Desque ovo la dueña conplida la fazienda,
Muvió todo el real é mandó coger su tyenda;
Anda por todo el mundo é manda fazer emienda:
Los unos á los otros non se pagan de contyenda.
Luego el primer día, el miércoles corvillo,
En las casas do entra, çesta nin canistillo
Non dexa, tajador, baçín nin cantarillo,
Que todo non lo muda sobre linpio librillo.
Escudiellas é sartenes, tinajas é calderas,
Canadas é barriles, todas cosas casseras,
Todo lo faz' lavar á las sus lavanderas,
Espetos é greales, ollas é coberteras.
Rrefaze las moradas, las paredes repega,
Dellas faze de nuevo é dellas enxalvega:
Do lo ella veer puede, suzidad non se allega:
Salvo á don Carnal, no sé á quién non plega.
Bien como este día para el cuerpo repara,
Así en este día para el alma se para:
A todos los xristianos llama con buena cara,
Que vayan á la iglesia con la conçiença clara.
A los que allá van con el su buen talente,
Con çeniza los cruza con rramos en la fruente:
Dizeles que se conoscan é que les venga en miente
Que son çeniza é tal tornarán çiertamente.
Al xristiano cathólico dale el santo sino,
Porque en la quaresma biva santo é dino;
Da mansa penitençia al pecador indino,
Ablanda rroble duro con el su blando lino.
En quanto ella anda estas obras faziendo,
Don Carnal, el doliente, yva salud aviendo:
Yvase poco á poco de la cama yrgyendo,
Pensó cómo feziese con que fuese rriendo.
Dixo á don Ayuno el domingo de Ramos:
«Vayamos oy á misa, señor, vos é yo amos;
»Vos oyredes la misa é yo rresaré los salmos;
»Oyremos la pasión, pues valdíos andamos.»—
Rrespondió el Ayuno que desto le plazía:
Rreçio es don Carnal; mas, flaco se fazía:
Fueron á la iglesia, mas non á lo qu' él dezía:
De lo que l' dixo en casa, ally se desdezía.
Fúxo de la iglesia, fuese á la Judería:
Rresçibiéronle bien en su carniçería,
Pascua de pan cençeño entonçe les venía:
A ellos con él plúgo é él vido buen día.
Luego lunes mañana, don Rraby Açebyn,
Por le poner en salvo, prestóle el su rroçín:
Pasose muy ayna 'n estremo de Medelín;
Dixieron los corderos: «¡Be! ¡he aquí la fyn!»
Cabrones é cabritos, carneros é ovejas
Davan grandes balidos, dizen destas conssejas:
«Sy nos lieva de aquí Carnal por las callejas,
»A muchos de nos é vos tirarán las pellejas.»—
Prados de Medelín, de Cánçeres, de Troxiello,
La Bera de Plasençia fasta Valdemoriello,
Toda la Serranía el presto mançebiello
Alboroçó ayna é fizo grand portiello.
El canpo de Alcudia é toda Calatrava,
El canpo de Hazalvaro, en Valsavin entrava,
En tres días lo anda; semeja que bolava,
El rroçín del rrabí con miedo byen andava.
Desque l' vieron los toros, enerisan los çerros,
Los buxyes é las vacas repican los çençerros,
Dan grandes apellidos terneras é beçerros:
«¡Aba! ¡aba! vaqueriços, acorrednos con los perros!».
Enbió las sus cartas ado andar non pudo,
E por estas montañas é en la sierra estudo;
É contra la Quaresma estava malsañudo;
Pero de venir solo non era atrevudo.
Estas eran las cartas, el testo é la glosa:
«De nos, don Carnal, fuerte matador de toda cosa,
»A ty, Quaresma flaca, magra é vil é sarnosa:
»Non salud, mas sangría, como á seca, flemosa:
»Byen sabes cómo somos tu mortal enimigo:
»Enbyamos nos á ty al Amuerço, nuestro amigo,
»Que por nos te lo diga, cómo seremos contigo,
»De oy en quatro días, que será el domingo.
