871

Después fué de Santiago, otro día seguiente,

Á ora de medio día, quando yantava la gente,

Vynose doña Endrina con la mi vieja sabiente.

Entró con ella'n su casa byen asosegadamente,

872

Como la mi vigisuela m' avya aperçebido,

Non me detove mucho: para allá fuy ydo.

Fallé la puerta çerrada; mas la vieja byen me vydo:

"¡Yuy!" diz', "¿qué es aquello, que faz' aquel rroydo?

873

"¿Es ome ó es viento? ¡Creo qu' es ome! ¡Non miento!

"¿Vedes, vedes? ¡Cóm' otea el pecado carboniento!

"¿Es aquél? Non es aquél. ¡El semeja, yo lo siento!

"¡A la fe! ¡es don Melón! ¡Yo lo conosco! ¡lo viento!

874

"Aquella es la su cara é su ojo de beserro:

"¡Catat, catat; cóm' assecha! ¡Barrúntanos como perro!

"¡Ally rraviará agora! ¡non puede tirar el fierro!;

"Mas ¡quebrará las puertas!: ¡menéalas como çencerro!

875

"¡Cyerto!, ¡aquí quier' entrar! Mas ¿por qué yo non le fablo?

"¡Don Melón! ¡tiradvos dende! ¿Tróxovos y el diablo?

"¡Non queblantedes mis puertas!, que del abbad de Sant Pablo

"Las ove ganado. ¿Non posistes ay un clavo?

876

"Yo vos abriré la puerta. ¡Esperat! ¡non la quebredes!

"É con byen é con sosiego desid si algo queredes;

"Luego vos yd de mi puerta. ¡Non vos alhaonedes!

"¡Entrad mucho en buen' ora!; yo veré lo que faredes".

877

—"¡Señora doña Endrina! ¡Vos, la mi enamorada!

"¡Vieja! ¿por esto teníades á mí la puerta çerrada?

"¡Tan buen día es oy este, que fallé atal çelada!

"¡Dios é mi buena ventura me la tovieron guardada!

878

"Quando yo saly de casa, pues veyades las rredes,

"¿Qué fyncavades con él sola, entr' estas paredes?

"¡A mí non rebtedes! ¡Fija, que vos lo meresçedes!

"El mejor cobro qu' avedes, vuestro mal que lo calledes.

879

"E menos de mal será que esto poco çeledes,

"Que non que vos descobrades é ansy vos pregonedes:

"Casamiento que vos venga, por esto non lo perdredes.

"Mejor me paresçe esto, que non que vos enfamedes.

880

"É pues que vos desides que es el daño fecho,

"Defyendavos, ayúdevos á tuerto ó á derecho;

"Fija, "á daño fecho aved rruego é pecho";

"¡Callad! ¡guardat la fama, non salga de sotecho!

881

"Sy non parlas' la pycaça más que la codorniz,

"No'l colgarien en plaça nin rreyerien lo que diz';

"¡Castigadvos ya, amiga, de otra tal contra yz!

"Ca todos omes fazen como don Melón Ortiz".

882

Doñ' Endrina le dixo: "¡Ay, viejas tan perdidas!

"¡A las mugeres trahedes engañadas e vendidas!

"Ayer mill cobros me dávades, mill artes é mill salidas;

"Oy, ya que só escarnida, todas me son fallesçidas.

883

"Si las aves pudiesen byen saber é entender

"Quántos laços las paran, non las podrían prender;

"Quando el laso veyen, ya las lyevan á vender;

"Mueren por el poco çevo, non se pueden defender.

884

"Ya los peçes de las aguas, quando veyen el ansuelo,

"¡El pescador los tiene é los traye por el suelo!:

"La muger veye su dapño, quando ya fynca con duelo;

"Non la quieren los parientes, padre, madre, ni auelo.

885

"El que la ha desonrrada, déxala, non la mantyene,

"Vase perder por el mundo, pues otro cobro non tyene,

"Pyerde cuerpo é alma; á muchos esto aviene;

"¡Pues yo non hé otro cobro, asy fazer me convyene!"

