¡Buenas caricaturas vamos viendo!
¡Escelentes contornos viendo vamos!
Andando vamos, vamos anduviendo,
Entre los escribientes que encontramos
De polainas los mas y de chancleta!....
(Villergas)

Sigamos rectificando.

No es exacto que el Tempe Arjentino se haya publicado íntegro en el Nacional. No pasan de cuarenta las páginas que han visto la luz en dicho periódico: lo demas es inedito. Respecto del tomo de Cané, la Esther (mas de la mitad del volúmen) es completamente inedita; y en cuanto á la Familia Sconner, léjos de amenguarse su mérito por haber visto la luz antes en la Tribuna ¿no sabe el eminente crítico que cuanto mas circulacion alcanza un diario, tanto mas éco tiene lo que en él se pública y ofrece mas probabilidades, si es bueno, de satisfacer á todos hasta á los que ya lo han leido, porqué les agrada darle cabida en sus estantes bajo la forma de libro, como á un buen amigo que se recibe siempre con placer? No sabe que así se facilita la venta y acuden nuevos suscriptores, que no lo son al periódico? No sabe que en Europa novelistas como Dumas, Sué, Sand, Balzac han impreso é imprimen primero sus novelas en los folletines de los principales periódicos, como para tantear al público y vender luego á los editores á doble ó triple precio el derecho de hacer ediciones mas ó ménos considerables, segun el efecto que produce la publicacion en los diarios?

Lo original de este cargo es que el que lo hace, usa y aun abusa de las reproducciones, aun que las dá muy fresco por ineditas sin la menor aprehension. Ya hablaremos.

Lo de los seis pliegos defraudados en cada tomo, es decir cerca de cien páginas, no tiene mas fundamento ni veracidad que el ciego encono del que se vé obligado á apelar al tristisimo recurso de la mentira para herir cobardemente á quien no puede ofender ni ofenderá jamas con armas de buena ley.

Solo hemos ofrecido á nuestros suscriptores trescientas páginas, y el tomo primero tiene CUATROCIENTAS CATORCE; el 2.° trescientas VEINTE, el 3.° trescientas OCHO el 5.° igual número; el 6.° trescientas VEINTE contando las ocho páginas primeras en números romanos; y este, trescientas TREINTA Y DOS, de manera que hemos dado á nuestros suscriptores doscientas pájinas mas de lo que reza nuestro programa.

El rival de Sterne, Casti, Courrier y Larra es muy dueño de creer que los artículos y cartas de Lopez, Bilbao, Sarmiento, Gomez, Gutierrez, Cané, Acha &a. que hemos reproducido bajo el rubro "opiniones de la prensa" no valen la pena de leerse; pero entonces para que llena su semanario con producciones que pertenecen á algunos de estos escritores. Lógica al ménos, colega!

La verdad es que solo en el tomo sesto por dar una broma de carnaval, en lo que confesamos cometimos un disparate, nos vimos forzados, no sin sentimiento, á invertir tres pliegos, cuyo original (que juzgamos mas breve) podria así mismo haber tenido cabida en un pliego y medio, si se hubiera empleado la letra de breviario como en el segundo tomo; lo que no se hizo por apresurar la impresion, como le consta perfectamente á nuestro generoso censor, cuyo periódico se pública por la misma imprenta.

Le agradecemos; no obstante, sus observaciones, y repetimos que nuestro firme propósito por ahora y en mucho tiempo, es limitarnos únicamente á rectificar, cuando lo juzguemos indispensable; pero si otra vez caemos en la tentacion de divertirnos, lo que no será muy dificil, por que apesar de los pesares, somos blandos de corazon y nos dejamos seducir del mal verbo, para echar un par de alas ó arrastraderas, no lo haremos en esta crónica, no! Eso de morirse, una vez para escarmiento! Así en vez de imitar á los lagartos que se arrastran entre las ruinas, saldremos á tomar el fresco en hojas sueltas y volantes, que repartiremos gratis á nuestros suscriptores y á otros que no lo son.

