[1312]

Dola á Santa Quiteria, la quito de mí ó me quito de ella. L. Grac., Crít., 1, 12: Tomasa por lo que toma y Quiteria por lo que quita. La feria de Alcalá fué de las principales de aquellos tiempos. A ella y á la de Brihuega, concedida por Enrique I á esta villa, hizo merced Alfonso XI de ciertas exenciones en beneficio de los mercaderes que «iban á ellas». Famosas eran la de Segovia por sus paños, la de Palencia por sus mantas, la de Toledo, por su bonetería, las de Madrid, Valladolid, Burgos, Astorga, Peñaranda, San Sebastián, Villalón, Medina de Ríoseco y Medina del Campo. En las de Alcalá y Brihuega daba carta el rey contra los caballeros que iban á robar y alborotar con criados armas y caballos y no se dejaban prender. El Amor está aquí pintado como uno de ellos, pues iba á la feria de Alcalá y á andar la tierra dando á muchos materia (S), ó lasería (G). Que en todas estas ocasiones es donde él hace de las suyas y saca la tripa de mal año. Por algo se dijo que «Ni antruejo sin luna, ni feria sin puta, ni piara sin artuña.» (Corr., 209). Sancho IV encargó á los merinos de la tierra castigar á los malhechores que robaban y detenían á los hombres buenos que iban á las ferias y mercados (Colmeiro, Introd. Cort. León y Cast., p. 180); con todo, de aquí se dijo Vaste feria, y yo sin capa, ó porque no la compró ó porque se la quitaron, y lo de feria y pendón verde, ó sea la gente maleante que andaba por ferias y bodegones. En 1305 dió Fernando IV una carta en Medina del Campo para que no se tuviesen ferias en otros lugares al tiempo que se hacían las de Brihuega y Alcalá. (Véase en la Bibl. Nac., Mss. 13096 pág. 29).

[1315]

Domingo de Quasimodo es el siguiente al de Pascua de Resurrección, así llamado por el comienzo de la Epístola que se lee aquel día. En Salamanca llaman al lunes siguiente Lunes de aguas, por las del bautismo de los catecúmenos, que también dió nombre á la Dominica in albis, por el traje blanco que se les vestía. Celebran dicho lunes los salmantinos merendando en el campo, y á esta tradicional costumbre alude el Arcipreste en las bodas, cantares y fiestas. Torna á hablar el clérigo mundano.

[1316]

Puñé, pugné.

[1318]

Faltan G y T hasta la copla 1332. Con mucha ufana, orgullo, engreimiento, como uf-ano, de uf-ar, bufar, resoplar. Bibl. Gallard., 1, 478: E fengir de gran ufana | de nonada vos sentís.

[1319]

Enbiele ya que, algo, algún regalo, Robré, firmé: robrar, firmar, de rob(o)rar(e). Berc., Mil., 842: Con su seyello misme robró esa labor. Non le pequé, no le hablé mal, como la otra vez.

[1320]

Do non... Corr., 9: A do te quieren mucho, no vayas á menudo. (Porque no canses.) Id., 292: Donde bien te quieren, irás pocas veces; donde mal, nunca irás.

[1321]

Hácese procesión de rogativas, según ritual. Ventura, aventura dichosa. Flores de filós., p. 18: Id á buena ventura, mas mienbreos atanto que.

[1323]

Con antípara, como con encubierta, disimulo; es cárcel ó biombo, de parar delante. Quev., Mus. 6 r. 8: El que segundo llegó | un manto fué de burato; | malhechor de madrugones, | y antípara de pecados. Como la marroquia, la mora de las coplas 1508-12, que la dejó corrida y avergonzada, como al que sacan á la vergüenza azotándole con vara, que se decía correrle la vara. Se para, se ofrece, está dispuesto.

[1324]

Tomar afan, trabajo, como afanar. Trag. Policiana, 21: Yo ha que vivo del afan de estas manos (habla un labrador).

[1325]

Travesero, almohada que atraviesa el largo de la cabecera. Muñ., Fr. Bart., 4, 29: Tomando las sábanas y travesero, lo rasgaban todo. Avieso, acaso como vieses de tela ó de encajes para sábanas: vale torcido, y como sustantivo, extravío, mala costumbre (Tesoro, A, 79).

[1328]

De la Primera, de buenas á primeras, antes de hablarle yo. Santill.: Quien al lobo envía, carne espera.

