Chapter Footnotes:

[1] a los seis años de edad, at six years of age. VARIANTS: Cuando tienen seis años; después de cumplir (or al cumplir) seis años.

[2] a una edad más temprana, of a lesser age; even younger.

[3] Tocante al, As to. VARIANTS: En cuanto a; por lo que toca (or concierne) a.

[4] no es raro el caso en que, the case is not rare in which. VARIANTS: Se dan casos en que; no son pocas las veces que; no pocas veces sucede (or ocurre) que.

[5] en edad escolar, of school age.

[6] aquí y allá, here and there (widely separated). VARIANT: A grandes trechos.

[7] Como puede esperarse, As might be expected. VARIANTS: Como es natural; como puede comprenderse.

[8] Hablando de planes, Speaking of plans. VARIANTS: Ya que de planes se trata; a propósito de planes.

[9] pronunciación peninsular. Referring to the Castilian pronunciation of Spanish as spoken in Spain. Most Spanish American peoples pronounce s, z and c (the latter before e and i) like s; ll like y, that is to say, like y in yonder or like j in John. Usually no distinction is made between b and v, both having the sound of the former. On the Pacific coast the letter b is hardly pronounced at all. In most Spanish American countries the sound of d in the past participle is slurred or omitted altogether and final o is often changed to u, as in pasado, “pasau.”

[10] En todas partes se nota, Everywhere one notes. Variant: Es evidente por todas partes (or doquiera, a contraction of donde quiera).

[11] remedian en parte, are remedying in part. VARIANT: Subsanan hasta cierto punto.

[12] son contados, are still very few. VARIANTS: Son pocos; apenas hay.

[13] y hace Ud. bien en, and you do well to. VARIANTS: Ha acertado Ud. al; tiene Ud. razón al; me complace oir a Ud.

[14] universidad, university. Related Words: Clases intelectuales, educated class; universitario, university man, doctor; licenciado, a lawyer admitted to the bar; bachiller, bachelor (of arts); literato, man of letters; publicista, publicist; educador, educator; sabio, learned man; naturalista, naturalist; profesor, professor; académico, academician; conferenciante (or conferencista), lecturer; institución de enseñanza (or centro docente), institution of learning; rector (or presidente) de la universidad, president of the university; facultad, in Latin America, each of the schools or departments of which the university is composed; facultad de derecho y ciencias sociales (or ... de ciencias jurídicas), school of law; ... de ingeniería (or ... de ciencias exactas), school of engineering; ... de medicina (or ... de ciencias médicas), school of medicine; substituto, substitute teacher; curso, course; materias, subjects; sacar matrícula (or matricularse), to register, to matriculate; derechos de examen, examination fee; aprobado, passed; reprobado, failed; aplazado, conditioned; título, diploma; recibirse de médico, to graduate as a physician; estudiante, student; centro de estudiantes, students’ club.

[15] El ser, to be. Note that el modifies an infinitive.

[16] con que, so that. VARIANTS: Así que, de modo que.

[17] quien no es, he who is not.

[18] médico (or doctor en medicina), physician.

[19] abogado (or licenciado en leyes), lawyer. Related Words: Foro, Bar; código, code.

[20] ingeniero, engineer.

[21] Note peculiar use of para.

[22] arquitecto, architect. Related Words: Honorarios, fee; arancel, scale of regulated fees.

[23] agrimensor, surveyor.

[24] dentista (or cirujano-dentista), dentist.

[25] farmacéutico, druggist.

[26] veterinario, veterinarian.

[27] oculista, oculist. Related Words: miopia, short-sightedness; ceguera, blindness; ciego, blind; bizco (or bisojo), cross-eyed.

[28] lo que se llama, what is called. VARIANT: Lo que lleva el nombre (or se denomina).

[29] con tal que, on condition that (if). VARIANT: Siempre que.

[30] desde el (día) en que fueron, from the day in which they were.

[31] el suyo, his (or her) own. Note that possessive adjectives following the noun are identical with the possessive pronouns.

[32] El abogado no ve nunca. Compare with nunca ve.

XXXVII.—¿QUÉ ES LA AMÉRICA LATINA?
(to the vocabulary section)

—Usted me pregunta cuáles son las causas de la ignorancia que prevalece en los Estados Unidos respecto de las repúblicas del sur. Por cierto esas causas son numerosas; pero entre ellas yo señalaré una que no he oído mencionar nunca.

