NOTAS:

[1] Véase Viajes por España y Portugal, bibliografía, por Arturo Farinelli. Centro de Estudios Históricos; Madrid, 1921.

[2] Esta obra, así como La Biblia en España, del mismo autor, están publicadas en la Colección Granada.

[3] La Diócesis de Madrid se fundó en virtud del Concordato de 1851 y la bula de 1885.—N. del T.

[4] La palabra gabacho es el adjetivo más ofensivo del español para el francés; algunos suponen que significa «el que vive en Gaves». Es el árabe cabach, detestable, zarrapastroso, o qui prava indole est, moribusque. Donde la verdadera significación de la palabra se halla expresada de mejor manera es en el ingenioso cuento de Quevedo El francés y el español. La antipatía al galo es nacional e innata y aparece en todos los momentos de la historia. Este sobrenombre se aplicó ya en el siglo VIII, cuando Carlomagno, el Buonaparte de su tiempo, invadió España con motivo de la abdicación y unión de la corona por Alfonso el Casto, prototipo del cornudo Carlos IV; entonces todos los españoles, moros y cristianos, amigos y enemigos, olvidaron sus odios religiosos para luchar contra el intruso, cuya grandeza recibió un golpe mortal en el memorable paso de Roncesvalles. La verdadera derivación de la palabra gabacho, que ahora se oye desde los Pirineos hasta el Estrecho, se pasa por alto en el Diccionario de la Academia; tal fué la adulación servil de los súbditos para un rey francés, Felipe V. ¡Mueran los gabachos! fué un grito unánime en España después de las inhumanas carnicerías de Murat. Sus ecos aun no se han apagado, y cualquier chispa puede prender en la mina ya dispuesta. ¡No se puede explicar el valor de un grito guerrero que puede ser para un pueblo el santo y seña, como la consigna para hacer causa común! Vox populi, vox Dei.

[5] Ford, en su galofobia, siempre llama a Napoleón, Buonaparte.—N. del T.

[6] Confunde la cabra montés con el rebeco.—N. del T.

[7] Salirse de madre no es variar de cauce, sino sólo desbordarse.—N. del T.

[8] Tempe, un valle de Tesalia, cantado por los poetas clásicos por su incomparable belleza.—N. del T.

[9] ¡Pero yo he amado tu mansión salvaje,—tu desconocida, inculta, solitaria orilla,—donde apenas el leñador halla una senda—y escasamente el pescador maneja un remo.—Por el abandono de los hombres te amo más—que el arte ni la avaricia intrusos,—no quieran amansar el choque rudo de tu torrente—o recoger la vendimia de tus rocas,—magníficamente salvajes!

[10] Dagón, dios nacional de los Filisteos, mitad hombre, mitad pez.—N. del T.

[11] Ingeniero francés que construyó un túnel bajo el Támesis (1769-1849).—N. del T.

[12] Razzia se deriva del árabe Al ghazia, palabra que expresa las correrías de una edad feroz y bárbara. Ha sido introducida en Europa por los Pélissiers[13], que de este modo civilizan Argelia. Hacen un desierto y lo llaman paz.

[13] Pélissier, duque de Malakoff, mariscal de Francia, gobernador de Algeria (1794-1864).—N. del T.

[14] «Lo mismo que la nieve precipitada de las cumbres de los Alpes en los valles, nuestros soldados destruían en pocas horas, y sólo con pasar, los recursos de toda una comarca; habitualmente acampaban, y en todas partes derruían las casas de medio siglo, para construír con sus escombros esos pueblos alineados que a veces sólo duraban un día: a falta de leña a propósito, utilizaban para calentarse los árboles frutales, y los vegetales preciosos como la morera, el olivo, el naranjo; los soldados, irritados por la necesidad y el peligro, adquirían una especie de borrachera moral, de la cual no nos ocupábamos en curarles».

[15] «Así Francia se emborracha con sangre para vomitar crimen,—y siempre ha sido fatal su saturnal».

[16] No debe ser prestador ni prestatario,—pues muchas veces se pierde lo prestado y el amigo.

[17] Títulos de la deuda consolidada.

[18] Hadj (árabe). La peregrinación mahometana a la Meca y a Medina. Hadji, un musulmán que ha hecho la peregrinación a la Meca.—N. del T.

[19] Mac-Adam, ingeniero escocés, inventor del sistema de empedrado de los caminos que lleva su nombre (1756-1836).—N. del T.

[20] El primer ferrocarril, que llegaba hasta Aranjuez, salió de Madrid el día 9 de febrero de 1851.—N. del T.

[21] Se refiere a su Guía, editada por Murray: las Guías rojas de Murray.—N. del T.

[22] Faja: el Hhezum del Cairo. Atrides se apretaba la faja cuando se preparaba a una acción. Iliada, XI, 15. Los soldados romanos guardaban en ella el dinero. Ibit qui zonam perdidit. Hor., II, ep. 2, 40. Los judíos la utilizaban para el mismo objeto. Mateo, X, 9; Marc., VI, 8. Se afloja por la noche. «Nadie dormirá ni dormitará, ni desatará la faja de su cintura».—Isaías, V, 27.