¿Con que defraudamos ó mangoneamos (que esto fué probablemente lo que quiso decir el intachable y puritano editor) á nuestros favorecedores?.... Vaya! vaya! cada uno juzga á los otros por si mismo.

Terminado el testo de una obra, todos los editores del mundo llenan con catálogos, reclames, anuncios, ó lo que mejor les parece, las pájinas sobrantes, que nada tienen que ver con el libro. Ademas, al publicar el primer tomo en Bs. Aires, consignamos la siguiente categórica declaracion.

"Crónica de la Biblioteca."—Bajo este rubro pensamos destinar algunas páginas en cada tomo, para dar cabida á los artículos, juicios criticos, cartas, indicaciones, &a. referentes á las obras que publiquemos. Es una costumbre admitida en Europa en las publicaciones mas sérias, y que no somos los primeros en adoptar aquí, como puede verse en las cubiertas de la América Poética.

"Esas páginas, tendrán, ademas el doble objeto de consignar la respuesta que cada autor juzgue conveniente dar á las criticas justas ó injustas que se le dirijan, reservándose el que estas líneas escribe contestar personalmente á lo que crea necesario.

"No buscamos ni queremos polémicas; pero cuando nos dirigen la palabra, no nos gusta desairar á nadie, y hasta seria una ingratitud no retribuir á su debido tiempo con réditos y ganancias los favores recibidos.

"Al acometer una empresa semejante, sabemos de antemano las dificultades con que tendremos que luchar; haremos lo posible por vencerlas; sabemos tambien los deberes que nos impone, y los cumpliremos hasta el fin, aceptando desde luego todas sus consecuencias.

"Nuestra obra es de union y de paz; de un interés general y sobretodo americano; nuestro propósito mas elevado y noble que las miserias y pasiones del momento."

Eso y algo mas dijimos en las páginas 301-303 de las Horas de Melancolia; pero si en vez de ayudarnos los mismos para quienes trabajamos, nos arman camorra y nos coscorronean, y nos falta la paciencia, y les contestamos á pescozones ¿quien tiene la culpa?

"Cet animal est très méchant:
Quand on l'attaque il se defend!"

¿Donde está, pues, el fraude? quien puede llamarse á engaño?.... pero ya que el impecable cofrade se muestra tan escrupuloso, por que no ha contado tambien las letras de cada pliego y las interlineas que faltan (para aumentar la lectura) y no dice que costando el papel ochenta pesos moneda corriente la resma cuando empezó la Biblioteca, lo hemos estado pagando á ciento veinte, ciento cincuenta y hasta docientos pesos; lo que sin hablar de otros gastos, nos ha ocasionado el desembolso de setenta, ochenta y aun ciento veinte pesos en pliego, sin aumento de precio para los suscriptores?

Y luego quieren algunos que contestemos seriamente á tales cargos y á tales jueces!

¡Quien habla de claque y de proteccion periodistica ¡oh virgen de los desamparados! Dijo al sarten la alcuza quitate allá que me ensucias!

El que firma estas líneas ha trabajado personalmente como editor con toda la perseverancia de que es capaz sin esquivar diligencias ni gastos, empleando cuantos medios lícitos estaban en su mano para llevar adelante su empresa, y hasta eso se le echa en cara. A este paso, pronto nos reprocharán que caminamos con los pies, comemos con la boca &a.

Saben aquellos que comprenden las muchas dificultades con que todavia luchamos, y cuyas indulgentes palabras nos estimulan á perseverar, y cuyas criticas recibiriamos con agradecimiento, saben que nuestro principal conato por ahora, se encamina á levantar si es posible á la sombra de la Biblioteca Americana, una poderosa máquina de publicidad, que seria útilisima para todos. Conseguido esto con el desarrollo del espíritu y del gusto literario, tal vez podriamos mas tarde y en un teatro mas vasto acometer la empresa de resolver el problema de la utilidad, belleza tipográfica y baratura de los libros, poniéndo á disposicion del público americano varias séries de obras importantes, no solo de América sino tambien de Europa: realizar, en una palabra, con otros elementos y condiciones, lo que al presente raya en necedad ó mala fé el exigirnos.