—¿Cuál es ella? Me tiene Ud. con[1] curiosidad.

—Pues esa causa procede de un punto de vista propio del americano del norte; punto de vista que resulta de abrazar a todos esos países en una denominación común, como es la de[2] América latina, con que se designa el conjunto de las veinte repúblicas.

—La verdad es que no alcanzo ...

—Ud. se sonríe. Pero me explicaré. Ustedes agrupan a todos los países que quedan al sur del Río Bravo del Norte (Río Grande) bajo un solo nombre; el de América latina, o por lo menos el de América española cuando excluyen de la cuenta al Brasil que habla otra lengua y al que tal vez atribuyen tradiciones diferentes. Ahora bien, una designación común crea en la mente la presunción de que existen semejanzas estrechas entre todas las partes que concurren a formar ese todo.

—Me sorprende Ud. no poco.[3] ¿Estamos equivocados al suponer que existen mil rasgos comunes en la raza, la historia, la tradición, la religión, y el lenguaje de aquellas repúblicas, que justifican plenamente la designación común que les damos?

—Muchas de esas semejanzas son de un orden teórico y no se confirman en la realidad. Ya se lo probaré a Ud. luego.[4] Entretanto, observaré que al atribuir a cada país los rasgos fundamentales que forman parte de un concepto general de todos ellos, ustedes cometen errores en cada caso particular. El punto de vista que ustedes han adoptado los prepara para advertir semejanzas, y no para descubrir diferencias, siendo así que[5] estas últimas están dando a los países latino-americanos la personalidad a que aspiran en la familia de las naciones.

—Pero vamos a los hechos. Tomemos la raza. ¿No tienen Uds. a ese respecto rasgos comunes?

—No tantos como nos distinguen.[6] Todas las combinaciones etnológicas se hallan actualmente en movimiento en los países de la América latina. Entre ellos tiene Ud. algunos donde el indio constituye las dos terceras partes de la población; otros donde el negro predomina en igual proporción; y por fin, países donde el indio y el negro son totalmente o casi desconocidos.

Considere Ud. cuán distintos y complicados son los problemas de educación y de gobierno que esas diferencias sugieren. Tenga Ud. en cuenta, además, que hay, como quien dice,[7] indios e indios; es decir, que entre las razas nativas existen diferencias marcadas que imponen modalidades y rasgos diferentes. No puede compararse el indio manso y tolerante del trópico, con el altivo indígena de más al sur, ni el indio que vive en regiones que le ofrecen amplia subsistencia, con el que habita comarcas donde la lucha es el precio de la vida.

—Bien está[8] que la diversidad de sangres contribuya a diferenciar la población en los distintos países de la América. Lo acepto, pero ¿y qué de la historia[9] y la tradición común?

—Permítame Ud.[10]; la América latina no tiene una historia común; es decir, una historia cuyos episodios unifiquen los sentimientos de los individuos en la veneración de glorias comunes. A lo sumo,[11] tal vez pueda Ud. descubrir esa comunidad en ciertos distritos geográficos; pero no es raro que la historia—esa historia a que Ud. atribuye la función de vínculo—sea precisamente un elemento de alejamiento y de rivalidad.

—¿Es posible?

—No sólo posible sino lógico también. Desde luego recuerde Ud. el largo feudo, no terminado aún, entre los admiradores de Bolívar y los que consideran a San Martín como el más grande de los dos.[12] De tales controversias están llenas las bibliotecas. Por otra parte, si el comentario histórico es fuente de disensiones entre los propios, ¡cuánto más no ha de[13] serlo entre los extraños! Cruza Ud. una línea fronteriza y encuentra Ud. que los héroes de un lado acaso son tenidos como bandidos en el otro. ¿Y olvidó Ud. las guerras que tuvieron o pudieron tener lugar? Ellas han creado situaciones poco favorables a la comunidad de miras desde el punto de vista histórico ....

—Confieso que no había reflexionado sobre las razones que Ud. expone, y que me parecen irrefutables.

—¿Lo ve Ud.? Sus palabras mismas demuestran que el punto de vista en que ustedes se colocan y que los lleva a buscar semejanzas en toda la América latina, también los inhabilita fatalmente para hacerse reflexiones como las que acaba Ud. de aceptar.

