»Dormía el león pardo en la frida montaña,
»En espesura tiene su cueva soterraña.
»Ally juegan de mures una presta conpaña:
»Al león despertaron con su burla tamaña.
»El león tomó uno é queríalo matar;
»El mur con el grand' miedo començól' á falagar:
«Señor», diz', «non me mates, que non te podré fartar;
»En tú darme la muerte non te puedes onrrar.
»¿Qué onrra es al león, al fuerte, al poderoso,
»Matar á un pequeno, al pobre, al coytoso?
»Es desonrra é mengua é non vençer fermoso:
»El que al mur le vençe es loor vergonçoso.
»Por ende vençer es onrr' á tod' ome nasçido;
»Es maldad é pecado vençer al desfallydo:
»El vençedor há onrra del preçio del vencido,
»Su loor es atanto, quanto es el debatido».—
»El león destos dichos tóvose por pagado,
»Soltó al moresillo; el mur, cuando fué soltado,
»Dióle muy muchas graçias é que l' sería mandado,
»En quanto él podiese, que l' sirviríe de grado.
»Ffuese el mur al forado, el león fué á caçar;
»Andando en el monte, ovo de entropeçar:
»Cayó en grandes rredes, non podía retaçar,
»Enbuelto pies é manos non se podía alçar.
»Començó á querellarse, oyólo el murisillo,
»Fué á él, díxol': «Señor, yo trayo buen cochillo:
»Con aquestos mis dientes rodré poco á poquillo,
»Do están vuestras manos faré un grand portillo.
»Los vuestros blaços fuertes por ally sacaredes,
»Abriendo é tirando las rredes rrasgaredes:
»Por mis chiquillos dientes vos oy escaparedes,
»Perdonastes mi vida é vos por mí byviredes».—
»Tú, rrico poderoso, non quieras desechar
»Al pobre, al menguado no l' quieras de ti echar:
»Puede faser serviçio quien no tyene que pechar,
»El que non puede más, puede aprovechar.
»Puede pequeña cossa é de poca valya
»Faser mucho provecho é dar grand' mejoría:
»El que poder non tyene, oro nin fidalguía,
»Tenga manera é seso, arte é sabidoría.
»Ffué con esto la dueña ya quanto más pagada;
«Vieja», dixo, «non temas, está byen segurada:
»Non conviene á dueña ser atan denodada;
»Mas rresçélome mucho de ser malengañada.
»Estas buenas palabras, estos dulçes falagos
»Non querría que fuesen á mí fiel é amargos,
»Como fueron al cuervo los dichos é encargos
»De la falsa gulfara con sus malos trasfagos.
«La marfusa un día con la fanbre andava;
»Vido al cuervo negro qu' en un árbol estava:
»Grand pedaço de queso en la boca levava;
»Ella con su lysongia tanbién lo falagava:
»¡O, cuervo tan apuesto! de çisne eres pariente
»En blancura é en dono, fermoso, rrelusiente;
»Más que todas las aves cantas muy dulçemente:
»Sy un cantar dixeses, diría por él veynte.
»Mijor que la calandria nin que el papagayo,
»Mijor gritas que tordo nin rruysynor nin gayo:
»Si agora cantasses, tod' el pesar que trayo
»Me tyrarías en punto, más que con otro ensayo».
»Bien se cuydó el cuervo que el su grojear
»Plasíe á tod' el mundo, más que otro cantar:
»Creyó que la su lengua é su mucho gasnar
»Alegrava las gentes, más que otro juglar.
»Començó á cantar, la su boz á erçer:
»El queso de la boca óvosele á caer;
»La gulpeja en punto se lo fué á comer:
»El cuervo con el daño ovo d' entristeçer.
»Falsa onrra é vana gloria é riso falso
»Dan pessar é tristesa é dapño syn traspaso;
»Muchos cuydan que guarda viñadero el paso,
»E es la magadana, qu' está en el cadahalso.
»Andávanse las liebres en la silva llegadas;
»Sonó poco la silva é fuxieron espantadas:
»Fué sueno de laguna é ondas rrebatadas.