886

Está en los antiguos el seso é la sabyençia,

Es en el mucho tienpo el saber é la çiençia,

La mi vieja maestra ovo buena conçiençia,

É dió en este pleito una buena sentençia:

887

—"El cuerdo gravemente non se deve quexar,

"Quando el aquexamiento non le puede pro tornar:

"Lo que nunca se puede reparar nin enmendar,

"Dévelo cuerdamente sofrir é endurar.

888

"Á las grandes dolençias é á las desaventuras,

"Á los acaesçimientos é yerros de locuras,

"Deve buscar conssejo, melesinas é curas;

"El sabydor se prueva en cuytas é en presuras.

889

"La yra é la descordia á los amigos mal faz',

"Ponen sospechas malas en el fecho do yaz':

"Aved entre vos amos la concordia é paz,

"El pesar é la saña tórnese en buen solaz.

890

"Pues que por mí, desides, que el dapño es venido,

"Por mí quiero que sea el vuestro byen avydo:

"Vos sed la muger suya é él vuestro marido:

"Todo vuestro deseo es por mí byen cunplido".

891

Doñ' Endrin' é don Melón en uno casados son:

Alégranse las conpañas en las bodas con rrazón.

Sy vyllanía he fecho, aya de vos perdón:

En lo feo del estoria diz' Pánfilo é Nasón.


FIN DEL TOMO PRIMERO


Notas a Pie de Página.

[A]

Véase Tacke: Die Fabeln des Erzpriesters von Hita, in Bahmen der mittelalterlichen Fabelliteratur nebst einer Analyse des Libro de buen amor. Breslau, 1911 (32 págs.)

[B]

Véase Cejador, Historia crítica de la antigua lírica popular, t. V de La verdadera poesía castellana. Madrid, 1921-1930, nueve volúmenes.

[C]

"Las Grandes virtudes y hazañas de este nuevo Prelado mejor será pasallas en silencio, que quedar en este cuento cortos." Mariana. H.E., 16, 5.

[D]

Véase Cejador, Vocabulario medieval castellano.

[E]

Este es el verdadero título del libro, como se ve por las coplas 13, 3; 933, 2; 1630, 1; no el que Janer le puso de Libro de Cantares, por la copla 3, pues es tan genérico como el de Libro del Arcipreste de Hita, con que el Marqués de Santillana le llamó en su Proemio. Menéndez y Pelayo (Líric. cas., t. 3, págs. lxx) dijo que se ha de tomar "este vocablo amor, no solamente en su sentido literal, sino en el muy vago que los provenzales le daban, haciéndole sinónimo de cortesía, de saber gentil y aun de poesía". No entender el título de un libro es no entender el libro, y el del Arcipreste es tan claro como su título. El intento del Arcipreste, como él dice, es traer al hombre mundano del loco amor deste mundo al buen amor, que es el de Dios. El mismo tuvo el Arcipreste de Talavera, un siglo más tarde, en su Corvacho. ¡Cuán diferente fué el de Jean de Meun en su Roman de la Rose, aunque, según sus palabras, fuera llevar de la fole amor al bone amor! Con tan parecidos vocablos distan tanto una de otra obra, como del amor de Dios dista la propagación de la especie, que es adonde tira el famoso Roman francés. El cual ha probado Frederick Bliss Luquiens no haber influído para nada en el libro de nuestro Arcipreste, a pesar de tener asuntos tan comunes a cada paso (The Roman de la Rose and medieval Castilian literature, en Romanische Forschungen, vol. XX, pág. 284). Por eso llama el Arcipreste locura al amor mundano a cada paso. Este intento suyo, encerrado en el título, ha de tenerlo siempre presente el lector, si desea entender la mente del que lo escribió y no sacar las cosas de quicio, como lo han hecho la mayor parte de los que de Hita hablaron.