[1329]

La tortolilla, como ave sencilla, pregunta en el reino de Rrodas, esto es, donde ruedan y andan las mujeres rodando de amor en amor. Ella, símbolo del amor sencillo y verdadero, reprende ese mudar de amantes y buscar tan sólo para casarse el interés, en vez del puro amor que ella usa. Es copla simbólica y crítica de los amoríos. Apodas, nombre ficticio, del posverbal de apodar, estimar, calificar, como apodo, esto es, con caballero muy estimado, calificado. Herr., Agr., 2, 34: Un balaj, que le apodaban en una ciudad.

[1331]

¿Adolo?, ¿a do ello?, ¿dónde está ello? Ya lo declaró Rodríguez Marín en Barahona, p. 813. En Lagr. Angel.: Qué veneficio? ¿si hay alguno, adolo? L. Rued., Eufem.: Adolo? donde van? Corvacho, 2, 1: ¿Quién lo levó? Adolo este huevo? Fé aqui, he aquí, aquí tenéis un buen amor, como buscado por buena amiga. Cid, 485: Fellos en Casteion. Id., 1335: Fevos aquí las señas, verdad vos digo yo. Don Polo llama la vieja al clérigo enamoradizo, en torno del cual ella anda sirviendo, y al cual mira como los navegantes á la estrella polar.

[1332]

Nin salirá á conçejo, ni se hará público el hecho. Sobejo, adverbio, abundantemente.

[1334]

Letuario, electuario, del bajo latín electuarium, eligere, elegir, confección de polvos compuestos, pulpas ó extractos, con jarabe de azúcar o miel. Eran los medicamentos antiguos por excelencia. El Abad Nilo dijo en el siglo XI que el cocinero mayor del infierno era Nabuzardan, quien, ayudado de Ademuz, primer panadero, cada día saca á vender sus nefandas invenciones para perdición del hombre, pues ni Dios le crió con salsillas ni Adán supo de guisados, despensas, repuestos, botillerías, golosinas y otras monstruosas invenciones. San Bernardo en su Apologia ad Guillelmum abbatem enumera no pocos guisotes y maneras de aderezar los huevos. El Arcipreste critica aquí las amistades monjiles y las golosinas con que regalaban á sus amigos. Diaçitron, la corteza de la cidra confitada y cubierta, de citrus, cidra. Pragm. Tasac. año 1680, f. 48. Codonate, carne de membrillo, el cual en catalán suena cudon, de cydoniu(m) (malum) (Properc. 3, 11, 17), de κυδώνιος, de la ciudad de Cydon en Creta. Hállase en farmacopeas antiguas. Otros letuarios de nueces y de viles zanahorias.

[1335]

Cominada, debía de ser alguna conserva con cominos, así como Alexandria, epíteto de la misma ó de otra venida de Alexandría, de donde dice (c. 1338) llegaban no pocas: que los árabes se pintan solos para estas dulcedumbres ó jhaláui, como las llaman y las presentan en bandeja á todo visitante que llega a una casa. Diagragante, el diagarganto Nicolai, cuya receta pondré según la trae Jubera (Dechado y reformación de todas las medicinas, Valladolid, 1578, cap. 131), por si alguien gusta hacerlo y saborearlo: «Tragacanthi uncias duas; gummi Arabici unciam unam et drachmas duas; amydi uncie semissem; liquiritie drachmas duas; penidiorum uncias tres; camphore scrupuli semissem; syrupi violati quod sufficiat: fiat electuarium.» Diarrodon abbatis, corrijo por el diaçitron abatys de S., en T. alatris. Es el diarhodon Abbatis de Nicolao, que cita Villalobos (Poes., p. 364) y dice ser contra el canino apetito; de rhodon, rosa. Allá va la receta, según Jubera (c. 127 y 128): «Sandalorum alborum et rubeorum ana drachamas duas et semissem; tragacanthi, gummi Arabici, spodii ana scrupulos duos; asari, spice, mastichis, cardamomi, croci, lignialoes, gariophyllorum, gallie muscate anisi, maratri, cinnamomi, fucci liqueritie, rhabarbaris, semim. basiliconis, berberis, scariole, portulace, papaveris albi, citruli, melonis, cucumeris, cucurbite ana scrupulum unum; ossis de corde cervi, margaritarum ana scrupuli semissem; saccari candi, rosarum ana unciam unam et drachmas tres, camphore terciam partem unius scrupuli et grana septem; musci grana tria et semissem; syrupi facti de aqua rosata quod sufficiat: fiat electuarium.» El diarrodon lo cita también passim Gordonio Libro de Medecina, por ej., f. 66. Si le parecen pocas las cosas con que se regalaban aquellas monjitas, todavía quedan el gengibrante, de gengibre y el diacymino de Nicolao, cuya receta es (cap. 130 Jub.): «Cyminis prius infusi in aceto per diem, deinde exsiccati drachm. octo et scrupulum unum: cinnamomi, gariophyllorum ana drachmas duas et semissem; zinziberis, melanopiperis ana drachmas duas et grana quinque; galange, thymbre, calamenthi ana drachmam unam et scrupulos duos: ameos, levistici ana drachmam unam et grana decem et octo; macropiperis drachm. unam; nardi, carui, mastichis ana scrupulos duos et semissem; mellis quod sufficiat: fiat electuarium.» No lo traduzco no vaya á caer en la tentación de hacer este potingue la gente menuda y se envenene. La rosata novela de Nicolao comprende otras catorce cosas, sobre todo las rosas, vea la receta quien guste en Jubera. Con rosas también se hacía miel rrosado. El diantioso en S., ó día antosyo en G., de dianthum, dianthon, de ἁνθος flor, antídoto descrito por Myrepsus y citado en las antiguas farmacopeas de Londres, con el nombre de species dianthi: eran polvos compuestos de no menos sustancias aromáticas y excitantes que los eletuarios anteriores.

