Chapter Footnotes:

[1] ¡Hola! Hello! An expression of greeting, used also to secure attention when entering a house. In the latter case, ¡Upe! is sometimes used in Central America, and in other countries ¡Ave María! ¡Ah de casa!

[2] Libertad is here the name of the exchange station.

[3] Déme el (número) dos—tres—seis—uno.

[4] Ahí lo tiene, i.e., ahí lo tiene Ud., There’s your party (number). The expressions ¡velay! (River Plate) and ¡elé! (Ecuador) are used instead of ahí lo tiene, ahí está, helo ahí, helo or hele aquí.

[5] ¿Cómo te va? How are you? In certain parts of the River Plate region the colloquial forms of verbs in the second person familiar are usually accompanied by the vocative che, probably of Valencian (Spain) origin. The forms «¡Hola, che!» «¿Cómo te va, che?» are used by all classes in Argentina.

[6] Soy Arturo, It is I, Arthur (speaking). VARIANT: Soy yo, It is I.

[7] ¡Al fin se te ve...! At last you are to be seen! Note use of reflexive pronoun. VARIANTS: Al fin te veo, or te vemos.

[8] se te ha pegado, you have caught (as if referring to a contagious disease).

[9] tonada, the sing-song inflection. Refers to the inflection of the voice peculiar to each Spanish American country. In the northern part of South America they call such accent dialecto and in Chile deje.

[10] De casa de Jacinto, From Jacinto’s house. The forms lo de—and de donde—are extensively used on both the Atlantic and Pacific coasts of South America, and each corresponds to the French chez. Voy a lo de Jacinto, or donde Jacinto, I am going to Jacinto’s.

[11] ¿Qué es de...? What has become of...?

[12] ¿Cómo está tu gente? How are your people (folks, family)? VARIANTS: ¿Cómo está tu familia? ¿Cómo están por tu casa? ¿Cómo están (or siguen) los tuyos?

[13] Buena, i.e., mi gente está buena, They are well. VARIANTS: Están bien; están todos buenos.

[14] misia Carolina (mi sea, short for mi señora. A familiar, affectionate form employed in addressing old ladies in Spanish America).

[15] ciertos lienzos, certain personages. A phrase used in certain parts of Latin America in referring to a person or persons without actually naming them.

[16] ahora mismo, just now; this moment. VARIANTS: Throughout Spanish America the expression ahorita is used to denote the present moment and also in referring to the very near future.

[17] ¿Cómo van esos...? How are those (plans) getting on?

[18] Así no más, So so, only. VARIANT: Así así.

[19] adonde tú sabes, you know where. VARIANTS: Al punto que tú conoces; adonde te dije.

[20] ¿Sabes tú? Note: Verbs of the second person singular in the present Indicative, as well as in the Infinitive, show a peculiar tendency in Argentina. The present Indicative of amar, temer, partir becomes amás, temés, partís, respectively, all irregularities being suppressed. The Subjunctive forms become: amés, temás, partás, respectively, and the Imperative is formed by simply dropping the last letter of the infinitive: amá, temé, partí. According to this interesting tendency, the form eres becomes sos. When using these forms the pronoun is changed to vos. These forms are already so commonly used by all social classes in Argentina, that they require some mention here.

[21] ¿Tienes tú algún otro...? Have you any other (data)?

[22] ¡Caramba! Is it possible! Equivalent to our “Great Scott!” VARIANTS: ¡Caracoles! ¡diablo! In Colombia they say ¡carrizo!

[23] ¡Bravo! Fine! good! VARIANT: ¡Bien!

[24] mis capitalistas. Note colloquial use of possessive pronoun.

[25] mandarlos a paseo..., equivalent to to send them to “Jericho”....

[26] Recuérdales, Remind them (of the fact). VARIANTS: Hazles recordar que; hazles presente que; diles que.

[27] no corte. A warning to the telephone operator not to cut off.

[28] a título de prueba, by way of trial. VARIANTS: Como prueba; por probar.

[29] el muy astuto, the very shrewd.

[30] el muy... del.... Note peculiar use of de.

[31] no se han multiplicado, ni mucho menos, not only have not increased (multiplied).

