servir
Dezir t' he tu alegría,
Rrogándote todavía
Yo pecador
Que á la grand culpa mía
Non pares mientes, María,
Más al loor.
Tú siete gozos oviste:
Primero, quando rresçebiste
Salutaçión
Del ángel, quando oiste:
Ave María, conçebiste
Dios, salvaçión.
El segundo fué cunplido,
Quando fué de ti nasçido,
É sin dolor,
De los ángeles servido,
Ffué luego conosçido
Por Salvador.
Fué el tu gozo terçero,
Quando vino el luzero
Á mostrar
El camino verdadero
Á los rreyes: conpañero
Fué en guiar.
Fué la quarta alegría,
Quando te dixo, María,
El Grabiel
Que Jesuxristo vernía
É por señal te dezía
Que viera á él.
El quinto fué de grant dolçor,
Quando al tu fijo Señor
Viste sobir
Al çielo, á su Padre mayor,
E tu fincaste con amor
De á él yr.
No es el sesto de olvidar:
Los discípulos vino alunbrar
Con espanto,
Tú estavas en ese lugar,
Del çielo viste y entrar
Spritu Santo.
El seteno non ha par,
Quando por ti quiso enbiar
Dios tu Padre,
Al çielo te fizo pujar,
Con él te fizo assentar
Como á Madre.
Señora, oy' al pecador:
Ca tu fijo el Salvador
Por nos diçió
Del çielo, en ti morador,
El que pariste, blanca flor,
Por nos nasçió.
A nosotros pecadores
Non aborrescas,
Pues por nos ser merescas
Madre de Dios;
Ant'él connusco parescas,
Nuestras almas le ofrescas,
Ruegal' por nos.
Palabras es del sabio é díselo Catón:
Que ome á sus cuydados, que tiene en coraçón,
Entreponga plazeres é alegre la rrazón,
Ca la mucha tristeza mucho pecado pon'.
E porque de buen seso non puede ome reyr,
Abré algunas burlas aquí á enxerir:
Cadaque las oyeres non quieras comedir,
Salvo en la manera del trobar é dezir.
Entiende bien mis dichos e piensa la sentençia,
Non contesca contigo como al dotor de Greçia
Con el rribal de Rroma é su poca sabençia,
Quando demandó Roma á Greçia la çiencia.
Asy fué, que rromanos las leyes non avíen,
Fueron las demandar á griegos, que las teníen;
Rrespondieron los griegos que non las meresçíen
Nin las podrían entender, pues que tan poco sabíen.
Pero, si las queríen para por ellas usar,
Que ante les conveníe con sus sabios desputar,
Por ver si las entendrían é meresçían levar:
Esta rrespuesta fermosa davan por se escusar.
Respondieron rromanos que les plazía de grado;
Para la desputaçión pusieron pleito firmado;
Mas porque non entendrian el lenguaje non usado,
Que desputasen por señas, por señas de letrado.
Pusieron día sabido todos por contender,
Ffueron rromanos en cuyta, non sabiendo que fazer,
Porque non eran letrados ni podrian entender
Á los griegos dotores ni á su mucho saber.
Estando en su cuyta dixo un çibdadano
Que tomasen un rribal, un vellaco romano:
Quales Dios le mostrase fer señas con la mano,
Que tales las feziese: fuéles conssejo sano.
Ffueron á un vellaco muy grand é muy ardid;
Dixieron: "Nos avemos con los griegos conbid'
"Por desputar por señas: lo que tu quisieres pid'
"E nos dártelo hemos; escúsanos desta lid."
Vestiéronle muy rricos paños de grand valía,
Como si fuese dotor en la philosofía;
Subió en alta catedra, dixo con bavoquía:
"D'oy máys vengan los griegos con toda su porfía."
Vino ay un griego, dotor muy esmerado,
Escogido de griegos, entre todos loado;
Sobió en otra cathreda, todo el pueblo juntado.
Començaron sus señas, como era tratado.
Levantóse el griego, sosegado, de vagar,
E mostró sólo un dedo, qu' está çerca el pulgar;
Luego se assentó en ese mismo lugar;
Levantóse el rribaldo, bravo, de malpagar.
Mostró luego tres dedos fasia el griego tendidos,
El pulgar é otros dos, que con él son contenidos
En manera de arpón, los otros dos encogidos
Assentóse el neçio, catando sus vestidos.
