Diz' el lobo al león qu' el asno tal nasciera (c. 903).

Léase, pues, sin sinalefa, con sus 16 sílabas:

Vy una apuesta dueña seer en el su estrado (910).

Sin embargo, no hallo medio de evitar la sinalefa en la c. 911, a no ser que cada hemistiquio forme verso aparte y el primero sea de ocho y el segundo de siete sílabas:

Nunca vy tal como ésta, ¡sy Dios me dé salud!

Si se admite lo primero, sería preferible escribir a lo romance la cuaderna vía.

Lo mismo la 912, donde la sinalefa no ha lugar:

Poco salya de casa: era como salvaje.

Al revés, el primero de siete y el segundo de ocho, si no se omite la e final de guárdeme:

De mensajero malo ¡guárdeme Santa María! (913).

Pero no cabe omisión alguna en:

Ayna yerra ome, que non es aperçebudo (922).
Que nunca mal rretrayas a furto nin en conçejo (923).

Hay que decir, por consiguiente, que en el tetrástrofo de Hita cabe igualmente el hemistiquio de siete y el de ocho sílabas en sus cuatro combinaciones:

7+7, 8+8, 7+8, 8+7.

Fuera de estos casos, la copia está errada por los copistas y admite corrección. Aún algunos hemistiquios de ocho creo yo serían de siete en el original; pues pronunciando el Arcipreste como el pueblo, haría más contracciones, por ejemplo: d' por de, qu' por que, 'l por el, etc. No me he atrevido a llevar al extremo este principio, aunque lo practico a veces. Alguna que otra hállanse segundos hemistiquios agudos de ocho sílabas; pero sabido es que la sílaba última en todas las métricas se enseña que suena menos fuerte, de manera que pudiera tomarse como por grave esa sílaba aguda final:

Que fecha la conclusyón en criminal acusaçión.
Non podía dar lyçencia para aver conpusiçión (370).

Y aun en el primer hemistiquio:

Qu' él avíe poder del rrey, en la su comisión (371).

Las combinaciones de hemistiquios en cada tetrástrofo son muy variadas.

Ejemplos: 8+7, 7+8, 8+7, 8+8 en la copla 931; 7+7, 7+8, 7+7, 7+8, en la 930; 7+7, 8+8, 7+8, 8+7, en la 933.

No pocas composiciones del Arcipreste se han analizado mal métricamente por no haberse separado bien los versos (véase, por ejemplo, en Puyol); yo los he dividido como lo están pidiendo ellos mismos.

Conviene particularizar aquí las demás clases de versos y estrofas del Arcipreste, aunque no sea más que para admirar la riqueza que introdujo en esta parte este poeta revolucionario, quiero decir extraordinario, que supo campar por sí e inventar lo que nadie había soñado.

Además del tetrástrofo, tan variado como hemos visto en versos de 16 y de 14 sílabas en dos hemistiquios, quiso el Arcipreste "dar algunos leçion e muestra de metrificar e rrimar e de trobar; ca trobas e notas e rrimas e ditados e versos que fiz conplidamente, segund que esta çiencia requiere" (Introd.). De hecho nos dió en su libro versos de todas clases y estrofas variadísimas (24 clases de estrofas además del tetástrofo), como antes de él no se conocían y pocos después de él abarcaron.

Versos dodecasílabos y endecasílabos ha creído hallar Puyol en las coplas 1049-1058 y 1678-1683, respectivamente; pero véanse en su lugar cómo, naturalmente, han de dividirse. Además, pues, de los versos de 14 y 16 sílabas del tetrástrofo, hay los versos siguientes:

Octosílabos en las coplas 1710-1719, 1720-1728, 1650-1660, 987-992, 1668-1672, 1059, 1060-1066, 959-971, 997-1005, 33-43.

Heptasílabos en las coplas 1635-1641, 1678-1683, 1661-1667, 1673-1677, 1684, 1685-1689, 21-32.

Hexasílabos en las coplas 1049-1058, 1642, 1649, 1022, 1023-1042.