—Comienzo a comprender sus argumentos; pero me cuesta mucho creer que[14] existan tantas líneas de divergencia en la sociedad de esos países.

—No puede ser de otro modo[15] si bien se mira,[16] dadas las condiciones geográficas distintas en que esos países se hallan. El estar situados sobre el Atlántico o sobre el Pacífico, en el trópico o en la zona templada, en el interior del continente o en la costa, en zonas fértiles o ingratas, crea intereses diversos, si no antagónicos, y fomenta ideales económicos contrapuestos.

—Sin embargo, no me doy todavía por vencido.[17] ¿Qué me dice Ud. del lenguaje? ¿No es ese un vínculo común muy poderoso, que hace de toda la América hispánica una sola familia?

—Sin duda todos los hispanoamericanos hablamos la lengua de la madre patria. Sin duda el más puro castellano[18] puede circular, fuera del Brasil, desde el río Bravo a Magallanes en la página impresa, en la cátedra, en el discurso y la conferencia. Pero el idioma español adopta dos formas, según que se emplee[19] en asuntos de orden literario o en las transacciones comunes de la vida. Este último idioma: el idioma de la intimidad, el idioma del pueblo, es el que en realidad difiere del español castizo, porque se ha enriquecido con nuevas voces desconocidas en España, y con modismos innumerables.

—No obstante, ese lenguaje común debe ser un vínculo entre los pueblos de las repúblicas hispanoamericanas....

—¡Pero sí esa[20] diversificación es precisamente lo que las hace extrañas unas a otras! Ha de saber Ud. que en el aislamiento en que viven, cada una de esas repúblicas ha desarrollado por su lado el habla popular[21]; cada una ha amoldado el idioma hablado al ambiente físico peculiar, a las ocupaciones y tradiciones locales. Muchos diccionarios se han escrito donde se catalogan los argentinismos, chilenismos, peruanismos, mejicanismos, cubanismos, etc. Debo agregar que los americanismos de un país son, por lo general, desconocidos en los otros; y a mayor abundamiento,[22] una misma voz suele recibir diferentes significados según el país en que se emplea. Tiene Ud. la palabra cacho: en Guatemala echar un cacho significa embriagarse; pero en Colombia echar el cacho quiere decir aventajar y superar. Cacho en Chile es sinónimo de cosa invendible, al paso que en la Argentina es un racimo de plátanos o bananas. ¿Cómo no quiere Ud., pues, que[23] el habitante de una nación latinoamericana se sienta extranjero en las otras?

—¿Pero va Ud. ahora a decirme que Uds. no se visitan, que no comercian, que no se entienden? La comunicación, que imagino existe entre Uds., debe engendrar un sentimiento común, un sobrentendido de semejanza, resultado de la amistad y el conocimiento recíproco.

—Pues contra lo que Ud. supone,[24] no nos tratamos[25] y, por lo tanto, no nos conocemos[26] .... Desde luego las comunicaciones son difíciles y caras. Estudie Ud. el mapa de las vías de comunicación terrestres entre los estados vecinos de la América latina y verá Ud. qué deficiente[27] es el tráfico internacional, aún en las pequeñas y próximas repúblicas de Centro América. Chile, Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia están en comunicación por el riel; pero ¡qué distancias tan enormes[28]! Así se explica que en cada ciudad o pueblo latinoamericano hay más representantes de cualquiera de las principales naciones de Europa que de las vecinas de América.

—¿Quiere Ud. decir que tampoco comercian Uds.?

—A eso iba.[29] ¿Ni cómo podría ser de otro modo?[30] No hallándose desarrollada la industria, esos países exportan sus frutos a Europa o a Estados Unidos y reciben en cambio los productos manufacturados. El intercambio de la Argentina con todas las repúblicas hispanoamericanas juntas[31] es menor que el comercio entre la Argentina y Holanda, para mencionar[32] uno de los países de Europa con el cual el intercambio argentino es menos activo. El comercio del Paraguay con Francia es cuatro veces más fuerte que el que mantiene con su vecino el Brasil. Por cada millón del comercio de este último país con la Argentina, hay que contar dos entre el Brasil y Alemania, país con el que, a su vez, el Uruguay comercia en una escala tres veces mayor que lo hace con[33] la Argentina. El comercio del Ecuador con Perú y Chile, que casi constituye la totalidad de su intercambio con Sud América, es cinco veces menor que el que mantiene con Inglaterra; entre Chile y Estados Unidos se cambian operaciones comerciales por un monto siete veces mayor que las entre Chile y su vecino el Perú. Nicaragua comercia con las otras cuatro repúblicas de Centro América menos que con Italia; y si Ud. suma el intercambio que mantiene Méjico con toda la América Central y del Sur, descubrirá que es ochenta veces menor que el intercambio con los Estados Unidos, el cual a su vez es tan sólo un veinticinco avos[34] de todo el comercio exterior de este último país.