[1]

Invocación llena de gravedad, de sinceridad y de unción. Cabtivo pronúnciese cautivo, y vale cautividad.—Coytado, con y, para que no forme diptongo con la vocal anterior: es el acongojado con coitas ó cuitas. Cacer., ps. 13: Porque es un cuitado fía tanto en Dios. Hallábase preso el Arcipreste cuando esto escribía; así es de hondo y sincero el sentimiento que le trae á la memoria á los personajes históricos perseguidos por causas semejantes á la suya, que hemos dicho debió de ser falsa delación de los clérigos talaveranos, en cuyos pechos debía de hervir el encono contra quien tan varonilmente supo criticar su vida desgarrada. Dios sacó á los judíos, manu forti, á puros prodigios de Moisés. (Exodo.) Sacó á Daniel del pozo adonde le echaron á que le devorasen los leones por envidia de los demás gobernadores, sobre los cuales le había puesto el rey de Babilonia, Darío (Daniel, 6). La reina Ester (Ester, 8), judía de nación, logró del rey Asuero un decreto en favor del pueblo judío, tan esclavizado en Asiria como antes en Egipto.

[2]

Reyna, ayna, con y, que lleva el acento, y, como en coytado, no hace diptongo. Reína y aína sonaban, de re(g)ina(m) el primero; ayna, presto, todavía vulgar. Quev., Cuent. de c.: Y no me echen de vicio, que podrá heder el negocio más aína que piensan.—Dino fué clásico y es vulgar por digno, como endino de indignu(m).—Lazeria, trabajo, miseria. Trat. Arg., 1: ¿Qué buscas en la miseria, | amor de gente cautiva? | Déjala que muera o viva | con su pobreza y laceria.—Falta un vocablo en -ína detrás de presión, por prisión, de pression(em), vale apuro, pena (c. 787), y aquí también prisión, en la que escribía (c. 1709).

[3]

Libreste por libraste, de lib(e)ra(v)isti, así como libraste de lib(e)rasti. Al profeta Daniel, del lago ó cisterna de los leones. Los gentiles, vasallos de la reina Lupa, procuraron apoderarse de los huesos de Santiago cuando fueron llevados en el arca marmórica por los discípulos desde Padrón al burgo de los Tamárigos, donde hoy yacen: la leyenda está en la falsa Crónica de Turpín. Conforme con la creencia popular, atribuye el Arcipreste lo del dragón que dicen se tragó á Santa Margarita, á Santa Marina, confundiendo á estas dos Santas. Gran devoción se tuvo á Santa Marina, y se le levantaron templos en Sevilla, Córdoba, León y, sobre todo, en la provincia de Orense, donde la leyenda pone que fué martirizada por el Prefecto Olibrio, enamorado de ella y desdeñado. (Véase Flórez, Esp. Sagr., t. 17, pág. 216.)

[4]

Conpaña es posverbal de conpañ-ar y colectivo de conpaño, y vale lo que compañía, gente que acompaña y sigue, y acción de acompañar; úsase todavía en Andalucía. Cabr., pág. 223: Fuéronse tras él las compañas. Idem, 509: Comienza el Señor á hacer un largo sermón... diciendo á las compañas. J. Enc., 259: Dios salva, compaña nobre. Nótese que nunca se hace m la n ante b o p.—Tan maña de tan magna, tan grande, de donde tamaño, tamaña.—Tirar por sacar, como en francés, muy castizo. Traged. Policiana, 2: Tiradme de aquí estas botas. H. Núñez: Boñiga de marzo tira manchas cuatro; boñiga de abril tira manchas mil. Buena vida, arrugas tira. [Véase Cejador, Vocab. medieval y Leng. de Cervantes, II, Tirar.]

Esta falsa conpaña fueron aquellos jueces y viejos verdes que, no pudiendo vencer la castidad de Susana, la condenaron, librándola Dios por testimonio de Daniel, mozo á la sazón, á quien fué revelado de lo alto lo que ellos guardaban en sus corazones (Daniel, 13). "No sólo castigó sus verdes años—dice Juan de Torres (Filosofía moral de príncipes, 18, 2)—con la mano flaca de un mocito, sino que lo que ellos intentaron en secreto, echó Dios en la plaza, y lo que desearon esconder en los rincones, hizo auto público, para que viniese á noticia de todos."