[32] ni... mira con buenos ojos, does not look kindly upon; does not regard with friendly eyes. VARIANTS: No mira (or no ve) con gusto, con placer, con agrado.

[33] ¡Hombre! Well, well!

[34] No hay de qué, You are welcome.

[35] Recuerdos a, Remember me to; regards to.

[36] Serán apreciados. A general form to acknowledge the desire to be remembered to absent friends.

[37] Hasta la vista, So long; good-by.

[38] No te pierdas, Don’t be such a stranger; don’t get lost.

XXVIII.—TEATRO
(to the vocabulary section)

—Lima, enero 9 de....

Señores Jones & Company, Empresarios,
Nueva York.

Muy señores míos[1]:

En contestación a su carta en que piden informes sobre el estado del teatro en la América latina, me es agradable dar a Uds. los datos que siguen.

Todas las capitales latino-americanas se distinguen por el número y calidad de sus teatros y lugares de diversión. Acabo de saber que en Buenos Aires los concurrentes a los teatros pasaron de cinco millones en un año. En esa ciudad el Teatro Colón, administrado por la Municipalidad, es uno de los coliseos más grandes del mundo, pues tiene capacidad para unos 3500 espectadores. Se adapta a grandes espectáculos porque su escenario es vasto y está muy bien aparejado de la maquinaria para obtener una mise en scène[2] irreprochable.

En la América latina el espectáculo teatral por excelencia es la ópera. Los elencos o cuadros de las compañías son siempre discretos y a veces notables y en sus primeras partes[3] suelen figurar nombres de cantatrices,[4] tenores, barítonos o bajos famosos. La primera representación[5] atrae siempre una concurrencia numerosa y muy selecta. La temporada dura tres o más meses, durante el invierno, alternándose las funciones de abono con las ordinarias. Es costumbre destinar un día de la semana como día de moda, en que se dan funciones también llamadas de moda. En días especiales, como son los aniversarios patrióticos, se dan espectáculos extraordinarios o de gala. El repertorio de estas compañías consiste en las obras más sobresalientes del teatro lírico antiguo y moderno. Los precios de las localidades varían según los países y los teatros. El palco avant-scène es la localidad más cara, siguiéndole luego el palco bajo, el palco alto, las butacas o tertulias de orquesta, las plateas, las tertulias altas y el paraíso, el cual puede ser numerado o consistir en lo que se llama gradas, dispuestas en anfiteatros. En Chile y Argentina se llama cazuela y en Méjico galería a una localidad especialmente destinada a las señoras. Es interesante saber que en Cuba se da el nombre de cazuela al paraíso o galería superior, donde, precisamente, no concurren mujeres. Los precios para un estreno son generalmente más altos que para una réprise o repetición.

Los grandes teatros líricos del continente, después del Colón, son la Gran Opera de Río de Janeiro, construida según el modelo de la de París, el Teatro Municipal de San Pablo (Brasil), cuyo costo pasa de siete millones de pesos, el teatro de San José de Costa Rica, que es uno de los más hermosos del continente, el Teatro Municipal de Santiago de Chile, el Solís de Montevideo, el Nacional de la Habana y muchos otros.

Hay teatros destinados a otra clase de espectáculos, como zarzuelas, óperas cómicas o bufas, operetas y vaudevilles. Algunos de estos juguetes líricos, se mantienen largo tiempo en el cartel y son de gran espectáculo por su juego escénico, sus ballets y la brillante indumentaria de sus masas corales. Los teatros que para tales representaciones están construidos suelen tener orquestas de más de cien músicos.

Son comunes en la América latina las obras dramáticas en prosa y verso, aunque más las primeras que las segundas. A este género de producción pertenece la comedia y el drama, ya sea antiguo o moderno. La comedia de enredo y de costumbres es más popular que la alta comedia, el drama de época, o las piezas dramáticas modernas,—sobre todo los llamados dramas de tesis. Se prefiere el teatro moderno al clásico. El melodrama ha pasado de moda.