»Como ladrón veniste de noche, al escuro,
»Estando nos dormiendo é yaçiendo sseguro;
»Non te nos defenderás en castiello nin en muro,
»Que de ty non ayamos el tu cuero maduro.»—
La nota de la otra veníe á todos: «Nos,
»Don Carnal, poderoso, por la graçia de Dios,
»A todos los xristianos, moros é judiós:
»Salud con muchas carnes sienpre de nos á vos.
»Byen ssabedes, amigos, en cómo ¡mal pecado!
»Oy há ssiete semanas fuemos desafiado
»De la falsa Quaresma é del mar ayrado:
»Estando nos seguro fuemos della arrancado.
»Por ende vos mandamos, vista la nuestra carta,
»Que la desafiedes ante que dende parta;
»Gardatla que non fuya, qu' á tod' el mund, enarta;
»Enbiátgelo dezir con doña Merienda harta.
E vaya el Almuerço, que es más apreçebido,
»E dígal' qu' el domingo, ante del sol salido,
»Ymos lydiar con ella, faziendo grand' roydo:
Sy muy sorda non fuere, oyrá nuestr' apellido.
»Nuestra carta leyda, tomad della traslado,
»Datla á don Almuerço, que va con el mandado:
»Non se detenga y é va luego privado.
»Dada en Valdevacas, nuestro lugar amado.»—
Escriptas son las cartas todas con sangre biva.
Todos con el plazer, cada uno por do yva,
Dizen á la Quaresma: «¿Dó t'esconderás catyva?»—
Ella aquesta rasón avíala por esquiva,
Porque ella non avía las cartas rresçebidas;
Mas de que gelas dieron é las ovo leydas,
Rrespondió muncho flaca, las mesiellas caydas,
Diz': «¡Dios me guardará destas nuevas oydas!»
Por ende cada uno esta fabla decuere:
«Quien á su enemigo popa, á sus manos muere»:
Quien a su enemigo non mata, si podiere,
Su enemigo á él matará, si cuerdo fuere.
Dizen los naturales que, si non son las vacas,
Mas que todas las fenbras son de coraçón flacas,
Para lydiar non firmes, mas qu' en afrecho estacas;
Salvo si son vellosas, ca estas son berracas.
Por ende doña Quaresma de flaca conplisión
Rrecelose de la lyd ó muerte ó grand' presión:
De yr á Jerusalén fecho a su promisión:
Para pasar la mar fecho ha su amisión.
La dueña en su rrepto puso día ssabido
Fasta quando lidiase: byen lo avedes oydo:
Non avíe porqué lidiar con su vençido;
Syn vergüença se pudo yr al plaço cunplido.
Lo ál, es ya verano é non vienen del mar
Los pescados á ella para la ayudar;
Otrosy dueña flaca sola non puede lydiar:
Por todas estas cosas non quiso esperar.
El Viernes de indulgençias vestió una esclavina,
Grant sonbrero rredondo, mucha concha maryna,
Bordón lleno de ymágenes, en él la palma fyna,
Esportilla é cuentas para reçar ayna.
Los çapatos rredondos é bien sobresolados,
Echó un grand' dobler sobre los sus costados.
Gallofas é bodigos lyeva y condesados:
Destas cosas romeros andan aparejados.
Deyuso del su sobaco va la mijor alfaja:
Calabaça bermeja, más que pyco de graja:
Bien cabe un açunbre é más una miaja:
Non andarían rromeros syn aquesta sufraja.
Estava demudada desta guisa que vedes;
El Sábado de noche saltó por las paredes,
Diz': «Vos, que me guardades, meto que non me tomedes,
«Ca «todo pardal viejo no s' toma en todas redes.»
Ssalyó mucho ayna de todas esas calles;
Diz': «Tu, Carnal sobervio, meto que non me falles.»—
Luego aquesta noche fuese á Rronçesvalles.
¡Vaya é Dios la guíe por montes é por valles!
Vegilia era de Pascua, arbil çerca pasado,
El sol era salido, por el mundo rayado:
Fué por todo el mundo gran rroydo entrado
De dos enperadores, que al mundo han llegado.
Estos enperadores Amor é Carnal eran.
A rresçebirlos salen quantos que los esperan,
Las aves é los árboles noble tyenpo aueran.
Los que Amor atyenden, sobre todo se esmeran.
