Chapter Footnotes:

[A] These pen-portraits of a few of the many notable Spanish-American writers are presented here not only as models of expression, but with the purpose of acquainting the student of Spanish with certain names that are identified with the literary progress of Spanish America. These excerpts are given in alphabetical order.

[1] Olegario V. Andrade. An Argentine poet and journalist.

[2] «El Nido de Cóndores,» The Condors’ Nest, is a poem in which is related «la epopeya andina»: The crossing of the Andes under the leadership of San Martín.

[3] «Prometeo» and «Atlántida» are two of Andrade’s poems. The latter is an ode to the future of the Latin race in America.

[4] Ignacio M. Altamirano. A Mexican writer, politician and statesman.

[5] artista de la palabra, an artist in words; a master in the use of words.

[6] A reference to the fact that Altamirano was of Indian parentage.

[7] Miguel Luis Amunátegui. A noted Chilean writer and statesman.

[8] del ayer, of yesterday. VARIANT: Del pasado.

[9] Diego Barros Arana. A Chilean writer and historian, who was for many years the Rector of the University of Chile.

[10] ad narrandum. A Latin phrase meaning in narrative style.

[11] Andrés Bello. A Venezuelan philologist and lexicographer.

[12] todo un continente, a (the) whole continent; an entire continent.

[13] la inteligencia más cumplida, a well-balanced mind of high order.

[14] derecho de gentes, the fundamental rights of the people.

[15] Alberto Blest Gana. A noted and versatile novelist and poet.

[16] de nuestra buena capital. Buena here has an affectionate meaning: our ‘good old’ capital.

[17] que frecuentas, tú, lector. The second person is used by the author in addressing the reader.

[18] a la orden del día, the fashion.

[19] sólo sí, only. VARIANT: Aunque.

[20] pasiones en lucha, conflicting passions.

[21] que hacen todo el gasto, which are set forth.

[22] de no pocas extranjeras, of not a few foreign ones.

[23] José Eusebio Caro. A Colombian general, statesman and poet. (1817-1853).

[24] a un tiempo, at once; at the same time. VARIANT: A la vez.

[25] Miguel Antonio Caro. A Colombian writer and statesman.

[26] digno hijo del, a worthy son of.

[27] caído en desuso, fallen into disuse.

[28] 20 de julio. Colombia’s national Independence Day.

[29] Academias americanas. In most of the Spanish American republics, Academies have been established, corresponding to the Royal Academy of Spain, to which are referred all questions referring to Letters and Language.

[30] Aquiles J. Echeverría. A contemporary Costa Rican poet and novelist.

[31] de Martín Fierro ... Santos Vega. The two most popular heroes in the gaucho romances by Argentine writers.

[32] ¡ah, tener eso.... Dios mío! would to God we had that! Ah, if we only had that!

[33] Gregorio Gutiérrez González. A Colombian poet and statesman.

[34] andan en boca, pass from mouth to mouth; by word of mouth.

[35] vagado en alas de, wandering on the wings of. VARIANT: Flotando en alas de.

[36] José Hernández. An Argentine poet, author of «Martín Fierro.»

[37] posee el cetro de la poesía criolla, he wields the sceptre in creole [indigenous, national, gaucho, native], poetry.

[38] los tiempos que corren, the present time; nowadays.

[39] fué poeta a su manera, he was a poet after his own fashion.

[40] ese «gay decir» or gaya ciencia. The art of poetry.

[41] dichos populares, common sayings; proverbial sayings.

[42] Jorge Isaacs. A well-known Colombian poet and novelist.

[43] con tal de, provided that. VARIANT: Siempre que sea.

[44] la «María.» Note the article before a Christian name when the latter is used as a title.

[45] Eusebio Lillo. A Chilian poet.

[46] obra maestra, masterpiece.

[47] José Mármol. An Argentine poet and novelist.

[48] los preceptos de escuela, academic precepts.

[49] no sería difícil que, it would not be surprising if. VARIANT: Sería posible.

[50] superabunda de, superabundance of; to abound in excess.

[51] En resumen, Recapitulating; finally. VARIANTS: Para terminar; finalmente; en resolución.

[52] José Joaquín Olmedo. An Ecuadorian poet.

[53] Desde el principio hasta el fin, From beginning to end. VARIANT: De punta a cabo.

[54] Son de notarse, Should be noted.

[55] a torrentes, in torrents. VARIANTS: Arroyos de sangre; ríos de sangre.