—Algunos teatros dan funciones por secciones o por tandas, como se las llaman en Chile, Perú y Méjico, y una de tales secciones, que tiene lugar en la tarde, se llama sección vermut, por ser esa la hora a que generalmente se toma un aperitivo. Estas representaciones consisten en el género chico o sea comedias, juguetes cómicos, proverbios, sainetes, petipiezas, cuadros y bocetos cómicos, apropósitos en prosa y verso, variedades y revistas cómicas, parodias, etc. No dejan de figurar actores y actrices de nota[6] en los repartos de tales espectáculos. El primer actor, la primera dama, la característica, el galán joven y otros repartos suelen ser extraordinariamente populares.

Hay otros teatros adaptados especialmente a espectáculos de diferente género. En los circos trabajan compañías que hacen giras por varias ciudades. El espectáculo consiste casi siempre en ejercicios acrobáticos y ecuestres en el picadero. Hay también salas para conciertos sinfónicos, que atraen un público selecto.

Los artistas de primer orden reciben altos salarios en la América latina. El Colón de Buenos Aires ha pagado hasta 7500 pesos por noche[7] a un artista de fama universal; lo que bastará a Uds. para comprender que el público latino-americano paga buenos precios cuando se le ofrecen espectáculos escogidos.

Dejando contestadas sus preguntas, me repito de Uds.

—Muy atto. y S. S.,

CARLOS RODRÍGUEZ.

Chapter Footnotes:

[1] Muy señores míos, My dear Sirs; Dear Sirs. A customary form used in commercial correspondence. Compare with Muy señor mío, Muy señor nuestro, Muy señores nuestros. Possessive is also used in Muy estimado amigo mío, instead of Mi estimado amigo.

[2] mise en scène. French for stage setting.

[3] primeras partes, the leading characters.

[4] cantatrices. The expression prima donna is also current, as well as soprano, mezzo soprano, and contralto.

[5] primera representación, first performance of the season of an opera or play.

[6] actores... de nota, actors of the highest class.

[7] por noche, a night.

XXIX.—TRANVÍAS ELÉCTRICOS
(to the vocabulary section)

—¿Se construirán alguna vez tranvías eléctricos subterráneos en las ciudades latino-americanas como los tienen Nueva York, Londres, París, Berlín y Viena?

—¡Qué atrasado de noticias está Ud.![1] En Buenos Aires funciona ya un subterráneo y hay dos más en construcción, aparte de uno especial para carga.

—Me sorprende Ud., por cierto. ¿Fué construido ese subterráneo con capitales americanos?

—No, señor. La compañía que lo hizo y lo administra es inglesa, la misma que con el nombre de Anglo-Argentina y desde hace muchos años explota una de las líneas de tranvías más poderosas de Sud América.

—¿Qué extensión tiene aquel subterráneo?

—Cuando estén terminados todos los ramales que se encuentran en construcción (porque hasta ahora no están en servicio ni aun la mitad), tendrá una longitud total de quince millas, más o menos.

—Ya que[2] habla Ud. de tranvías ¿subsiste aún el sistema de tracción de sangre?[3]

—En las grandes ciudades del Atlántico y del Pacífico impera el sistema de tracción eléctrica. En algunas ciudades interiores del Brasil y en los países del norte subsisten algunas líneas que utilizan todavía el caballo y la mula.

—¿Hay campo para[4] la instalación de nuevas líneas eléctricas?

—Ciertamente. El tramway[5] eléctrico invade constantemente nuevas zonas en los suburbios de las ciudades. Aunque Buenos Aires tiene ya cuatrocientas millas de tranvías eléctricos, constantemente se extiende el recorrido.

—¿Qué tal[6] está el Brasil a este respectó?

—Admirablemente bien servido. Río de Janeiro, Belén, San Pablo, Manaos y algunas otras ciudades tienen buenas líneas de tranvías eléctricos.

—¿Es fácil obtener subvenciones o primas para las empresas que se establecen?