Levantóse el griego, tendió la palma llana,
E assentóse luego con su memoria sana:
Levantóse el vellaco con fantasía vana,
Mostró puño çerrado: de porfia a gana.
A todos los de Greçia dixo el sabio griego:
"Meresçen los rromanos las leys, non gelas niego".
Levantáronse todos en paz é en sosiego:
Grand onrra ovo Rroma por un vil andariego.
Preguntaron al griego qué fué lo que dixiera
Por señas al rromano é qué le rrespondiera.
Diz': "Yo dixe qu' es un Dios; el rromano dixo qu'era
"Uno en tres personas, é tal señal feziera.
"Yo dixe que era todo á la su voluntad;
"Rrespondió qu'en su poder lo teni' e diz' verdad.
"Desque vi que entendíen é creyen la Trinidad,
"Entendí que meresçíen de leyes çertenidad."
Preguntaron al vellaco quál fuera su antojo.
"Dixom' que con su dedo me quebraria el ojo:
"Desto ove grand pesar é tomé gran enojo.
"Rrespondile con saña, con yra é con cordojo
"Que yo le quebraría, ante todas las gentes,
"Con dos dedos los ojos, con el pulgar los dientes.
"Díxome enpós esto que le parase mientes,
"Que m' daría grand palmada en los oydos rretenientes.
"Yo le respondí que l' daría tal puñada,
"Que en tienpo de su vida nunca le viés' vengada.
"Desque vió la pelea tan mal aparejada,
"Dexó de amenazar do non le preçian nada."
Por esto diz' la pastraña de la vieja fardida:
"Non há mala palabra, si non es á mal tenida";
Verás que bien es dicha, si bien fues' entendida:
Entiende bien mi libro: avrás dueña garrida.
La bulrra que oyeres, non la tengas por vil;
La manera del libro entiéndela sotil:
Saber el mal, desir bien, encobierto, doñeguil
Tú non fallarás uno de trobadores mill.
Ffallarás muchas garças, non fallarás un huevo;
Rremendar bien non sabe todo alfayate nuevo:
Á trobar con locura non creas que me muevo;
Lo que Buen Amor dize con rrazón te lo pruevo.
En general á todos ffabla la escriptura:
Los cuerdos con buen sesso entendrán la cordura,
Los mançebos livianos guárdense de locura,
Escoja lo mijor el de buena ventura.
Las del Buen Amor sson razones encubiertas;
Trabaja do fallares las sus señales çiertas;
Ssi la rrazón entiendes ó en el sesso açiertas,
Non dirás mal del libro, que agora rrehiertas.
Do coydares que miente, dize mayor verdat;
En las coplas puntadas yaze la falssedat,
Dicha buena ó mala por puntos la juzgat,
Las coplas con los puntos load ó denostat.
De todos estrumentos yo, libro, só pariente:
Bien ó mal, qual puntares, tal dirá çiertamente;
Qual tu dezir quesieres, y faz punto é tente:
Ssy puntarme sopieres, sienpre me avrás en miente.
Como dize Aristótiles, cosa es verdadera:
El mundo por dos cosas trabaja: la primera,
Por aver mantenençia; la otra cosa era
Por aver juntamiento con fenbra plazentera.
Sy lo dexies' de mío, sería de culpar;
Dízelo grand filósofo: non so yo de reptar;
De lo que dize el sabio non devedes dudar,
Ca por obra se prueba el sabio é su fablar.
Que diz' verdat el sabio claramente se prueva:
Omes, aves, animalias, toda bestia de cueva
Quiere, segunt natura, conpaña sienpre nueva;
E muncho más el ome, que toda cosa que s' mueva.
Digo muy más el ome, que de toda criatura:
Todas á tienpo çierto se juntan con natura;
El ome de mal sseso todo tienpo syn mesura,
Cadaque puede é quier' facer esta locura.
El ffuego ssienpre quiere estar en la çeniza,
Comoquier que más arde, quanto más se atiza:
El ome, quando peca, bien vee que desliza;
Mas non se parte ende, ca natura lo enriza.
E yo, porque so ome, como otro, pecador,
Ove de las mugeres á vezes grand amor:
Provar ome las cosas non es por ende peor,
É saber bien é mal, é usar lo mejor.
