Apéndice II
Vocabulario de las palabras y frases que figuran en este libro con acepción distinta de las que trae el Diccionario académico, o que no se encuentran en él.
Acuerdo.—Ponerse en acuerdo. Vulg. Pensar.
Acholado.—Corrido, avergonzado.
Agarrar.—Tomar, asir, coger, aunque sea suavemente.
Agua.—Ver uno debajo del agua. Ser muy astuto, habilidoso.
Alcayota.—Cidra cayote.
Alelado.—Asustado, admirado, embobado, extasiado.
Alfiler.—Alfiler de gancho. Imperdible.
Altazo.—aum., vulg. de alto. Muy alto.
Amarra.—Lazo corto, de cuero.
Animar.—Azuzar.
Aperos.—Aparejo, 2.ª acep.
Apretar a correr.—Echar a correr.
Atingido.—Afligido.
Atracar.—Vulg. Arrimar, allegar, encender, prender.
Aújero.—Vulg. Agujero.
Azuelazo.—Golpe dado con la azuela.
Barra.—Cepo, 3.ª acepc.
Barrote.—Barra de hierro, aunque no sea gruesa.
Bastante.—Mucho.
Botar.—Tirar, arrojar, tumbar.
Boya.—Estar en la pura boya. Estar de buena suerte; irle bien en todo.
Buen dar.—Buen dar con lo tonto que soy. ¡Vaya que soy tonto!
¡Bueno en!... Qué!... ¡Bueno en el hombre forzudo! ¡Qué hombre tan forzudo!
Cacho.—Asta, cuerno.
Calzones.—Vulg. Pantalones.
Campañista.—El que cuida de los animales vacunos y caballares en los fundos grandes que tienen campaña.
Cáñamo.—Bramante, guita.{295}
Capachito.—Planta muy común, del género Calceolárea, que crece a orillas de los arroyos.
Capitán.—Donde manda capitán no manda marinero. Refr. que aconseja respeto, obediencia y sumisión a los superiores.
Cara.—Cara o sello. Cara o cruz.
Caráfita.—Interj. Cáspita. (De cáspita, caráspita).
Carretón.—Carro grande que sirve para el transporte de materiales.
Casas.—Dieces. (Del rosario.)
Causeo.—Comida ligera compuesta generalmente de carnes fiambres, emparedados, vino, etc.
Cazuela.—Guiso nacional muy estimado. La receta para hacerla se encuentra en cualquiera de las numerosas ediciones de libros de cocina impresos en el país.
Cebar (el mate).—Prepararlo, poniendo en la vasija en que se toma, la yerba y el azúcar necesarios y demás ingredientes que suelen echársele, como hojas de cedrón, cáscaras de limón o de naranja, etc. En Chile el mate se toma con azúcar.
Cequión.—Aum. de cequia=acequia. Acequia ancha que arrastra gran caudal.
Cierto.—Alguno.
Cigarro.—Cigarrillo.
Cinco.—Moneda de plata (últimamente las hacen de níquel), que vale cinco centavos de peso. El peso tiene cien centavos.
Clara.—Claras del día. La hora de amanecer. Con las claras. Al amanecer.
Cobija.—Vulg. Frazada, manta de la cama.
Cogollo.—La copa de los árboles.
Cola.—Ir, salir, arrancar con la cola entre las piernas. Es la fr. española Ir, salir, rabo entre piernas.
Condenado.—Malvado. Como un condenado. Mucho, en abundancia.
Contesta.—Vulg. Contestación.
Contimás.—Vulg. Cuantimás; tanto más cuanto.
Contra.—Dar la contra. Contradecir, molestar, llevar la contraria.
Cordillera.—La Cordillera es, por antonomasia, la de los Andes.
Correntoso.—Dícese del río o acequia que tiene mucha corriente.
Corretear.—Vulg. Correr.
Cosa.—Las cosas de usted. Qué cosas tiene usted. ¡Buena cosa! Exclamación con que se expresa admiración, sentimiento o desagrado.
Costalearse.—Golpearse, cayéndose al suelo.
Cristo.—Sin cristo. Sin dinero; sin un centavo.
Cuaira.—Vulg. Cuadra.
Cueca.—Zamacueca, baile popular chileno, pero no el que describe el{296} Diccionario de la Academia, pues no tiene nada de ridículo, ni lo bailan los indios, ni los zambos, ni los chuchumecos.
Cuerpo.—Sacar el cuerpo. Desviarlo.
Cundidor.—Ligero, rápido.
Curado.—Ebrio, embriagado.
Chamiza.—Chamarasca, támaras.
Chancha.—Hacer la chancha. Hacer novillos.
Chapa.—Cerradura.
Chape.—Vulg. Trenza.
