Chapter Footnotes:

[1] hervía de gente, was crowded with people. The verb hervía, ‘to boil,’ suggests the idea of ‘running over.’ VARIANT: Estaba atestado de gente.

[2] le daba por ..., which reached his ....

[3] anillo de chispa, ring with a very small diamond.

[4] con alguno de su confianza, with some intimate friend.

[5] a hurtadillas, slyly, furtively.

[6] su hogar y sus majadas, their homes and their herds; equivalent to English ‘hearths and homes.’

[7] el fulano de los mates, what’s-his-name who serves «mate»; the servant whose duty it was to serve mate to the people in the clubrooms.

[8] como quien, as if he. VARIANT: Como si.

[9] la flor y crema, the very cream (of society). VARIANT: La flor y nata.

[10] el vocabulario callejero, in street parlance.

16.—VIAJANDO EN BUEY
(to the vocabulary section)

—Ya está listo su buey para subir a la Nevada, me dijo el guía. Estas palabras me hicieron comprender que me era preciso ensayar, en un camino pésimo, un nuevo elemento de transporte. Sí, hasta la fecha había yo viajado en la mula del fraile,[1] o sea a pie, en burro, en mulo,[2] a caballo, en carro, en coche, en tren, en bote, en goleta, en bergantín, en vapor de río, en vapor de mar; pero no me había pasado nunca por la cabeza[3] tener que viajar en... buey. Me pareció algo ridículo y depresivo, pero me di[4] como excusa para resignarme el que los egipcios no se creyeron deshonrados por adorar al insigne Apis, y que además no estaba el camino de la Sierra, después de un invierno feroz,[5] para hacer la gracia de[6] subirlo a pie, ni siquiera en mula. El guía me dió algunas explicaciones para mi gobierno.[7] Lo que en el buey sirve de bozal y de freno es un hico que se amarra a la argolla de hierro que se le pone en la nariz al pobre animal. Cuando se quiere arrendar a la derecha, se pasa el hico por sobre el cuerno derecho, y cuando a la izquierda, por sobre el cuerno izquierdo. La cincha debe estar muy tensa, porque el animal tiene el lomo muy movedizo. Regularmente se le monta en angarilla, pero hasta allí no llegó mi filosofía, y le hice poner una silla de fuste alto y fuerte.

Calzón, el gran Calzón, mi bagaje, era un buey potente, pero el más flemático, testarudo y lerdo que jamás[8] rumió ricos pastos en las dehesas de la Sierra. Era imposible sacarlo de su andar lento y acompasado. En balde[9] resultaron los golpes aplicados con el talón y los garrotazos dados en el pescuezo. Positivamente deploré no haberme calzado mis espuelas para poder rasgarle los ijares al perezoso animal. Tuve al fin que dejarlo andar a su gusto, estimulándolo de vez en cuando con el grito de ¡buey! lanzado guturalmente, a usanza arhuaca.

Florentino Goenaga (Colombiano)

Chapter Footnotes:

[1] en «la mula del fraile,» “shankshire’s ponies”; on foot. VARIANT: «Un ratito a pie y otro caminando.»

[2] en mulo, on muleback. Compare with a lomo de mulo.

[3] no me había pasado ... por la cabeza, had not entered my head. VARIANT: No se me había ocurrido.

[4] me di. Note the reflexive form.

[5] un invierno feroz. In tropical Spanish America they call the rainy season invierno. Feroz refers here to the abundance of rainfall, rather than the degree of cold.

[6] hacer la gracia de. From gracia, ‘A funny, foolish act.’ VARIANT: Hacer la locura de.

[7] para mi gobierno, for my own guidance.

[8] el más ... que jamás .... Note this way of qualifying an object which brings effectively together the general qualities of the object and the particular attributes bearing specially on the subject discussed.

[9] En balde, In vain.

17.—EN UN VELORIO
(to the vocabulary section)

A eso de[1] la una de la madrugada, el velorio está en su punto.[2] Tres o cuatro jóvenes, en la puerta de la calle, charlan, disputan, manotean, y hasta lanzan alguna pedrada a un gato, que tiene la mala ocurrencia de dejarse ver por aquellos contornos; y al cual, le aciertan casualmente, causando esto sumo regocijo al grupo, que no sabe cómo celebrar el tino del que tan flaco servicio[3] le acaba de hacer al micho.