[56] Ricardo Palma. A Peruvian literary critic, historian and philologist.

[57] la ciudad de los Reyes, Lima.

[58] volver tarumba, to drive one crazy. VARIANT: Sorber el seso; derretir.

[59] José Enrique Rodó. A Uruguayan writer born in 1872.

[60] de todos modos, in any case; anyway. VARIANT: Sea lo que fuera (or como fuere); con todo.

[61] Domingo Faustino Sarmiento. An Argentine writer and statesman.

[62] en el estrecho marco que significa una vida humana, within the narrow limits which mark a single lifetime.

[63] Tal ocurre, Such is the case; this happens. VARIANT: Eso ocurre (or pasa, or sucede).

[64] Enrique José Varona. A well-known Cuban writer and educator.

[65] por doquier, everywhere. VARIANTS: Por todas partes; doquiera.

[66] Cirilo Villaverde. A Cuban novelist.

[67] a secas, dryly; without enthusiasm.

[68] a contribución, utilized.

[69] pone de relieve, places in high relief; emphasizes.

[70] de análisis en disección, analysis by dissection.

[71] llegar a la meta, to reach the goal.

[72] Juan Zorrilla de San Martín. A Uruguayan poet.

[73] formas de pensar, ways or methods of thinking.

[74] que no son sencillamente españoles, sino que a más de serlo..., which are not only Spanish, but are, in addition.... VARIANT: Que no sólo son españoles, sino que además....

[75] de verdad, really, truly (savages).

V.—EL IDEAL AMERICANO
(to the vocabulary section)

1.—AMBAS AMÉRICAS
(to the vocabulary section)

Cuando se echó sobre el torrentoso y ancho Niágara el puente colgante[1] que es hoy asombro de los ingenieros, la gran dificultad estaba sólo en pasar una maroma de la una a la otra orilla. Después de ensayados todos los medios, cohetes, globos, balas, etc., logróse pasar al fin un hilo. El puente estaba con esto echado. El hilo llevó una cuerda, la cuerda un cable, el cable una cadena. Así intentamos ahora echar un hilo sobre el ancho abismo que separa a ambas Américas, y si una mano solícita del bien[2] recoge y fija allá el otro cabo, habremos comenzado a construir el robusto cable que debe unir la actividad intelectual de ambos continentes. Establecida la comunicación, nuestros mensajes irán adquiriendo mayores dimensiones y variedad, y llegaremos a tener, como los Estados Unidos, órganos que satisfagan a todas las necesidades de la vida intelectual y material, tal como nos la imponen[3] los progresos modernos. Seguiríales entonces, como un desenvolvimiento necesario, la trasmisión, por los libros que esos conocimientos encierran, traduciéndolos al castellano, de las ideas que forman hoy, por decirlo así, el caudal común de la humanidad, y que no por todas partes penetran en la América del Sur, por falta de caminos y agencias adecuadas.

Domingo F. Sarmiento (Argentino)

[1] puente colgante, suspension bridge.

[2] una mano solícita del bien, a hand solicitous for the general good; a friendly hand.

[3] la vida ... tal como nos la imponen los progresos modernos, life ... as shaped (as thrust upon us) by modern progress.

2.—NUESTRA AMÉRICA
(to the vocabulary section)

Rivadavia, el de la[1] corbata siempre blanca, dijo que estos países se salvarían: y estos países se han salvado. No se ha arado en la mar.[2] También nuestra América levanta palacios, y congrega el sobrante útil del universo oprimido; también doma la selva, y le lleva el libro y el periódico, el municipio y el ferrocarril; también nuestra América, con el sol en la frente, surge sobre los desiertos coronada de ciudades. Y al reaparecer en esta crisis de elaboración de nuestros pueblos los elementos que lo constituyeron, el criollo independiente es el que domina y se asegura, no el indio de espuela,[3] marcado de la fusta,[4] que sujeta el estribo, y le pone adentro el pie, para que se vea más alto[5] a su señor.

Pero por eso vivimos aquí, orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla. No vivimos, no,[6] como siervos futuros ni como aldeanos deslumbrados, sino con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos, y se la respete por sus sacrificios: porque las mismas guerras que de pura ignorancia[7] le echan en cara[8] los que no la conocen, son el timbre de honor[9] de nuestros pueblos, que no han vacilado en acelerar con el abono de su sangre el camino del progreso, y pueden ostentar en la frente sus guerras como una corona.