A don Carnal rresçiben todos los carniçeros,
E todos los rrabíes con todos sus aperos,
A él salen triperas taniendo sus panderos,
De muchos que corren monte llenos van los oteros.
El pastor lo atyende por fuera de carrera,
Taniendo su çanpoña é los albogues, espera;
Su moço el caramiello, fecho de cañavera;
Tanía el rabadán la çítola trotera.
Por el puerto asoma una seña bermeja,
En medio una fegura: cordero me semeja;
Venie derredor della baylando mucha oveja,
Carneros é cabritos con su chica pelleja.
Los cabrones valyentes, muchas vacas é toros,
Más venien çerca della que en Granada moros;
Muchos buxes castaños, otros hoscos é loros:
Non los conpraríe Dário con todos sus thesoros.
Veníe don Carnal en carro muy preçiado,
Cobierto de pellejos é de çuero çerrado;
El buen enperador estav' arremangado,
En saya, faldas en çinta, en sobra byen armado.
Traye en la su mano una segur muy fuerte:
A toda quadrupea con aquella da muerte:
Cochiello muy agudo, á la rres qu' acomete,
Con aquél la degüella, á desollar se mete.
En deredor çeñida traye de la çynta,
Una blanca rrodiella: en su sangre está tynta.
Al cabrón, qu' está gordo, él muy mal gelo pynta,
Faz'le fazer «¡bé!» quadrado en boz doble é quinta.
«Buena coffya 'n su cabeça, qu' el cabello no l' ssalga,
Tiene vestida queça blanca é rabygalga,
En el su carro otro á par dél non cavalga,
A la liebre, que sale, luego l' echa la galga.
En derredor de ssy traye muchos alanes,
Vaqueros é de monte tray' otros muchos canes,
Ssabuesos é podencos, que l' comen muchos panes,
E muchos nocharniegos, que saltan matacanes.
Ssogas para las vacas, muchos pesos é pessas,
Tajones é garavatos, munchas tablas é mesas
Para las sus treperas gamellas é artesas,
Las alanas paridas en las cadenas presas.
Rrehallas de Castiella con pastores de Ssoria
Rrecíbenle en sus pueblos é dízenle grand' estoria,
Taniendo las canpanas en deziendo la gloria:
De tales alegrías non há 'n el mundo memoria.
Posó el enperador en las carniçerías:
Venienl' obedesçer villas é alcarías.
Dixo con grand' orgullo muchas bravas grandías,
Començó el fidalgo fazer cavallerías.
Matando é degollando é dessollando rresses,
Dando á quantos veníen, castellanos é ingleses;
Todos le dan dineros, rreales é torneses:
Cobra quanto ha perdido en los pasados meses.
Día era muy ssanto de la Pascua mayor:
El sol salya muy claro é de noble color;
Los omes é las aves é toda noble flor,
Todos van rresçebir cantando al Amor.
Rresçíbenle las aves, gayos é ruyseñores,
Calandrias, papagayos mayores é menores,
Dan cantos plaçenteros é de dulçes ssabores:
Más alegría fazen los que son más menores.
Rresçíbenle los árboles con rramos é con flores
De deviersas maneras, de fermosas colores,
Rresçíbenle las omes é dueñas con amores:
Con muchos instrumentes salen los atabores.
Ally sale gritando la gitarra morisca,
De las vozes aguda, de los puntos arisca,
El corpudo alaút, que tyen' punto á la trisca,
La guitarra ladina con estos se aprisca.
El rrabé gritador con la su alta nota:
¡Calbi, garabí! ba teniendo la su nota;
El salterio con ellos más alto que la mota
La vyyuela de péñola con estos ay sota.
Medio caño é harpa con el rrabé morisco,
Entr'ellos alegrança al galope françisco,
La rrota diz' con ellos más alta que un risco,
Con ella el taborete, syn él non vale un prisco.
La vihuela de arco faze dulçes vayladas,
Adormiendo á las vezes, muy alta á las vegadas,
Vozes dulçes, sabrosas, claras é bien puntadas,
A las gentes alegra, todas tyene pagadas.