Pentasílabos en las coplas 1678-1683.

Tetrasílabos en las coplas 1661-1667, 20-43, 1678-1683.

Mayor es la riqueza de combinaciones de los versos en estrofas y de las estrofas entre sí en toda la composición.

1. Estrofas de diez versos: heptasílabos, menos los 2.º, 5.º y 10, y consonantados los 1.º, 4.º, los 2.º, 5.º, los 3.º, 6.º, 7.º, los 8.º, 9.º, y el último con el último de todas las estrofas y con el de la primera, que es de cuatro versos, los tres primeros consonantados (c. 1661-1667).

2. Estrofas de nueve versos octosílabos, consonantando los 1.º, 3.º, 5.º, 7.º y los 2.º, 4.º, 6.º, 8.º, y el último de todas las estrofas entre sí y con el 3.º de la primera estrofa, que es de tres versos, los dos primeros pareados (c. 987-992).

3. Estrofas de ocho versos heptasílabos, consonantando los 1.º, 3.º, los 2.º, 4.º, 5.º, 8.º y los 6.º, 7.º Además el consonante del primer verso de cada estrofa es el mismo del último de la anterior, y la primera estrofa es de cuatro versos consonantando los 1.º, 4.º, y los 2.º, 3.º (c. 1673-1677).

4. Estrofas de ocho versos octosílabos, consonantando los 1.º, 3.º, 5.º y los 2.º, 4.º, 6.º, luego los 7.º, 8.º, de todas las estrofas entre sí y con la estrofilla primera de cuatro versos (c. 1060-1066).

5. Estrofas de siete versos hexasílabos en combinación de a, b, a, b, a, b, y el final de 14 sílabas agudo, como estrambote, concertando el de todas las estrofas (c. 1049-1058).

6. Estrofas de siete versos: 1.º, 3.º, 5.º y 6.º, tetrasílabos agudos consonantados, y 2.º, 4.º, y 7.º, hectasílabos consonantados (c. 1678-1683).

7. Estrofas de siete versos consonantando los 1.º, 3.º, 5.º, y los 2.º, 4.º, 6.º, 7.º, todos hexasílabos menos el tetrasílabo último (c. 1642-1649).

8. Estrofas de siete versos octosílabos, consonantando los 1.º, 3.º, los 2.º, 4.º, 7.º y los 5.º, 6.º (c. 959-971).

9. Estrofas de siete versos octosílabos, consonantando los 1.º, 3.º, 5.º, los 2.º, 4.º, 6.º, 7.º (c. 997-1005).

10. Estrofas de siete versos heptasílabos, consonantando los 1.º, 3.º, los 2.º, 4.º, 7.º, los 5.º, 6.º (c. 1635-1641).

11. Estrofas de seis versos heptasílabos, consonantando los 1.º, 2.º, los 3.º, 4.º, y los 5.º y 6.º (c. 1721-1728).

12. Estrofas de seis versos heptasílabos, consonantando los 1.º, 2.º, 4.º, 5.º, y los 3.º, 6.º (c. 1685-1689).

13. Estrofas de seis versos, los dos primeros de 16 ó 14 sílabas y los otros cuatro octosílabos, consonantando los 1.º, 2.º, 3.º, 6.º, y los 4.º, 5.º (c. 1668-1672).

14. Estrofas de seis versos octosílabos, consonantando los 1.º, 3.º, 5.º, y los 2.º, 4.º, 6.º (c. 1710-1719).

15. Estrofas de seis versos, consonantando los octosílabos 1.º, 2.º, 4.º, 5.º, y los tetrasílabos 3.º, 6.º (c. 33-43).

16. Estrofas de cinco versos hexasílabos, consonantando los 1.º, 2.º, y los 3.º, 4.º, y el 5.º con los cuatro de la primera estrofa (c. 1023-1042).

17. Estrofa de cuatro versos octosílabos, consonantando los tres primeros entre sí, y el cuarto de todas las estrofas con el pareado del principio de la composición (c. 1651-1660).