»Las liebres temerosas en uno son juntadas.
»Catan á todas partes, non pueden quedas seer:
»Disen con el grand' miedo que se fuesen esconder;
»Ellas esto fablando ovieron de veer
»Las rranas con el miedo so el agua meter.
»Dixo la una liebre: «Conviene qu' esperemos;
»Non somos nos señeras, que miedo vano tenemos;
»Las rranas se asconden de balde, ya lo vemos:
»Las liebres é las rranas vano temor tenemos.
»A la buena esperança nos conviene atener.
»Fásenos tener miedo lo que non es de temer:
»Somos de coraçón flaco, ligeras en correr.
»Non deve temor vano en sy ome traer.»—
»Acabada su fabla començaron de foyr.
»Esto les puso miedo é fiso á todos yr:
»En tal manera tema el que bien quiere bevir,
»Que non pierda el esfuerço por miedo de morir.
»El miedo es muy malo syn esfuerço é ardid:
»Esperança é esfuerço vençe en toda lid:
»Los cobarden fuyendo mueren disiendo: «foyd!»
»Biven los esforçados desiendo: «daldes, ferid!»
»Aquesto acaesçe á vos, señora mía,
»E á todas las monjas, que tenedes fraylía:
»Por una synventura muger, que ande rradía,
»Tenedes vos que todas yrés por esa vía.
»Tened buena esperança, dexad vano temor:
»Amad el buen amigo, quered su buen amor;
»Si más ya non, fablatle com' á un chato pastor:
»Desilde: «¡Dios vos salve! é dexad el pavor.»—
«Tal eres», diz' la dueña, «vieja, como el diablo,
»Que dió á su amigo mal consejo é mal cabo:
»Púsole en la forca, dexólo y en su cabo.
»Oy' la fabla é non quieras mi daño é menoscabo.
»En tierra syn justiçia eran muchos ladrones.
»Fueron al rrey las nuevas, querellas é pregones.
»Enbió sus alcalles, merinos é sayones:
»Al ladrón enforcavan por quatro pepiones.
»Dixo un ladron dellos: «¡Ya yo só desposado
»Con la forca, que por furto ando desorejado!
»Si más yo só con furto del merino tomado,
»El me fará del todo con la forca casado.»—
»Ante qu' el desposado penitençia pediese,
»Vino á él el diablo, porque non le perdiese.
»Díxol' que de su alma la carta le feçiese
»E furtase syn miedo quanto furtar quisiese.
»Otorgóle su alma, físole dende carta.
»Prometióle el diablo que dél nunca se parta:
»Desta guisa el malo sus amigos enarta.
»Fué el ladrón á un canbio, furtó de oro grand sarta.
»El ladrón fué tomado, en la cadena puesto,
»Llamó al su mal amigo, que le conssejó aquesto.
»Vino el mal amigo; diz': «Féme aquí presto:
»Non temas, en mí fía, que non morrás por esto.
»Quando á ty sacaren á judgar oy ó cras,
»Aparta al alcalle é con él fablarás;
»Pon la mano á tu seno, dal'lo que fallarás:
»Amigo, con aquesto en salvo ficarás.»
»Sacaron otro día los presos á judgar.
»El llamó al alcalle é con él fué fablar;
»Metió mano á su seno é dende fué sacar
»Una copa de oro noble é de prestar.
»Diógela en presente callando al alcalde;
»Diz' luego el judgador: «Amigos, el ribalde
»Non fallo porqué muera, predístesle de balde;
»Yo lo dó quito, suelto: vos, merino, soltalde.»—
»Salió el ladrón suelto syn pena de prisión.
»Usó su malfetría grand' tienpo é grand' sasón.
»Muchas veses fué preso é escapava por don.
»Enojóse el diablo: fué preso su ladrón.
»Llamó á su mal amigo, ansí como solía.
»Vino el malo é diz': «¿Qué llamas cadaldía?
»Faz' asy como sueles, non temas, en mí fía:
»Darás cras el presente, saldrás con arte mía.»—
»Apartó al alcalle, segund l' avía usado,
»Puso mano en su seno, falló negro fallado:
»Sacó una grand soga, dióla al adelantado.