[1336]

Adragea ó dragea ó grajea, es conocida y vino de Francia. Baena, p. 519: Por no ofreçer | de mi adragea, sy quiera un bocado. El alfeñique se halla en escritores árabes para el azúcar con el cocimiento de cebada, aromatizado con alguna planta olorosa (Diccion. de Farmacia del Colegio de Farmacéuticos de Madrid). Baena, p. 424: Mas porque ssepamos quien çena alfeñique | ó carne de toro ssalada, muy tyesta. Estomaticon era en la antigua farmacopea el emplasto de estoraque, y electuario estomático un compuesto de pimienta, raíz de énula, cálamo aromático, hinojo, azúcar y miel (Formulario antiguo de Alvarez). Hay también un elixir estomáquico, de alcohol, ajenjos, ruibarbo, genciana, corteza de naranja y cascarilla. Habla del estomaticon Jubera (c. 1600). Gariofelata, en G gariofelaera, en T gariofleta, en S garriofilota, propiamente como corrijo; debe de ser la cariofilata, planta rosácea, científicamente geum urbanum, muy común en España, llamada hierba de S. Benito: tiene olor de clavo y es aromática por lo mismo: de caryophilli ó clavos de especia. Laguna, Diosc., 3, 1: Cuenta el Fuchsio entre las especies de la Betonica aquella planta vulgar que llamada Tunica, Garyophylea y Betonica coronaria, de algunas se dice clavel en España, por ser olorosa su flor como los clavos de especias; de la cual se halla silvestre y domestica; y dado que de ninguna dellas nos sirvamos en casos de medicina, todavía el agua destilada de sus olorísimas flores ansí bevida como dada á oler, rehace los espíritus resolutos y es cordial en extremo. Hacese de las mesmas conserva para corroborar la virtud vital. Del Diamargariton escribe Jubera (c. 134 Y 135): «Margaritarum praeparatarum unciam unam; coralorum rubeorum, alborum, tragacanthi, omnium sandalorum, seminis acetose, rasure eboris ana drachmas tres; florum cordialium, nenupharis, sete crude ana drachmas duas; seminis, grane, spadii, portulace, scariole, lactuce, endibie ana drachmam unam; coriandri praeparati, ossis de corde cervi, boli Armenici praeparati, lignialoës ana drachmae semissem; camphore scrupulum unum; panes auri et argenti ana numero sex: fiat pulvis, ut artis est. Queda también á voluntad del que lo ordenare aromatizarlo con algún grano de musco ó ambra, si viere que conviene.» En Villalobos (Poes., p. 357) es medicina cordial contra el tremor de corazón, llamado cardiaca y de él habla Jubera (Dechado y reform., f. 161). Tras esto bien podían chuparse los cinco mandamientos. ¿No se burlará aquí el Arcipreste de médicos, farmacopeas y tecnicismo tan endiablado de unos y otras? Del Triasandalos dice Jubera (c. 133): «El Triasandalos de Nicolao se sigue, el qual lleva Sandalorum alborum, rubeorum, citrinorum, rosarum, çucari ana solidos duos; rhabarbari, spadii, sueci liquiritie, seminis portulace ana solidum unum et semissem; amydi, gummi Arabiçi, tragacanthi, quatour seminum frigidorum maiorum scariole ana solidum unum; camphore scrupulum unum et semissem; syrupi rosati quod sufficiat: fiat electuarium.» En S tria sandalix, en G tria sandel, en T cria sandaly. Todos estos nombres están trabucados en los códices; corríjolos por Jubera y otros autores. Diasaturion, en S diasanturion, en T diasatagicon, debía ser bebida hecha con el satyrion ó trifolium, σατὑριον τρἱφυλλον, del que dice Dioscórides (Lag., 3, 137): La flor blanca y como aquella del lirio; la raíz bulbosa, gruesa como una manzana, roja por de fuera, por de dentro blanca, ni más ni menos que un hueso y dulce y sabrosa al gusto; la cual conviene beber con vino negro y austro, contra el opistotono. Usaras también della, si quisieres satisfacer á la dama, porque, según dicen, despierta y aguijonea la virtud genital. Sirve, pues para doñear, en el sentido que da á este verbo Monardes y en el que en sí lleva el nombre griego de esta planta, propia de sátiros ó doñeadores, y es el que dice Dioscórides. R. Cota, Dial.: «Convertir el impotencia | en muy potente virtud... | estincos, sateriones, | atincar nin otros gastos.» Saterion es el saturion y el atincar ya lo vimos.