Dulce caño entero sal' con el panderete,
Con sonajas d' açófar faze dulçe sonete,
Los órganos que dizen chançonetas é motete,
La ¡Hadedur' alvardana! entre'ellos s' entremete.
Gayta é axabeba, el inchado albogón,
Çinfonía é baldosa en esta fiesta sson,
El ffrançés odreçillo con estos se conpón',
La neçiacha vandurria aquí pone su son.
Tronpas é añafiles ssalen con atabales.
Non fueron tyenpo há plaçenterías tales,
Tan grandes alegrías nin atán comunales:
De juglares van llenas cuestas é eriales.
Las carreras van llenas de grandes proçesiones:
Muchos omes ordenados, que otorgan perdones,
Los clérigos seglares con muchos clerisones;
En la proçesión yva el abad de Berdones.
Ordenes de Çestil con las de San Benito,
La orden de Cruzniego con su abat bendito,
Quantas órdenes son non las pus' en escripto:
¡Venite exultemus! cantan con alto grito.
Orden de Santiago con las del Ospital,
Calatrava é Alcántara con la de Buenaval,
Abades beneditos en esta fiesta atal:
¡Te, Amorem, laudamus! le cantan é non ál.
Ally van de Ssant Pablo los sus pedricadores.
Non va y Sant Françisco, mas van frayres menores,
Ally van agostynes é dizen sus cantores:
¡Exultemus et lætemur!, ministros é priores.
Los de la Trenidat con los frayres del Carmen,
E los de Santolalla, porque non se desamen,
Todos mandan que digan, que canten é que llamen:
¡Benedictus qui venit!; responden todos: ¡Amen!
Frayres de Santo Antón van en esta quadriella,
Muchos buenos cavalleros en mucha mala siella,
Salen los escuderos en la saya cortiella:
Cantando ¡Aleluya! andan toda Castiella.
Todas dueñas de orden, las blancas é las prietas,
De Çistel, pedricaderas é muchas menoretas:
Todas salen cantando, deziendo chançonetas:
¡Mane nobiscum, Domine! que tañen á conpletas.
De la parte del sol vy venir un seña
Blanca, rresplandeçiente, alta más que la peña.
En medio fegurada una ymagen de dueña:
Labrada es de oro, non viste estameña.
Traya'n su cabeça una noble corona
De piedras de grand' preçio, con amor se adona,
Llenas traye las manos de mucha noble dona,
Non conprarien la seña París nin Barçilona.
A cabo de grand' pieça vy al que la traye:
Vista rresplandeçiente: á todo el mundo rreye:
Non conpraría Francia los paños que vestíe,
El cavallo d' España muy grand' preçio valíe.
Muchas conpañas vienen con el grand' enperante,
Açiprestes é dueñas, éstos vienen delante,
Luego el mundo todo, quantos vos dixe de ante:
De los grande rroydos es todo el val sonante.
Desque fué y llegado don Amor, el loçano,
Todos inojos fyncados besáronle la mano;
Al que non gela besa, tienenle por villano;
Acaesçió grand' contyenda luego en ese llano.
Con cuáles possaríe ovieron grand porfía:
Queríen levar los clérigos aquesta mejoría;
Fuéronles bien contrarios quantos tenían frayría;
Tanbién ellos, como ellas, le dan posadería.
Dixieron ally luego todos los ordenados:
«Señor, nos te daremos monesterios honrrados,
»Rrefitorios pintados é manteles parados,
»E grandes dormitorios de lechos bien provados.
»Non quieras á los clérigos por huéspedes de aquesta,
»Que non tyenen moradas, do tovieses la fiesta:
»La su chica morada á grand' señor non presta;
»De grado toma el clérigo é amidos enpresta.
»Esquilman quanto pueden á quien se les allega,
»Non han de que te fagan serviçio que te plega;
»A grand' señor conviene grand' palacio é grand' vega,
»Non es para él bueno posar en la bodega.»—
«Señor», dizen los clérigos, «non quieras vestir lana,
«Astragaríe un monje quanto el convento gana,
«La su casa vasía non es para ty sana;
«Tyenen grand' la galleta é chica la canpana.