»El alcalle diz': «Mando que sea enforcado.»—
»Levándol' á la forca, vido en altas torres
»Estar su mal amigo, diz': «¿Por qué non m' acorres?—
»Rrespondióle el diablo: «¿E tú por qué non corres?
»Andando é fablando, amigo, non t' engorres.
»Luego seré contigo, desque ponga un frayle
»Con una frayla suya, que me diz': «¡trayle, trayle!»
»Engaña á quien t' engaña é á quien te fay, fayle;
»Entre tanto, amigo, vete con ese vayle.»—
«Cerca del pie de la forca començó á llamar:
»¡Amigo! ¡valme, valme! ¡que me me quieren enforcar!»—
»Vino el malo é dixo: «¡Ya te viese colgar!
»Que yo t' ayudaré como lo suelo far.
»Súbante é non temas, cuélgente á osadas,
»E pon tus pies entramos sobre las mis espaldas,
»Yo te soterné syenpre, segund otras vegadas
»Sotove á mis amigos en tales cavalgadas.»—
«Estonçe los sayones al ladrón enforcaron.
»Cuydando que es muerto, dende todos derramaron;
»A los malos amigos en mal lugar dexaron.
»Los amigos entramos en uno rrasonaron:
»Quexóse el diablo, diz': «¡Ay, que mucho me pesas!
»¡Tan caros que me cuestan tus furtos é tus presas!»—
»Dixo el enforcado: «Tus obras malapresas
»Me troxieron á esto, porque tú me sospesas.»—
»Fablóle luego el diablo: «Amigo, dize, otea
»E dime lo que vieres, toda cosa que sea.»—
»El ladrón paró mientes, diz': «Veo cosa fea:
»Tus pies descalabrados; ál non sé que me vea.
»Beo un monte grande de muchos viejos çapatos,
»Suelas rrotas é paños rotos é viejos hatos,
»E veo las tus manos llenas de garavatos,
»Dellos están colgados muchas gatas é gatos.»—
»Rrespondióle el diablo: «Todo eso que dixiste,
»E mucho más dies tanto, que ver non lo podiste,
»He yo rroto andando en pos ty, segund viste:
»Non puedo más sofrirte, ten lo que mereçiste.
»Aquellos garavatos son las mis arterías,
»Los gatos é las gatas son muchas almas mías,
»Que yo tengo travadas; mis pies tienen sangrías,
»En pos ellas andando las noches é los días.»—
«Su rasón acabada, tiróse é dió un salto.
»Dexó á su mal amigo en la forca bien alto:
»Quien al diablo cree, trával' su garavato,
»El le da mala çena é grand' mal en chico rato.
»El que con el diablo fase la su criança,
»Quien con amigo malo pone su amistança,
»Por mucho que se tarde, mal galardón alcança:
»Es en amigo falso toda la malandança.
»Es el mundo texido de malos arigotes:
»En buenandança ome tyen' buenos galeotes:
»Parientes apostisos é amigos paviotes;
»Desque le veyen en cuyta, non dan por él dos motes.
»De los amigos malos vienen malos escotes;
»Non vien' dellos ayuda, más que d' unos arlotes,
»Sinon falssas escusas, lysonjas, amagotes:
»¡Guárdevos Dios, amigos, de tales amigotes!
»Non es dicho amigo el que da mal conssejo;
»Ante es enemigo é malqueriente sobejo:
»Al que te dexa en cuyta, non quieras en trebejo,
»Al que te mata so capa, no l' salves en conçejo.»
»Señora,» diz' la vieja, «muchas fablas sabedes;
»Mas yo non vos conssejo eso, que vos creedes;
»Sinon tan solamente ya vos que lo fabledes,
»Abenidvos entramos, desque en uno estedes.»—
«Farias,» dixo la dueña, «segund que yo te digo,
»Lo que fiso el diablo al ladrón su amigo:
»Dexarm' yas con él sola, çerrarías el postigo:
»Sería escarnida, él fyncando comigo.»—
Diz' la vieja: «¡Señora qué coraçón tan duro!