[5]

La x de Mexías por influjo morisco. Véase el libro de Jonás.

[6]

Tras lisión falta lo que cortó el encuadernador, así como en acipre. Véase Daniel, 3. Acerca de San Pedro en Mateo, 14: "Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose á hundir, dió voces, diciendo: Señor, sálvame. Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?"

[7]

Aun por además, como adhuc.—Fabrar por fablar (sonaba habrar), rústico, passim en nuestros dramaturgos primitivos.—Sey se usa todavía en muchas partes, de se(d)e, sei. El Arcipreste, desenmascarando á los clérigos de Talavera, hizo á Dios servicio, y no menos lo hizo con este su libro, glosa y extensión de aquella sátira. Fué, pues, uno de los servidores que no temen decir la verdad. "Y aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio a ellos y a los Gentiles. Mas cuando os entregaren no os apuréis por cómo ó qué hablaréis: porque en aquella hora os será dado qué habéis de hablar. Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros" (Mateo, 10, 18). Este servicio presenta á Dios para que le libre de los traydores, que con falsas delaciones le llevaron á la prisión. Mentira parece no hayan entendido cosa tan clara los que tan á espaldas de estos sentimientos del Arcipreste le tuvieron por clérigo de mal vivir y de peor intención al escribir su obra. Así esta invocación, que sin duda se les pasó por alto, es una sentidísima confesión del Arcipreste de su intento al escribirla y del estado apenadísimo de su ánimo al tomar la pluma, perseguido como se veía injustamente.

[8]

Grabiel por Gabriel, metátesis vulgar, hoy igualmente.—Hacerle cierto, frase clásica. J. Pin., Agr., 11, 21: Y os hago cierto que muchos. Quij., 1, 10. Y esto se te hiciera cierto, si hubieras leído tantas historias como yo.

[9]

Hemanuel, nobiscum Deus, Dios con nosotros, uno de los nombres del Mesías, libertador de los hombres.

[10]

Mescladores, como mestureros, son los enredadores, revoltosos y cizañeros.

[F]

La ortografía latina la corrijo siempre sin más advertir. Por hombre traen los manuscritos las formas onbre y ome: esta segunda manera, á veces con tilde sobre la m, que yo dejo de poner. Es esta prosa un comento del título del libro, en la cual pone su intento de traer á todos al buen amor, que es el de Dios; pero, como el Arcipreste era un verdadero hombre de cuerpo entero, sin las niñerías de mojigatos afeminados ó pillastrones, que siempre los hubo, entendió que había que desenmascarar al hombre mundano y las trapacerías de su loco amor, para que, conociéndolo, todo, lo bueno y lo malo, libremente escogiese el buen camino el que de veras y con conocimiento de las cosas se quisiese salvar. Tal es el sentido del salmo que aquí glosa con otras palabras de la Escritura y del Derecho canónico y civil: Intellectum tibi dabo, et instruam te in via hac, qua gradieris, te daré conocimiento y te enseñaré el camino que has de recorrer, que es el del mundo, lleno de engaños y con la natural inclinación al loco amor en el cuerpo, pues con él nacemos: así, obrando el bien á sabiendas y peleando contra el mundo y contra la propia naturaleza, firmabo super te oculos meos, pondré complacido mis ojos en ti, que, como bueno, luchaste. La alteza de pensar de este varón fuerte, y que no sabía de embustes, se ve en aquellas palabras que han escandalizado á los que no pican tan alto como él: "en pero, porque es umanal cosa el pecar, si algunos (lo que non los conssejo) quisieren usar del loco amor, aquí fallarán algunas maneras para ello." No intenta llevar á nadie al mal, como se ve por la cortapisa del paréntesis, sino que es una manera de enseñar el cebo á los mismos mundanos para que lean el libro, porque está persuadido de que la verdad no daña jamás á nadie y es donde Dios: intellectum tibi dabo. Nadie como Dios respeta la libertad de todas sus criaturas, y no quiere llevar al cielo á tontos y gente para poco, sino que todos entiendan las cosas y escojan el buen amor, conociendo y despreciando el loco del mundo. Esto dice el salmo y esto intenta nuestro autor, y suponer doblez en él va contra todo derecho y justicia: "las palabras sirven á la intençión é non la intençión á las palabras." Michi se decía: Veso, vieso, verso, como viés, de ve(r)(su)m. Berc., Mil., 44.—Salamon. Tostado, Bibliófil. esp. Op. liter., pág. 225. Pero, además, esa salida desenfadada del Arcipreste está llena de socarronería y le estoy viendo al escribirla que se le escapa la risa. Es concesión retórica é irónica y nada más.