—Me deja Ud. perplejo; y comprendo ahora que las repúblicas americanas no tengan oportunidad de conocerse y tratarse.

—¿Lo ve Ud.? La ignorancia recíproca es consecuencia natural del aislamiento en que viven. Estoy seguro que los niños de escuela en el Brasil saben más acerca de la geografía del Japón que de Chile; y sería una sorpresa encontrar un escolar boliviano que recitara con más corrección la lista de los estados mejicanos que la de los cantones de Suiza. Nombres de latinoamericanos ilustres en las letras, las artes o las ciencias, son menos conocidos en los países limítrofes que los de personajes secundarios en el escenario europeo.

—¡Es singular!

—Sin embargo, mencionaré un punto en que las aspiraciones de todos esos países coinciden....

—Diga Ud., pues estoy impaciente por ganarle siquiera un punto.

—No se haga Ud. ilusiones,[35] pues esa aspiración es nada menos que[36] la de mantenerse separados, distintos; la de crear una conciencia nacional; la de preparar y consolidar tradiciones propias que definan y circunscriban esas nacientes nacionalidades y les dé una fisonomía y una personalidad. Si Ud. procura ser agradable a un ciudadano de cualquiera de esas repúblicas, evite mencionarle lo que a sus ojos pueda ser indicio de que Ud. no tiene una idea precisa del medio geográfico y la sociedad de donde aquél procede. Le ofenderá Ud., no porque con ello despierte Ud. una baja emulación en su alma, sino porque Ud. le da a entender con eso que su país no ha salido todavía del conglomerado uniforme de la «América latina»....

—Me temo que esa designación común ha acabado por ser poco simpática a los latinoamericanos.

—Veo que me ha comprendido Ud. Ese doble término no puede abrazar los rasgos que distinguen a dichas nacionalidades, y entre esos rasgos que las distinguen se cuentan precisamente los que más caracterizan sus progresos recientes. Si algo significa la designación[37] «América latina»: es decir, si algo tienen de común esas repúblicas, tal comunidad habría necesariamente de encontrarse en los resabios de su existencia primitiva, caracterizada por revoluciones, atraso e ignorancia. Ud. lo ha dicho: el término es poco simpático; y en verdad no conozco mejor elogio que pueda hacerse de cualquiera de esas repúblicas que el de señalarla como la menos latinoamericana de las repúblicas latinoamericanas ... ¡Crea Ud. que a ese ideal aspiran todas en el noble sentido de tal exclusión!

—Aseguro a Ud. que esta conversación ha cambiado profundamente mi punto de vista con respecto a la América lat ...! ¡Perdóneme Ud.! Iba a repetir un término que no tiene significación alguna.

—¡Oh, sí la tiene! Pero no olvide Ud. que esa significación es sólo geográfica.

Chapter Footnotes:

[1] Me tiene Ud. con, You have aroused (my curiosity). Note the introduction of the reflexive pronoun to imply that the curiosity was aroused by what had been previously said. Compare with me asombra Ud.; me pone Ud. en cuidado. VARIANT: Estoy con curiosidad.

[2] como es la de, as is; like.

[3] Me sorprende Ud. no poco, You surprise me not a little; you surprise me very much. VARIANTS: Estoy no poco sorprendido por lo que Ud. me dice; me sorprende Ud. mucho.

[4] Ya se lo probaré a Ud. luego, I am going to prove it ... presently. Note the force of ya as anticipating the future.

[5] siendo así que,, when it is a fact that; in spite of the fact that. VARIANT: Cuando en realidad.

[6] No tantos como (los que) nos distinguen. Part in parenthesis is omitted for euphony.