»Deso, que rresçelades, yo vos bien asseguro:
»Que de vos non me parta, en vuestras manos juro:
»Si de vos me partiere, en mí caya el prejuro.»
La dueña dixo: «Vieja non lo manda el fuero,
»Que la muger comiençe fablar amor primero;
»Cunple otear firme que es çierto menssajero.»—
«Señora», diz', «el ave muda non fase agüero.»—
«Señora», diz' la vieja: «yo le veo a menudo:
«El cuerpo á muy grant, mienbros largos, trefudo,
»La cabeça non chica, velloso, pescuçudo,
»El cuello non muy luengo, cabel' prieto, orejudo.
»Las çejas apartadas, prietas como carbón,
»El su andar infiesto, bien como de pavón,
»El paso segurado é de buena rasón,
»La su nariz es luenga, esto le desconpón,
»Las encías bermejas é la fabla tunbal,
»La boca non pequena, labros al comunal,
»Más gordos que delgados, bermejos como coral,
»Las espaldas byen grandes, las muñecas atal.
»Los ojos há pequeños, es un poquillo baço,
»Los pechos delanteros, bien trefudo el braço,
»Bien cunplidas las piernas; el pie, chico pedaço;
»Señora, dél non vy más: por su amor vos abraço.
»Es ligero, valiente, byen mançebo de días,
»Sabe los estrumentos é todas juglarías,
»Doñeador alegre, ¡por las çapatas mías!
»Tal ome qual yo digo non es en todas erías.»—
A la dueña mi vieja ¡tan byen que la enduxo!:
«Señora», diz' «la fabla del que de feria fúxo:
»La mierca de tu huço Dios es que te la aduxo.»
»¡Amad, dueñas, amalde tal ome, qual debuxo!
»Ssodes monjas guardadas, deseosas, loçanas!
»Los clérigos cobdiçiosos dessean las ufanas:
»Todos nadar desean, los peçes é las rranas:
»A pan de quinçe días fanbre de tres semanas.»—
»Dixol' doña Garoça: «Verme hé, dame espaçio.»—
«¡Alahé!» diz' la vieja, «amor non sea laçio:
»Quiero yr á desírgelo. ¡Yuy! ¡cómo me lo engraçio!
»Yo le faré que cras venga en este palaçio.»—
La dueña dixo: «Vieja, ¡guárdeme Dios de tus mañas!
»Ve, dile que cras venga ante buenas conpañas.
»Fablarme há buenas fablas; non burlas nin picañas.
»E dil' que non me diga d' aquestas tus façañas.»
Vino mi leal vieja alegre é plasentera;
Ante del «¡Dios vos salve!» dixo la mensajera:
»El que al lobo enbía, ¡a la fe!, carne espera:
»La buena corredera así fase carrera.
»Amigo ¡Dios vos salve! ¡Folgad, sed plasentero!
»Cras dise que vayades. Fabladla, non señero;
»Mas catad nol' digades chufas de pitoflero:
»Que las monjas non se pagan del abbad fasañero.
»De lo que cunple al fecho aquello le desid;
»Lo que cras le fablardes, oy bien lo comedid:
»A la misa mañana vos en buenora yd:
»Enamorad la monja é luego vos venid.»—
Yo l' dixe: «Trotaconventos, ruégote, mi amiga,
»Que lieves esta carta ante que yo gelo diga:
»E si en la rrespuesta non te dexiere nemiga,
»Puede ser que de la fabla otro fecho se ssyga.»—
Levol' una mi carta á la missa de prima,
Traxo buena rrespuesta de la fermosa ryma.
Guardas tiene la monja, más que la mi esgrima;
Pero de buena fabla vino la buena çima.
En el nombre de Dios fuy á misa de mañana.
Vy estar á la monja en oración: loçana,
Alto cuello de garça, color fresco de grana:
¡Desaguisado fiso quien le mandó vestir lana!
¡Válme Santa María! ¡Mis manos me aprieto!