[13]

Preste, aproveche. Mar., H.E., 22, 18: No prestó nada la mudanza de lugar. Cerv., Viaj. Parn.: No vale arnés ni presta dura malla.

Sería gran blasfemia pedir el favor de Dios para hablar de amoríos mundanos; pero el amor de que trata el libro es el buen amor: no el azurronado y tristón de algunos que se dicen virtuosos cristianos, sino el alegre y de buen humor, que regocije al cuerpo mientras apacienta al alma. Es tan rara la virtud alegre y comunicativa, como la del Arcipreste, que no cabe en las entendederas vulgares.

[14]

Rromanze en el único sentido que entonces tenía de lenguaje vulgar, no latino.—No hay mentira en quanto en él iaz, en el fondo, pues, son todas realidades; aunque tampoco sea verdad la traza artística, por la cual el autor se pone siempre como personaje principal, haciendo el papel del hombre mundano, que anda de aquí para allá, peloteado por el loco amor y á veces por el bueno, como pasa de hecho en este mundo (c. 69).

[15]

Cuento, posverbal de contar, acción y efecto de narrar.—Apostado, como apuesto, galano: así, apostadamente y apostarse. J. Manuel, Estad., 5: Andar lo más apostadamente que pudieren. Reg. princ., f. 255: Ella, por mostrar que era así, apostóse y alcoholóse de manera que todo el mundo en viéndola se pagase della.

[16]

Non cuydés, no penséis.—Chufa, burla, broma; úsase todavía en Sierra de Gata. Lis. Ros., 2, 1: Me denostaran con baldones, chufas, escarnios. Tebaida, 5: Estás de gana de chufas.—Correo, el corredor de comercio, que tercia y trae los dineros.

[17]

Peñavera. Peña, de penna(m), pinna(m), pluma; díjose del aforro, acaso de plumas, luego de pieles, y de un abrigo cualquiera. Orden. Sev., 171: Los zamarros y otros aforros que hovieren de hacer los hagan de buena peña y bien aparejada... de buena peña de lomo... de peña negra y cabritos. J. Pin., Agr., 4, 2: Esta es la ropa real? Bástale ser sus peñas lobunas para merecer nombres reales. Villena, Cis., 3: Tales luas (guantes) non sean enforradas de peña, por el pelo que se pega á la mano.—Peñavera es piel de marmota alpina, por su "color rufo" (Huert. Plin, 8, 37 anot.), que es lo que vale vero y em-ber-ar las uvas y frutas comenzar á tomar color en Aragón. Orden. Sev., 172: Salvo sino fueren peñas heras y grises y mazas, que traen los mercaderes por la mar. Vero es franja ó lista, y solían echarse de peñavera en los aforros ricos. Corvacho. 2, 2: Saya de florentín con cortapisa de veros, trepada de un palmo. Gonz. Clav., Tamorl., pág. 182: Era de partes de fuera cubierta de grises, et de partes de dentro era forrada de veros.—Cañavera, caña, aquí de azúcar, de donde cañaver-al.