[23] El temor del poder del mal de ojo, del que ni aun Salomón se vió libre (Proverbio, XXIII, 6), prevalece aún en Oriente; no ha podido ser extirpado de España ni de Nápoles, que tanto tiempo fué suyo. Las clases bajas de la Península cuelgan al cuello de sus hijos y de sus ganados un cuerno engarzado en plata, que se puede encontrar en todas las platerías, y se considera como amuleto; la cuerda con que se cuelga debe estar hecha de crines de cola de caballo blanco. Las gitanas españolas, tan bien pintadas por Borrow[24], medran quitando el mal de ojo, querelar nasula, como ellos dicen. El temor del Ain ara subsiste entre los árabes de todas clases. La gente educada en España se burla de esta superstición, y muchas veces, cuando uno nota que una persona lleva algo raro o lo tiene cerca de sí, suele decir: «Es para que no me hagan mal de ojo». En Nápoles es donde se pueden encontrar más amuletos de coral de todas formas, clases y precios. El canónigo Jorio y el marqués de Arditi han recogido toda la literatura y detalles referentes a ellos.

[24] Véase Los gitanos de España de Borrow, publicado por la Colección Granada.

[25] Fieros y extraños ingleses, que con las mismas tijeras—cortáis la cabeza a los reyes y la cola a los caballos.

[26] Piensa con nobleza, como montan los españoles—y manejan su hermoso caballo, digno de un príncipe.

[27] El garañón se llama también burro padre, no padre burro. Padre, prefijo de paternidad, es el título que se da en España a los clérigos y frailes. Padre burro sería en algunos casos aplicable a los últimos, moral y físicamente, si no fuera por el respeto debido a la cogulla y la sotana.

[28] Cloto, Láquesis y Atropos son las tres Parcas hermanas. La primera hilaba, la segunda devanaba y la tercera cortaba el hilo de la vida humana.—N. del T.

[29] Si nos unimos en triste coro—el pesado camino nos aburrirá mucho menos.

[30] Mungo Park, viajero escocés, explorador de Africa. Murió en el Niger (1771-1805).—N. de la T.

[31] Early to bed, early to rise, makes a man healthy, wealthy and wise.—Acostarse temprano, levantarse temprano, hace al hombre rico, virtuoso y sano. (Proverbio inglés.)—N. del T.

[32] La eterna condición—por la cual subsiste toda la humana fragilidad,—un refrigerio después del trabajo, tranquilidad después de la fatiga.

[33] Especie de chulo londinense.

[34] Cena, duerme, se lava, todo en una pieza, con las alforjas. Querría meter en ella la vida toda.—N. del T.

[35] Deja en la biblioteca los infolios; yo quepo entero en una mano.—N. del T.

[36] Véase Borrow: La Biblia en España. Colección Granada. Jiménez Fraud, editor.

[37] Te vea yo volver incólume y te oiga cantar, como de costumbre, las regiones, las hazañas y los pueblos de los Iberos.—N. del T.

[38] Quejándose Jorge IV cierta vez de que había perdido su real apetito, le contestó su compañero Rochester: «¡Qué apuro para un pobre si lo encuentra

[39]... y el hambre, mala consejera, y la vergonzosa indigencia, de horrible aspecto... (Eneida, lib. VI, V. 276-7).—N. del T.

[40] La regla de los sopistas es en todo tiempo ésta: trae la comida contigo, si quieres comer conmigo.—N. del T.

[41] ¿Cuándo me servirán... y las legumbres bien untadas de pingue tocino (Hor.: Sátira VI, lib. II).—N. del T.

[42] Cervantes lo pone en boca del doctor Pedro Recio: «Absit, dijo el médico, vaya lejos de nosotros tan mal pensamiento: no hay cosa en el mundo de peor mantenimiento que una olla podrida: allá las ollas podridas para los canónigos, o para los rectores de colegios, o para las bodas labradorescas, y déjennos libres las mesas de los gobernadores, donde ha de asistir todo primor y toda atildadura...» Don Quijote, capítulo XLVII, parte segunda.—N. del T.

[43] Tomás Roberto Bugeaud de la Piconnerie, duque de Isly, mariscal de Francia, gobernador de Algeria (1784-1849).—N. del T.

[44] Hock es exactamente el vino hecho en Hochheim, Alemania; pero se aplica a todos los vinos blancos del Rin.—N. del T.

[45] En inglés half and half es mezcla de dos cervezas.—N. del T.

[46] Al dios Baco, que el primero, de la purpúrea uva—estrujó el dulce veneno del olvidado vino.—N. del T.

[47] Don Quijote, capítulo XIII, parte segunda.

[48] Dice todos los nombres, impone la ley: ¡qué bueno es éste, probad aquél!