Charqui.—Tasajo; carne cortada en grandes trozos delgados, salada y secada al sol.
Charquiar.—Cortar la carne en grandes trozos muy delgados para secarla al sol y hacer charqui.
Chaucha.—Voz con que vulgarmente se nombra a la moneda de veinte centavos de peso.
Chepa.—Josefa, Josefina.
Chiquitito.—Dim. de chiquito.
Choclo.—La mazorca del maíz.
Chichoca.—Vulg. Chuchoca. Maíz cocido y después secado al sol. En la cazuela se pone molida.
Chueca.—Sacarla chueca. Irle mal a uno en cualquier asunto.
Chupetada.—Vulg. Chupada.
D. En el lenguaje vulgar no se pronuncia sino raramente al principio de palabra (icir = decir). No suena en las terminaciones ado, ada, edo, eda, ido, ida, odo, oda, udo, uda (pescao, ca o caa, mieo, alamea, perdío, salía, to o too, moa, embúo, pelúa); en medio de dicción, entre dos vocales (aonde = aonde); ni al fin de palabra (majestá, mercé). Se pronuncia antes de diptongo y después de la concurrencia de dos vocales de las cuales la segunda es débil (Dios, deuda, Aída, Adelaida = Aelaida, cadáuno = cada uno). Hay algunas excepciones.
Debajujo.—Por debajujo. En voz baja.
Dedo.—Dejarse uno meter el dedo en la boca. Hacer disparates, tonterías; dejarse engañar.
Dejar.—Te has dejado decir. Te has atrevido a decir.
De lo que.—Vulg. Porque. De lo que no había comido. Porque no había comido.
Desengraso.—Vulg. Postre.
Despacito.—Dim. de despacio. En voz baja.
Despachero.—Dueño o administrador de un despacho, o sea tienda de comestibles.
Diablo.—Así paga el diablo a quien bien le sirve. Fr. muy usada que se emplea para quejarse de los ingratos.{297}
Diantre.—Como un diantre. Como un diablo.
Diez.—Moneda de plata que vale diez centavos de peso.
Diminutivos.—En Chile se abusa de los diminutivos. Una señora que se llama Mercedes es Merceditas, aunque tenga 60 años o más. Un niño chico es chico, chiquito, chiquitito, chiquitín, chiquirritín, chiquirritito, chicoco, chicoquito, rechico, requetechico, etc. Un mendigo pide de limosna un cinquito, un diececito, una chauchita, que, diminutivos o no diminutivos, siempre son cinco centavos, diez centavos, veinte centavos.
Dios.—Dios, sin ser vaquero, todo lo rodea. Enseña que Dios dispone las cosas de modo que resulten bien.
Donde.—A casa de... En casa de... Con lo que...
Echarlas.—Partir, salir.
Empastado.—Que tiene pasto.
Endenantes, DENANTES y ENENANTES.—Antes, hace poco.
Endilgar.—Vulg. Dar, dirigir, ir, andar.
Ensimismamiento.—Abstracción.
En una de éstas.—En esto.
Envelarlas.—Huir, correr.
Escondidas (A las).—Al escondite, juego de muchachos.
Espanto.—Estar uno curado de espantos. No asustarse ni de nadie ni de nada.
Esperma.—Estearina.—Vela de esperma. Vela de estearina.
Es que.—Muletilla que puede suprimirse sin menoscabar el sentido de la frase en que se encuentra. Es que le dijo = le dijo.
Estantino.—Vulg. Intestino.
Facha.—Ponerse en facha. Prepararse para hacer una cosa.
Falte.—Buhonero.
Fierro.—Hierro. En Chile sólo se usa la voz hierro cuando se habla de productos químicos o farmacéuticos: Carbonato de hierro, sesquibromuro de hierro, jarabe de hierro y quinina, hierro yodatánico; sin que falten personas que en estos casos también digan fierro.
Fiesta.—Estar la fiesta que se arde. Estar muy buena, haber en ella mucha alegría, y comida y bebida en abundancia.
Flacuchento.—dim. desp. de flacucho.
Fondo.—Caldera grande.
Fregar.—Molestar.
Frito.—Jorobado, molido, desazonado, arruinado, perdido.
Fuego.—Hacer el fuego. Encender carbón o leña.
Fuerte.—Fuerte y feo. Mucho y con fuerza.
Futre.—Salirle el futre a uno. Dar con la horma de su zapato.{298}
Ganársela a uno.—Vencerlo.
Garrotero.—El que ataca a otro a garrotazos.
Guachito.—V. Huachito.
Guacho.—V. Huacho.
Guairao.—Ave nocturna de la familia de las zancudas. Ardea naevia.
Guargüero.—Garguero.