El ajenuz es planta, y su fruto ó semilla negra olorosa y aguda á gusto, que se halla en una cabecilla como la de la adormidera. Laguna, Dioscorides, 3, 87. La que se dice en latín nigela es aquella misma que llamamos en Castilla agenuz y neguilla.

[18]

Tabardo, "casacón ancho y largo, con las mangas bobas; de buriel ó paño tosco, que traen los labradores y otras personas para abrigarse y defenderse de los temporales". (Dicc. autor.) Díjose del ser vestido tal-ar, hasta los tal-os ó tab-as.—So mala capa..., refrán. Los críticos, que tan feamente juzgaron del valor moral de este libro, alabaron la cascarilla negra del ajenuz, la vil cañavera, la cobertera, la espina, la capa y el tabardo, esto es, la manera realista y recia con que su autor pintó el amor mundano; pero ni dieron con la harina, la rosa ni el azúcar, que es la infamia de los clérigos que en esos amores se solazan, cuando debieran dar ejemplo de amor de Dios y de virtud. Este contraste, viva y humorísticamente expresado, es lo que hay en el fondo del libro, y tanto más resalta, cuanto más coloreado campea el mal de hombres que virtud profesan. Sin tener presentes los dos términos del contraste, ¿cómo admirar los quilates del libro ni descubrir el sentido irónico y socarrón que corre por todo él? No han visto más que los amoríos de un poeta tabernario: eso no es entender el libro de Buen Amor. [Véanse las variantes de este refrán en Cejador, Refranero, capa.]

[G]

Para indicar la tonada popular en que habían de cantarse estos Gozos, trae aquí G la copla popular: Quando los lobos preso lo an a don Juan en el campo. Esto indica que se cantaban y eran populares, y se comprueba con las variantes S y G, que son hartas. La antigüedad y delicadeza de sentimientos sencillos hacen venerables estos Gozos, que apenas me atrevo a retocar.

[20]

Todavía, por todo el camino de la vida, siempre; sentido que tiene en Villena, Cis., pág. 20: Catando todavía que.

[21]

Ihesu con h, para indicar que no hiere la i a la e como g, que era su pronunciación, sino como nuestra moderna i.

[23]

Tróxote, o trújote, por trájote, clásico y vulgar en toda España.

[24]

Omilmente, de omil, humilde, de humil(em).

[27]

Seyia, estaba sentado, era, seer, ser, de se(d)er(e).

[29]

O, donde; fr., , de ubi. Alex., 665: Todos per hu estaban amortiguados cairon. Cid, 1392: Adelino pora San Pero, o las dueñas están. Idem, 485: Fellos en Casteion, o el Campeador estaua. [Véase Cej., Vocab. medieval, O.]

[31]

Y, allí, como en fr. il-y-a, j'y viens tantôt; de (h)i(c), aquí.

[32]

Quisto, querido, de donde bienquisto, malquisto, propiamente buscado y deseado, quaes(i)tu(s), quaerere, de donde querer.—Fallía, falta de fall-a, que vale lo mismo y es posverbal de fall-ir.

[41]

Pujar por subir. Vald., Diál. leng.: Tampoco usamos pujar por subir. Bien los aldeanos.

[42]

Oy, por oye, en sinalefa: oy-al pecador.—Diçió, bajó, cayó: de deçir, caer, deci(d)er(e).

[43]

En G: pecador non te aborrezcas. Debe de haber errata, no menos que en S: Por nos otros pecadores non aborrescas.—Ant' él, sinalefa.—Con-nusco, con-vusco, como con-migo, con-tigo; del latín vulg. nos-cu(m) por nobis-cum.

[44]

Después del primer verso trae G la cita de Catón, que sin duda añadió el copista: Interpone tuis interdam (interdum) gaudia caris (curis). De lo populares que fueron los dísticos que corrían de Catón por España trató K. Pietsch, Preliminary notes on two old Spanish versions of the disticha Catonis, in the Decennial Publ. of the niv. of Chicago. Chicago, 1903. Disticha Catonis, l. 1, d. 28: "Interpone tuis interdum gaudia curis | Ut possis animo quemvis sufferre laborem". Nebrija, Aurea hynnorum expositio. Compluti 1528.