—Pudiera ocurrir en alguna región donde el tráfico no puede sostener por sí solo los gastos de la empresa; pero en ciudades como Buenos Aires, en la que sólo una compañía transporta al año más de cuatrocientos millones de pasajeros y donde ya se han invertido más de cien millones de pesos en la instalación de esos servicios, no son necesarios los incentivos artificiales para atraer los capitales. Al contrario, la prosperidad de las empresas permíteles soportar contribuciones que en otros tiempos habrían sido consideradas gravosas. Tienen que contribuir a las rentas municipales con el seis por ciento de las entradas brutas y con un impuesto de cincuenta pesos por cada cuadra de línea sencilla[7] en las calles pavimentadas. Además, las compañías deben pagar la cuarta parte del costo del repavimento y de la reparación de las calles por donde pasan las líneas. Aparte de todo esto, se les impone una contribución de 5% por milla sobre la propiedad.

—Es sorprendente la previsión que revelan esas cláusulas y el sentido económico de que con ellas dan prueba las autoridades edilicias.

Chapter Footnotes:

[1] ¡Qué atrasado de noticias está Ud.! Equivalent to What a “back number” you are! Said of a person who is not conversant with what is generally known. VARIANT: ¿Pues no sabía Ud. que...?

[2] Ya que, Since. VARIANTS: Ahora que Ud. habla de...; a propósito de....

[3] de sangre, horse or mule power. This applies to machinery and vehicles moved by animals.

[4] ¿Hay campo para...? Is there a field for...? VARIANT: Hay oportunidades (lugar) para.

[5] tramway. This word is extensively used in Latin America for tranvía.

[6] ¿Qué tal...? How...? VARIANT: ¿Cómo está...?

[7] línea sencilla, one-track line.

XXX.—DEPORTES Y DIVERSIONES
(to the vocabulary section)

—Supongo que las corridas de toros y las riñas de gallos están en boga[1] en toda la América española.

—Unas y otras se han prohibido en algunas repúblicas. Aunque las corridas de toros alcanzaron mucha popularidad en Méjico, América Central, Perú, Uruguay y otros países, no se han generalizado en el continente. Las riñas o peleas de gallos se consideran también como un espectáculo salvaje[2] en los países más adelantados de la América española.

—¿No tienen Uds. algún deporte típico, como lo es entre nosotros el baseball?

—No; el que más se aproxima a la idea que Ud. expresa es el juego de pelota, que en un tiempo fué más popular en Hispano-América que en España misma, de donde sin embargo procede, después de haber sido introducido por los vascos. Se construyeron excelentes frontones; pero de algún tiempo a esta parte[3] el football viene suplantando a la pelota como deporte.

—¿Según eso el football va en camino de llegar a ser popular?

—Lo es ya, y mucho, sobre todo en las repúblicas australes, en Centro América y en las Antillas. Hay magníficas canchas en los alrededores de las grandes ciudades, con muy buenas tribunas de mampostería desde las cuales un público numeroso y entusiasta presencia las partidas. En la ciudad de Buenos Aires hay cerca de mil asociaciones de jugadores de football.

—¿Se juega el football según las reglas que imperan en los Estados Unidos?

—Eso sucede únicamente donde lo juegan norteamericanos. Pero tal cosa es la excepción en las repúblicas del sur, en las cuales se le juega al estilo de Inglaterra.

—¿Es el baseball un juego popular?

—No se le conoce[4] sino en las repúblicas próximas a los Estados Unidos.

—Me sorprende Ud. ¿No hay norteamericanos en esos países?

—No tantos como ingleses o alemanes, para no mencionar a los españoles, franceses e italianos. Por esta causa, en punto a[5] deportes de origen anglosajón, los ingleses predominan e imponen sus usos. Estos juegan mucho al cricket y han logrado introducir este juego, el golf y el polo en la sociedad de los países donde viven. En el Brasil, Argentina y Chile hay buenos campos de golf, y algunas estancias prestan atención a la cría de jacas para el juego del polo, que ha hecho ya muchos adeptos[6] entre los criollos.

—¿Son frecuentes las partidas de football, o los concursos atléticos entre los estudiantes?

—Mucho; y se juegan no sólo entre las universidades de un país, o entre las facultades o escuelas de una misma universidad, sino también entre teams o equipos de distintos países. Ciertos torneos entre argentinos, uruguayos, brasileños y chilenos han hecho época en los anales deportivos.

—¿Hay buenos campos para exhibiciones públicas de juegos atléticos?