Assy fué que un tienpo una dueña me prisso,
Del su amor non fuy ese tienpo rrepiso:
Ssienpre avía della buena fabla é buen rriso,
Nunca al por mí fizo nin creo que fer quiso.
Era dueña en todo é de dueñas señora,
Non podía ser solo con ella una ora:
Muncho de ome se guardan ally do ella mora,
Más mucho que non guardan los judíos la Tora.
Ssabe toda nobleza de oro é de seda,
Muy conplida de byenes anda manssa é leda.
Es de buenas costunbres, sossegada é queda:
Non se podrá vençer por pintada moneda.
Enbiél' esta cántiga, que es deyuso puesta,
Con la mi mensajera, que yo tenía enpuesta;
Dize verdat la fabla: que la dueña conpuesta,
Si non quiere el mandado, non da buena rrespuesta.
Dixo la dueña cuerda á la mi mensajera:
"Yo veyo muchas otras creer a ti, parlera,
"E fállanse mal ende: castigo en su manera,
"Bien como la rrapossa en agena mollera".
Diz' que yazíe doliente el león, de dolor:
Todas las animalias venieron ver su señor;
Tomó plazer con ellas é sentióse mejor:
Alegráronse todas mucho por su amor.
Por le fazer serviçio, por más le alegrar,
Conbidáronle todas que l' darían á yantar,
Dixieron que mandase qual quisiese matar:
Mandó matar el toro, que podría abastar.
Ffiz' partidor al lobo é mandó á todos diese:
El apartó el menudo por el león, que comiese,
E para sí la canal, la mayor que ome viese;
Al león dixo el lobo que la mesa bendexiese.
"Señor, tú estás flaco: esta vianda liviana
"Cómela tú, señor, te será buena é sana;
"Para mí é los otros, la canal que es vana."—
El león fué sañudo, que de comer á gana.
Alçó el león la mano por la mesa santiguar,
Dió grand golp' en la cabeça al lobo por castigar:
El cuero con la oreja del casco le fué arrancar:
El león a la rraposa la vianda mandó dar.
La golpeja, con miedo é como es artera,
Toda la canal del toro al león la dió entera;
Para sí é los otros todo el menudo era:
Maravillós' el león de tan buen' ygualadera:
"Quién vos mostró, comadre, á fazer parteçión
"Tan buena é tan gisada, tan derecha con rrazón?"
Ella diz': "En la cabeça del lobo tomé liçión:
"En el lobo castigué qué feziese ó qué non."—
"Por ende yo te digo, vieja é non amiga,
"Que jamás á mí vengas nin me digas tal, nemiga;
"Synon, te mostraré como el león santiga:
"Que el cuerdo en el mal ageno se castiga."—
Segund diz' Jhesuxristo, non ay cossa escondida,
Que á cabo de tienpo non sea bien sabida:
Ffué la mi poridat luego á plaça salida,
La dueña muy guardada ffué luego de mi partida.
Nunca desde esa ora yo más la pude ver:
Enbióme mandar que punase en fazer
Algún triste ditado, que podies' ella saber,
Que cantase con tristeza, pues la non podi' aver.
Por conplir su mandado de aquesta mi señor,
Ffize cantar tan triste como este trist' amor:
Cantávalo la dueña, creo que con dolor,
Más que yo non podría sser dello trobador.
Diz' el proverbio viejo: "quien matar quier' su can,
Achaque le levanta, por que no l' dé del pan:"
Los que quieren partirnos, como fecho lo han,
Mescláronme con ella, dixiéronle de plan
Que me loava della como de buena caça,
E porfaçaba della como si fues' çaraça.
Diz' la dueña sañuda: "Non ay paño syn rraça,
"Nin el leal amigo non es en toda plaça."—
Como dize la fabla, quando á otra someten:
"Quál palabra te dizen, tal coraçón te meten":
Posiéronle grand ssaña, desto se entremeten.
Diz' la dueña: "los novios non dan cuanto prometen."
Como la buena dueña era mucho letrada,
Sotil e entendida, cuerda, bien messurada,
Dixo á la mi vieja, que l' avía enbiada,
Esta fabla conpuesta de Ysopete sacada:
"Quando quiere casar ome con dueña muy onrrada,
"Promete é manda mucho; desque la a ganada:
"De quanto le promete ó da poco ó da nada:
"Ffaze como la tierra, quando estaba prenada.