[1337]

Baldonado en T, bolando en S, bollando en G. Tirado y rodando por lo abundante, despreciado, echado á la balda. Celest., 3, p. 41: Como viviría siempre pobre e baldonado. Candy, azúcar piedra ó cristalizado. Según esto no sólo era conocido entonces en España el azúcar refinado, sino el cristalizado, cuando en Francia no se conoció hasta mediado el siglo XVI. Pero no se puede asegurar tuviera entonces el valor que ahora. El azúcar refinado traíase sobre todo de las islas de Grecia y de la de Candía. Era el azúcar cocido cuatro ó cinco veces, con lo que quedaba duro, blanco y cristalizado: era el que había sustituido al saccharum de los antiguos. Azucar rrosado se hacía como los esponjados, volados ó azucarillos de hoy y se usaba para tomar con él agua fría. En la obra de Farmacia de Dorvault es el azúcar cocido con agua teñido, con la cochinilla y aromatizado con rosas. En Jubera se habla de los jarabes rosado (c. 9 á 11) y violado (c. 12). Por ejemplo: «Conserve violate infuse in aqua ferventi quantitate sufficienti, per horas tres, libram unam, colature adde saccari albi libras duas, fiat syropus, ut decet.» Açucar de confites debió de ser como el de pila, unos piloncitos como bellotas grandes, especie de golosina que se traía en escarcelas ó pequeñas cajas de grajea.

[1338]

De estas poblaciones se traían y Monpelier es bien conocida por su escuela médica. Especia y especie ó clase era entonces todo uno. Las especias traídas de Oriente por los cruzados llegaron á España por los puertos de Levante, Valencia sobre todo. Llama el Maestro Chírino especias agudas á la pimienta, el clavo, nuez moscada, etc. Servían, no sólo para sazonar los manjares, sino que se mezclaban con el vino y otras bebidas, como se vé en Monardes. Et vi ab piment que cita Pedro IV de Aragón en sus Ordinations se estudia en la Sevillana Medicina, y Arnaldo de Villanova dió recetas para el nectar, en que entraban la canela, el gengibre, el clavo, grano del paraíso ó malagueta de África (amomum grana paradisi), azúcar ó miel y un grano de almizcle. Usábase además el anís, cubeba, garingal (raíces de galanga, planta indiana), y bayas de cedro rojo, guindillas, resina y bayas de enebro. Colón añadió á todas éstas el pimentón al volver de América. Hemencia, vehemencia.

[1339]

«El mejor vino que se a aqui bermejo es el de Toro; este es caliente y seco en segundo grado, y es de gran esfuerço y de gran govierno» (Monard., Sev. med., c. 25). «El primer catamiento segun la natura de las viñas, ca el que es de uva valadí es bermejo y dulce y es bueno luego para lo bever y malo para adelante, ca se torna malo» (ibid.). El mejor vino blanco de por allá añade que era el de Madrigal, así como el de Toro el mejor tinto. Hy, allí. Por valadi de S y T, trae G. de Valladolid.