18. Estrofas de cuatro versos octosílabos, consonantando los tres primeros entre sí y el cuarto de todas las estrofas con la estrofa primera (c. 21-32; 116-120).

19. Estrofa de cuatro versos tetrasílabos, todos consonantados (c. 20).

20. Estrofa de cuatro versos hexasílabos, dos consonantados (c. 1022).

21. Estrofa de cuatro versos de siete sílabas, consonantados 1.º con 3.º y 2.º con 4.º (c. 1059).

22. Estrofa de dos versos octosílabos, consonantados (c. 1650 y 115).

Ediciones del Arcipreste puede decirse que no las hay. Don Tomás Antonio Sánchez, en el tomo IV de su Colección de poesías castellanas anteriores al siglo XV (año 1790, Madrid), formó un texto arbitrario de los tres códices, escardó lo que le pareció ir contra la moral, confundió la ortografía y dejó sin explicar la mayor parte del glosario. Janer (tomo 57, Bibliot. Rivadeneyra, 1864) enmendó yerros de lectura y entremetió los trozos suprimidos; pero sólo tuvo en sus manos el códice de Gayoso y fué menos sincero que su predecesor. Ducamin tuvo intención de hacer la edición crítica, pero se entró en el claustro sin hacerla.

Le debemos, sin embargo, el mayor servicio que pudo hacer al libro del Arcipreste: hizo la edición paleográfica (Toulouse, 1901), recogiendo en su obra las variantes de los códices G y T al pie del texto íntegro del códice S, que tuvo por el mejor. Con este trabajo, que pocas veces habrá que recurrir a los códices, la edición estaba preparada. Adviértase que los códices G y T carecen de títulos y divisiones, que se hallan en S, de manera que no son del Arcipreste.

Los manuscritos principales del Libro de Buen Amor son:

El manuscrito G o de D. Benito Martínez Gayoso, que hoy es propiedad de la Academia Española y fué escrito el año 1389, esto es, cuarenta y un años después de escribir el autor su libro. Es, sin duda, el mejor, aunque Ducamin prefiera el manuscrito S por razones secundarias, pues G tiene ortografía más popular y más antigua y sus versos constan mejor que los de S, que se ve añadido y cambiado no poco por dar claridad al texto. Yo le sigo siempre que las variantes de los otros no prueben estar errado.

El manuscrito T o de la Catedral de Toledo, que hoy está en la Biblioteca Nacional (vitrina 4-8), concuerda más en todo con G que con S y es de la misma época que G, lo cual comprueba la preferencia que doy a G, pero tiene más erratas. Otra copia del de Toledo en la Nac. Dd., 14.

El manuscrito S o del Colegio Mayor de San Bartolomé, de Salamanca, que hoy para en la Biblioteca Real, es el más moderno de los tres, de principios del siglo XV, su ortografía más complicada y conserva más trozos que los otros dos. Estas dos razones movieron a Ducamin a darle la preferencia; yo prefiero atenerme al texto más antiguo en todo caso y a la más antigua ortografía.

Los tres fueron impresos por Ducamin: S íntegramente, y los otros dos al pie en las variantes. Mi edición se atiene, en cuanto es posible, al texto más antiguo, que es G, corrigiendo por los demás y siempre con la ortografía del texto de donde las palabras se toman. Pero en todos los códices hay muchos versos de deslavazada expresión y en el cuento de sílabas echados a perder, por comezón de aclarar el texto.