—Las principales ciudades cuentan con ellos. Los sostienen asociaciones especiales, las cuales reciben a veces subvenciones del estado, donaciones de terreno, y otros elementos valiosos. Hay amplios hipódromos municipales, o mantenidos por clubs hípicos o jockey clubs, como asimismo se les llama. Estos hipódromos tienen pistas muy bien cuidadas para carreras de caballos, de automóviles o de a pie, aunque estas últimas se llevan a cabo en campos atléticos que mantienen las sociedades deportivas y de gimnasia. Además de las carreras de saltos con obstáculos, de velocidad o de resistencia, se corren en esas pistas carreras de motocicletas y bicicletas, si bien para este objeto especial algunas ciudades poseen velódromos.

—¿Ha hecho progresos la aviación?

—Sí; particularmente en las cuatro repúblicas del sur, cuyas capitales mantienen espléndidos aeródromos. Dada la naturaleza de este deporte, los que lo practican son más numerosos entre los militares que entre los civiles; aunque en realidad los aviadores que actualmente poseen el grado o cédula de pilotos en el ejército son aficionados que aprendieron el deporte en las escuelas militares de aviación en esos países, y luego fueron asimilados como clases u oficiales.

—¿Y los deportes acuáticos?

—Se han generalizado en Chile, Brasil, Argentina, Uruguay y parte de Centro América. En Chile, el centro de esos deportes es Valparaíso que cuenta con muchos clubs de natación y de regatas, aunque los hay también en Santiago, en Concepción y Lota. En el Brasil se han fundado clubs remeros en Río de Janeiro y en Nictheroy, al otro lado de la bahía. En cuanto a la Argentina, como las aguas del Plata contienen mucho fango, el centro de las regatas está algo distante de Buenos Aires, en una región sumamente pintoresca, cruzada por canales cuyas orillas están sombreadas por sauces y otros árboles.

—¿Cuáles son los deportes de la gente de los campos?

—Las carreras de caballos, las cuales han estimulado mucho la mejora del ganado equino; la corrida de la sortija; el pato: juego en el cual varios ginetes se persiguen para arrebatar de las manos de uno de ellos un pato muerto o un objeto que represente este animal. La cinchada se juega entre dos ginetes que atan los caballos entre sí con un lazo, tirando en opuestas direcciones para hacer retroceder al contrario. El juego de bolos, llamado boliche en Méjico, palitoque en Chile y bochas en el Plata, es popular entre la gente de los campos en todas las repúblicas latino-americanas. La taba es un juego de azar que consiste en arrojar el hueso que lleva ese nombre de modo que caiga sobre determinado lado.

—¿Han conservado esos pueblos días especiales de holgorio?

—El carnaval dura allí tres días; es decir el domingo, lunes y martes que preceden al miércoles de Ceniza. El domingo que sigue se destina a enterrar el carnaval como allí se dice. En Chile estos regocijos se llaman chalilones. Para Corpus las poblaciones del Pacífico celebran todavía aquellas procesiones que en la antigüedad tenían por objeto propiciar antes de la cosecha la voluntad de los dioses. En estas fiestas es notable el catimbao o máscara que sale de la procesión para asustar a los tímidos.

—¿Tienen bailes propios esas poblaciones?

—Sí, muchos. La zamacueca se baila en Chile, Perú y Colombia. En este último país los nativos danzan el bambuco; en Méjico el jarabe tapatío; en Cuba se bailan el zapateo, que es una derivación del zapateado andaluz y el danzón, que es una contradanza transformada en su música y en su cadencia, y la calinda; en el Río de la Plata los bailes nativos típicos son el pericón, el gato, el tango y el cielito, siendo este último un baile cantado.

—A propósito: ¿Cómo se expresan los sentimientos musicales de esos pueblos?

—En el canto, cuya característica es la de ser de una sola voz. Además, todos los cantos tienen expresión parecida: tanto la milonga y la vidalita que, en la guitarra, cantan los paisanos en el Río de la Plata, como el yaraví que, acompañándose de la quena, cantan los indios y criollos serranos de Bolivia, Perú, Colombia y Chile,... todos son cantares dulces y melancólicos; y aun cuando expresen el amor, están impregnados de una profunda tristeza.