¿Quién dyó á blanca rrosa ábito é velo prieto?
¡Más valdrí' á la fermosa tener fijos é nietos,
Que atal velo prieto nin que ábitos çiento!
Peroque sea errança contra mío Señor
El pecado de monja á ome doñeador;
¡Ay Dios! ¡é yo lo fuese aqueste pecador,
Que feçiese penitençia deste fecho error!
¡Otea de unos ojos! ¡Paresçían candela!
¡Yo sospiré con ellos! Diz' mi corazón: «¡héla!»
Fuyme para la dueña: ¡Fablóme é fabléla,
Enamoróme la monja é yo enamoréla!
Rresçibióme la dueña por su buen servidor,
Sienpre le fuy mandado é leal amador,
Mucho de bien me fiso con Dios en linpio amor:
En quanto ella fué byva, Dios fué mi guiador.
En mucha oraçión á Dios por mí rogava,
Con la su abstinençia mucho me ayudava,
La su vida muy lynpia en Dios se deleytava,
En lucura del mundo nunca se trabajava.
Para tales amores son las rrelijosas,
Para rrogar á Dios con obras piadosas;
Que para amor del mundo mucho son peligrosas,
E son muy escuseras, peresosas, mintrosas.
Atal fué la mi ventura, que, dos messes pasados,
Murió la buena dueña: ¡ove nuevos cuydados!
¡A morir han los omes, que fueron é son nados!
¡Dios perdone la su alma é los nuestros pecados!
Con el mucho quebranto fize aquesta endecha,
Con pesar é tristesa non fué tan sotil fecha.
Entiéndala todo ome é quien buen amor pecha:
Que yerro é malfecho emienda non desecha.
Por olvidar la cuyta, tristesa é pessar,
Rrogué á la mi vieja que me quisiese casar.
Fabló con una mora; non la quiso escuchar:
Ella fiso buen seso, yo fiz' mucho cantar.
Dixo Trotaconventos á la mora por mi:
«¡Ya amiga, ya amiga! ¿quánto há que non vos vy?
»Non es quien vervos pueda: ¿Cómo sodes ansy?
»Salúdavos amor nuevo.» Diz' la mora: «Lesnedri».
»Fija, mucho vos saluda uno que es de Alcalá,
»Enbíavos una çoda con este alvalá.
»El Criador es convusco, que mucho desto tal há:
»Tomatlo, fija señora.» Diz' la mora: «Legualá!»
«Fija, ¡sí el Criador vos dé paz con salud!
»Non gelo desdeñedes, pues más traer non pud',
»Aducho bueno adugo, fabladme á laúd,
»Non vaya de vos tan sola.» Diz' la mora: «¡Ascut!»—
Desque vido la vieja, que non rrecabdava y,
Diz': «Quanto vos he dicho, bien atanto perdí:
»Pues ál non me desides, quiérome partir d' aquí.»—
Cabeçeó la mora é dixo: «¡Amxy, amxy!—
Después fiz' muchas cántigas de dança é troteras
Para judíos é moros é para entendederas,
E para estrumentos, comunales maneras:
El canto, que non sabes, óyle a cantaderas.
Cantares fiz' algunos, de los que disen los çiegos,
E para escolares, que andan nocharniegos,
E para otros muchos por puertas andariegos,
Caçurros é de burlas: non cabrían en dyez pliegos.
Para los estrumentos estar byen acordados,
A cantares algunos son más apropriados;
De los que he provados aquí son señalados,
En quáles estrumentos vienen más assonados.
Arávigo non quiere la viuela de arco,
Çinfonía é guitarra non son de este marco,
Cítola é odreçillo non aman ataguylaco;
Mas aman la taverna é sotar con vellaco.
Albogues é bandurria, caramiello é çanpoña
Non se paga del arávigo, quanto dellos Boloña:
Como quier que por fuerça dísenlo con vergoña,
Quien lo desir fesiere, pechar deve caloña.
Dize un filósofo, en su libro se nota,
Que pesar é tristeza el engeño enbota:
E yo con pessar grant non puedo desir gota,
Porque Trotaconventos ya non anda nin trota.