José Martí (Cubano)

Chapter Footnotes:

[1] Rivadavia, el de la..., that is, el [hombre] de la.

[2] arado en la mar, applied to any fruitless task or enterprise.

[3] el indio de espuela, the oppressed, downtrodden Indian.

[4] marcado de la fusta, bearing the marks of the whip. VARIANT: Marcado por.

[5] para que se vea más alto a su señor, so that his master may be seen the greater (even greater).

[6] No vivimos, no. Note repetition for the sake of emphasis.

[7] que de pura ignorancia, which from pure ignorance (of the circumstances or causes).

[8] echan en cara, cast in their teeth; for which they are blamed.

[9] timbre de honor, a patent of honor or nobility.

3.—AMÉRICA
(to the vocabulary section)

Cuando se estudian de cerca[1] y sin pasión pueril los hechos, se reconoce que no hay razón, que no hay justicia alguna en exigir de los Americanos del Sur lo que no han podido conseguir en igual tiempo sus propios padres,[2] en ninguno de los pueblos meridionales de la misma Europa.

Los americanos del Sur no pueden haber adquirido en menos tiempo, mejores costumbres que sus maestros. Ellos han resuelto en principio todas las dificultades sociales y políticas de nuestro tiempo, y sus gobiernos están basados en las máximas de la verdad y la justicia: les falta práctica, y ésta se adquiere en el ejercicio de la libertad. Las ambiciones turbulentas que agitan de tiempo en tiempo a estos hombres, no son eternas: ellas pasarán en la América del Sur como pasarán en Francia, como pasaron hace ya tiempo en Inglaterra. ¿Qué motivo racional hay para que así no sea? Solamente los hombres que permanecen en la servidumbre son los que no llegarán jamás a ser libres.

Entre tanto no son sus trastornos, como suele pintarlos la pasión de los extraños, ininterrumpidos: ha mucho tiempo que, fuera del campo de batalla, no se derrama en esos pueblos sangre alguna por causas políticas: depuestas las armas, los hombres contienen sus resentimientos de partido, y se guardan entre sí las consideraciones de la amistad.[3] El trabajo, escaso antes de la revolución por las trabas sin cuento[4] que lo agobiaban, se ha desarrollado bajo el amparo de la libertad: lejos de decaer las grandes ciudades, se mejoran y prosperan: los caminos de hierro comienzan, y en algunas repúblicas gozan de importancia.

Sus ríos caudalosos, de origen desconocido y de navegación peligrosa, se exploran en todos sentidos: su suelo fecundo repone con prontitud los males de sus guerrillas pasajeras, y su comercio proporcional a su población, aumenta con rapidez y sin interrupción. Evidentemente, todas sus rentas, bien o mal distribuidas por los Estados, vuelven a la circulación, y el trabajo se sostiene y aumenta.

La América del Sur posee escritores y poetas de primer orden, oradores elocuentes y diplomáticos versados en el derecho de gentes, de una habilidad y de una lucidez incontestables. La deuda de todas las repúblicas juntas no es para imponer miedo a ningún hacendista, y todo el mundo tiene la convicción, tanto en Europa como en América, de que para enjugarla en pocos años, no tanto necesitan los sudamericanos de un largo período de paz completa, como de costumbres morigeradas en todos los ramos de la administración.

La ambición vulgar de mando, los compromisos de una política interior bastarda, y el desorden consiguiente en el manejo y empleo de las rentas son las causas principales del descrédito, exagerado a veces por el interés y por la pasión, que de vez en cuando[5] se une al nombre de algunas de estas repúblicas. Su escasa población relativamente a la extensión de sus vastísimas comarcas, y la índole, los hábitos y la poca instrucción en los ramos más útiles del trabajo, que caracterizan a la gran mayoría de sus inmigrantes, agravan un tanto la situación. Mas todos estos inconvenientes carecen de raíces profundas. La gran crisis de la libertad está consumada; las costumbres de la vida pública penetran en el corazón del pueblo, los soldados indomables de la independencia, abrumados por la edad,[6] bajan al sepulcro[7] o abandonan con las esperanzas de sus ambiciones las riendas del Gobierno.[8] Las nuevas generaciones, más ilustradas y menos avezadas a[9] la vida de los campamentos, buscarán nuevas soluciones a las dificultades de la política, y asentarán el porvenir de la patria americana en la instrucción de las masas, en la actividad del trabajo, en las luchas viriles e inteligentes de la opinión, asegurando así la paz y la prosperidad interior. Acaso a fines del presente siglo, los hechos infecundos y dramáticos de sus guerras intestinas pertenecerán a la leyenda,[10] como los hechos de su gran transformación se inscribirán definitivamente en la historia.