[1340]

Ssyn, además de. Dueñas de sueras, eran las damas aristocráticas, como quien dice, que cavalgaban en ellas (c. 449).

[1341]

Largas, generosas. Doneaderas, que dicen donaires, que donean.

[1345]

Byenandante, afortunado. Conde Luc., c. 45: Non ha en el mundo tan grand desventura como ser home malandante el que suele ser bienandante. Cadaldia, cada día, todos los días, H. Núñ.: No es cadaldia pascua ó santa Maria.

[1346]

Garoça, nombre de la monja en T y S, Garçota en G; pero ha de ser Garoça, para que consuene (c. 1392). Garoça parece ser el arábigo عروُسَة, gharāsa, desposada, esposa del Señor, como quien dice, Me lo comedí, me lo tramé, pensé.

[1348]

Ortelano en G, ortolano en S, hortelano, de hortulanus, S. Badaj., 2, p. 133: Entra el ortolano con una azada al hombro.

[1350]

Cabe, junto á. Abivo, en S, rrebevió en T, revivió. Forado, agujero, de foratu(m). Celest. VII, p. 94: No ay cosa mas perdida, hija, que el mur que no sabe sino un forado. Rrasa, llana, por donde pudo deslizarse.

[1352]

La siesta, bien entrado el calor del estivo ó estío, de aestivu(m).

[1355]

Donde, de onde. Adama, arbitrio conveniente, remedio apto, del mismo tema que adeza, conveniencia (Alex., 1714) y adiano, etc. La l no impide la rima en alma, etc. (c. 1442).

[1356]

Malesculcada, pisoteada, despreciada, de esculcar, buscar escarbando con los pies, como inculcare y conculcare, de calcare (Rosal), de donde inquirir, espiar, esculca, espía. Lope, Prim. rey Cast., VIII, 64: Y dende yo esculcaré | en adelante el monte. En T descolcada, por eso corrijo el escultada de los códices S y G.

[1357]

Lebrero, lebrel.

[1360]

¡Halo, halo!, de animación, como ¡hala!, ¡ala! Cid, 2351: ¡Ala, Pero Vermuez, el myo sobrino caro!

[1361]

Irsele por piés. Comed. Florin, 12: Viene enojado de unos que se le fueron por pies. Esquivar, huir de. Quev., Mus. 4, s. 44: La gente esquivo y me es horror el día.

[1362]

De rrehez, fácilmente, como rafez, rahez, raez, rece. Vald., Dial, leng.: De raez hacemos rece, que vale tanto como fácil y está celebrado en el refrán que dice: Huesped que se convida, rece es de hartar. Berc., S.D., 246: Qui buscar la quisiere, rehez la trobará.

[1363]

Peoría, daño mayor. Leruela, Restaur., p. 2, causa 2, 2. Vinieron en peoria y á tal extremo que.

[1364]

Atura, dura, persevera. Cal. Dimna, 3: Si mucho atura el agua por encima face rastro en ella. Corr., 218: No hay bien que dure ni mal que á cien años llegue y ature.

[1365]

Grado, como agrado y gracias. L. Rueda, Camil.: Sin querer comunicar una pequeñuela parte con quien tu grado desea. Cast., Canc., 1, p. 206: Antes le debeis dar grado | porque os ha hecho maestro.

[1366]

Non sse mienbran, en S nienbran, no se acuerdan, de nembrarse vulgar antiguo por membrarse Alex., 70: Nembrete cuemo peches á Dario la mudada.

[1369]

Enplea, como emplette en fr. y emple-o, posverbales de emplear, llenar el trajinero que viene de vacío, hacer sus compras en el mercado. Navarrete, Casa d. juego, f. 64: Iban de vacío á emplear en Cordoba... Volvían con su empleo de trigo.

[1370]

Véase en sustancia este ejemplo en el Libro de los gatos, 11, y en Esopo. Mur, ratón.

[1371]

Buen gesto, expresión adverbial, como el acusativo griego y como: Estaba orillas del río.

[1373]

Byenapreso, feliz, como malapreso, infeliz.