Así fué ¡mal pecado¡ que mi vieja es muerta:
Murió á mí serviendo: ¡Lo que me desconfuerta!
Non sé cómo lo diga, ca mucha buena puerta
Me fué después çerrada, que ante m' era abierta.
¡Ay Muerte! ¡muerta sseas, muerta é malandante!
Matásteme mi vieja: ¡matasses á mí enante!
Enemiga del mundo, que non as semejante:
De tu memoria amarga non sé quien non se espante.
¡Muerte! al que tú fieres, liévastelo de belméz.
Al bueno é al malo, al noble é al rrehez
A todos los ygualas é lievas por un prez:
Por papas é por reyes non das una vil nuez.
Non catas señorío, debdo é amistad,
Con todo el mundo tyenes continua enamistad;
Non ay en ty mesura, amor nin piadad;
Synon dolor, tristesa, pena é crueldad.
Non puede foyr ome de ty nin se asconder,
Nunca fué quien contigo podiese bien contender;
La tu venida triste non se puede entender:
¡Desque vienes, non quieres al ome atender!
Dexas el cuerpo yermo á gusanos en fuesa;
Al alma, que lo puebla, liévastela de priesa;
Non es el ome çierto de tu carrera aviesa:
¡De fablar en ti, Muerte, espanto me atraviesa!
Eres de tal manera del mundo aborrida,
Que, por bien que lo amen al ome en la vida,
En punto, que tú vienes con tu mala venida,
¡Todos fuyen dél luego, como de rres podrida!
Los que aman é quieren en su vida conpaña,
Aborrésçenle muerto, como á cosa estraña;
Parientes é amigos, todos le tyenen saña,
Todos fuyen dél luego, como si fues' araña.
De padres é de madres los fijos tan queridos,
Amigos é amigas, deseados é servidos,
De mugeres leales los sus buenos maridos,
Desque tú vienes, Muerte, luego son aborridos.
Ffases al mucho rico yaser en grand pobresa:
Non tyene una miaja de toda su riquesa.
El que byvo es bueno é con mucha noblesa,
¡Vyl, fediondo es muerto é aborrida vilesa!
Non há en el mundo libro nin escrito nin carta,
Ome sabio nin reçio, que de ty byen departa;
En el mundo non há cosa, que de ty byen se parta;
Salvo el cuervo negro, que de muertos se farta,
Cada día le dises que tú le fartarás;
El ome non es çierto quándo é quál matarás!
El que byen fer podiere, oy le valdría más;
Que non atender á ty nin á tu amigo cras.
Señores, non querades ser amigos del cuervo:
Temed sus amenasas, non fagades su ruego;
El byen que far podierdes, fasedlo oy luego luego:
Tened que cras morredes, ca la vida es juego.
La salud é la vida muy ayna se muda,
En un punto se pierde, quando ome non cuyda:
El byen, que farás cras, palabra es desnuda;
Vestidla con la obra, ante que muerte acuda.
Quien mal juego porfía, más pierde que non cobra:
Cuyda echar la ssuerte: echa mala çoçobra.
Amigos, perçebydvos á faser buena obra:
Que, desque viene la Muerte, á toda cosa asonbra.
Muchos coydan ganar, quando disen: ¡á todo!
Vienen un mal azar: trae dados en rodo.
Llega ome thesoros por allegar apodo;
Viene la muerte luego é déxalo con lodo.
Pierde luego la fabla é el entendimiento:
De sus muchos thesoros é de su allegamiento.
Non puede levar nada nin faser testamento;
Los averes llegados liévagelos mal viento.
Desque los sus parientes de la muerte varruntan,
Por heredarlo todo, amenudo se ayuntan:
Quando por su dolencia al físico preguntan,
Si dise que sanará, todos gelo rrepuntan.
Los que son más propingos, hermanos é hermanas,
Non cuydan ver la ora, que tangan las canpanas:
Más preçian la erencia çercanos é çercanas,
Que non al parentesco nin á las barvas canas.
