Chapter Footnotes:

[1] punto de partida, the starting point.

[2] ganando terreno a la noche..., gaining ground from (or dissipating) the darkness of night (ignorance)....

8.—MOSAICO DE PUEBLOS
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La América latina no es en buenas cuentas una definida familia étnica que en algún momento de su historia pudo haber formado una sola nación. Ante todo, la disposición geográfica del territorio americano que va desde el Río Grande a la Tierra del Fuego, no permite fácilmente la cohesión de muchos millones de hombres en una misma comunidad de ideales sociales, artísticos, religiosos; el hombre es hijo de las condiciones climatéricas en que vive, y a lo largo de[1] la América latina hay individuos que se tuestan doce meses al sol, y otros que tiritan de frío, y hay recios escaladores de montañas y míseros palúdicos de los pantanos. Todo lo contrario de lo que ocurre en los Estados Unidos donde el territorio es un trapecio casi llano, extendido de mar a mar, con uniformes condiciones de suelo y aire, apenas contradichas débilmente en el termómetro.

La formación étnica es todavía más complicada, alternando el indio y el español—que es por sí solo[2] otro mosaico—en los dos primeros puestos, pero no sin que influyera también en la distribución el negro, presente aquí y allá,[3] sobre todo en las Antillas; dándose el caso de[4] la congregación de tres razas bien determinadas y nada comunes entre sí, con el resultado natural de inmensas diferencias según domine el español como en Chile, el negro como en Haití, o el indio como en Méjico.

Lo común, pues, no es la raza, como tampoco lo es la religión, ya que encontraríamos en los Estados Unidos más católicos que en siete repúblicas latinas juntas. Es más que nada el idioma, vínculo importantísimo, aunque no definitivo, y es además el tipo de la civilización, casi exclusivamente español y calcado en el modelo del madrileño Ministerio de Ultramar.[5] Si es verdad que el indio y el negro han representado numéricamente un gran contingente de fuerza americana, no lo es menos que[6] siempre vivieron supeditados al amo, que era el aventurero español, y luego a su hijo, el criollo de sangre europea, que heredaba la civilización superior y con ella el mando. La población blanca de cultura española ha sido, por consiguiente, la que ha impreso a la América el tipo de ideología con que aparece en los tiempos contemporáneos, sin que el negro ni el indio hayan conseguido más trascendencia en las mezclas que añadir algunos estigmas de superstición, pereza o agresividad, a los que ya trajeron con su sangre de presidio los primeros conquistadores. Pero ¿ha persistido de una manera absoluta esa extensa hegemonía del tipo español de civilización sobre los otros estratos inferiores? Esto es lo que se halla hoy en cien brazas de agua[7] en el Brasil, también en parte de la América latina, empieza a influir el elemento alemán; la Argentina absorbe día tras día media población de la Italia meridional; Colombia y Venezuela buscan en Francia sus orientaciones intelectuales; Méjico recibe los efluvios salutíferos del utilitarismo yankee. La América es un campo abierto a las más heterogéneas razas y actividades. ¿Quién puede asegurar que al correr de medio siglo[8] perdure en estas regiones tropicales y meridionales este exclusivismo de la fisonomía cultural española?

Jesús Castellanos (Cubano)

Chapter Footnotes:

[1] a lo largo de, throughout the length of.

[2] que (el español) es por sí solo, who (the Spaniard) is himself. VARIANT: Que es en sí ....

[3] aquí y allá, here and there.

[4] dándose el caso de, resulting in; the resulting fact being.

[5] Ministerio de Ultramar, The Colonial Office. The Ministry or Department in Spain which had charge of the administration of the Spanish colonies.

[6] no lo es menos que, it is no less (true) that; it is equally (true) that.

[7] en cien brazas de agua, buried a hundred fathoms deep; very deeply rooted. Note the mixed metaphor.

[8] al correr de medio siglo, in half a century from now. VARIANT: Al cabo de medio siglo; cuando vaya corrido medio siglo.

9.—LOS EXTRANJEROS EN AMÉRICA
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Vengan en hora buena aquéllos que penetran al seno de la República por el pórtico siempre abierto del preámbulo constitucional,[1] dispuestos a labrar su propio bienestar, contribuyendo al engrandecimiento común al amparo de leyes cuya generosidad sólo podría compararse a la del surco dilecto, que retribuye sin usuras el sudor de las frentes; vengan en hora buena esos inmigrantes sanos y buenos, que incorporan nuevos glóbulos rojos a las arterias de la República y de cada uno de los cuales podría decirse, parafraseando un concepto ajeno, que es como una letra en el gran abecedario del progreso nacional; vengan en hora buena esos extranjeros como Burmeister, como Jacques, como Berg, como Gould, como Groussac, que han ilustrado el pensamiento de varias generaciones argentinas, y cuyo paso por los bufetes de la pública enseñanza nos permite afirmar que la República diluída en la triunfal policromía de un potente organismo joven, es americana por el rígido concepto de su propia autonomía; española por su tradición y por su lengua; alemana por su ejército; inglesa por la pujanza de sus grandes capitales; francesa por sus tendencias literarias e italiana por el hondo y permanente amor a las cosas altas y las cosas bellas. ¡Vengan enhorabuena esos extranjeros, cuyos apellidos nos han servido para bautizar todos los accidentes geográficos de la costa patagónica[2] ... y vengan, por último, esos otros cuyas figuras, esculpidas en el bronce o en el mármol, cubren pedazos del caro suelo nativo! Pero esos otros, lívidos, sobre cuya ignorancia ha echado raíces la noción indeterminada y confusa de un superlirismo feroz, esos otros, mala hora aquélla en que rumbean a esta playa, y bien venida la ley[3] que los repudia a nombre de un derecho al bienestar que, si puede ser invocado por ellos, con mil veces más razón ha de poder invocarlo un pueblo entero.