Luego se llega al capítulo de las travesuras y de las maldades, con los que se rinden al sueño; y hay aquello de[4] pintorrear con un corcho quemado, al que duerme en un rincón y ronca estrepitosamente. Las risotadas empiezan a ser ruidosas, sobre todo, cuando a otro que se ha quedado dormido con la boca abierta, le introducen en ella un cabo de tabaco, sin que lo sienta la víctima de la maldad; o bien cuando le ponen un enorme sombrero de tres picos,[5] hecho de un periódico o, lo atan con un pañuelo a la silla, y en seguida lo despiertan con urgencia[6] haciendo que el hombre[7] se asuste, trate de levantarse, y con la brusca sacudida impresa a la silla, caiga con ella boca abajo,[8] causando grande estrépito; a cuyo ruido todas las mujeres que estaban dormidas en el cuarto, se despiertan sobresaltadas creyendo nada menos que[9] los techos se desploman.

Una vez que se reponen, conocida y hasta celebrada la causa de la sorpresa que han experimentado, para hallar entonces motivo de charla, porque las mujeres no callan sino cuando duermen, si bien las hay que hasta hablan en sueños, pregunta una la hora que es; otra añade que tiene frío; y alguna, sintiendo así como[10] una penita en el estómago,[11] según lo asevera, trata de buscar algo que la conforte: pero es lo malo, que[12] han concluido ya con todo, los que están en el comedor dejando sólo los huesos de las aceitunas; por lo que, no hay otro recurso que hacer chocolate.

F. de Paula Gelabert (Cubano)

Chapter Footnotes:

[1] A eso de, In the neighborhood; at about.

[2] en su punto, is at its height.

[3] tan flaco servicio, equivalent to such a doubtful service.

[4] aquello de, that of.

[5] sombrero de tres picos, three-cornered hat.

[6] con urgencia, insistently.

[7] el hombre, that individual. A familiar way of referring to a man, either when speaking to, or about him: «¡Hola! ¿que dice el hombre?» «Salí a cazar con Juan; pero al hombre se le agotaron las municiones y tuvimos que volver.»

[8] boca abajo, face downward.

[9] nada menos que, nothing less than; at the very least.

[10] así como, something like. VARIANT: Algo así como.

[11] una penita en el estómago (Cuba), to be hungry.

[12] pero es lo malo, que, but it is unhappily true that; but it is the sad fact that.

18.—LA FIESTA DE GUADALUPE[1]
(to the vocabulary section)

Positivamente, el que quiera ver y estudiar un cuadro auténtico de la vida mejicana, el que quiera conocer una de las tradiciones más constantes de nuestro pueblo, no tiene más que[2] tomar un coche del ferrocarril urbano que sale de la Plaza de Armas cada diez minutos, conduciendo a la Villa una catarata de gente que se desparrama de los veinte wagones que constituyen cada tren, al llegar a la Villa de Guadalupe. Es la ciudad entera de Méjico que se traslada al pie del Santuario, desde la mañana hasta la tarde, formando una muchedumbre confusa, revuelta, abigarrada, pintoresca, pero difícil de describir.

Allí están todas las razas de la antigua colonia, todas las clases de la nueva república, todas las castas que viven en nuestra democracia, todos los trajes de nuestra civilización, todas las opiniones de nuestra política, todas las variedades del vicio y todas las máscaras de la virtud, en Méjico.

Nadie se exceptúa y nadie se distingue: es la igualdad ante la virgen; es la idolatría nacional.

Allí se codea la dama encopetada, de mantilla española o de velo de Chantilly, que estamos acostumbrados a ver balanceándose sobre sus altos tacones en las calles de Plateros, con la india enredada de Cuautitlán o de Atzcapotzalco; allí se confunde cubierto de polvo, el joven elegante de cuello abierto, de pantalón à la patte d’éléphant que luce sus atractivos femeniles en el Zócalo, con el tosco y barbudo arriero de Ixmiquilpan o con el indio medio desnudo de las comarcas de Texcoco, de Ecatepec y de Zumpango, o con el sucio lépero de la Palma o de Santa Ana. Y no existen allí las consideraciones sociales; los carruajes de los ricos se detienen a orillas del pueblo, lo mismo que los coches simones, lo mismo que los trenes del ferrocarril. Todo el mundo se apea y se confunde entre la multitud; el millonario va expuesto a ser pisoteado por el pordiosero y despojado de su reloj por el pillo. La señorona estruja sus vestidos de seda con los inmundos arambeles de la mendiga y con las calzoneras de cuero del peregrino de tierra adentro.[3] No se puede entrar en el santuario sino a empellones[4]; no se puede circular por la placita sino dejándose arrastrar por una corriente inevitable.