»Non te fazen serviçio en lo que dicho han,
»Dante lechos syn rropa é manteles syn pan,
»Tajadores dan grandes, de carne poco dan,
»Coloran su mucha agua con un poco d' açafrán.»
«Señor, sey nuestro uéspet», dicen los cavalleros;
«Non lo fagas, señor», dizen los escuderos.
»Darte han dados plomados, perderás tus dineros,
»Al tomar vienen prestos, á la lid tardineros.
»Tyenden grandes alfamares, ponen luego tableros,
»Pyntados de jaldetas como los tablajeros;
»Al tomar las soldadas ellos vienen primeros,
»Para yr en frontera mucho son costumeros.»—
«Desa todos aquestos; toma de nos serviçio»,
Las monjas le dexieron,—«Señor, non avrás viçio;
»Son pobres bahareros de mucho mal bollyçio;
»Señor, vete connusco, prueva nuestro çeliçio.»—
Ally rresponden todos que non gelo conssejavan:
Que amavan falsamente á quantos las amavan,
Son parientes del cuervo, de cras en cras andavan:
Tarde cunplen ó nunca quanto ellas afusiavan.
Todo su mayor fecho es dar muchos sonetes,
Palabrillas pyntadas, fermosillos afeytes:
Con gestos amorosos, engañosos rrisetes,
Trayen á muchos locos con sus falsos juguetes.
Mi señor el Amor, si él á mí criera,
El conbid de las monjas, aqueste rresçibiera:
Todo viçio del mundo, todo plazer oviera:
Sy á dormitorio entrara, nunca s' arrepentiera.
Mas porque el grand' señor non deve ser vandero,
Non quiso rresçebir conbite rrehertero;
Dióles muchas de graçias é estava plaçentero,
Prometióles merçed á todos, á mí primero.
Desque vy á mi señor, que non tenía posada,
É vy que la contyenda era ya sosegada,
Fynqué los mis ynojos ant' él é su mesnada.
Demandéle merçed aquesta señalada:
«Señor, tú me oviste, de pequeño, criado:
»El byen, si algo sé, de ti me fué mostrado,
»De ti fué aperçebido, de ti fué castigado:
»En esta santa fiesta sey de mí ospedado.»—
Su mesura fué tanta, que oyó mi petición
E fué á mi posada con esta procesión;
Todos le acompañaron con grand' conssolaçión:
Tyenpo há que non andude tan buena estaçión.
Ffuéronse á sus posadas las más de aquestas gentes.
Peroque en mi casa yncan los estrumentes,
Mi señor el Amor paró á todos mientes:
Vido pequeñas cassas para tantos servientes.
Dyz': «Mando que mi tyenda fynque en aquel prado:
»Sy me veniere ver algún enamorado,
»De noche é de día ally sea el estrado:
»Ca todo tyenpo quiero ser á todos pagado».—
Desque ovo yantado, fué la tyenda fincada:
Nunca pudo ver ome cossa tan acabada,
Byen creo que de ángeles fué tal cosa enbiada,
Ca ome terrenal non faría desto nada.
La obra de la tyenda vos querría contar,
Avérsevos há un poco á tardar la yantar.
Es una grand estoria, pero non de dexar:
Munchos dexan la çena por fermoso cantar.
El maste, en que se arma, es blanco de color,
Un marfyl ochavado, nunca vistes mijor,
De piedras muy preçiosas çercado en deredor:
Alúnbrase la tyenda del su grand' rresplandor.
En la çima del maste una piedra estava;
Creo que era rruby: al fuego ssemejava,
Non avía mester sol, atanto alunbrava;
De sseda son las cuerdas con que ella se tyrava.
En suma vos lo cuento por vos non detener,
Si tod' esto escriviese, en Toledo no' ay papel;
En la obra de dentro ay tanto de fazer,
Que, si lo dezir puedo, meresçeré el bever.
Luego á la entrada, á la mano derecha,
Estava una messa muy noble é bien fecha:
Dellante ella grand' fuego, de si grand' calor echa;
Tres que comen á ella, el un' al otro assecha.
Tres cavalleros comen, todos á un tablero,
Asentados al fuego, cada uno señero,
Non se alcançarían con un luengo madero
E non cabría entr' ellos un canto de dinero.