Chapter Footnotes:

[1] en boga, in vogue.

[2] se consideran ... espectáculo salvaje. Note omission of indefinite article.

[3] de algún tiempo a esta parte, for some time past. VARIANTS: Desde hace algún tiempo; algún tiempo ha.

[4] No se le conoce, It is entirely unknown.

[5] en punto a, with regard to. VARIANT: En lo que toca a (or concierne a).

[6] ha hecho ya muchos adeptos, has gained many followers; has gained many adepts (players).

XXXI.—SOMBRERERÍA CARA Y BARATA
(to the vocabulary section)

—O mucho me engaño, o[1] aquel sombrero está marcado con el precio de mil dólares.

—No se engaña Ud. Algo carillo es el sombrero; pero sabrá Ud. que se trata de un montecristo, el sombrero más famoso entre todos los llamados «panamás».

—¿Hechos en Panamá?

—No; y por eso el nombre de panamá es impropio, tratándose de sombreros que no proceden de allí, sino de tránsito. La gran mayoría de los llamados «panamás» son hechos en el Ecuador y también en ciertas partes de Colombia, denominándose suazas, los que de este último país proceden; pero los principales centros de producción están en la primera república nombrada, siendo los más famosos los de Montecristo y Jipijapa. De allí procede el nombre jipijapa, o jipis, con que todos ellos son conocidos en el mundo entero.

—¡Pero mil dólares!

—Sí, nada menos. Ese sombrero sin duda es fabricado con paja toquilla, y ha de haber sido hecho de encargo.[2] Y sin embargo ¡pensar que las mismas manos que han tejido ese finísimo jipijapa, quizás han hecho sombreros que se venden a cuatro pesos la docena[3]!

—Como aquéllos de clase ordinaria que veo allí.

—Esos no están hechos de paja, sino de palma. Se llaman jíbaros y los llevan los labradores de Cuba y Puerto Rico. En aquella percha hay sombreros de fieltro que son típicos de la América española. Ese oscuro es el callampa, muy usado en Chile; el que está al lado, de alas anchas, es el chambergo, popular en el Río de la Plata; y aquel blanco de copa baja es el sombrero jarano que a veces se ornamenta con cordones y borlas.

—Más allá veo sombreros mejicanos.

—Son inconfundibles. En cambio, he aquí un sombrero cuyo nombre podría desconcertar al más listo.

—¿Cuál? ¿Ese de copa?

—Sí, pues cada república hispano-americana le ha dado un nombre distinto: le llaman sombrero de pelo en la Argentina, colero en Chile, cubeta en Méjico, buche en el Ecuador, y en otras partes chistera, galera, sorbete, bolero, y qué sé yo cuántos[4] nombres más.

Chapter Footnotes:

[1] O mucho me engaño, o ..., I am very much mistaken if.... VARIANTS: Puede ser que me engañe; pero me parece ver.

[2] hecho de encargo, made to order. VARIANT: A la medida.

[3] la docena, a dozen; by the dozen.

[4] y qué sé yo cuántos, and I don’t know how many others. VARIANTS: Y no sé cuántos; y quién sabe cuántos.

XXXII.—BANCOS[1]
(to the vocabulary section)

—He oído decir a Ud. que en la América latina hay bancos de préstamos para construcciones.

—Los hay, oficiales y privados. De la primera clase pueden servir de tipo los bancos hipotecarios, que hacen préstamos[2] sobre bienes raíces,[3] sean éstos terrenos o edificios, entregando cédulas o bonos en lugar de dinero en efectivo.

—¿Qué se hace con esas cédulas?

—Se venden en la Bolsa,[4] donde se cotizan como cualesquiera otros[5] títulos.

—¿Y qué relación hay entre el valor de la propiedad hipotecada y la suma prestada por el banco?

—Esos bancos prestan más o menos hasta la mitad del valor que arroja la tasación y por un tiempo breve, que generalmente no pasa de cinco años, lo cual quiere decir que la amortización que fijan es por lo menos de veinte por ciento al año. Esos bancos prestan también sobre ciertos cultivos, y suelen adelantar dinero con hipoteca a industriales para el fomento de sus negocios.