"Assi ffué que la tierra començó á bramar:
"Estaba tan fynchada, que quería quebrar;
"Á cuantos lo oyan, podía mal espantar,
"Como dueña en parto començós' á cuytar.
"La gente, que bramidos a tan grandes oya,
"Coydavan era preñada: atanto se dolía;
"Penssavan que grand sierpe ó bestia pariría,
"Que a todo el mundo conbrí' é estragaría.
"Quando ella bramava, pensavan de foyr,
"E desque vino el día, que ovo de parir,
"Parió solo un mur topo: fué escarnio de rreyr,
"Ssus bramuras é espantos en burla fueron salir.
"Bien ansí acaesçió á munchos é á tu amo:
"Prometen muncho trigo: dan poca pajatamo;
"Çiegan munchos con viento, piérdense con mal ramo:
"¡Vete!, dil' que me non quiera, que no l' quiero, ni l'amo."
Ome, que mucho fabla, faze menos á veces,
Pone muy grant espanto, chica cosa es dos nuezes:
Las cosas mucho caras, algún' ora son rrafezes,
Las viles é las rrefezes son caras á las devezes.
Tomó por chica cosa aborrençia é grand saña,
Arredróse de mí, fízome el juego maña:
Aquél es enganado, quien coyda que engaña,
De aquesto fize troba de tristeza tan maña
Ffiz' luego estas cántigas de verdadera salva;
Mandé que gelas diesen de noche ó al alva:
No las quiso tomar é dixe yo: "¡Muy mal va!
"Al tienpo se encoje mejor la yerva malva."—
Como dize Salamo é dize la verdat:
Que las cosas del mundo todas son vanidat,
Todas son pasaderas, vanse con la hedat,
Ssalvo amor de Dios, todas sson lyviandat.
Yo, desque vi la dueña partida é mudada,
Diz': "Querer do non me quieren, ffaría una nada:
Rresponder do non llaman, es vanidat provada".
Partíme de su pleito, pues de mí es rredrada.
Sabe Dios qu' á esta dueña é á quantas yo vy
Sienpre quise guardarlas é sienpre las serví;
Ssy servir non las pude, nunca las deserví:
De dueña mesurada sienpre bien escreví.
Muy villano sería é muy torpe pajés,
Sy de la muger noble dixiese cosa rrefés;
Ca en muger loçana, fermosa e cortés
Todo el bien del mundo é todo plazer es.
Ssy Dios, quando formó el ome, entendiera
Que era mala cosa la muger, non la diera
Al ome por conpaña nin dél non la feziera;
Ssy para bien non fuera, tan noble non saliera.
Ssy ome á la muger non la quisiesse bien,
Non ternía tantos presos el amor quantos tien':
Por santo nin por santa que seya, non sé quién
Non cobdiçie conpaña, sy solo se mantién'.
Una fabla lo dize, que vos digo agora:
Que "una ave sola nin bien canta, nin llora";
El mástel syn la vela non puede estar tod' ora.
Nin las verças se crían atan bien sin la noria.
E yo, como estava solo, syn conpañía,
Codiçiava tener lo que otro para sy tenía:
Puse el ojo en otra non santa; más sentía:
Yo cruyziava por ella; otro l' avíe valdía.
E porque non podía con ella ansí fablar,
Puse por menssajero, coydando recabdar,
A un mi conpanero; sópom' el clavo echar:
Él comió la vianda, á mí fazie rumiar.
Ffiz' con el grand pessar esta troba caçurra;
La dueña que la oyere, por ella non me aburra:
Ca devríen me dezir neçio más que bestia burra,
Sy de tan grand escarnio yo non trobase burla.
Diz' que l' plazía de grado:
Fízos' de la Cruz privado.
Á mí dió rrumiar salvado;
Él comió el pan más duz'.
Prometiól' por mi conssejo
Trigo que tení' anejo;
E presentól' un conejo
El traydor falso marfúz.
¡Dios confonda menssajero
Tan presto é tan ligero!:
¡Non medre Dios conejero,
Que la caç' ansy adúz'!
Quando la Cruz veya, yo sienpre me omillava,
Santiguávame á ella doquier que la fallava;
El conpaño de çerca en la cruz adorava:
Del mal de la cruzada yo non me rreguardava.
Del escolar goloso conpaño de cucaña
Ffize esta otra troba, non vos sea estraña:
Ca ante nin después non fallé en España
Quien ansy me feziese de escarnio magadaña.