[1376]

Palaçio, sala mayormente de comer y sobre todo en alcázares y casas de señores. En las Ordinations de Pedro IV de Aragón palau passim. En Fern. Gómez Cibdarreal: del palacio á la cocina, y es frase corriente en el juego de niños conocido, donde se añade: ¿cuantos dedos hay encima? Conde Luc., 4: Envió por su mujer et por sus fijos et asentose en un palacio muy bueno, donde parecia la mar et la tierra. Libr. engañus, p. 65: Vete e escondete en aquel palacio fasta de día. Fuxieron al andar de la señora.

[1377]

Estido, estuvo. Deserrado, y c. 1385, sin saberse qué hacer, errado. Bocad. oro, f. 27: No podras enderezar tu pueblo no siendo tu enderezado, ni podrás guiarlo siendo deserrado. Manparar, aparar con la mano, amparar. Torr., Fil. mor., 10, 3: Por guardar la cabeza mampáranse los golpes con el brazo. Selvag., 198: Mamparándote de todo el mundo, que sobre el caso te quiera dañar.

[1378]

Tremox, temblor miedoso.

[1383]

Tiene miedo el ratón de que le pisen las personas y le rascañe el gato, de rasc-añar, rascar.

[1387]

Muradal, de donde muladar, por echarse junto al muro la basura que en bacines sacaban de sus casas los vecinos. Çerca un rrío, así en T; en S ajevio, en G auviando. Golpado golpeado, cascado. Baena, p. 267: Que vos golpe en el barquino. Sandío se decía.

[1391]

Pujar, medrar. J. Enc., 254: El que llega á bachiller, | llugo quiere mas pujar.

[1392]

A la roça, muy pegado, como en Aragón de roza, que significa andar muy pegado á faldas, etc., y rocero, el demasiado familiar con sus inferiores y el aficionado á mujeres, del rozarse demasiado, del cual roza es posverbal.

[1394]

Melinas, Malinas, célebre por sus encajes y tejidos.

[1396]

Monjía las monjas como frailía los frailes. ¡Yuy!, exclamación de asombro. ¡Qué largo rezo! Ledanía, letanía.

[1397]

A como, á lo que veo, según veo.

[1399]

Parlador, locutorio. Tajador, lugar donde se taja ó trincha; tajadero, plato trinchero.

[1400]

Cuenta, de contir, pongo por el contesca de S y G, porque en T hay cuentan: vale lo mismo. Alex., 8: Grandes signos contiron quando est infant nasció. Id., 251: Una cosa contió. Blanchete, pronúnciese blanquete, nombre de un perrillo blanco. Baena, p. 97: A linda blancheta lançan grant mastyn. ¡Ojala dierais una carcajada y os alegrarais! Tapete, tapiz, alfombra. Esta fábula andaba entre las esópicas y está ya en el Hitopadeça.

[1402]

Ponerse en pino, hacer pino ó levantarse en pie. Trag. Policiana, 9. Que en la mañana todo el mundo haga pino. Zamor., Mon 3 Expect.: Y dando él tantos pasos los negocios no hacen pino.

[1404]

So su peña, debajo de su abrigo.

[1405]

Garañon, asno padre. Caçorria, acción y broma pesada del cazurro.

[1409]

Arrufarse, enojarse, embravecerse y todavía se usa en Venezuela. J. Enc., 160: Un garzon muy repicado | y arrufado. Baena. p. 288: Desque modo liberal | entendió y Pero Rruys, | arrufó su grant naris.

[1411]

Surugiano, cirujano. Por de mano, primero. En sustancia hállase este cuento en el Conde Lucanor (cap. 29), en Esopo, Lokman é Hitopadeça.

[1412]

Vezada, acostumbrada, avezada. S. Badaj., 1, p. 127: Vézala a rezar contigo. Entrem., s. XVII, 120: Que como yo no estaba vezado allá en mi tierra de llevarla, que no la sabría llevar.

[1413]

Chufar, malchufar, burlar. A. Veneg., Difer., 3, 40: Me escarnecieron y se chufaron de mí. Feniestra ventana, de fenestra(m).

[1414]

Regañar la boca, enseñar los dientes, aquí como muerta. Alex., 1699: Ferian muy fuerte los dientes regannados. ¡Tente esa trasnochada! ¡ahí tienes esa trasnochada! burlando.