El primero comía primeras cherevías,
Comiença á dar çenorias á bestias d'establyas,
Da primero faryna á buexes de herías,
Ffaze días pequenos é madrugadas frías.
Comía nuevas piñas é asava las castañas,
Mandava ssenbrar trigo é cortar las montañas,
Matar los gordos puercos é desfazer las cabañas,
Las viejas tras el ffuego ya dicen sus pastrañas.
El segundo comía toda carne salpresa,
Estava enturbiada con la niebla su mesa,
Faze nuevo azeyte, con la brasa no l' pesa,
Con el frío á las veses en las sus manos besa.
Comía el cavallero la cocina con verças,
Enclaresçía el vino con amas sus almueças,
Amos visten çamarras, quieren calientes queças:
En pos este estava uno de dos cabeças.
A dos partes otea aqueste cabeçudo,
Gallynas con capada comía á menudo,
Fazie çerrar las cubas é inchillas con enbudo,
Echar deyuso yergos, que guardan vino agudo.
Fazía á sus collaços fazer los valladares,
Rrehazer los pesebres, lynpiar los alvañares,
Çerrar silos del pan é fynchyr los pajares.
Más quería traer peña, que loriga en yjares.
Estavan tres fijosdalgo á otra noble tabla,
Mucho estavan llegados, uno á otro non fabla,
Non se alcançarían con las vigas de Gaula,
Non cabríe entre ellos un cabello de Paula.
El primero de éstos era chico enano,
Oras triste, sanudo, oras rríe loçano,
Tiene las yervas nuevas en el prado ançiano,
Pártese del invierno, con él viene verano.
Lo más que este mandava era viñas podar,
E enxerir de escoplo é gaviellas añudar,
Mandava poner vinas para buen vino dar,
Con la chica alhiara non le pueden fartar.
El segundo enbiava á viñas cavadores,
Echar muchos mugrones los amugronadores,
Vyd blanca fazer prieta buenos enxiridores:
Omes, aves é bestias mételos en amores.
Este tyene tres diablos presos en su cadena,
El uno enbiava á las dueñas dar pena,
Pésales en el lugar do la mujer es buena;
Desde entonçe comiença de pujar el avena.
El segundo diablo rremesçe los abades:
Arçiprestes é dueñas fablan sus poridades
Con aqueste conpaño, que les da libertades,
Que pierdan las obladas é fablen vanidades.
Ante viene cuerbo blanco, que pierdan asnería:
Todos, ellos é ellas, andan en modorría,
Los diablos do se fallan, lléganse á conpañía,
Fazen sus travesuras é su truhanería.
Enbía otro diablo á los asnos entrar:
En las cabeças entra, non en otro lugar,
Fasta que pasa agosto non quedan de rrebuznar,
Desde ally pierden seso: esto puedes provar.
El terçer fijodalgo está de flores lleno,
Con los vientos, que faze, creçe trigo é çenteno,
Faze poner estacas, que den azeyte bueno,
A los moços medrosos ya los espanta el trueno.
Andan tres ricos omes ally en una dança,
E non cabría entr' ellos una punta de lança,
Del primero al segundo ay una grand' labrança,
El segundo al terçero con cosa non alcança.
El primero los panes é las frutas granava,
Fígados de cabrón con rruybarvo almorçava,
Fuyan dél los gallos, ca todos los yantava,
Los barvos é las truchas á menudo çenava.
Buscava cassa fría é fuya de la siesta,
La calor del estío fasie l' doler la tyesta,
Anda muy más loçano, que pavón en floresta,
Busca yervas é ayres en la sierra enfiesta.
El segundo tenía en su mano la hoz,
Segava las çevadas de todo el alhoz,
Comía las bevras nuevas é cogía el arroz,
Agraz nuevo comiendo embargósele la boz.
Enxería los árboles con ajena corteça,
Comíe nuevos panares, sudava sin pereça,
Bevíe las aguas frías de su naturaleça,
Traye las manos tyntas de la mucha çereça.
El terçero andava los çentenos trayendo,
Trigo é todos panes en las eras tendiendo,
Estava de los árbores las frutas sacudiendo,
El távano al asno yvalo malmordiendo.