[45]

Sentencia tan honda, que no le veo ni le verá nadie el sentido. En serio nadie se ríe, como en seso; lo contrario de en chanza ó en burla. No hay entero seso en los hombres, dice Pacheco (Disc., 7, 4, 3), esto es, juicio.—Las bulras (S), que enjiere el Arcipreste, vocablo hoy vulgar por natural trasposición, son el sano buen humor de toda la picaresca española, el humanismo que llaman, en el cual fué maestro consumado.—De buen seso non puede ome reyr, si no es trasponiendo, á fuerza de juicio é ingenio, los linderos del común pensar, hasta mirar las mayores seriedades de la vida con aquella señoreadora burla y juicioso menosprecio, en que las tenían nuestros grandes humanistas, los hombres más graves y burlones á la vez, Cervantes y Quevedo.—Enjerir, por reacción erudita injerir. Gran., Simb., 1, 3, 1: Parecióme enjerir aquí lo que este filósofo con las palabras de la elocuencia de Tulio dice.—Cadaque, siempre o cada vez que. Corvacho, 2, 7: Cadaque la abría, dávale el viratón por los pechos á aquel que la abría. J. Enc., 145: Que cadaque vas é vienes | con ellos muy bien te va.—Comedir, meditar, maquinar; aquí, llevar la contra, desaprobar. S. Badaj., 2, pág. 108: Él algo está comidiendo. F. Silva, Celest., 35: Y debríades vosotros en mal punto comedir alguna malicia. Idem, 34: Alguna gracia, á osadas, estás tú agora comidiendo. G. Pérez, Odis., 2: El mal que ahora comides en tu pecho, | que en obra o en palabra lo imaginas. Corvacho, 4, 2: Como de personas que está comidiendo en algund grand pensamiento.—Trobar, inventar (trouver en francés), fantasear, componer trobas ó versos, y es lo propio del poeta o inventor, creador.

[46]

Contecer, de donde a-contecer. Canc. s. XV, 264: Y conteceles comigo | como á los que van por lana. Alex., 1286: A veces contece seamos esforciados.—Ribaldo en S, como en italiano y portugués, provenz. ribaut, ribalda; fr. ribaud, ribaude. Valía bellaco. Ayora, Cart., 12: Les daban grita diciéndoles ribaldos y cobardes. L. Rueda, 2, 261: Tírate a fuera, ribalda, que te haré encoroçar. Idem, 1, 143: ¿Que sea verdad esto, ribaldo tacaño? Ribald-eria en Boscan, Cortes, 215: Usar toda suerte de maldad y ribalderia.

¡Críticos del siglo XIX, que tan lindamente habéis juzgado mi libro y mi intención, sois ribaldos romanos, vellacos y rústicos, que no penetráis las delicadezas de los sabios griegos! El cuento en sustancia es popular.

[47]

El imperfecto en ie por ia, antiguo.

[48]

Levar, ant. por llevar, que nació de él por analogía con lievo, lievas (llevo, llevas), de levare.—Ante, de donde salió antes con la s de mientras, entonces. Cid, 169: Ca amouer á myo Çid ante que cante el gallo.

[49]

Rromanos, rrespuesta, y toda r fuerte con rr.—Pleito, convenio, conforme a su etimología, de placitum, placere, y el mismo valor tiene pleitohomenaje, avenirse á, someterse de grado, ad placitum, á gusto del otro ó de entrambos. Libr. engañ., página 40 (ed. Bonilla): ¿Cómo yré, ca le fise pleyto que dormiria con él?—Entendrien por entenderien, entendrían por entenderían, contracción vulgar hasta hoy, como en podrían por poderían.

[50]

Ffueron en cuyta, estaban en congoja, hoy cuita, acuitarse; sobre su fuerza y origen, véase Cejador, Tesoro, A. 37. Por, para.