[7] como quien dice, as who should say; according to the saying. VARIANT: Como si dijéramos.

[8] Bien está, It may well be. VARIANT: Admitido que....

[9] ¿y qué de la historia ...? but what about...? VARIANT: ¿Y qué me dice Ud. de la historia ...?

[10] Permítame Ud. (que le diga), I beg your pardon (for the contradiction).

[11] A lo sumo, At most. VARIANTS: En último análisis; a lo más.

[12] el más grande de los dos, the greater of the two.

[13] ¡cuánto más no ha de...! How much more will it not be. Note peculiar use of no. VARIANT: ¡Con cuánto mayor motivo no...!

[14] me cuesta mucho creer que, it is hard for me to believe. VARIANTS: No puedo creer que; es imposible creer que; es poco verosímil; no es creible que.

[15] No puede ser de otro modo, It cannot (could not) be otherwise.

[16] si bien se mira, if we look at the matter carefully. VARIANT: Bien mirado.

[17] no me doy ... por vencido, I do not yet yield (my point).

[18] el más puro castellano, the purest Castilian. VARIANT: El castellano más puro.

[19] según que se emplee, according to whether.

[20] ¡Pero sí esa ...! Why (but), that is precisely...! Note peculiar use of sí. VARIANT: Pues esa ... es precisamente.

[21] el habla popular, the language of the common people. VARIANT: El habla de la gente del pueblo.

[22] a mayor abundamiento, furthermore. VARIANTS: Con mayor razón o seguridad.

[23] ¿Cómo no quiere Ud.... que? How can you avoid concluding that...? VARIANT: ¿Cómo es posible que...?

[24] contra lo que Ud. supone, in spite of what you suppose. VARIANTS: Al revés de lo que Ud. cree; contrariamente a lo que Ud. piensa.

[25] no nos tratamos, we (the republics) have hardly any social dealings with each other. VARIANT: Casi no mantenemos trato alguno entre nosotros.

[26] no nos conocemos, we are not acquainted with one another.

[27] verá Ud. qué deficiente, you will see how deficient (limited). VARIANTS: Cuán deficiente, escaso; limitado.

[28] ¡qué distancias tan enormes! what enormously long distances! VARIANT: ¡Qué (or cuán) enormes las distancias!

[29] A eso iba, I am coming to that. VARIANTS: A eso voy; ya tocaremos ese punto.

[30] ¿Ni cómo podría ser de otro modo? And how could it be otherwise? Note the use of ni. VARIANT: ¿Y podría, acaso, ser de otro modo?

[31] todas las ... juntas, all the ... put together.

[32] para mencionar, to mention.

[33] una escala tres veces mayor (de lo) que lo hace con. Matter in parenthesis omitted for euphony. See 6.

[34] un veinticinco avos, one twenty-fifth; la veinticinco ava parte.

[35] No se haga Ud. ilusiones, Do not delude yourself; that is a mere delusion. VARIANTS: Pierda Ud. toda esperanza; poco le durarán sus ilusiones.

[36] nada menos que, nothing less than.

[37] Si algo significa la designación, If that term means anything at all.

PART TWO

I.—LA NATURALEZA EN LA AMÉRICA LATINA

1.—EL ÑANDÚ: AVESTRUZ AMERICANO
(to the vocabulary section)

El avestruz de América, que los Indios guaraníes llaman ñandú y churí, habita las provincias de Tucumán y Salta, el Paraguay, las llanuras de Montevideo, las pampas de Buenos Aires, y se dice que hay de estas aves hasta en[1] el estrecho de Magallanes. Prefieren el campo raso[2] a los bosques, y se asocian por pares y a veces en bandadas[3] de más de treinta individuos. Donde no se les molesta, se acercan a las habitaciones campestres y no huyen de la gente de a pie[4]; pero donde se acostumbra darles caza,[5] son en extremo ariscas, y huyen con tanta velocidad que aun con buenos caballos es dificultoso alcanzarlas. Los cazadores les tiran al cuello una especie de lazo que termina en tres ramales, cada uno de éstos con una gruesa piedra en su extremidad. Cuando el ñandú ha sido enlazado y atajado en su carrera, es necesario que el cazador se le acerque con precaución,[6] pues aunque no ofende con el pico, tira coces[7] capaces de quebrantar las piedras. Cuando van a todo correr,[8] llevan las alas tendidas hacia atrás, y mudan frecuentemente de dirección, abriendo una de ellas, con lo que[9] el viento les ayuda a ejecutar rápidamente estas vueltas, que frustran los movimientos del cazador. Cuando están tranquilos, su porte es grave, su modo de[10] andar majestuoso, con la cabeza y el cuello enhiestos y la espalda arqueada. Para pacer, bajan el cuello y la cabeza y cortan la yerba de que se alimentan.