[1415]

Falta el texto en G hasta la c. 1440. Traynel aquí como traina, cordón para el calzado, de traer o tirar. En el libro de Caza de D. Juan Manuel tiene traina el sentido de cordel y el de acción de encarnizar al halcón y enseñarle a acometer a la garza, no el de pájaro, como dice Baist. «Et entonçe deven le echar (á la garza) una trayna muy reçia e los ojos descosidos e dexar la yr tanto volando porque se puede acoger al agua ante que el falcon la alcançe» (cap. 6). «Como les deven fazer traynas de la garça (a los halcones), que les quieren meter en ella» (a los cualles se quiere enseñar a que embistan como se debe á la garza).

[1416]

Alfajeme, sangrador, del arábigo. Quexar, quijar; quijal, quijada, J. Polo, Humor: Pasto de tu quijal lo hubieras hecho. De quijar salió quijar-udo. P. Aguil., Jineta, f. 14: Si estos conejunos acertaren a ser quijarudos.

[1417]

Aojado, que le aojaron, que tiene mal de aojo. P. Vega, 3, 9, 2: Pues hay aojados de ojos malos, que causan muerte a los vivos, con mayor razón aolados de ojos tan buenos como los de Dios, causan vida a los muertos. L. Zamora, Mon., 2, 3, 2, 8: A quien por herencia les viene el aojar a los niños. Madrina parece ser mal de madre. Huerta, Plin., 8, 29 not.: Sus compañoncillos tienen las damas por gran remedio para el mal de madre, poniendolos encima del vientre.

[1419]

Coso, carrera, calle o lugar donde se corre, de cursu(m). Monter., p. 40: Un caballo no parece bien si entra luego en la carrera en llegando al coso, que antes lo pasea y galopea un rato.

[1421]

Retraer, dar en cara con algo ya olvidado.

[1422]

Aborrida, aborrecida, como aburrida. La pajara dicen los muchachos que aburre el nido y los huevos que se han manoseado, de abhorrere.

[1425]

Este ejemplo está en Hitopadeça. Leon pardo, leopardo. Frida, fría, de fri(gi)da(m). Presta conpaña de mures, tropel de ligeros ratones, como compañia. Burla por juego, entretenimiento.

[1428]

Desfallydo, como fallido. Debatir, pelear. Cast., Canc., 1, p. 176: Esta siempre nos guerrea, | esta siempre nos debate.

[1429]

Morescillo, ratoncillo, de mur, de aquí morcillo, como músculo es diminutivo de mur.

[1430]

Entropezar, como tropezar. H. Núñ.: Madeja entropezada, quien te aspó ¿por qué no te devana? Retazar, de donde retazo, como tazar, cortar, despedazar, y se dice de la carne y leña en Extremadura y Salamanca.

[1436]

Fiel, hiel, que es como sonaba. Trasfagos, tratos, posverbal de trasfagar, de transficare, de donde trafagar y tráfago. (Cejador, Tesoro Silbant., 181). J. Tolosa, Disc., 1, 10: Tanto trafago como traen en sus casas.

[1437]

Véase en sustancia en el Conde Lucanor (c. 5).

[1439]

En punto, al punto, passim. Ensayo, empeño, actividad, eficacia. T. Naharro, 1, 115: Lechuza me soy tornado | contra el sol y sus ensayos | que temiendo vuestros rayos.

[1440]

Gasnar, gaznar, de donde graznar y gaznate, P. Vega, 2, 3, 2: Y la zorra á la gallina, porque no pueda gaznar.

[1441]

Erçer ó erger, alzar, de er(i)ger(e). Berc., Mil., 654: Erçió á Dios los oios con grant humildat.

[1442]

Syn traspaso en S, sin trabajo en G y T: vale aquí trueque, sin daño del otro. D. Vega, Disc. Fer. 3 dom., 1: Que acontece andar en traspasos y venderse diez ó doce veces. Muchos creen que es el viñadero el que guarda la viña, y es el dominguillo que está en alto. Magadaña en S, madagana en G, magdagaña en T y magadaña puesto por el corrector, engaño; cadahalso, tablado alto, como el que se hacía para ver torneos y fiestas y para ahorcar al ajusticiado. Entre las variantes hay magadaña, que es el aragonés malagaña, industria para sentar los enjambres que salen de las colmenas, por trasposición de magadaña.

[1445]

Esta fábula es de las esópicas.

[1447]

De balde, en balde, sin qué ni para qué, en vano, Roa, Ecija, 13: No de balde se dice que dió lugar al proverbio español.