[51]

Segund Dios, en S, á Dios y á ventura, y poniendo en Dios el negocio, que por ellos miraría, según llevaban buena intención.—Serle consejo sano como serle sano. Celest., 4, 56: Auisale que se aparte deste propósito y serle ha sano.—Fer y far, hacer (c. 77).

[52]

Ardid como ardido. J. Pin., Agr., 4, 9: Es tan ardid la hermana golondrina. Esto es, ingenioso.—Conbid o combit, que lee S, aunque el consonante pida lo primero, tiene el mismo valor que envite, contienda.—Pid, contracción y se usaba mucho, sobre todo en la tercera persona singular, y más en el imperativo.

[53]

Cathreda, en S, aun hoy vulgar por cátedra.—Bavoquia, altanería boba, como babequia, de donde se deriva, y éste de babiec-a, babi-eco, Bab-ia, bab-a, del caérsele a los bobos. Alex., 655: Mas para mí non era tan fiera bavequia. Berc., Mil., 569: Dioso que lo mandara criar Sancta Maria | Quien esto dubdaçe faria bavequia.—Mays, más, de ma(g)is.

[54]

Ay, ahí, de la preposición á y de y ó i, ó hi, que valía allí de hi(c), aquí; en fr. y: il-y-a, nous y sommes.—Esmerado, extremado y exquisito ó fino en su arte. A. Alv., Silv. Conc., 10 c, § 3: O bella, ó esmerada y admirable criatura (María). Así, esmero, lo mejor y más fino. Idem, Dom. 1, adv. 10 c, § 2: Y esta nata y esmero del mundo. Esmerarse es sobresalir. Pero Niño, 1, 6: Allí peleó tanto este doncel, que se esmeró de los otros allende dellos tantas veces que.

[55]

De vagar, con espacio y flema, muy usado en Segovia y resto de Castilla; vagarle, tener tiempo para algo.—De malpagar, de malas pulgas, diríamos, bravonel y matón, malo de contentar, que es lo que pagar vale, como todavía pagarse de, contentarse de, conforme á su etimología, de pacare. Galat., 4, pág. 60: Si todos los deseos humanos se pueden pagar y contentarse, sin alcanzar de todo punto lo que desean.

[56]

Catar por mirar.

[58]

Gelas, selas; viene ge de li, lli, lle, ie, ge, variantes ortográficas, derivadas del dativo illi (Cfr. F. Juzgo). Berc., S. Dom., 161: Bien gelo entiendo. Idem, Mil., 67: Por bien ielo tovo. Idem, S.D., 79: Non se le olvidara orar. Valdés dice que prefiere selo á gelo, que aún sonaba así en su tiempo. En el F. Juzgo todavía se usaba le lo: Todo le lo deve entregar (l. 5, t. 3, ley 1). La disimilación debió de hacer que lelo sonara lielo, gelo, selo, por analogía en el último cambio con el reflexivo se.

[59]

Dixiera y respondiera como pluscuamperfectos, según su valor etimológico. El anacronismo de conocer la Trinidad griegos y romanos es chistosísimo y vale un Perú.—Es, hay, existe.

[60]

Diz por dijo y por dice, dicen, como el ait latino, bordoncillo para todo el que toma la mano y habla.—Certenidad por certeza, úsase todavía en Andalucía y Murcia. Canc. s. XV, página 278: Syn saber çertenidad.

[61]

Su antojo, su modo de entender las señas del contrario, lo que se le ofrecía a los ojos, y en este sentido primitivo se halla en autores del siglo XV.—Cordojo, indignación, ira. Trag. Policiana, 21: Estan llenos de dineros y aún no menguados de cordojos. J. Enc., 61: De cuido, grima y cordojo. Vino de cor + dol-ium, cor y dolere, dolerle el corazón, según aquello de Ovidio (Ep., 6) Cor dolet, de coraje reviento. Re-cordojo en Rodrigo Reinosa (Gallard., 4, 1414): Recordojo he de ti, | de verte, pastora, aquí.