El éxito depende de este primer ensayo, y á él consagramos todo nuestro tiempo, toda nuestra voluntad é inteligencia. No hacemos mas porque no alcanzan á mas nuestras fuerzas; pero así mismo y sea cual fuere el valor de los resultados obtenidos, justifican ellos los duros cargos que se nos hacen?

Somos orgullosos de mala índole porque rechazamos los ataques gratuitos que nos dirigen quienes ni por sus años ni por su saber tienen licencia para tanto; y el nuevo campeon que por ningun concepto vale mas que sus antecesores, siéndoles inferior en algunas cualidades á juicio nuestro, sin haber recibido de nosotros mas que pruebas de aprecio y de buena voluntad, se erige en maestro, y pretende enmendarnos la plana con una modestia tan cómica, con un tono tan onomatopeyo y con una buena fé tan cartaginesa que dán la mas triste idea del que tal hace y escribe á los 18 ó 20 abriles, magüer se imagine que supera en tan tierna edad al monstruo de los ingenios, el famoso Lope de Vega.

No se enoje, y medite con calma lo que vamos á decirle.

Le vaticinamos desde ahora que si no procura cuanto antes dar salida al gaz de que se le ha llenado la cabeza, (á lo que hemos contribuido quizá con nuestros propios elojios) corre el riesgo de no ser jamas otra cosa que una mediania muy mediana. Créanos por que no tenemos ningun interés en lisongearle, y perdone la franqueza por que otro dia será mayor.

En recompensa siga haciéndonos todo el mal que pueda; pero luego no se queje; no salga luego gritando como D. Rodrigo, al soñar que se encontraba en el infierno y espiaba en las garras de los feos gentlemen á quienes invocaba á menudo, el feroz atropellon de que habla la historia:

"Ya me comen, ya me comen!
"Por de mas pecado habia!"

Iremos apuntando todas sus provocaciones, y á su debido tiempo con el rasero que nos mida le mediremos. Tenga por cierto que aunque no valemos nada, hasta la fecha nadie se ha divertido impunemente con nosotros.

Las demas vulgaridades que nos enrostra son murmuraciones de mercader sin parroquianos, tanto vale decir editor sin suscritores, y cuyo menor pecado es ser completamente tontas é indiferentes, para valernos de una frase suya.

Son leales, son justos y desinteresados esos ataques entre gentes del mismo oficio?

Finjiremos creerlo, agradeciendo al autor el vivo interés que se toma por las letras.

Dudábamos aun del éxito de la publicacion que tenemos el honor de dirijir; pero al ver los pretestos que se invocan para desacreditarla, empezamos á creer que ha despertado los celos [por no decir algo peor] de los que segun parece necesitan matar á los demas para poder vivir ellos.

Síntoma tan inequívoco empeña nuestra gratitud y nos obliga á hacer dobles esfuerzos para no darles el gran disgusto de verla fallecer en su aurora.

Déjese de impertinencias y haga lo mismo nuestro eminentísimo maestro; cuide mucho no se le muera entre las manos del mal de los siete dias ó de los siete meses el tierno infante que tan soberbios pensamientos le inspira.

Por nuestra parte, léjos de desearle la muerte, hacemos votos porque alcance larga vida y nos revele el tatita la scienza nuova como Vico, ó leyes desconocidas aun como Galilea y Newton.

De ménos nos hizo Dios, y aparejando impávidos el corazon y la mente para la nueva y formidable apocalipsis que nos aguarda, repetiremos con Comoens:

"Calle tudo o que a antiga musa canta
"Que outro valor mais alto se levanta!"