Belisario Roldán (Argentino)

Chapter Footnotes:

[1] A reference to the closing words of the introduction to the Argentine Constitution, which provides that the rights therein sanctioned shall be enjoyed “by ourselves, our posterity and everybody in the world who wishes to live on Argentine soil.”

[2] Southern Argentina, although it is made up of five National Territories, is still called Patagonia, in much the same way that a certain group of Eastern States is called New England still.

[3] A reference to the law barring undesirable immigrants from the Argentine ports.

10.—EL CÁNTARO DE LA DONCELLA
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Debemos formular claramente al país lo que ha de ser en esta América de las esperanzas humanas. La unidad de tierra y de raza; la predestinación que comporta, al abrirle, la expansiva facilidad de los vientos marinos, agentes de toda civilización feliz, su situación interoceánica; la riqueza colosal, la ausencia de prejuicios, la democracia y la hospitalidad, señalan a esta América como uno de los futuros imperios universales a cuya formación parece tender la especie. Nuestro país debe ser en ella el justo y el civilizador. Si hay un destino humano que realizar aquí, adelantémonos a cargar con su responsabilidad y su peso. Quien tenga el mérito del esfuerzo inicial, tendrá también la recompensa.

La patria hostil de los riesgos permanentes, no es, por fortuna, la nuestra. En esa misma jactancia de producción ganadera y agrícola, de fortuna fácil, de hartura para los hombres del mundo, está patente el deseo de ser útil. Espiritualicémoslo, y ya tenemos formulado su destino.... La justicia es una sed y la civilización una siembra. Asegure el país al continente la justicia de su derecho y de su espada. Tiéndale el vínculo de sus rieles y de sus aguas transeuntes en nudo fraternal, así como el buen labrador forma para toda la familia el haz de espigas. Viva de hacer el bien por su dicha inherente. Vaya ofertando en noble gratuidad, donde sea menester, el cántaro lleno. La luz de su astro heráldico[1] le da el concepto de la justicia, a la que aspiran por igual el árbol formidable y la brizna encorvada bajo su gota de rocío.

Así sea el espíritu argentino sobre la América. Así le asegure para mañana el sufragio de los justos sedientos que no en vano acudieron a su cántaro.

Leopoldo Lugones (Argentino)

Chapter Footnotes:

[1] An allusion to the full-rayed sun in the Argentine flag and coat of arms.

VOCABULARY
(to the vocabulary section)

NOTE

No modern language text-book vocabulary, no matter how extensive or complete it may be in its application to the text it covers, can take the place of a dictionary, and the vocabulary which follows is no exception to this rule. Each student using this text-book should provide himself with a good Spanish-English English-Spanish dictionary in a not too abridged edition, and should, in addition, have access in the class-room to the latest authorized edition of the “Diccionario de la Lengua Castellana” published by the Royal Academy of Spain.

In preparing this vocabulary the author has kept clearly in mind the previous preparation and equipment in Spanish of the students for whom this book is intended. Such students will be familiar with the rudimentary principles of Spanish grammatical construction before beginning to read this text, and will have acquired a fairly extensive working vocabulary in that language which should include a considerable proportion of the nouns, adjectives, verbs and adverbs most commonly used in simple everyday speech. Such words have, therefore, been excluded from this vocabulary, except in cases where, because of unusual idiomatic construction or other variation from ordinary usage, it has seemed desirable to include them.

As a rule, only one form of a word has been translated in the vocabulary, and this is particularly true of verbs, in which the infinitive has had preferential attention. Throughout the vocabulary, the English translation is the equivalent in each case of the corresponding term in Spanish in the sense in which it is used in the reading text. Particular care has been taken to avoid altogether, where possible, or to give last, those misleading translations which, because of close resemblance or identity in spelling—not in meaning—are eternal stumbling-blocks in the acquirement of a foreign language. Few synonyms in English are given, since exercise in Spanish variants, rather than in English synonyms, is what the student needs.

It should be noted that no attempt has been made to include in the vocabulary words from the idiomatic phrases and expressions explained in the footnotes throughout the reading text, except in the few cases where the meaning cannot be readily gained from the context. Similarly, many Spanish Americanisms are not included because their meaning is either obvious or has been sufficiently explained in the reading text.

VOCABULARY

A, B, C, CH, D, E, F, G, H, I, J, K, L, LL, M, N, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, Y, Z