Cuanto a la ortografía, conservo la de los códices y sólo pongo z por la ζ y ς de Ducamin, cuando responden a esta letra, dejando s en los trozos de G, cuando la llevan. Por nn siempre pongo ñ, como hizo Ducamin. El signo que responde a la conjunción y o et del latín, lo transcribo siempre é, pues escribiéndose indistintamente e y et en los libros de entonces y no evitándose el hiato en la poesía de aquellos tiempos, no creo que debía poner a capricho una u otra forma. Para que el lector no informado lea sin tropezar el texto, paréceme advertirle que f, ff y h tenían un mismo sonido, el de la h aspirada andaluza; que ç sonaba siseada, y todavía más suavemente z; que j, i, g sonaban como gi en italiano, menos g con a, o, u, hablando en general, pues a veces está por j y otras veces para que sonase como γ escribíase gua, gualardón; que b y v sonaban como hoy, esto es, v como b más suave entre vocales; que x valía lo que la ch francesa y ch lo mismo que ahora en castellano; que a menudo va la n sin tilde, pero que sonaba como ñ cuando está por ella en las voces que hoy la conservan; que ante labial siempre sonó n, como se halla en el texto, y no m.[D]

He arreglado enteramente la acentuación, que entonces no la había, y la puntuación, no menos que la unión en cada palabra de las sílabas que la forman. Los poetas medioevales empleaban siempre el hiato sin escrúpulo, y hase de tener en cuenta al leer sus versos; cuando lo evitaban era mediante la sinalefa, escribiendo entonces las dos palabras juntas como las pronunciaban; yo en este caso las separo, conforme al uso moderno, echando mano del apóstrofo o virgulilla superior que indica la vocal suprimida. No se hagan sinalefas al leer donde no las hay. Para no multiplicar las notas he puesto el Indice, donde se puede acudir cuando se dude del significado de una palabra.

Julio Cejador.


LIBRO DE BUEN AMOR[E]

IESUS NAZARENUS REX JUDÆORUM

ESTA ES ORAÇIÓN QU'EL AÇIPRESTE FIZO Á DIOS, QUANDO COMENÇÓ ESTE LIBRO SUYO

1

Señor Dios, que á los jodíos, pueblo de perdiçión,

Sacaste de cabtivo del poder de Faraón,

A Daniel sacaste del poço de Babilón:

Saca á mi coytado desta mala presión.

2

Señor, tú diste graçia á Ester la reyna,

Ant'el rrey Asuero ovo tu graçia dina.

Señor, dame tu graçia é tu merçed ayna,

Sácame desta lazeria, desta presión...

3

Señor, tú que sacaste al Profeta del lago,

De poder de gentiles sacaste á Santiago,

A santa Marina libreste del vientre del drago:

Libra a mí, Dios mío, desta presión do yago.

4

Señor, tú que libreste á la santa Susaña,

Del falso testimonio de la falsa conpaña:

Líbrame tú, mi Dios, desta coyta tan maña,

Dame tu misericordia, tira de mí tu saña.

5

A Jonás, el Profeta, del vientre de la ballena,

En que moró tres días dentro en la mar llena,

Sacástelo tú sano, como de casa buena:

Mexías, tú me salva sin culpa é sin pena.

6

Señor, á los tres niños de muerte los libreste,

Del forno del grand fuego syn lisión...,

De las ondas del mar á sant Pedro tomeste:

Señor, de aquesta coyta saca al tu açipreste.

7

Aun tú, que dixiste á los tus servidores

Que con ellos serías ante reys dezidores

E les dirías palabras, que fabrasen mejores:

Señor, tú sey comigo, guárdame de traydores.

8

Nonbre profetizado fué grande Hemanuel

Fijo de Dios muy alto, Salvador de Ysrael;

En salutaçión al ángel Grabiel

Te fizo çierta desto, tu fueste çierta dél.

9

Por esta profeçía é la salutaçión,

Por el nonbre tan alto, Hemanuel, salvaçión:

Señora, dame graçia, dame consolaçión,

Gáname del tu fijo graçia é bendiçión.

10

Dame graçia, Señora de todos los señores,

Tira de mí tu saña, tira de mí rencores:

Ffaz que todo se torne sobre los mescladores,

Ayúdame, Gloriosa, Madre de pecadores.