Román Baldorioty de Castro (Portorriqueño)

Chapter Footnotes:

[1] de cerca, at first hand.

[2] sus propios padres, their own forefathers, ancestors.

[3] las consideraciones de la amistad, friendly considerations; friendly relations.

[4] trabas sin cuento, innumerable obstacles. VARIANT: Incontables.

[5] de vez en cuando, every once in a while; from time to time.

[6] abrumados por la edad, bowed or burdened with years.

[7] bajan al sepulcro, go down to the (their) grave.

[8] las riendas del Gobierno, the directing of the government; the helm of the “Ship of State.” VARIANT: El timón del Estado.

[9] menos avezadas a, less accustomed to.

[10] pertenecerán a la leyenda, will become legendary (rather than historical).

4.—AUGURIOS
(to the vocabulary section)

La isla de Cuba, entre las dos Américas, a la boca del[1] Golfo Mejicano, siendo el centinela avanzado del archipiélago, punto intermediario del comercio en día no lejano[2] en que los pueblos asiáticos y los pueblos americanos y europeos se comuniquen por caminos más breves con sus muchos y bellos puertos, sus innumerables riachuelos, sus campos cubiertos de verdor perenne, sus privilegiados frutos, sus feraces terrenos, su cielo encantador, su benigno clima; no se detendrá sin duda en la marcha que ha emprendido. Mil y mil leguas de ferrocarriles se entretejerán de punta a punta de la isla; las ruedas de los barcos de vapor surcarán día y noche las aguas espumosas del mar, muchos ríos se canalizarán; los terrenos pantanosos se desecarán y sobre ellos crecerán lozanas plantas; no habrá espacio que no esté sembrado de caña, de café o de tabaco; la población se decuplará; al lado de cada puerto se levantará una ciudad elegantemente delineada y construida; se abrirán, donde ahora hay caminos intransitables, largas y bellas calzadas; se echarán sobre los ríos muchedumbre de soberbios puentes; se introducirán todos los días máquinas e instrumentos para sacar de la tierra los frutos que atesora; se mejorarán las razas de todos los animales útiles; las siembras mismas se harán con aquel orden y aquella simetría que son un indicio claro de los adelantos de los pueblos; las groseras chozas de nuestros labradores se convertirán en graciosas habitaciones rodeadas de árboles y de flores; todos los artículos se abaratarán y se pondrán al alcance aun de las clases más pobres. El viajero que descienda a las playas cubanas y visite las poblaciones y las campiñas, así como el que hoy, después de treinta años de ausencia, se admira de cómo camina esta tierra privilegiada, envidiará no haber nacido bajo sus ceibas y sus palmas. Dirá en su patria cuán feliz vive el hombre aquí, y millares de familias cansadas de trabajar en tierras ingratas ya, y ansiosas de paz y de orden, cruzarán los mares, besarán el suelo hospitalario que las recibe con los brazos abiertos, descuajarán unas pocas yugadas de terreno, fabricarán su albergue, arrojarán los granos en los surcos, y, en breve, nunca más les faltará el alimento.

A. Suárez y Romero (Cubano)

Chapter Footnotes:

[1] a la boca del, at the entrance (mouth).

[2] en día no lejano, at no distant day; before long. VARIANT: Antes de mucho.

5.—EL PORVENIR DE AMÉRICA
(to the vocabulary section)

Abierta por la emancipación la clausura de tres siglos,[1] la América proclama la fraternidad y llama a su seno a todas las naciones. La inmigración, que primero afluyó al norte, hoy se dirige a las orillas del Plata,[2] para difundirse luego en el resto del continente.

Ahora bien: una región que en el corto espacio de algunos kilómetros ofrece con frecuencia al viajero que la visita, las temperaturas de todos los climas y todos los accidentes topográficos imaginables; una región tal modifica incesantemente las razas, produciendo infinitos matices, cada uno de los cuales posee aptitudes especiales.

En época no muy remota será, pues, la América morada de hombres de todos los pueblos, que poniendo en la labor común los progresos y aptitudes peculiares de su raza, darán a su civilización un carácter amplio, vario, universal, de que carece la del antiguo mundo.