Los antiguos astrólogos dizen en la çiençia
De la astrología una buena sabiençia:
Qu'el ome, quando nasçe, luego en su naçençia
El signo en que nasçe le juzgan por sentençia.
Esto diz' Tholomeo é dízelo Platón,
Otros munchos maestros en este acuerdo son:
Qual es el asçendente é la costellaçión
Del que naçe, tal es su fado é su don.
Muchos ay que trabajan sienpre por clerezía:
Deprenden grandes tienpos, espienden grant quantía;
En cabo saben poco: que su fado les guía,
Non pueden desmentir á la astrología.
Otros entran en orden por salvar las sus almas,
Otros toman esfuerço en querer usar armas,
Otros sirven señores con las sus manos anbas:
pero muchos de aquestos dan en tierra de palmas.
Non acaban en orden nin son más cavalleros
Nin hán merçed de señores nin hán de sus dineros:
¿Por qué puede ser esto? Creo ser verdaderos,
Segund natural curso, los dichos estrelleros.
Porque creas el curso destos signos atales,
Dezirt'hé un juyzio de çinco naturales,
Que judgaron un niño por sus çiertas senales,
Dieron juyzios fuertes de acabados males.
Era un rey de moros, Alcaraz nonbre avía:
Nasçióle un fijo bello, más de aquél non tenía;
Enbió por sus sabios, dellos saber querría
El signo é la planeta del fijo que l' nasçía.
Entre los estrelleros, que l' vinieron á ver,
Vinieron çinco dellos de más conplido saber;
Desque vieron el punto en que ovo de nasçer,
Dixo el un maestro: "Apedreado ha de ser."—
Judgó el otro é dixo: "Este ha de ser quemado".—
Diz' el terçero: "El niño ha de ser despeñado".—
Diz' el quarto: "El infante ha de seer colgado".—
El quinto diz': "morrá en agua afogado".
Quando vido el rey juyzios desacordados,
Mandó que los maestros fuesen muy bien guardados;
Fízolos tener presos en logares apartados,
Dió todos sus juyzios por mintrosos provados.
Desque fué el infante á buena hedat llegado,
Pidió al rrey su padre que le fuese otorgado
De yr á correr monte, caçar algún venado;
Rrespondióle el rrey que l' plazía de grado.
Cataron día claro para ir á caçar;
Desque fueron en monte, óvose á levantar
Un rrevatado nublo: començó de agranizar,
É á poca de ora començó d' apedrear.
Acordóse su ayo de como lo judgaron
Los sabios estrelleros, que su signo cataron:
"Señor, diz', acogamonos, que los que vos fadaron
"Non sean verdaderos en lo que adevinaron."—
Pensaron muy ayna todos de se acojer;
Mas como es verdat é non puede fallesçer,
Que lo que Dios ordena en como ha de ser,
Segund natural cursso, non se puede estorçer,
Ffaciendo la grand piedra, el infante aguijó;
Pasando por la puente, un gran rrayo le dió,
Fforadóse la puente, por allí se despeñó,
En un árbol del rrío de sus faldas se colgó.
Estando asy colgado ado todos lo vieron,
Afogóse en el agua, acorrer non lo pudieron:
Los çinco fados dichos todos bien se conplieron.
Los sabios naturales verdaderos salieron.
Desque vido el rey conplido su pessar,
Mandó los estrelleros de la presión soltar:
Fízoles mucho bien é mandóles usar
De su astrología, que non avíe que dubdar.
Yo creo los estrólogos verdad naturalmente;
pero Dios, que crió natura é açidente,
Puédelos demudar é fazer otramente,
Segund la fe cathólica: yo desto so creyente.
En creer la natura non es de mal estança,
É creer más en Dios con muy firme esperança;
Por que creas mis dichos é non tomes dubdança;
Pruévolo brevemente con esta semejança:
Cyerto es que el rrey en su regno há poder
De dar fueros é leyes é derechos fazer:
Desto manda fazer libros, quadernos conponer,
Para quien faze el yerro qué pena deve aver.
Acaesçe, que alguno ffaze grand trayçión;
Ansí que por el fuero debe morir con rraçón;
Pero por los privados, que en su ayuda son,
Si piden merçed al rey, dale conplido perdón.
Ó sy por aventura aqueste que lo erró,
Al rrey en algund tienpo atanto le servió,
Que piedat é serviçio muncho al rrey movió,
Porqué del yerro fecho conplido perdón dió.