Desque l' sale el alma al rrico pecador,
Déxanl' en tierra, solo: todos an dél pavor:
Rroban todo el algo, primero lo mijor,
El que lieva lo menos tyénese por peor.
Mucho fasen porque luego lo vayan á soterrar;
Témense que las arcas les an á desferrar,
Por yr luego á misa non lo quieren tardar.
De todos sus thesoros danle chico axuar.
Non dan por Dios á pobres nin cantan sacrefiçios
Nin disen oraçiones nin cunplen los ofiçios;
Lo más qu' en esto fasen los herederos noviçios
Es dar boses al sordo, mas non otros serviçios.
Sotiéranlo luego, é desque á graçias van,
Amidos, tarde ó nunca, por él en misa están:
Por lo qu' ellos andavan, ya fallado lo han:
Ellos llevan el algo; el alma leyva Satán.
Sy dexa muger moça, rrica é paresçiente,
Antes de misas dichas, otros la an en miente;
O casa con más rrico ó moço é bien valiente;
Nunca del trentanario é del duelo mucho siente.
Allega el mesquino é non ssabe para quién;
E maguer cada día esto así avién',
Non ha ome, que faga su testamento byen,
Fasta que ya por ojo la muerte ve que vien'.
¡Muerte, por más desirte á mi coraçón fuerço!
Nunca das á los omes conorte nin esfuerço;
Synon, desque es muerto, que lo coma el escuerço:
En ty tienes la tacha, que tiene el mastuerço.
Faze doler la cabeça al que lo mucho coma,
Otrosí tu mal maço, en punto que assoma,
En la cabeça fiere, á todo fuerte doma,
Non le valen mengías, ca tu rravia le toma.
Los ojos tan fermosos póneslos en el techo,
Çiégaslos en un punto, non han en sy proyecho;
Enmudeçes la fabla, fases huerco el pecho:
En ty es todo mal, rrencura é despecho
El oyr é el oler, el tañer é el gostar,
A todos çinco sesos los vienes á gastar;
Non hay ome, que te sepa del todo denostar;
Quando eres denostada, ¿dó uvias acostar?
Tyras toda vergüença, desfeas fermosura,
Desadonas la graçia, denuestas la mesura,
Enflaquesçes la fuerça, enloquesçes cordura,
Lo dulce fases fiel con tu mucha amargura.
Despreçias loçanía, el oro escureçes,
Desfases la fechura, alegría entristeçes,
Mansyllas la lynpiesa, cortesía envileçes:
¡Muerte, matas la vida, al mundo aborreçes!
Non plases á ninguno, á ty con muchos plase:
Con quien mata é muere, con quien fiere é malface;
Toda cosa bienfecha tu maço la desfase,
Non ha cosa que nasca, que tu rred non enlase.
Enemiga del bien, é del mal amador,
Natura as de gota, del mal é de dolor:
Al lugar do más sigues, aquel va muy peor,
Do tú tarde rrequieres, aquel está mijor.
Tu morada por siempre es ynfierno profundo:
¡Tú eres mal primero é él es el segundo!
Pueblas mala morada é despueblas el mundo:
Dises á cada uno: «¡Yo sola á todos hundo!»—
¡Muerte, por ty es fecho el lugar ynfernal!
Ca beviendo ome syenpre en mundo terrenal,
Non avríe de ty miedo nin de tu mal hostal,
Nin temeríe tu venida la carne umanal.
¡Tú yermas los poblados, pueblas los çiminterios,
Rrefases los fonsarios, destruyes los enperios!
¡Por tu miedo los santos rresaron los salterios!
Synon Dios, todos temen tus penas é tus laserios.
¡Tú despoblaste, Muerte, el çielo é sus syllas!
Los que eran lynpieça feçystelos mansyllas:
Feçyste de los ángeles diablos é rrensyllas,
Escotan tu manjar á dobladas é sensyllas.
El Señor que te fiso ¡tú á éste mateste!
Ihesuxristo Dios é ome tú á éste peneste!
Al que teme el çielo é la tierra ¡á éste
Tú le pusiste miedo é tú le demudeste!