Concluiremos previniendo que si nuestro profesor ex-cathedra no hubiese ya dado repetidas pruebas de que no consiente que le dirijan la menor indirecta, creyendose autorizado para vapulear á su gusto á todo vicho viviente, sin permitir que nadie levante la voz en su periódico ni aun para defenderse, le rogariamos nos hiciera el favorcito de reproducir este inofensivo articulito, como una simple rectificacioncita de sus involuntarios errorsitos; rectificacion exijida por el respeto á la verdad, á la altura é imparcialidad que tanto cacarea; pero á que no lo hace?... á qué no?—

Diga lo que quiera el digno apologista de la onomatopeya; su grotesco proceder nos hace el efecto de aquel inquisidor que daba tormento á sus víctimas, y luego les ponia una mordaza y les ordenaba hablar y defenderse; bajo pena de ser declarados herejes contumaces y condenados sin apelacion á las llamas. Apliquese el cuento y no se meta en camisa de once varas (ó varillazos) cuando le basta y sobra con una de tres (regalo de los Sres. D. Julio Blanco, D. Heraclio C. Fajardo y D. Tomas Gutierrez) recortada perfectamente como para su estatura, que por mas que se empine y se haga ilusiones, no es la de ningun jigante.

No sea codicioso, por que la codicia rompe el saco, y puede caerle encima cuando ménos lo piense una lluvia tal de granizo, que tal vez se encuentre reducido al doloroso trance, que tambien pintó Quevedo en aquellas célebres cuartetas:

Caracoles! que hace uno
Cuando la borrasca aprieta? &a.

Hemos rectificado. Gloria á Dios en las alturas y gaz en la tierra á los hombres de buena voluntad!

A. Margariños Cervantes.

Buenos Aires 3 de Abril (Domingo)


Post-data ó posta-horchata—Son tan malos los libros que pública la Biblioteca que el Gobierno y la Municipalidad de Buenos Aires han destinado sobre cuatrocientos pesos fuertes para comprar tomos del Tempe Arjentino, y distribuirlos como premios en las escuelas del Estado; mas ay! dicha cumplida solo en la otra vida! Cuando el Superior Gobierno y la Municipalidad tuvieron este patriótico, honorabilísimo y sublime pensamiento, la edicion nuestra, ¡oh dolor y remordimiento! [de no haber impreso siquiera otros mil ejemplares] estaba ya agotada; de manera que no pudiendo poner á disposicion del departamento de escuelas arriba de quince ó veinte tomos, el autor va á hacer otra edicion por su cuenta. ¿Que le parece á Vd. D. Carlitos?.... Cunde el mal gusto, no hay criterio, no se proteje la buena literatura nacional. Vamos: es cosa de tirar piedras.


Notas

[1] El Sr. Mitre, en la introduccion á su exelente Historia de Belgrano, fundándose en un párrafo de carta de Varela que he copiado en su Biografia (Galeria de celebridades Arjentinas), dice:—"Y murió tal vez dudando del pensamiento de Mayo". Yo puedo afirmar lo contrario; Varela escribió esa carta recien llegado al Janeiro, antes de haber reunido la copia de documentos y tradiciones que recibió de D. Bernardino Rivadavia, uno de los actores en la revolucion, y quizá el que mejor sabia explicarla. Seis renglones mas abajo de mi Biografia, hay otra carta de Varela que desvanece toda duda á ese respecto.

[2] En la sesion del 5 de Enero de 1850, dijo el célebre orador Mr. Thiers:—"El Sr. Varela, á quien todos hemos conocido, era uno de los hombres mas distinguidos que es posible encontrar en cualquier parte del mundo."

[3] J. B. Say, Trat. de Econ. Polit., lib. 1, cap. 21, § 5.

[4] Las piezas de cobre no son propiamente moneda;.... son una especie de cédula de crédito, ó de signo, que representa una porcion de plata, demasiado pequeña para acuñarla—(Say, Trat. de Econ. Polit. lib. 1.° cap. 21. §10.)

[5] Como cédulas de crédito que son las monedas de cobre, deberia el gobierno que las pone en circulacion, cambiarlas por plata, en el acto que se le presentasen, siempre que se las llevasen en número suficiente para igualar una pieza de plata; único medio de asegurarse de que no quedan en manos del público, sino las que son necesarias para los cambios—(Id. id.)