E ansy como por fuero avía de morir,
El fazedor del fuero non lo quiere consentyr,
Dyspensa contra el fuero é déxalo bevir:
Quien puede fazer leyes, puede contra ellas yr.
Otrosy puede el papa sus decretales far,
En que á sus súbditos manda çierta pena dar;
Pero puede muy bien contra ellas dispenssar,
Por graçia ó por serviçio toda la pena soltar.
Veemos cada día pasar esto de fecho;
Pero por todo eso las leyes y el derecho
E el fuero escripto non es por ende desfecho;
Ante es çierta çiençia é de mucho provecho.
Bien ansy nuestro Señor, quando el çielo crió,
Puso en él sus signos é planetas ordenó,
Sus poderíos çiertos é juyzios otorgó;
Pero mayor poder rretuvo en sy, que les non dió.
Anssy que por ayuno, lymosna é oraçión
E por servir á Dios con mucha contriçión
Non ha poder mal signo nin su costellación;
El poderío de Dios tuelle la tribulaçión.
Non son los estrelleros por todo esto mintrosos:
Judgan segund natura por sus cuentos fermosos:
Ellos é la su çiençia son çiertos, non dubdosos;
Mas contra Dios non pueden yr nin son poderosos.
Non ssé astrología nin só ende maestro
Nin sé el astralabio más que buey de cabestro;
Mas porque cada día veo pasar aquesto
Por aqueso lo digo. Otrossy veo aquesto:
Muchos nasçen en Venus, que lo más de su vida
Es amar las mugeres, nunca se les olvida:
Trabajan é afanan muy mucho syn medida,
É los más non rrecabdan la cosa más querida.
En este signo atal creo que yo nascí:
Sienpre puné en servir dueñas que conosçí,
El bien que me feçieron non lo desgradesçí
Á muchas serví mucho, que nada acabesçí.
Como quier que he provado mi signo ser atal,
En servir á las duenas puno é non en ál:
Aunque ome non goste la pera del peral,
En estar a la sonbra es plazer comunal.
Muchas noblezas há en el que á dueñas sirve:
Loçano, fablador, en ser franco se abive;
En servir á las dueñas el bueno non se esquive:
Que si mucho trabaja, en mucho plazer byve.
El amor faz' sotil al ome que es rrudo,
Ffázele fabrar fermoso al que antes es mudo,
Al ome que es covarde fázelo atrevudo,
Al perezoso faze ser presto é agudo,
Al mançebo mantiene mucho en mançebéz,
Al viejo faz' perder muy mucho la vejéz,
Ffaze blanco é fermoso del negro como pez,
Lo que non val' una nuez, amor le da grand prez.
El qu' es enamorado, por muy feo que sea,
Otrosí su amiga maguer sea muy fea,
El uno é el otro non ha cosa que vea,
Que tan bien le paresca nin que tanto desea.
El bavieca, el torpe, el neçio é el pobre
Á su amiga bueno paresçe é rrico onbre,
Más noble que los otros: por ende todo onbre,
Como un amor pierde, luego otro cobre.
Ca, puesto que su signo sea de tal natura
Como es este mío, dize una escriptura
Que "buen esfuerço vence á la mala ventura",
E toda pera dura grand tienpo la madura.
Una tacha le fallo al amor poderoso,
La qual a vos, dueñas, yo descobrir non oso;
Porque non me tengades por dezidor medroso,
Es ésta: que el amor sienpre fabla mintroso.
Ca, segund vos he dicho en la otra consseja,
Lo que en sí es torpe, con amor bien semeja,
Tiene por noble cosa lo que non val' una arveja:
Lo que semeja non es: ¡oya bien tu oreja!
Sy las mançanas sienpre oviesen tal sabor
De dentro, qual de fuera dan vista é color,
Non avríe de las plantas fructa de tal valor;
Mas ante pudren que otra: ¡pero dan buen olor!
Bien atal el amor, que da palabra lleña:
Toda cosa que dize paresçe mucho buena;
Non es todo cantar quanto rruydo suena:
Por vos descobrir esto, dueña, non aya pena.
Dize: "por las verdades sse pierden los amigos,
E por las non dezir se fazen desamigos":
Anssy entendet sano los proverbios antiguos,
E nunca vos creades loores de enemigos.