Intellectum[F] tibi dabo, et instruam te in via hac, qua gradieris: firmabo super te oculos meos. El profeta David, por Spíritu Santo fablando, a cada uno de nos dize en el psalmo triçesimo primo del verso dezeno, que es el que primero suso escreví. En el qual verso entiendo yo tres cosas, las quales dizen algunos doctores philósophos que son en el alma é propiamente suyas; son estas: entendimiento, voluntad é memoria. Las quales digo, si buenas son, que traen al alma conssolaçión é aluengan la vida al cuerpo é dánle onrra con pro é buena fama. Ca por el buen entendimiento entiende onbre el bien é sabe dello el mal. E por ende, una de las petiçiones que demandó David á Dios, porque sopiese la su Ley, fué ésta: Da michi intellectum, etc. Ca el ome, entendiendo el bien, avrá de Dios temor, el qual es comienço de toda sabidoría, de que dize el dicho Profecta: Initium Sapientiæ timor Domini. Ca luego es el buen entendimiento en los que temen á Dios. E por ende sigue la razón el dicho David en otro logar, en que dize: Intellectus bonus omnibus facientibus eum, etc. Otrosí dize Salomón en el libro de la Sapiençia: Qui timet Dominum, façiet bona. E esto se entiende en la primera rrazón del verso, que yo començé en lo que dize: Intellectum tibi dabo. E desque está informada é instruyda el alma, que se ha de salvar en el cuerpo limpio, pienssa é ama é desea ome el buen amor de Dios é sus mandamientos. E esto atal dize el dicho Profecta: Et meditabor in mandatis tuis quæ dilexi. E otrosi desecha é aborresçe el alma el pecado del amor loco deste mundo. E desto dize el salmista: Qui diligitis Dominum, odite malum, etc. E por ende se sigue luego la segunda rrazón del verso que dize: Et instruam te. E desque el alma con el buen entendimiento é la buena voluntad, con buena rremenbrança escoge é ama el buen amor, que es el de Dios, é pónelo en la çela de la memoria, porque se acuerde dello trae al cuerpo á fazer buenas obras, por las quales se salva el ome. E desto dize San Joan Apóstol en el Apocalipsi, de los buenos que mueren bien obrando: Beati mortui, qui in Domino moriuntur: opera enim illorum sequuntur illos. E dize otrosi el Profecta: Tu reddes unicuique juxta opera sua. E desto concluye la terçera rrazón del verso primero, que dize: In via hac qua gradieris: firmabo super te oculos meos. E por ende devemos tener sin dubda que obras sienpre están en la buena memoria, que con buen entendimiento é buena voluntad escoje el alma é ama el amor de Dios por se salvar por ellas. Ca Dios por las buenas obras, que faze ome en la carrera de salvaçión, en que anda, firma sus ojos sobre él. Et esta es la sentençia del verso, que enpieça primero: Breve, como quier que á las vegadas se acuerde pecado é lo quiera é lo obre, este desacuerdo non viene del buen entendimiento, nin tal querer non viene de la buena voluntad, nin de la buena obra non viene tal obra; ante viene de la franqueza de la natura humana, que es en el ome, que se non puede escapar de pecado. Ca dize Catón: Nemo sine crimine vivit. E dízelo Job: Quis potest facere mundum de inmundo conceptum semine? Quasi dicat: Ninguno, salvo Dios. E viene otrosí de la mengua del buen entendimiento, que lo non ha estonçe, porque ome piensa vanidades de pecado. E deste tal penssamiento dize el salmista: Cogitationes hominum vanæ sunt. E dize otrosí á los tales, mucho disolutos é de mal entendimiento: Nolite fieri sicut equus et mulus, in quibus non est intellectus. E aun digo que viene de la pobledat de la memoria, que non está instructa del buen entendimiento; ansí que non puede amar el bien nin acordarse dello para lo obrar. E viene otrosí esto por rrazón que la natura umana, que más aparejada é inclinada es al mal que al bien, é á pecado que á bien: esto dize el Decreto. E estas son algunas de las rrazones, porque son fechos los libros de la ley é del derecho é de castigos é constunbres é de otras çiençias. Otrosí fueron