¿Y no es ya una muestra de ello esa nueva y vigorosa civilización que en el norte se levanta en medio de ciudades que se improvisan por la aglomeración súbita de inmigrantes que hablan todas las lenguas?

Fraternidad de la familia humana, fusión de pueblos, desarrollo amplio, simultáneo a la vez que armónico, de las facultades y aptitudes de todas las razas: he ahí los rasgos principales que caracterizan la civilización americana.

José María Santibáñez (Boliviano)

Chapter Footnotes:

[1] la clausura (que duró) de tres siglos.

[2] orillas del Plata, the shores of the River Plata. VARIANT: El Río de la Plata.

6.—LA EUROPA EN EL NUEVO MUNDO
(to the vocabulary section)

Los países de América tienen motivo para ser petulantes y confiados en su futuro.[1] El pasado les da derecho a serlo con su enseñanza. Su historia nos demuestra que esos países no han cesado de hacer progresos desde sus primeros establecimientos fundados por los europeos. Ellos han adelantado bajo todos sus sistemas, bajo todos sus gobiernos, con las peores instituciones; como colonias lo mismo que como estados independientes. Luego[2] deben su desarrollo natural y espontáneo a una fuerza vital de que están dotados por la naturaleza de sus condiciones de existencia excepcionalmente favorables.

Como su nacimiento y existencia de estados civilizados, deben también su crecimiento y progreso a la acción de la Europa, que los formó en servicio de su propio desarrollo y progreso.

Esa acción vital del viejo mundo en el nuevo, ha obrado sin interrupción antes de ahora por la mano de[3] los gobiernos y de los pueblos europeos, y después de abolida la autoridad de los gobiernos europeos en América, por la acción inmediata y directa de la sociedad europea, que no ha sido sino más grande desde que ha sido libre su juego trasatlántico.

Juan Bautista Alberdi (Argentino)

Chapter Footnotes:

[1] confiados en su futuro, sure of their future; with confidence in their future.

[2] Luego, Therefore.

[3] por la mano de, through the agency of. VARIANT: Por conducto de; por intermedio de.

7.—LA INFLUENCIA FRANCESA EN LA AMÉRICA LATINA
(to the vocabulary section)

Si la influencia española fué un punto de partida,[1] la influencia francesa fué un punto de contacto donde se encendió el porvenir.

Se puede decir que Francia realizó la conquista de América con sus libros. Los pueblos impacientes de vida, que se alejaban de la vieja España como una bandada de adolescentes de una reunión de abuelas, encontraron en el espíritu cautivante y primaveral de la nación de Enrique IV la expresión de audacia, de la ironía, de la precisión, de la incredulidad y del fuego que los consumía interiormente. Por una coincidencia difícil de explicar, dado el alejamiento y la falta de intercambio, el pensamiento francés traducía casi todos los matices nacientes del alma latinoamericana y se superponía tan exactamente a sus anhelos, que en determinados casos parecía nacido en la región y elaborado por ella. Francia era la libertad política, religiosa, financiera y hasta gramatical; Francia era la vida triunfante, sin prohibiciones ni cortapisas; Francia era el deseo confuso de avanzar, ganando terreno a la noche[2] hasta las cimas más altas que podía concebir el espíritu humano. La América del Sur se dió intelectualmente a Francia con la ingenuidad de una virgen, se convirtió en su discípulo respetuoso, la imitó hasta en sus errores y, desde lejos, modestamente, consciente de su pequeñez, ató su destino al de aquella nación portentosa que parecía reunir todas las excelencias y realizar todos los sueños....

Los beneficios de la influencia francesa son visibles en la literatura latinoamericana, pues ésta cobró una flexibilidad, una amplitud, una frescura, un atrevimiento, una independencia y sobre todo una atrayente novedad de estilo que, aún en aquellas épocas en que la producción literaria era insuficiente y elemental, anuncia la concisión, la brevedad, el matiz y la fuerza de hoy.

El buen gusto, el sentido de la oportunidad, la elegancia y la sutileza para descubrir círculos concéntricos interiores son características que sólo ofrece la literatura francesa. Transportadas a nuestros países, renovaron la sangre de la literatura española, diluyeron su pesadez, podaron sus floraciones excesivas y transformaron su aspecto, como una mujer delicada metamorfosea en boudoir propicio a la galantería el frío salón vetusto de un castillo con historia.

Manuel Ugarte (Argentino)