Començava á comer las chicas codorniçes,
Sacar barriles fríos de los pozos helyçes;
La mosca mordedora faz' traer las nariçes
A las bestias por tierra, abaxar las çerviçes.
Tres labradores vienen todos una carrera,
Al segundo atiende el de la delantera,
El terçero al segundo atiéndele en frontera,
El que viene non alcança al otro que l' espera.
El primero comía ya las uvas maduras,
Comíe maduros figos de las fygueras duras,
Trillando é beldando aparta pajas puras,
Con él viene otonio con dolençias é curas.
El segundo adoba é aprieta carrales,
Estercuela barvechos é sagude nogales,
Comiença á vendimiar uvas de sus parrales,
Esconbra los rrestrojos é çerca los corrales.
Pissa los buenos vinos el labrador terçero,
Inche todas las cubas como buen bodeguero,
Enbya derramar la semiente al ero,
Açércase el invierno, bien como de primero.
Yo fuey maravillado desque vy tal visión,
Cuydéme que soñava, peroque verdat son;
Rrogué á mi señor que me diese rraçón,
Por do yo entendiese qué era ó qué non.
El mi señor Amor, como era letrado,
En sola una copla puso todo el tratado,
Por do el que lo leyere será çerteficado,
Esta fué su rrespuesta é su dicho abreviado:
«El tablero é la tabla, la dança é la carrera
»Son quatro tenporadas del año del espera;
»Los omes son los meses, cosa es verdadera,
»Andan e non se alcançan, atiéndense en carrera.»
Otras cossas estrañas, muy graves de creer,
Vy muchas en la tienda; mas por vos non detener
E porque enojoso non vos quiero seer,
Non quiero de la tienda mayor prólogo fazer.
Myo señor, desque fué su tyenda aparejada,
Vino dormir en ella é fué poca su estada:
Desque fué levantado, no vido su mesnada,
Los más con don Carnal fazían su morada.
Desque le vy despaçio, como era su criado,
Atrevíme preguntarle lo del tyenpo pasado,
¿Cómo nunca me viera, é dó avía morado?
Rrespondióme con sospiro é como con cuydado.
Dyxo: «En eyvernada visité á Ssevilla
»E toda Andalusía, que me non fyncó villa:
»Ally toda presona de grado se me omilla,
»Andut' mucho viçioso, como por maravilla.
»Entrada de quaresma víneme para Toledo,
»Cuydé estar viçioso, plaçentero é ledo;
»Fallé y gran santidad é fizome estar quedo,
»Pocos me rresçibían nin me fazían del dedo.
»Estava en un palaçio pyntado de almagra;
»Vino a mí mucha dueña de mucho ayuno magra,
»Con muchos «pater nostres» é con oraçión agra,
»Echáronm' de la çibdat por puerta de Visagra.
»Non quese porfiar, fuéme á un monesterio,
»Fallava por esa claustra é por el çiminterio
»Muchos rreligiosos rreçando el salterio,
»E vy que non podía sofrir aquel lazerio.
»Cuydé en otra orden fallar cobro alguno,
»Do perdiese lazeria; non pud' fallar ninguno:
»Con oraçión é lymosna é con mucho ayuno
»Arredrávanse de mí, como si fuese lobuno.
»En caridat fablaban, más non me la fazíen,
»Yo veya las caras, mas non lo que dezíen,
»Mercado falla ome é gana sy se detyen';
»Rrahez es de acoger ome do no s' falla bien.
»Por la çibdat andava rradío é perdudo,
»Dueñas é caras fenbras fablavan á menudo;
»Con sus «Aves Marías» fazíanme callar mudo:
»Desque vy que mal me yva, fuyme dende sañudo.
»Saly desta lazeria, de cuyta é de lastro,
»Fuy tener la quaresma á la villa de Castro,
»Muy byen me rresçibieron á mí é á mi rrastro;
»Algunos y fallé, que me llamavan padrastro.
»Pues que Carnal es venido, quiero perder lazeria,
»La quaresma católica dóla á Santa Quiteria;
»Quiero yr á Alcalá é moraré y la feria,
»Dende andaré la tyerra, dando á muchos laseria.»—