Los pollos que se crían en las casas se hacen mansos y familiares desde el primer día, entran en todos los aposentos, se pasean por las calles, salen al campo y vuelven a casa. Son curiosos y se paran a las ventanas y puertas para atisbar lo que pasa en el interior. Comen granos, pan y otros alimentos; no desdeñan las moscas y demás insectos volantes, que atrapan diestramente en el aire; tragan también piezas de metal, monedas, y aún las piedrezuelas que encuentran. La carne de los pollos es tierna y de buen gusto,[11] la de los adultos no vale nada.[12]

Los naturales del Río de la Plata separan el cuello entero y parte del ñandú, los despluman y limpian, suavizan el cuero, y abriéndolo por la extremidad inferior, hacen talegos, que llaman chuspas.

Las plumas alares se mandaban a España, donde solían emplearlas en plumeros, penachos y adornos de damas; las blancas (que se hallan debajo de las alas) son las más estimadas, porque se pueden teñir y rizar como se quiera.[13]

Andrés Bello (Venezolano)

Chapter Footnotes:

[1] hay de estas aves hasta en, these birds are found even in. VARIANT: Se ven (or suelen verse) estas aves.

[2] campo raso, the open country.

[3] en bandadas, in flocks; covies.

[4] gente de a pie, country folk on foot.

[5] donde se acostumbra darles caza, where they are usually hunted. VARIANT: Donde se les da caza (or se les caza).

[6] con precaución, cautiously.

[7] tira coces, it gives a series of kicks. VARIANT: Patear.

[8] a todo correr, running at full speed.

[9] con lo que, in such a way that.

[10] modo de, way of; manner, method.

[11] de buen gusto, is pleasant to the taste.

[12] no vale nada, is worthless (as food).

[13] como se quiera, in any way one may like.

2.—EL COTOPAXI
(to the vocabulary section)

Está situado este volcán a ocho leguas N. N. E.[1] de Tacunga. Ninguna montaña en América presenta una belleza tan caracterizada como el Cotopaxi: Su forma es enteramente la de un cono truncado de exacta regularidad; su nieve es purísima, y su distribución[2] en las faldas se hace con tanta simetría, que es casi imposible contemplar, desde una distancia tan considerable como la en que se percibe esta bellísima montaña, un espectáculo más agradable, más brillante, ni[3] más apacible. En las tardes de verano, especialmente cuando la atmósfera pura del Ecuador se encuentra libre de vapores y de nubes, las faldas argentadas de este rarísimo nevado, vistas de lejos,[4] arrebatan el alma, aún de las personas que tienen menos hábito y menos propensiones a contemplar con entusiasmo las obras magnas de la creación. El color de esta montaña varía como el del camaleón, según la dirección y modo como la hieren los rayos solares: A veces es enteramente blanca; en ocasiones,[5] bañada por la luz del sol poniente,[6] parece una gran masa de oro bruñido; y otras veces las sombras nacidas de la distribución de las numerosas rocas repartidas en toda su superficie, desde su elevada cima hasta su anchurosa base, le dan un aspecto semi-violado, con tintes purpurinos notables y espléndidos. En su cúspide truncada hay, con frecuencia, una columna de humo, y sucede de cuando en cuando que, durante la noche, arroja por su cráter, a manera de bomba, y de un modo intermitente, algunas substancias inflamadas; gracias a este respiradero que se ha formado, y que desembaraza sus entrañas de los productos de una combustión permanente, los pueblos del Ecuador no experimentan frecuentes temblores ni violentos terremotos, porque este nevado apacible, como hemos dicho, quieto, calmado e inofensivo en la apariencia, contiene en su seno el germen de la devastación, de la ruina y la desolación de los lugares circunvecinos, como lo ha demostrado en sus diversas erupciones.

Manuel Villavicencio (Ecuatoriano)