En los días subsiguientes, la ciudad santa de Guadalupe que, como todas las ciudades santas y focos de[5] devoción, es un lugarejo triste y desolado, no presenta de notable más que el inmenso basurero en que la deja convertida la devoción de los fieles mejicanos.

Ignacio Manuel Altamirano (Mejicano)

Chapter Footnotes:

[1] Guadalupe, a village within the Federal District of Mexico, where the celebrated shrine of Our Lady of Guadeloupe is to be found.

[2] no tiene más que, need do nothing more than; has only to take.

[3] de tierra adentro, from the remote interior.

[4] a empellones, by pushing and elbowing.

[5] focos de, centers of.

19.—SUCRE
(to the vocabulary section)

No es que en Sucre faltaran hoteles—aunque de esto hablaré más adelante—pero yo tenía que atenerme a los bodegones, vulgo[1] picanterías.

Las picanterías son establecimientos plebeyos, especie de tabernas bolivianas, donde se expenden los famosos picantes: guisos condimentados con ají, locoto u otros botafuegos que hacen llorar a quien no está acostumbrado a tan rabiosos manjares. Son platos fuertes, muy fuertes, hechos de carne, pollo, perdiz, boga y papas. De ahí que para placar los furores del ají (pimiento picante) se beba mucha chicha. Por esto los bolivianos de la altiplanicie son tan famosos bebedores.

Las demás comidas nacionales son el puchero, que más bien es un pote u olla podrida,[2] y el chupe, compuesto de papas cocidas en agua o en leche, a las que se añaden espigas de maíz tierno (choclos), queso, manteca y sal, amén de alguna tajada suculenta, con lo que resulta un plato tan excelente como barato, pues no viene a costar más arriba de[3] dos reales.

Ciro Bayo (Español)

Chapter Footnotes:

[1] vulgo. In this case an adverb: vulgarly; in common parlance.

[2] olla podrida. A classic Spanish dish composed of different sorts of meats and vegetables boiled together.

[3] no viene a costar más arriba de, doesn’t cost above. VARIANT: No cuesta más de.

20.—EL MATE
(to the vocabulary section)

Aunque el arte de hacer una buena taza de té es algo sagrado, que sólo lo hace la dueña de casa[1] en una familia inglesa, el cebar mate[2] bien es aún más difícil y en algunas familias antiguas sólo lo hacían sirvientes especiales llamadas cebadoras de mate. La palabra cebar nos expresa además la idea de mantener, alimentar, sustentar algo en estado floreciente. Se quiere indicar con la frase «cebar mate,» no el acto de llenar el mate con agua caliente, sino mantener ese mate en condiciones siempre apetitosas. Es una función tan sagrada como la de las mismas Vestales para algunos materos intransigentes....

El mate debe ser tomado caliente; sólo así es agradable al paladar; en estas condiciones el agua disuelve mayor cantidad de los principios solubles de la yerba, entre los cuales los hay aromáticos, que dan sabor agradable a la infusión. No debe ser bebido, sin embargo, demasiado caliente, pelando, como se dice vulgarmente: en estas condiciones el mate es desagradable y la cebadura queda inutilizada; lo que se expresa diciendo que la «yerba se ha quemado».

Igualmente el mate frío, es decir, tibio, es detestable, sólo sirve para producir dolores de vientre.[3]

Sin embargo, la misma yerba puesta en maceración con agua fría, nos da una bebida agradable que no tiene los inconvenientes del mate frío y que lleva el nombre de tererere.

Si cebar mate es difícil, no lo es menos[4] saberlo tomar con la compostura debida.

El que no sabe tomar mate, el chambón, se conoce a la legua[5]; toma el mate de una manera tal, que si los franceses conocieran la estética del matero clasificarían de gauche; inclina demasiado la cabeza como si se fuera a tragar la bombilla o a comerse el mate: Los carrillos se deprimen en virtud de la presión atmosférica y arruga la cara de tal manera que[6] causa espanto. Los ojos se salen de sus órbitas, como si tratara de buscar una moneda caída en una laguna; inclina el cuerpo y hace contorsiones tales, como si hubiese tragado una espina. Espectáculo horrendo que conmueve las fibras más sensibles[7] de un espectador de buen gusto.