[6] Ley de la Asamblea de 11 de julio de 1829.

[7] Storch, Curso de Econ. Polit. lib. 5, cap. 6.

[8] Say. Lib. I. cap. 21, § 3.

[9] Le crédit est l'enfant de la confiance—Hennet: Théorie du crédit public; lib. 1.° cap. 3.

[10] Théorie du Crèdit Publique. L. 1. c. 3.

[11] Memorias de Mr. Ouvrard.

[12] Storch, Cours d'Economie Politique, part. 1, lib. 6, cap. 5.

[13] Le numeraire doit etre d'un transport facile; c'est-á-dire, il doit représenter une grosse valeur, sous un petit volume. Storch, cours d'Econom. pol. part. 1.a lib. 5, cap. 5.

[14] La insalubridad del clima de Panamá fué, en efecto, un sério obstáculo á la duracion de las Sesiones del Congreso. Dos individuos de la Comision inglesa, que concurrió á la Asamblea, murieron de las enfermedades allí dominantes.

[15] Sesion del 12 de Diciembre de 1809; publicada en el Monitor de 13 del mismo.

[16] M. Guizot, y el rey Luis Felipe. (L. D.)

[17] M. de Lamartine.

[18] Palabras literales de la última resolucion de Tucuman, del 1.° de octubre próximo pasado, publicada en la Gaceta de 19 del corriente.

[19] Basta, para probar esa desnaturalizacion y ese abuso, el hecho de que hombres que votaron en 1826 por la forma federal andan hoy proscriptos por Rosas, como sucede, entre otros, con el Dr. D. Mateo Vidal, diputado entonces por la Banda Oriental, y emigrado hoy en Sta. Catalina; y por el contrario, hombres como D. Lucio Mancilla, Jeneral de Rosas, diputado de Rosas, cuñado de Rosas, fué, en el Congreso de 1826, como representante de la provincia de San Luis un exaltadisimo unitario.

[20] Para ratificar el tratado de amistad, comercio y navegacion con la Gran Bretaña, en 1825, el gobierno de Buenos Aires, encargado del Poder Ejecutivo nacional, fué especialmente autorizado por el Congreso General, reunido entonces en aquella capital.

[21] Los artículos sobre la Confederacion Arjentina, y la refutacion al escrito publicado por el General La Madrid, fueron reproducidos en folletos, que el Dr. Varela hizo circular profusamente. L. D.

[22] El artículo tenia el título que encabeza este escrito. Vease el Comercio del Plata N. 601. L. D.

[23] Empieza en la páj. 311.

[24] Vease en el número 10 del Museo Literario un artículo de D. Cárlos Paz, titulado "Biblioteca Americana."

[25] Para que ciertos lectores no se asusten, les advertiremos que varios filósofos con no escaso talento y erudicion han sostenido la tesis de la imposibilidad absoluta de que el ser que existe por si mismo y comprende y abarca todas las perfecciones, sea el creador de la materia &a.

[26] Se me olvidaba que en una ocasion me dijo muy formalmente, entre otros despropósitos que Mármol no era poeta, sino un versificador afluente (ú onamatopeyo que viene á ser lo mismo en la endiablada logomaquia de nuestro profesor,) pero aun recusado el Sr. Mármol, encontrará allí á D. Dardo Rocha que puede darle torre, caballo, arfil y reina, y ganarle la partida muy descansado.

[27] Nos parece inútil advertir que hemos contado siempre con la colaboracion de los jóvenes mas intelijentes de las dos riberas del Plata. Muy pronto publicaremos un tomo con producciones escojidas de los Señores D. Ricardo Gutierrez, D. Ramon de Santiago, el Dr. D. Gregorio Perez y algun otro, si faltasen algunas pájinas para completar el tomo.


Notas del Transcriptor:

Errores obvios de imprenta han sido corregidos.

Inconsistencias en la escritura de palabras con guiones han sido subsanadas.

Se introdujeron modificaciones en el índice para convenciencia del lector.