—Dice Ud. que estos bancos oficiales prestan al público para la construcción de casas de familia. ¿A qué interés se hacen esas operaciones, y con qué amortización?

—Al seis por ciento de interés anual y tres de amortización.

—He oído decir que en algunos países latino-americanos el estado administra un banco oficial.

—Es verdad. Los bancos del estado se llaman bancos nacionales o federales, y a veces tienen sucursales en las ciudades y pueblos más importantes del país.

—¿Emiten billetes[6] esos bancos?

—En algunos países son ellos los únicos que tienen ese privilegio. En otros, cualquier banco está autorizado para emitir billetes siempre que garantice sus emisiones, depositando oro, bonos del tesoro u otros títulos en la Tesorería nacional. A este propósito es sorprendente la actividad desarrollada por las principales naciones latino-americanas en sus esfuerzos por redimir el papel moneda y establecer el patrón de oro. Algunas han dictado leyes de conversión señalando un plazo para que los bancos retiren sus emisiones y asegurando en el futuro emisiones garantizadas por los bancos de estado y las cajas de conversión o de emisión.

—¿Qué instituciones son esas cajas de conversión?

—Oficinas de cambio destinadas a dar ejecución a las leyes de conversión, dando oro al que trae papel y papel al que trae oro, en ambos casos al tipo fijado por la ley. La Argentina, el Brasil y Chile han dado estabilidad a la moneda por ese medio, habiendo hecho cesar el agio del oro en la Bolsa. La Argentina, que inició el sistema en la América latina, cuenta ya con un fondo de conversión, de cientos de millones de pesos oro, los cuales sirven de garantía metálica al papel moneda en circulación. La proporción entre ese encaje y la moneda circulante es en ese país más elevada que en ningún otro del mundo.

—Volviendo a[7] los bancos de Estado, ¿qué clase de operaciones realizan?

—Las operaciones propias de[8] una institución oficial financiera: intervienen en todo pago en que es parte el gobierno federal, y guardan en depósito los dineros de todas las reparticiones públicas dependientes de ese gobierno.

—¿Hacen además esos bancos las operaciones mercantiles usuales de depósito, cambio, cheques, cartas de crédito, descuentos de pagarés y operaciones de giros y letras de cambio?

—Como otro banco cualquiera con la ventaja de que[9] sus operaciones están garantizadas por la nación misma.

—¿Cuánto se paga en las plazas de la América latina sobre los depósitos?

—Según la forma en que se hagan. Si el depósito es a plazo fijo,[10] se le acuerda el interés más alto, cuyo tipo depende del tiempo convenido. En caja de ahorros, a sesenta días se paga cuatro por ciento al año. En cuenta corriente no se paga nada, o un interés muy bajo.

—¿Abren los bancos créditos para girar al descubierto?

—Algunas veces, a firmas de reconocida solvencia, pero entonces la cancelación[11] de las cuentas se hace al fin de cada trimestre.

—¿A qué interés?

—Al ocho por ciento, por lo general.

—¿Se descuentan documentos referentes a ventas de mercaderías?

—Corrientemente. Un documento relativo a una venta de géneros, que lleve las firmas del aceptante o de su inmediato deudor y el endoso de la persona que lo negocie, se considera como un pagaré y se descuenta a un plazo variable, cuyo límite es seis meses.

—¿Cómo se efectúan las transacciones en los negocios de exportación?

—En esos casos los banqueros y casas exportadoras giran sus letras sobre plazas del exterior y las ofrecen a los bancos por conducto de los corredores.

—¿A qué clase de géneros se refieren esas operaciones?

—A embarques de productos, como cereales, lanas y otros frutos.

—¿Qué garantía exigen los bancos en este caso?

—Los documentos deben ir acompañados de las facturas y conocimientos de embarque. Es evidente que a los bancos les conviene realizar esas operaciones, porque de ese modo colocan en el exterior los fondos que necesitan para las operaciones de cambio.