Pedro N. Arata (Argentino)

Chapter Footnotes:

[1] dueña de casa, the lady of the house; housewife.

[2] cebar mate, to prepare and serve «mate»; to infuse and serve «Paraguay tea.»

[3] dolores de vientre, stomach-ache.

[4] no lo es menos, it is no less (difficult).

[5] se conoce a la legua, can be recognized from afar.

[6] de tal manera que, in such a (horrible) manner as to.

[7] las fibras más sensibles (del corazón), to move the most hardened (heart).

21.—¡A LA CÁRCEL TODO CRISTO![1]
(to the vocabulary section)

CRÓNICA DE LA ÉPOCA DEL VIRREY INGLÉS

Aquella noche quiso su excelencia[2] convencerse personalmente de la manera como se obedecían sus prescripciones. Después de las once, y cuando estaba la ciudad en plena[3] tiniebla, embozóse el virrey en su capa y salió de Palacio.[4]

A poco andar[5] tropezó con una ronda; mas reconociéndolo el capitán, lo dejó seguir tranquilamente, murmurando:—Vamos, ya pareció aquéllo[6]! También su excelencia anda de galanteo[7] y por eso no quiere que los demás tengan un arreglillo y se diviertan.

Y el virrey encontró otras tres rondas, y los capitanes le dieron las buenas noches,[8] y le preguntaron si quería ser acompañado y se derritieron en cortesías, y le dejaron libre el paso.

Sonaron las dos y el virrey, cansado del ejercicio, se retiraba ya a dormir, cuando le dió en la cara la luz del farolillo de la quinta ronda, cuyo capitán era Juan Pedro Lostaunau.

—¡Alto! ¿Quién vive?[9]

—Soy yo, Juan Pedro, el virrey.

—No conozco al virrey en la calle, después de las diez de la noche. ¡Al cuartel el vagabundo[10]!

—Pero, señor capitán....

—¡Nada! El bando es bando[11] y, ¡a la cárcel todo Cristo[12]!

Al siguiente día quedaron destituidos de sus empleos los cuatro capitanes, que por respeto[13] no habían arrestado al virrey, y los que los reemplazaron fueron bastante enérgicos para no andarse en contemplaciones,[14] poniendo en breve término a los desórdenes.

El hecho es que pasó la noche[15] en el calabozo de la cárcel de la Pescadería, como cualquier pelafustán, todo un[16] Ambrosio O’Higgins, marqués de Osorno, barón de Ballenari, teniente general de los reales ejércitos y trigésimosexto virrey del Perú por S. M.[17] Carlos IV.

Ricardo Palma (Peruano)

Chapter Footnotes:

[1] todo Cristo, everyone, no matter how exalted his station; everybody.

[2] su excelencia, his excellency.

[3] en plena, in the most complete.

[4] de Palacio, from the Government Palace. Note the use of de instead of del and similarly, the form a Palacio is used instead of al.

[5] A poco andar, After walking a few steps; soon.

[6] ¡ya pareció aquéllo! now I understand that (the previously given order, i.e. “To prison with every midnight prowler!”)

[7] de galanteo, goes courting.

[8] dieron las buenas noches, passed the time of night; wished him good evening.

[9] ¿Quién vive? Who goes there?

[10] ¡Al cuartel el vagabundo! Note the use of the definite article, which makes the adjective more emphatic.

[11] El bando es bando, The law is the law; orders are orders.

[12] y, [por lo tanto] ¡a la cárcel!, to the guardhouse; to the lockup.

[13] por respeto, out of respect.

[14] no andarse en contemplaciones; not to stand upon ceremony; to employ harsh measures.

[15] pasó la noche, he spent the night.

[16] todo un, as exalted a personage as.

[17] S. M. = Su Majestad, His Majesty.

22.—TERTULIAS
(to the vocabulary section)

—Pues diré: dichosa época y dichosos días aquéllos en que se llamaba tertulia al último corredor de los teatros, y tertulianos a los que allí iban a disputar y acalorarse sobre el mayor o menor mérito de Tertuliano[1]! Y no porque entonces no hubiera cuentos y chismes, sino que la gente no se reunía ex profeso[2] para denigrar e infamar al prójimo, pues sólo lo hacían cuando buenamente se presentaba la ocasión,[3] por lo cual eran muchos los que escapaban. En aquellos primeros días de las tertulias unos cuantos religiosos ponían en las nubes un libro viejo; pero hoy se echa por los suelos[4] la honra de hombres y mujeres. Encontrábanse entonces alguno u otro defecto en las obras de los clásicos griegos y latinos; pero hoy se buscan y desentierran faltas de personas vivientes: citábanse los nombres de los difuntos de siglos atrás[5] para encomiarlos; hoy se recuerdan los nombres y apellidos de los que en nuestros días murieron, para hollar su memoria y deslustrar sus pasadas acciones ...; ¡o tempora! ¡o mores! que aquí cae bien esta exclamación.