la pintura é la escriptura é las ymágenes primeramente falladas por rrazón que la memoria del ome desleznadera es: esto dize el Decreto. Ca tener todas las cosas en la memoria é non olvidar algo más es de la Divinidat que de la umanidad: esto dize el Decreto. E por esto es más apropiada á la memoria del alma, que es spíritu de Dios criado é perfecto é bive sienpre en Dios. Otrosí dize David: Anima mea illi vivet: quærite Dominum, et vivet anima vestra. E non es apropiada al cuerpo umano, que dura poco tiempo. E dize Job: breves dies hominis sunt. E otrosí dize: Homo natus de muliere: breves dies hominis sunt. E dize sobre esto David: Anni nostri sicut aranea meditabuntur, etc. Onde yo, de mi poquilla çiençia é de mucha é grand rrudeza, entendiendo quántos bienes fazen perder al alma é al cuerpo é los males muchos que les aparejan é traen el amor loco del pecado del mundo, escogiendo é amando con buena voluntad salvaçión é gloria del parayso para mi ánima, fiz' esta chica escriptura en memoria de bien é conpuse este nuevo libro, en que son escriptas algunas maneras é maestrías é sotilezas engañosas del loco amor del mundo, que usan algunos para pecar. Las quales leyéndolas é oyéndolas ome ó muger de buen entendimiento, que se quiera salvar, descogerá é obrarlo há: é podrá dézir con el salmista: Viam veritatis, etc. Otrosí los de poco entendimiento non se perderán: ca leyendo é coydando el mal que fazen ó tienen en la voluntad de fazer, é los porfiosos de sus malas maestrías é descobrimientos publicado de sus muchas engañosas maneras, que usan para pecar é engañar las mujeres, acordarán la memoria é non despreçiarán su fama: ca mucho es cruel quien su fama menospreçia: el Derecho lo dize; é querrán más amar á sí mesmos que al pecado: que la ordenada caridad de sí mesmo comiença: el Decreto lo dize; é desecharán é aborresçerán las maneras é maestrías malas del loco amor, que faze perder las almas é caer en saña de Dios, apocando la vida é dando mala fama é deshonrra é muchos daños á los cuerpos. Enpero, por que es umanal cosa el pecar, si algunos (lo que non los conssejo) quisieren usar del loco amor, aquí fallarán algunas maneras para ello. E ansí este mi libro á todo ome ó muger, al cuerdo é al non cuerdo, al que entendiere el bien é escogiere salvaçión é obrare bien amando á Dios, otrosí al que quisiere el amor loco en la carrera que andudiere, puede cada uno bien dezir: Intellectum tibi dabo e cetera. E rruego é conssejo á quien lo viere é lo oyere que guarde bien las tres cosas del alma. Lo primero, que quiera bien entender é bien juzgar la mi entençión porque lo fiz' é la sentencia de lo que y dize, é non al son feo de las palabras: é segund derecho, las palabras sirven á la intençión é non la intençión á las palabras. E Dios sabe que la mi intençión non fué de lo fazer por dar manera de pecar nin por mal dezir; más fué por reduçir á toda persona á memoria buena de bien obrar é dar ensienpro de buenas costumbres é castigos de salvaçión, é porque sean todos aperçebidos é se puedan mejor guardar de tantas maestrías como algunos usan por el loco amor. Ca dize sant Gregorio que menos fieren al onbre los dardos que ante son vistos é mejor nos podemos guardar de lo que ante hemos visto. E conpósele otrosí á dar algunos leçión é muestra de metrificar é rrimar é de trobar: ca trobas é notas é rrimas é ditados é versos, que fiz', conplidamente segund que esta çiençia requiere. E porque de toda buena obra es comienço é fundamento Dios é la fe cathólica, é dízelo la primera decretal de las Crementinas, que comiença: Fidei Catholicæ fundamento, é do éste non es çimiento non se puede fazer obra firme nin firme hedifiçio, segund dize el Apóstol: por ende començé mi libro en el nombre de Dios é tomé el verso primero del salmo, que es el de la Santa Trinidad é de la fe cathólica, que es: Quicumque vult, el verso que dize: Ita Deus Pater, Deus Filius, etc.