El ynfierno le teme ¡é tú non le temiste!
¡Temióte la su carne! ¡grand miedo le posiste!
¡La su omanidat por ty fué entonçe triste!
La Deydat non temió, ca estonçe non la viste.
¡No l' cataste ni l' viste! ¡Vídote El é cató!
¡La su muerte muy cruel á ty mucho espantó!
¡Al ynfierno, á los tuyos é á ty malquebrantó!
¡Tú matástel' un ora! ¡El por sienpre te mató!
Quando te quebrantó ¡estonçe le conosçiste!
Sy ante lo espantaste ¡mayor miedo presiste!
Sy tú á El penaste ¡mill tanto pena oviste!
¡Diónos vyda moriendo al que tú muerte diste!
A santos, que tenías en tu mala morada,
Por la muerte de Xristos les fué la vida dada:
¡Fué por tu santa muerte tu casa despoblada!
¡Quieres poblarla matándol' é por El fué ermada!
Sacó de las tus penas á nuestro padre Adán,
A Eva, nuestra madre, á sus fijos Sed é Can,
A Jafet é patriarcas é al bueno d' Abrahán,
A Ysac é Jacob é non dexó á Dan.
A Ssan Juan el Bautysta con muchos patriarcas,
Que tenías en penas en las tus malas arcas,
Al Santo Moisén, que tenías en tus barcas,
Profetas é otros santos muchos, que tú abarcas.
Yo desyr non ssabría quáles eran tenidos,
Quántos en tu ynfierno estavan apremidos:
A todos los sacó, á santos escogidos:
Mas contigo dexó los tus malos perdidos.
A los suyos levólos con él al Parayso,
Do han vida, veyendo más gloria quien más quiso:
El nos lyeve consygo, que por nos muerte priso,
Guárdenos de tu casa, non fagas de nos rriso.
A los perdidos malos, que dexó en tu poder,
En el fuego enfernal los fases tú arder,
En penas perdurables les fases ençender,
Para sienpre jamás non los has de perder.
Dios quiera defendernos de la tu çalagarda,
Aquél que nos guardó é de ty non se guarda:
Ca por mucho que byvamos, por mucho que se tarda,
A venir ha tu rravia, qu' á todo el mundo escarda.
Tánto eres en ty, Muerte, syn byen é atal,
Que diser non se puede el diezmo de tu mal:
A Dios me acomiendo, que yo non fallo ál,
Que defenderme pueda de tu venida mortal.
Muerte desmesurada, ¡matases á ty sola!
¿Qué oviste comigo? ¿mi leal vieja dola?
¡Me la mataste, Muerte! Ihesuxristo conplóla
Por la su santa sangre; ¡por ella perdonóla!
¡Ay! ¡mi Trotaconventos, mi leal verdadera!
Munchos te seguían biva; ¡muerta yases señera!
¿Do te me han levado? ¡Non sé cosa certera!
Nunca torna con nuevas quien anda esta carrera.
¡Cierto en parayso estás tú asentada!
¡Con los márteres deves estar aconpañada!
¡Sienpre en el mundo fuste por Dios martyriada!
¿Quién te me rrebató, vieja, por mi lasrada?
A Dios merçed le pido que te dé la su gloria,
Que más leal trotera nunca fué en memoria;
Fasert' hé un petafio, escrito con estoria:
Pues que á ty non viere, veré tu triste estoria.
Faré por ty lymosna é faré oraçión,
Faré cantar las misas é faré oblaçión;
¡Dios, mi Trotaconventos, te dé su bendiçión!
El que salvó el mundo ¡él te dé salvaçión!
Dueñas, ¡non me rrebtedes nin me llamedes neçuelo!
Que sy á vos serviera, ¡oviérades della duelo!
¡Lloraríedes por ella!, ¡por su sotyl ansuelo!
¡Que á quantas seguía, tantas yvan por el suelo!
Alta muger nin baxa, çerrada nin escondida,
Non se le detenía, do fasía abatyda:
Non sé ome nin dueña, que tal ovies' perdida,
Que non tomas' tristesa é pesar syn medida.