Guata.—Estómago, barriga.
Guía.—Guía de la mañana. El lucero del alba.
Habiloso.—Habilidoso.
Hablar.—Ser bien hablado. Ser atento, bien educado; hablar correctamente.
Hartazo.—Aum. de harto. Mucho.
Hebra.—Por la hebra se saca el ovillo. Es el refr. español Por el hilo se saca el ovillo.
Ho.—Vocativo vulgar de hombre.
Hombre.—El hombre prepara y Dios dispara se dice por donaire en vez de El hombre propone y Dios dispone.
Huachito.—Dim. de huacho. Mansito.
Huacho.—Hijo ilegítimo; hijo que ha perdido a sus padres; animal que se aquerencia en una casa y anda libremente por toda ella.
Huerta.—Huerto.
Indino.—Vulg. Indigno.
Inquilino.—Trabajador que vive en un fundo rústico, en que se le da habitación y un pedazo de terreno, en pago de lo cual se le exige trabajo en beneficio del patrón.
Jazmín.—Vengan esos cinco jazmines. Fr. fam. con que se solicita la mano de una persona para saludarla o felicitarla.
Jote.—Especie de buitre, que se alimenta de animales muertos. Cathartes aura, vultur aura.
Juar.—Vulg. Jugar.—Por juar. En broma.
Junta (puerta junta).—Entornada.
Lacillo.—Lazo de cuero con que se asegura la carga a los animales.
Lechar.—Ordeñar.
Lesera.—Tontería, inocentada.
Loro, RA.—Vulg. Lora. Ave muy común, de plumaje verde que repite fácilmente las palabras o frases que se le enseñan. Psittacus cyanolysos.
Luche.—Alga marina comestible.—Ulva luche.
Luz.—No haber luces de una cosa. No verse, no distinguirse.{299}
Machote.—A machote. Muy bien cerrado.
Majestad.—Su Sacarrial Majestad. Su Sacra y Real Majestad.
Mamita.—Vulg. Madre; abuela. También se da este tratamiento, por cariño, a cualquiera anciana.
Mandar.—Dar.
Manito.—Dim. de mano. Manita, manecita.
Manjar blanco.—Dulce que se hace con leche, azúcar y vainilla o alguna otra especia.
Mano.—El que manda manda y mano a la cartuchera. Refr. que aconseja obediencia al superior.
Maravilla.—Planta compuesta, de las Cinanterías. Heliantus annus.
Mas.—Otro, en frases como ésta: No tuvo mas remedio que...
Medio.—Grande.
Mejor.—Ser el mejor. Ser el más hermoso, el más bueno, entre varios.
Miéchica.—Vulg. Mierda.
Miñique.—Meñique.
Métale.—Expr. vulg. que se emplea para asentir: bien, está bien.
Meterse.—Mezclarse.
Moledera.—Vulg. Porquería, mierda.
Montón.—Mucho.
Na.—Nada.
No.—En la de no. Sino, si no, de lo contrario.
No más.—Locución que puede suprimirse generalmente sin que la frase en que se encuentra pierda su sentido, aunque a veces se emplea para dar más fuerza a una afirmación.
Nunquitita.—Dim. de nunquita, que a su vez lo es de nunca.
Ñato.—Chato.
Ño, Ñor.—Vulg. Señor.
Orejón.—Rebanada de membrillo secada al sol.
Ortiga caballuna.—Ortiga común en el país, cuyos pelos urticarios son largos y muy punzadores. Urtica magellanica.
Ortiga cuyana.—Ortiga caballuna.
Orujo.—Sacarle el orujo a uno. Molestarlo, castigarlo, maltratarlo a golpes.
Pararse.—Levantarse uno de su asiento; ponerse en pie.
Pared.—Las paredes tienen oídos y los matorrales ojos. Encarece el cuidado que debe tenerse al hablar o al ejecutar cualquiera acción, pues suele suceder que haya testigos, sin que uno se dé cuenta. La Academia trae las expresiones: Las paredes oyen, Las paredes tienen ojos.{300}
Parte.—Echar a uno a buena parte. Eufemismo, por decirle que se vaya a la m...
Pata.—Vulg. Pierna, pie.
Patifrío.—Sorprendido, admirado, asustado.
Pavo.—Tonto.
Peíto.—Dim. de peo, nombre que en Chile se da vulg. al pedo.
Peladero.—Sitio llano, sin vegetación.
Pelado.—Sin nada.
Pelotearse una cosa.—Vulg. Peleársela, arrebatársela de las manos.
Pensión.—Tristeza, pena.
Pepa.—Josefa, Josefina.
Pequén.—Ave carnívora, Strix cunicularia.—Especie de empanada, con un poco de cebolla, grasa y ají, en el interior.