AQUÍ DIZE DE CÓMO EL AÇIPRESTE RROGÓ A DIOS QUE LE DIESE GRAÇIA QUE PODIESE FACER ESTE LIBRO

11

Dyos Padre, Dios Fijo, Dios Spíritu Santo:

El que nasçió de Virgen esfuerçe nos de tanto,

Que sienpre lo loemos en prosa é en canto,

Sea de nuestras almas cobertura é manto.

12

El que fizo el çielo, la tierra é la mar,

Él me dé la su graçia é me quiera alunbrar,

Que pueda de cantares un librete rimar,

Que los que lo oyeren, puedan soláz tomar.

13

Tú, Señor é Dios mío, que al ome formeste,

Enforma é ayuda á mí, tu açipreste,

Que pueda facer Libro de Buen Amor aqueste,

Que los cuerpos alegre é á las almas preste.

14

Sy queredes, señores, oyr un buen soláz,

Ascuchad el rromanze, sosegadvos en paz:

Non vos diré mintira en quanto en él iaz';

Ca por todo el mundo se usa é se faz'.

15

E porque mijor sea de todos escuchado,

Rrazón más plazentera, ffablar más apostado.

Es un decir fermoso é saber sin pecado,

Rrazón más plazentera, ffablar más apostado.

16

Non cuydés que es libro de neçio devaneo

Nin tengades por chufa algo que en él leo:

Ca segund buen dinero yaze en vil correo,

Asy en feo libro yaze saber non feo.

17

El axenúz de fuera negro más que caldera,

Es de dentro muy blanco, más que la peñavera;

Blanca farina yaze so negra cobertera,

Açúcar dulce é blanco yaze en vil cañavera.

18

So la espina yaze la rrosa, noble flor;

So fea letra yaze saber de grand dotor;

Como so mala capa yaze buen bevedor,

Asy so mal tabardo yaze El Buen Amor.

19

Porque de todo bien es comienço é rayz

La Virgen Santa María, por ende yo, Juan Rruys,

Açipreste de Fita, della primero fiz'

Cantar de los sus gozos siete que asy diz'.


GOZOS DE SANTA MARÍA[G]

20

¡O María!

Luz del día,

Tú me guía

Todavía.

21

Dame graçia é bendiçión

E de Jhesú consolaçión,

Que pueda con devoçión

Cantar de tu alegría.

22

El primero gozo que s' lea:

En çibdad de Galilea,

Nazaret creo que sea,

Oviste mensajería

23

Del angel, que á ti vino,

Grabiel santo é dino:

Tróxote mensaj' divino.

Díxote: "Ave María".

24

Desque el mandado oviste

Omilmente rresçebiste,

Luego, Virgen, conçebiste

Al fijo que Dios enbía.

25

En Belén acaesçió

El segundo, quando nasçió

Syn dolor aparesçió

De ti, Virgen, el Mixía.

26

El terçero cuentan las leyes,

Quando venieron los reyes

E adoraron al que veyes.

En tu braço, do yazía.

27

Ofreçiol' mirra Gaspar,

Melchior fué ençienso dar,

Oro ofreçió Baltasar

Al que Dios é ome seya.

28

Alegría quarta é buena

Fué, quando la Madalena

Te dixo goço syn pena:

Qu'el tu fijo vevía.

29

El quinto plazer oviste,

Quando al tu fijo viste

Sobir al çielo e diste

Graçias á Dios o sobía.

30

Madre, el tu gozo sesto,

Quando en los discípulos presto

Fué Spíritu Santo puesto

En tu santa conpanía.

31

Del seteno, Madre Santa,

La iglesia toda canta:

Suviste con gloria tanta

Al çielo é quanto y avia.

32

Reynas con tu fijo quisto,

Nuestro Señor Jhesuxristo:

Por ti sea de nos visto

En la gloria syn fallía.


GOZOS DE SANTA MARÍA