Todavía felices[6] y aun felicísimos los días en que el nombre de tertulia—se dió a reuniones donde por la noche se jugaba a la gallina ciega[7] y al escondite:—que en estos juegos, no había más inconveniente sino que alguna niña se dejara vendar los ojos por mano de quien ella bien quería; o que se escondiese en tal paraje donde estaba cierta y segura que derechito iban a dar con ella sin necesidad de buscarla. Estos procurados incidentes, lejos de ofender la sociedad, supongo yo, como es de suponerse,[8] que estrecharían más los vínculos entre las familias, siendo origen y motivo de tal cual[9] matrimonio. Pero, ¿qué es lo que trae la murmuración, que es el alma de las más de[10] nuestras tertulias? Desatar los lazos más estrechos, denigrar los nombres más bien puestos,[11] insultar las cenizas de los que bajaron al sepulcro,[12] dar apodos de vicios a todas las virtudes; no respetar la soltera, no cuidarse del recogimiento de la viuda, reírse de la buena fama de la casada, hacer mofa del[13] marido! ... ¡o tempora! ¡o mores! que mejor está aquí la exclamación.

J. M. Cárdenas (Cubano)

Chapter Footnotes:

[1] de Tertuliano. The author plays with words in order to contrast former tertulianos (‘theatre goers’) with the tertuliano (‘one of a number of friends belonging to the same set’).

[2] ex profeso, on purpose.

[3] cuando ... se presentaba la ocasión, when the opportunity presented.

[4] por los suelos, trample under foot.

[5] siglos atrás, centuries past.

[6] Todavía felices, Happy still. VARIANT: Felices, con todo (after all has been said) los días.

[7] la gallina ciega, blindman’s buff.

[8] como es de suponerse, as must be supposed.

[9] tal cual matrimonio, this or the other marriage.

[10] de las más de nuestras, of the greater part of our social reunions (gatherings).

[11] los nombres más bien puestos, the most highly respected names.

[12] que bajaron al sepulcro, the dead.

[13] hacer mofa del, to burlesque; to make a mockery of.

23.—BOGOTÁ
(to the vocabulary section)

Pero, me diréis, ¿los bogotanos no pasean, no tienen un punto de reunión, un club, una calle predilecta, algo como los bulevares, nuestra calle Florida,[1] el Ringstrasse de Viena, el Unter den Linden de Berlín, El Corso de Roma, el Broadway de New York, o el Park Lane de Londres? Sí, pero todo en uno: tienen el Altozano. Altozano es una palabra bogotana para designar simplemente el alto de la catedral, que ocupa todo un lado de la plaza Bolívar, colocado sobre cinco o seis gradas, y de un ancho de diez a quince metros. Allí por la mañana, tomando el sol,[2] cuyo ardor mitiga la fresca atmósfera de la altura, y por la tarde de las cinco a las siete, después de comer (el bogotano come a las cuatro), todo cuanto la ciudad tiene de notable[3] en política, en letras o en posición, se reune diariamente. La prensa, que es periódica, tiene poco alimento para el reportaje en la vida regular y monótona de Bogotá; con frecuencia el Magdalena se ha regado con exceso,[4] los vapores que traen la correspondencia se varan, y se pasan dos o tres semanas sin tener noticias del mundo. ¿Dónde ir a tomar la nota del momento,[5] el chisme corriente, la probable evolución política, el comentario de la sesión del senado[6]? Al Altozano. Todo el mundo se pasea de lado a lado. Una bolsa, un círculo literario, un areópago, una coterie, un salón de solterones, una coulisse de teatro, un forum, toda la actividad de Bogotá en un centenar de metros cuadrados: tal es el Altozano. Si los muros silenciosos de esa iglesia pudieran hablar, ¡qué bien contarían la historia de Colombia, desde las luchas de precedencia y etiqueta[7] de los oidores y obispos de la colonia, desde las crónicas del Carnero bogotano, hasta las conspiraciones y levantamientos!

Miguel Cané (Argentino)