—Infórmeme Ud. ahora acerca de cual es el mecanismo de las operaciones cuando se trata de la importación en esos países de artículos europeos. Se ha hablado tanto de la resistencia que ponen los exportadores norteamericanos para imitar los procedimientos comerciales europeos, que me interesa sobremanera saber en qué consisten estos últimos.

—En toda la América latina, el método seguido en sus ventas por los agentes de firmas europeas es el que sigue: El precio se entiende libre de gastos a bordo (f.o.b.) en el puerto de origen. El agente europeo, después de haber reunido y envasado sus respectivas compras, las entrega abordo del vapor, habiendo pedido con anticipación el espacio necesario; entonces agrega a la factura comercial el importe del flete a destino (el cual se paga por anticipado), el de aseguro marítimo y derechos consulares, y luego esta factura, acompañada de la consular y el original del conocimiento de embarque, juntamente con una letra de cambio a noventa días en contra del comprador, se envía directamente al consignatario por el mismo vapor que lleva las mercancías. El vendedor europeo descuenta la letra en su banco, pagando ocho meses de interés por el descuento.

—¿Por qué ocho meses?

—Porque ese es el tiempo que dura la transacción. El negociante latino-americano acepta el documento a su recibo, un mes después que el vendedor lo ha cobrado, y a su vencimiento, es decir, después de tres meses, paga con otra letra a noventa días vista sobre un banco de Europa. Los noventa días de la primera letra, el mes para que el comprador reciba el documento, el otro mes para que la letra enviada por el comprador llegue a Europa, y los tres meses para su maduración, hacen los ocho meses.

—Según ese ejemplo, veo que los efectos del crédito a largos plazos que dan al exportador europeo una gran ventaja sobre nosotros, los de los Estados Unidos, no recaen sobre el exportador sino sobre el banco.

—¡Bravo! Ha puesto Ud. el dedo en la llaga.[12] Eso es lo que no comprenden los que hasta hace poco han venido censurando a los exportadores norteamericanos el no conceder créditos a largos plazos como lo hacen los europeos. Ud. lo ha dicho muy bien: En Europa los efectos de la operación a descubierto no recaen sobre el comerciante vendedor. Este es responsable sólo en segundo término. En los Estados Unidos la organización comercial y bancaria no permite (o más exactamente, no permitía, mientras no se promulgó la ley de reserva federal) imitar los procedimientos europeos descriptos. El exportador que en los Estados Unidos hubiera deseado abrir crédito a los importadores latino-americanos, habría carecido de un mecanismo bancario que le permitiera negociar sus créditos. No pudiendo reembolsar el importe de sus ventas a la presentación de los documentos de aceptación de la mercadería, como lo hace el europeo con los suyos, habría debido aumentar su capital para llenar el vacío causado por las ventas a plazo. Por lo tanto, para realizar el mismo volumen de negocios que un fabricante europeo, el norteamericano necesitaría un capital mayor. Sus utilidades serían relativamente menores y por lo tanto la competencia habría sido ruinosa para él.

—Ya veo que la posibilidad de conceder créditos requiere una organización bancaria especial que permita al exportador negociar sus créditos.

—De esa organización han gozado durante mucho tiempo los exportadores europeos. Han podido transferir directamente a sus propios bancos las deudas de los comerciantes de Río de Janeiro o Buenos Aires, por medio de las letras de aceptación remitidas por estos últimos.

—Lo veo bien claro. Al recibir sus documentos, el exportador europeo cobra su dinero en moneda contante y sonante, cosa que no podía hacer el norteamericano.

—Y precisamente los bancos más fuertes de Europa se han organizado con el objeto de operar sobre tales créditos. Y, correlativamente, una gran parte de los bancos de las repúblicas americanas no son sino sucursales de las instituciones europeas.

—¿La ley de reserva federal no ha modificado ese estado de cosas?

—Sí, radicalmente; pues ella permite descontar los avisos de aceptación.

—¿De modo que hoy nada se opone a la práctica en los Estados Unidos de los métodos europeos en las transacciones bancarias con la América latina?

—Nada, como no sea[13] la resistencia que ofrece el comercio a generalizar un procedimiento con el cual los hombres de negocios de este país no están suficientemente familiarizados todavía.