Pequenero.—Vendedor de pequenes.
Pescado.—Sólo por excepción se emplea en Chile la voz pez, que jamás usa el vulgo.
Picana.—Aguijada.
Picanear.—Aguijonear.
Pie.—Echar pie atrás.—Afirmarse, prepararse para pelear.
Pie de cabra.—Artificio compuesto de tres palos fuertemente atados en la parte superior y que descansan en el suelo formando trípode; el espacio entre los tres palos se llena de grandes piedras o de sacos de arena. Varios de estos aparatos colocados uno al lado de otro, forman una especie de tajamar que se emplea para desviar la corriente de los riachuelos, arroyos, cequiones (acequia ancha que arrastra gran caudal).
Pieira.—Vulg. Piedra, guijarro.
Pillarse (Al).—Juego en que un muchacho persigue a otros que huyen de él, hasta que logra coger a uno.
Pimeo.—Vulg. Pigmeo.
Pisada.—Sin perder pisada. Seguirle los pasos a uno.
Plantado.—Bien plantado. Elegante.
Pollera.—Saya, falda.
Poto.—Trasero, culo.
Prendedor.—Alfiler de corbata.
Pus.—Vulg. Pues.
Quiltro.—Perrillo ordinario, gozquejo.
Quite.—Hacer un quite. Desviar el cuerpo.
Quizás.—Conforme con su etimología, es como si se dijera Quién sabe.
Ratón.—Rata.
Re.—(Refuerte etc.). La partícula re antepuesta a un adjetivo y acompa{301}ñada de bien, tan, tan bien, muy, sirve al vulgo para expresar el grado superlativo.
Reinato.—Vulg. Reino.
Remoler.—Jaranear. Divertirse bebiendo con exceso y bailando cueca al son de arpa y guitarra.
Repelarse.—Sentir pesar, con rabia.
Repente.—De un de repente. Vulg. De repente.
Requete.—Desempeña el mismo oficio que la partícula re. V. Re.
Resuello.—De un resuello. De una vez, sin descansar, sin hacer ninguna pausa.
Roto.—Nunca falta un roto para un descosido. Que fácilmente encuentra uno su pareja.
Saltiaor.—Vulg. Salteador.
Sapo arriero.—(No he encontrado quien me explique qué clase de sapo es éste).
Sazonar.—Poner a los guisos la sal necesaria para que queden con buen sabor.
Semillero.—Gran cantidad, multitud.
Señor.—Muy sí, señor. Muy campante.
Serón de cuero.—Ant. Mitad del cuero desecado de un animal vacuno, que conserva su forma convexa.
Suma.—Cantidad.
Suspiro.—En un suspiro. En un momento, en breve tiempo.
Susto padre.—Susto muy grande.
Taita.—Vulg. Padre. También se da este tratamiento, por cariño, a cualquier anciano.
Tamañazo.—Aum. de tamaño. Tan grande.
Tamién.—Vulg. También.
Tenca.—Avecita cantora muy común. Mimus thenca.
Tierra.—Rodar tierras. Viajar, salir a buscar aventuras.
Tincar.—Presentir.
Tiro.—Al tiro; al tirito. Al punto, inmediatamente.
Toíto; TOITITO.—Todito, dim. de todo.
Tomar.—Beber vino u otro licor alcohólico.
Tortilla.—Pan sin levadura cocido al rescoldo.
Tranquear.—Vulg. Andar de prisa y a pasos largos.
Tuto.—Vulg. Pierna de ave.
Ulpo.—Bebida hecha con harina de trigo tostado, agua fresca y azúcar.
Ultimo.—Hasta el último. Por fin.{302}
Uno.—Donde hay uno hay otro. Expr. fam. con que se denota que fácilmente se encuentra una persona con las mismas cualidades de saber, valor etc., que otra.
Vámolos.—Vulg. Vámonos.
Varilla, VARILLITA.—Dim. de vara, voz esta última que no se usa sino cuando se trata de la medida de longitud que tiene m. 0.836.
Verbos en EAR. El vulgo cambia esta terminación en IAR: apiarse, me apié, apiémonos.
Verso.—Vulg. Estrofa.
Vida.—Pasar la gran vida. Vivir rodeado de toda clase de comodidades.—Tener uno la vida de los gatos. Es el refr. español Tener siete vidas como los gatos.
Viejancón.—Vulg. Vejancón.
Vos.—Vulg. Tú.
Vuelta.—A la vuelta de la esquina, vulg. Muy cerca.
Yerba, YERBAMATE.—Mate.
Zarzamora.—Es la zarza española. Al fruto le llamamos mora.
Zumbarle a uno una cosa.—Vulg. Disparársela.{303}